pulmones

Se me están durmiendo las manos de tanto cruzar los dedos, como si así todo fuera a ir mejor.

Se me están durmiendo los pulmones de tanto soplar unas velas que nunca se apagan, ni cumplen deseos.

Se me están durmiendo las piernas de tanto correr para llegar a una casa donde ya nadie me espera.

Se me duerme el corazón, agotado, de tanto reponer sangre después de cada golpe.

La sonrisa, y ahora parezco uno de esos muñecos con las comisuras al revés.

Se me cierran los párpados porque no quiero darme cuenta, no quiero ver que de nuevo no he llegado a tiempo.

Me estoy durmiendo, y lo que es peor, ni aún así consigo soñar, ni que empiece a las horas un día nuevo.

Loreto Sesma (Amor Revólver)