quemate

En llamas.

Existen personas que quieren crecer lo más rápido posible, dejar a un lado su juventud por mejores experiencias. A veces, simplemente son niños que de alguna manera se aburren de su vida. Están otros que quisieran volver al pasado, o quedarse con lo que tienen por siempre; porque es una buena época; porque antes era mejor; o saben que si crecen se van a enfrentar a mayores problemas.
¿Alguien con 17 años a qué tipo de problemas se puede enfrentar? Desde la perspectiva de un adulto serán minúsculos, para alguien que es feliz ni en cuenta de la cuestión. Aunque para alguien como yo, tan inseguro, inconforme con su alrededor, infeliz por el trozo de vida en el que está parado, todo, todo eso se une y se acumula, se hace problema. Y quema. Desgasta mi vida. Vida que continúa a la desesperación sin fin. Al aburrimiento. A la tristeza. Y no muchos lo entienden, muchos lo sienten y saben que estas batallas son las peores. Las más difíciles.

El día es cansado no sólo por las labores, sino también por los baches que el corazón atraviesa. Por las caídas que hieren por una ilusión grande que en una micra de segundo dice que si mientras el adiós nos espera en la esquina. Luego de tanto no se encuentra motivo para vivir ni incentivo para sobrevivir. Intentas darte ánimo: corres, platicas, sonríes… Pero algo sigue atravesado junto a la inconformidad y a la nada. Y nada funciona.

Miserables los que se empeñan en hacer tu vida imposible haciéndote pasar peores sentires.

Los músculos pesan, pero más las cargas de la vida, el alma en el pecho se contrae y te trae contra el suelo.

El amor puede curarte pero estás rendido. Ya no dejas que nadie se acerque porque sonríe bonito.

Necesitas algo más que dormir, algo más que desaparecer. No lo pides tú pero tu inconsciente lo anhela. No lo sabes decir, apenas si lo entiendes pero a lo lejos lo sientes. No lo ves, no lo puedes buscar.
Cuando te desahogas de cualquier forma sientes pequeñas sensaciones de placer, y sin darte cuenta desaparecen como un último pedazo de papel en llamas… En llamas. En llamas. Estás en llamas. Acepta que estás encendido silenciosamente y Quemate. Fraccionate. Dile adiós a todos esos hijos de puta que le dicen no a tus ideas, que te contradicen, que no te entienden. De aquí o desde el principio puedes cambiar todo el mal, pero primero, desgasta todo lo malo, sé malo. Entre la angustia, la maldad es placentera. Sufre, grita, patalea, llora. Pero resiste. Resiste. Resiste. Siempre resiste.