quemar

La noche es fría y las sombras no existen, la oscuridad se debora todo a su paso.
No hay nadie en casa, el cantar de los grillos rebota por las paredes y se exparse dentro; pero hay algo más inmerso en mi hogar, mis memorias, tú y yo juntos en aquél rincón de la morada, abrazándonos; tu olor, tu risa y las lágrimas que derramaste alguna vez cuando platicábamos de nuestras vidas.

¿Qué nos pasó?¿Qué salió mal?¿Por qué de un día a otro las cosas cambian por completo?¿Por qué a la gente le encanta jugar con los sentimientos de otros?

Sólo hay incógnitas que he hecho para poder entender lo nuestro, o lo que era nuestro.

Estoy cansada de culparme, de segur haciendo tantas preguntas que sé que nadie responderá, de recordar lo que fuiste, lo que fuimos juntos. Necesito salir de casa, cerrar la puerta y quemar mi hogar, donde quedaron nuestras cenizas: las cenizas de un amor roto.

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—Jennifer Arellano. Cenizas de un amor roto.

Sé que nadie lo leerá