quers

anonymous asked:

Como parar a dor?

Dor de quê? Coluna? Vá num médico. Na cabeça? Um médico. No estômago? Um médico também.

Dor psicológica? Alguém imporetante te decepcionou? Seus amigos te abandonaram? Tá sozinha? Não tá não. Porque Deus não sai do seu lado. Ninguém pode parar sua dor ou estancar feridas que só você vê. Se quer ser feliz, tem que vir de quem você é. Não do que os outros fazem ou do que você espera que façam. A dor não existe por muito tempo se você parar de cortar por cima de feridas antigas. Ergue a cabeça, já viu a lua hoje como está linda? Já sorriu pra alguém hoje? Sabia que talvez, seu sorriso pra um desconhecido, vai ser o único que ele vai ver no dia? E a vida é muito mais que dor. É muito mais que se esconder atrás de uma dor pra ter a desculpa de “tá doendo” pra não correr atrás dos seus sonhos. A vida é ralar os joelhos, mas não se lastimar porque caiu, mas aproveitar os momentos e contar histórias sobre como a paisagem estava linda antes de você cair. É levantar, limpar a poeira, erguer a cabeça e continuar. É seguir em frente. A dor te segura num canto, mas a felicidade te espera lá na frente. E você tem que correr atrás dela, não ficar deitada no chão reclamado que tá doendo. Tudo depende e vem de você. Sempre.

QUE? QUE Q HÁ? QUE Q FOI? HÃN? TÁ ME OLHANDO PQ QUER ME DAR, TÁ RINDO É? HÃ? TU TÁ RINDO PQ QUER ME DARRRRRRR, GOSTOU? VAI SENTANDO ENTÃO
O homem de verdade quer todas as versões de você. Quer amar a romântica, aguentar a ciumenta, acalmar a insegura e dormir com todas elas pra sempre.
A distância desperta todo tipo de sentimento, saudade, desejo, insegurança, desconfiança… Ter um relacionamento à distância é mais difícil na prática que na teoria. Ter um “quase relacionamento” à distância é ainda mais complicado. É loucura. Todo sentimento que não se quer ter, você tem. E o pior é que não consegue fazer nada a respeito. Você tê-lo junto a ti, mas não pode. Quer poder pensar que ele só tem olhos pra você… Mas não é um quase relacionamento? Se é quase, por que não pode ser inteiro? O que falta?
—  Ysa.
Día 26-FanFic Wigetta-Un Mes


Era lunes por la mañana, Samuel sentía las lagrimas secas en su rostro. Guillermo había terminado abrazando a Samuel del torso y Zeus en medio de ellos dos, así como en los viejos tiempos, cuando Zeus era apenas un bebé. Porque ellos había sido sus padres desde el momento que salió del hospital en brazos de la hermana de Guillermo. ¿Enserio se atrevería a abandonarlos? ¿En verdad estaba tan enamorado de Estefanía como decía estarlo? ¿Había luchado tanto para solo dejarlo caer sus manos y hacerlo añicos? ¿Estaba decidió a firma esos papeles?
Los dejo dormir, habían pasado por tantos altibajos que se hacia una idea de el daño emocional que estarían sufriendo estos últimos días.  A veces se sentía culpable por lo que  sentía, sentía que engañaba a Guillermo de todas las formas posibles, porque quería demostrarle que en el fondo, todavía lo amaba pero después ese amor  y cariño se lo regalaba a Estefanía y ella lo convertía en un deseo sexual.  
Amaba a su hijo, tanto que soportaba la inquietud que le causaba tener que besar, abrazar y querer a Guillermo en frente de los ojos de Zeus. No tenia idea si lo hacia por Zeus o por él mismo. Ya no sabia que sentía.  
No tenia ninguna intensión de odiar a nadie, ni siquiera a Estefanía quien había sacrificado la vida de un pequeño inocente, su hijo propio, a la de ella. Sinceramente prefería la del bebé pero ya era muy tarde y él no decidía sobre el cuerpo de Estefanía.  
Sentía como si todo su cuerpo se fuera a desplomar en cualquier momento, sus sentimientos lo estaban afectado mucho. La culpa, eso era lo que lo estaba literalmente matando. Por su culpa Guillermo tal vez estaría a días de su muerte y solo estaba luchando cada segundo de su vida y daba cada calada de aire por Zeus, no por él.  
Acomodo su playera, se vio al espejo de cuerpo completo. Ya no se reconocía, parecía otra persona, distante a todo lo que era antes, al Samuel que existía años atrás que estaba arrasándose de amor por Guillermo. Parecía exagerado pero así estaba tiempo atrás, Guillermo no había sido alguien muy fácil de conquistar.  
Las gotas de su cabello mojado caían por su rostro, las limpio y seco su cabello pasando una toalla sobre el. Era muy temprano, las calles todavía estaban obscuras, tal vez era el cambio de estación, tal vez, él ya no pudo conciliar el sueño y ya muy poco le importaba el tiempo.  
Preparo el desayuno y lo dejo en la mesa con una pequeña nota y después salió hacia su trabajo. Zeus despertaría con un dolor de cabeza horrible, decidió no llevarlo a la escuela, le habían recomendado reposo.
A su teléfono le llegaban miles de mensajes, llamadas perdidas y mensajes de voz, no necesariamente de su madre. Eran todas de Estefanía y la culpa que cargaba. Aun cuando Samuel le había alzado la voz y le hubiese dicho tal cosa, ella seguía con esa obsesión de mantenerlo a su lado, constase lo que costase. Pero era obsesión, no amor. Hizo caso omiso a cualquier cosa que ella dijese pero de una u otra forma, tendrían que hablar y arreglar sus problemas. Samuel podía personarla, de cualquier cosas pero Zeus era intocable, no le permitiría eso a Estefanía, de cierta forma no la perdonaría del todo pero ella ya se estaba convirtiendo, prácticamente en su esposa. No quería el divorcio para librarse de Guillermo. Así, al menos, no lo pensaba.  
La salud de su familia iba de mal en peor, Guillermo luchaba él solo con una enfermedad de la que Samuel, no tenia conocimiento, el simple hecho de pensar en la posibilidad de que Guillermo se fuese, le causaba gran terror. Y ahí estaba la polémica entre si dejarlo o seguir luchando por algo que tal vez se había acabado ya hace tiempo.  
La tarde paso lenta y aburrida, el reloj marcaba al rededor de las cuatro y media de la tarde, Samuel había quedado verse con Estefanía en una cafetería cerca de su casa.  
Guillermo había despertado muy tarde  eso lo alarmo. Era tanto el cansancio que existía en su consiente que no tenia ganas ni de respirar. Zeus tenia un plato de cereales y veía la televisión, seguía en la ropa de ayer.  
-Buenos días pequeño.
-Buenos días papi  
-¿Y tú padre?-se levanto de la cama, tenia todo el cuerpo adolorido, los ojos le pesaban y se sentia de muerte pero tuvo la fuerza para regresarle la sonrisa a su hijo. Zeus alzo los hombros
-Dejo un papel en la cocina  
-¿Como te sientes?  
-Bien pero me duele-toco su cabeza y el vendaje blanco.
Guillermo se sorprendió al ver la casa limpia y el desayuno en la mesa con una nota que anunciaba que Samuel llegaría pronto. ¿Tanto había dormido?
Se dio una ducha muy corta al igual que Zeus, cuidando la herida de su cabeza y colocado otro vendaje.  
-Parece un gorrito-dijo Zeus mientras Guillermo con pocas fuerzas le ponía el pantalón, le saco una gran sonrisa y asintió ante el cometario de Zeus.  
Se fue a preparar la comida, era muy tarde pero estaba consiente que tenia un hijo, que de seguro moría de hambre.  
Pero entonces, cuando había puesto el plato en la mesa donde todavía yacía el desayuno sin siquiera haber sido tocado por Guillermo. Todos se volvió negro, su vista fallo, sus piernas fallaron, un escalofrió recorrió su cuerpo y su cuerpo callo sobre el frio suelo. Zeus salió corriendo de la habitación por el ruido de algo caer. Vio a Guillermo tirado, con los ojos cerrado.  
<<¿Estará durmiendo? ¿Porque en el suelo?>>-pensó
Se acerco a él y lo movió, pero no estaba durmiendo. Se preocupo. ¿Le habrá pasado lo mismo que a su pez?
Tomo el teléfono de Guillermo, suerte que no tenia clave y que Zeus era un niño extremadamente inteligente.
El teléfono de Samuel vibro en sus pantalones y detuvo su caminar hacia la cafetería, en la pantalla estaba el nombre de Guillermo, inconscientemente sonrió pero le preocupo, Guillermo casi no le llamaba a menos que fuese una emergencia.
-Guille ¿Que sucede?
-Soy yo…-una voz de un infante se escucho del otro lado y de repente la sangre se le congelo, no tenia un buen presentimiento de esto-Papi esta acostado en el suelo, no despierta
Zeus estaba a punto de soltar lagrimas y su voz lo comprobaba. Estaba sentado a un lado del cuerpo de Guillermo, inmóvil. No sabia si regresarse o ir con Estefanía. Escogió por correr a su auto y conducir lo mas rápido que pudo hasta su casa, casi sin importar si mataba a alguien por el camino.
De una forma, muy dramática entro a la casa y corrió hasta Guillermo, todavía respiraba, solo se había desmayado. Vio los patos de la mañana con el desayuno todavía ahí. Guillermo no había comido nada desde hace tiempo, y no sabia que se estaba haciendo mas daño del que ya tenia. Pero es que, él en realidad no tenia hambre, tenia nauseas, le causaba un gran dolor en el estomago y de repente, sin su consentimiento, todo se le devolvía.
Samuel lo tomo en brazos, lo llevo al sofá mientras Zeus miraba impotente, no sabia que hacer y solo se dedico a tapar su boca y no hacer ruido mientras lloraba.
Primero Zeus inconsciente y ahora Guillermo ¿Enserio había sido tan mala persona?
Samuel le paso un poco de alcohol por la nariz y le dio unos pequeños golpes, no quería hacerle daño. Un par de minutos después, despertó, sin tener conciencia de lo que había sucedido. Unas ganas inmensas de volver el estomago le llegaron hasta la garganta y Samuel le detuvo un bote, le acaricio la espalda y después le limpio la boca. Nada de residuos de comida había salido, solo agua y saliva. Guillermo se recostó de nuevo y Zeus corrió a abrazarlo mientras lloraba.  
-Papi, no te mueras-Guillermo le limpio las lagrimas y sonrió pero no contesto nada.
-Vamos Zeus, déjalo, tiene que descansar.
Zeus no quería despegarse de él, pero obedeció y con respiraciones hondas y cortas por el llanto, se fue hasta su habitación. Realmente tenia miedo a que su padre se muriera.
-¿Como te sientes?
-Cansado, muy  cansado.  
-¿Quieres que llame al medico?
Guillermo negó con la cabeza.
-Gracias.
-¿Porque?
-Por venir, supongo que estabas ocupado.  
Y Samuel se quedo callado, no sabia que responderle, lo llevo hasta la habitación, tal vez pesaba menos que Zeus y vaya que le causaba un miedo enorme. Su vida se estaba volviendo miedos y preocupaciones.  
Guillermo no quería que ningún medico lo revisara, era el miedo de que Samuel quisiera saber que tenia. El estrés también causo que se desmayara, había estado pensando tanto en un futuro, en como arreglárselas para cuidar de un niño él solo. Porque aun cuando ya no tuviese las ganas suficientes para superar casa fase de su enfermedad y seguir luchando, tenia una pequeña esperanza de un futuro sin o con Samuel. Porque sabia que tenia prácticamente los días contados, pero albergaba esa pequeña chispa de esperanza de que todo estaría bien, que él podría seguir luchando contra él mismo y todo lo que se viniese encima pero últimamente, el estrés que le causaba el cuidar de Zeus, no ser una carga para alguien mas y ser autosuficiente aún es su circunstancias, era mucho, sumándole la falta de alimento. Probablemente Guillermo estaría muerto. De no ser por aquellos pequeños ojos que derraman lagrimas he imploraban que su padre siguiera vivo. Y como ya muchas veces se lo había demostrado, solo luchaba por su hijo.
-Debe de haber algún tratamiento ¿No te das cuenta? Guillermo, estas muriendo y yo no puedo soportar verte así.
-Es un simple resfriado y con las circunstancias… ya sabes, esto de la separación… No hay tratamiento, solo alérgicos.
-Guillermo no me mientas, solo esta vez, sé sincero conmigo.
Guillermo dio una gran calada de aire, era lo que le faltaba a sus pulmones, aire y mas aire, sentía como si sus pulmones se hundieran junto con su corazón que era frágil.
-Estoy cansado. Hablemos de eso, después. Zeus no ha comido, te agradecería si pudieras prepararle algo.  
-Y ¿Tú? ¿Has comido algo?
Guillermo negó. Pero tampoco es como si tuviese hambre, no la tenia.  
-Te traeré algo.
Paso el tiempo, Guillermo se había quedado dormido. Samuel se había olvidado de Estefanía y jugaba con Zeus con el nuevo juego que le había comprado. Afuera llovía, los días últimamente eran fríos, húmedos y muy grises.
Estefanía había regresado a casa sola, en medio de la noche con peligro de ser asaltada o cualquier otra cosa. Las lagrimas que resbalan por su rostro y se perdían con la lluvia que caía sobre ella, eran de rabia, no se podía describir aquel sentimiento que hería su corazón, se sentía decepcionada, usada. Estefanía, se estaba enamorando de un hombre casado, con una familia. Creía que tenia bien controlados sus sentimientos pero ahora todo se le iba de las manos de un día a otro.
Samuel se sentó al borde de la cama después de haberle leído un cuento a Zeus.  
<<Ojala todos fuese tan fácil igual que en el libro>>-se dijo así mismo.  
Lo acomodo, le puso las mantas encima y le dio un beso en la frente. Dejo salir un gran suspiro cuando estuvo en el pasillo.  
Vio el plato de fruta, no había ni siquiera tocado ni movido de la mesa. Prendió la luz de su habitación, el reloj marcaba las once y media de la noche. Miro casa centímetro de Guillermo. ¿En que momento se había muerto y seguía respirando? ¿Por qué no le decía lo que le sucedería?
Todos sus huesos resaltaban mas, su piel había perdidos su color y ahora lo cubrían marchas que según Guillermo, no le dolían pero claro que lo hacían.  
Un escalofrió recorrió a Samuel. Se recostó a un lado de Guillermo y se durmió imaginando que nada pasaba y que todos estaba perfecto. 

Día 27 con unagordashipperdewigetta

Para quer tanto sofrimento moça? Não ver que a beleza que Deus lhe deu não combina com tristezas, não ver que lágrimas não combinam com seu olhar de esperança? Deus te fez como sol moça, para cada sorriso seu iluminar quem está ao seu redor, não deixe que nuvens venham te apagar. Sei que ha há muitas coisas que devemos aprender, mais seja forte e corajosa, Deus está contigo.
—  Nos passos de Cristo

Quer ser avaliado por mim? Siga os seguintes passos:

  • Reblog esse post para ajudar a divulgar
  • Esteja me seguindo aqui
  • Mande aqui “Smack that ♪” aqui

Venham, vou seguir os que gostar ♥

Só diga que irá ficar. Fique.

Olha só, eu não quero nada surpreendente da sua parte. Não precisa me dá lindas flores, belas roupas ou até mesmo novos livros. Pera, livros eu aceito. Você não precisa dizer que irás caçar estrelas e roubar a lua só para mim. Seria egoismo da minha parte aceitar tais coisas. Você quer saber o que eu realmente quero? Tem certeza disso? Também. Eu quero simplicidade. Abraços inesperados. Sorrisos naturais. Quero dormir feliz e acordar radiante, e saber que não estou só.  Sabe porque eu aceitaria livros? Só para lermos juntos. Digo juntinhos mesmo. Juntos na forma mais clichê deste mundo. Leríamos, sonharíamos nossa história no barulho da chuva batendo no telhado… Eu sei que sou complicada. Um caos ambulante. Mas também sei que você é uma completa bagunça, e eu amo pessoas atrapalhadas. Sou instável como as estações do Brasil, mas se você ficar eu lhe prometo que serei segura de mim e me dissolverei em você. 

- Fica borboleta. Pousa em meu galho. WHO

Percebemos quando uma pessoa esconde algo da gente, ou mostra que não quer nada com nós. Mas insistimos em ser trouxa e mesmo assim continuamos com essa palhaçada.
—  Bipolagem.
Não tem nada melhor do que se sentir suficiente.

Não tem nada melhor do que acordar, olhar no espelho e dar um sorriso satisfatório pra você mesma. “Mais um dia. Parabéns, você conseguiu.” Não tem nada melhor do que se trocar na frente do espelho e perceber que aqueles quilinhos não importam mais, que não tem a necessidade de estar sempre bonita pra alguém alem de você mesma, e que está se sentindo linda assim, com os quilinhos a mais. Não tem nada melhor do que passar o dia dando risadas verdadeiras, seja no colégio ou no trabalho, sem preocupações supérfluas. Não tem nada melhor do que deitar a cabeça no travesseiro e poder agradecer pelo seu dia, sem ter em mente se fulano está bem ou não, se gosta de ti ou não, se vai dar certo ou não. Não tem nada melhor do que viver em mundo onde acima de você, só Deus. 

Todo irá bien. {Drabble Wigetta}

Samuel.

Su cara se torna en una expresión extraña, y eso me desorienta.

-¿No te gusta la idea?- Pregunto, algo confundido, primeramente porque fue él quien lo sugirió, yo solo añadí algunas ideas.

-Si, por supuesto, pero…- Vuelve a hacer lo mismo, y yo tengo que recordarme que no es momento de sentir deseos de besarlo.- Pero…

-Si, lo sé, da miedo.- Atino a decir, y aunque quería guardar mis nervios para mi, cuando estoy con él siento que puedo ser tan abierto que me olvido de esconderme, a mi y a mis emociones.

-Es que no sabemos cómo se lo tomarán y…- Continúa, completando lo que yo anteriormente había dejado suspendido en el aire.

-Todo saldrá bien.- Aseguro e intento creerme mis propias palabras.- Luzu nos apoyará, siempre lo ha hecho.- Hago una pausa porque me cuesta articular las siguientes palabras y puede que sea por vergüenza o risa.- Además, es Mami Luzu, la shippeadora de Wigetta oficial…- Las palabras suenan extrañas, pero era algo que necesitábamos ambos, algunas tonterías libianas para eliminar todo resquicio de tensión y miedo.- Así que incluso gritará de emisión.- Hablo de nuevo, convenciéndome de que estoy intentando aliviar a Willy y que esas palabras no iban para mi mismo. Por supuesto que no.

-Si, todo irá bien.- Asegura al fin, después de horas y horas de nervios.

Lo mire durante unos segundos, y la tentación me ganó. Me acerqué a el, lentamente, pasé mis brazos por su cintura y recorrí toda su mejilla y parte de su cuello con mi nariz. Él río ante esto, ya sea porque fue muy cursi o porque mi gesto le hacia cosquillas. Atrapé sus labios en un beso ansioso, y Willy correspondió al instante.

-¿Entonces, los invitamos a la cena?.- Pregunta, entusiasmado porque podamos seguir con el plan, su idea, aquella que él había maquinado en su tierna y extraña mente.

-Claro que si, chaval. Lo haremos, y todo saldrá genial.- Las palabras suenan tan seguras cuando salen de mi que termino por creyéndolas.

Luzu estará feliz. Lo estará. Nos palmeará la espalda y empezará a hacer preguntas extrañas alegando que es Mami Luzu y que debe tener informado a sus ‘niños’. Lana sonreirá y nos dirá que nos apoya, nos abrazará y reirá.

Si, eso pasará.

Porque por fin, después de casi siete meses de relación, Guillermo y yo nos animaremos a confesarle a alguien aquel secreto no tan bien guardado, y los primeros serian nuestra pareja amiga: Luzu y Lana.

Y todo saldría bien.

————————————–

¡¡Aquí vengo de nuevo, mas tarde de lo normal, con un nuevo Drabble!!. Espero que les guste :).

P.D: Posiblemente, el viernes o el sábado suba nuevo capitulo de “La luz en mi oscuridad" y el miércoles o jueves (de la próxima semana) “Relatos de un roto corazón".

¡¡Nos vemos!! :3