primeramonjita

7:45pm Tren hacia Bayamón… la AMAventura más bonita.

Un joven deambulante pedía dinero diciendo en voz baja: “Mi nombre es _____ y tengo una condición llamada leusemia”. Tenía calvas, un sinnúmero de cicatrices en sus brazos y una tristeza en su cara imposible de esoconder. Le dí una peseta, esperó que alguien más le diera $ y en vista de que lo ignoraron se sentó cabizbajo, tapándose la cara con las manos. Avergonzado, tal vez; frustrado, de seguro. 

1 minuto después llega el primer performero que he visto en el tren/guagua. Se sentó frente al deambulante, dejándole saber muy cortésmente a una señora que iba a recostar el maletín de su guitarra cerca de ella. Estaba bien vestido con ropa vieja, mellao y algo despeinado, pero para mi sorpresa cantaba como Joaquín Sabina sin la ronquera. Al terminar su canción dijo: “Mi nombre es ____ y soy músico callejero, cualquier propina es agradecida. Estaré tocando hasta Bayamón”. Le di una peseta (no tenía más $). Nadie más le dió. 

El deambulante levantó su vista, el Sabina callejero siguió cantando.