política

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“Chinga a tu madre Trump… y tú también Peña Nieto”

. —Las consignas de la afición mexicana por la noche de este viernes 11 de noviembre en el estadio de Columbus, Ohio, durante el partido entre México y Estados Unidos en las eliminatorias de la CONCACAF rumbo al mundial de Rusia 2018. En el corazón de EEUU, un pueblo que no se doblega ante la xenofobia del nuevo presidente estadounidense.

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El Muro de Berlín era la noticia de cada día. De la mañana a la noche leíamos, veíamos, escuchábamos: el Muro de la Vergüenza, el Muro de la Infamia, la Cortina de Hierro…
Por fin, ese muro, que merecía caer, cayó. Pero otros muros han brotado, siguen brotando, en el mundo, y aunque son mucho más grandes que el de Berlín, de ellos se habla poco o nada.
Poco se habla del muro que Estados Unidos está alzando en la frontera mexicana, y poco se habla de las alambradas de Ceuta y Melilla.
Casi nada se habla del Muro de Cisjordania, que perpetúa la ocupación israelí de tierras palestinas y de aquí a poco será 15 veces más largo que el Muro de Berlín.
Y nada, nada de nada, se habla del Muro de Marruecos, que desde hace 20 años perpetúa la ocupación marroquí del Sáhara occidental. Este muro, minado de punta a punta y de punta a punta vigilado por miles de soldados, mide 60 veces más que el Muro de Berlín.
¿Por qué será que hay muros tan altisonantes y muros tan mudos? ¿Será por los muros de la incomunicación, que los grandes medios de comunicación construyen cada día? - Eduardo Galeano

—¿Tiene alguna posición política?
—No.
—¿Y religiosa? ¿Cree en algo?
—Tampoco mucho. Pero admiro fervientemente a la Iglesia y al Gobierno.
—No lo entiendo.
—Supongamos que yo soy el dueño de una fábrica de tornillos y que tengo muchos obreros. Los obreros trabajan para mí jornada completa, deslomándose, sin recibir paga alguna ni tener la posibilidad de disfrutar de la vida. Para que no hagan huelgas ni disturbios, los convenzo de que hay una vida mejor, luego de ésta, pero que deben ser obedientes y construir muchos tornillos para poder disfrutar, cuando mueran, de esa otra vida. Y todos me creen: hacen tornillos, yo los vendo y disfruto de esta vida… Soy un estafador, ¿entendés?, y ese es el cuento del tío ideal, es la perfección de la estafa. Es un cuento del tío que vienen practicando los gobiernos junto a la iglesia desde la edad media; los obreros de esa fábrica son los tipos que se levantan a las seis de la mañana, de lunes a sábados, y trabajan hasta que se mueren, creyendo en el paraíso. Los gobiernos y la iglesia son dos socios, dos estafadores de guante blanco que lograron dar con el cuento del tío perfecto. Y yo no puedo hacer otra cosa más que admirar a los colegas que supieron hacer, de mi profesión, un negocio tan redondo.
—  “El ladrón que roba con la cabeza” - Hernán Casciari.
El otro día estaba platicando con un amigo en su coche sobre la situación que ha vivido Cuba después de la Guerra Fría, y cómo a pesar de todos los obstáculos ha podido salir adelante.
Hablábamos de su economía, de la venta de tabaco que le ha propiciado la fama, de su gente maravillosa y sus únicas playas.
Me empecé a emocionar con el tema, ya que la historia es una de las cosas que más amo en la vida y fue cuando él comenzó a perder el hilo de la plática, discutiendo que el tema no era tan interesante como para enfrascarnos en una extensa conversación.
Me cortó el rollo diciendo que a lo que él le importaba era que el nuevo modelo de los automóviles Mitsubishi estaba por salir y que ansiaba su oferta.
He ahí cuando tristemente me di cuenta que a la gente no le importa una mierda lo que sucede a nuestro alrededor.
No le importa la política, ni la historia ni la música.
Lo único que les interesa es la moda, el espectáculo y las mujeres percibidas como objetos sexuales.
No les importa la poesía ni la economía o la filosofía.
Les interesan cosas banales y superficiales.
Así que, me decepcione de la gente.
Me desilusione de un mundo que tenía idealizado y solo es un aparato con fines de lucro, donde hay más hombres pero menos humanidad.
Espero que tú seas diferente, me interesa la gente con la cual platicar largo y tendido de múltiples temas sin miedo a que se termine la conversación, quiero decirle a aquella persona que me enoja el consumismo por ser tan dependientes a él, quiero que platiquemos por qué las obras de Dégas siempre me dejan un hueco en el estómago y qué texto le roba el sueño.
Por lo que te pido un favor: no seas uno más del montón, sé uno que se distinga de todos los demás.
Sé aquella persona que te gustaría conocer.
—  Paulina Mora

LAUREN JAUREGUI
(18 de noviembre 2016)

A cada uno de los partidarios de Trump que tratan de decir que votar por Trump no significa que eres racista, homofóbico, sexista, xenófobo, estúpido. Que te gusta la forma en que realmente no le importa lo que la gente piensa y solo dice lo que quiera…que él no era un político, así que no es parte de la organización y no tenía dinero corrupto respaldándolo.

Esto es para ti:

Tus palabras no valen nada, porque tus acciones han llevado a la destrucción de una sola mano de todos los progresos que hemos hecho socialmente como una nación. Tienes, con tu pura ignorancia y negativa, entender la forma en que el gobierno y el mundo funcionan, que permitió a un magnate de negocios con hambre de poder hacerse cargo de los Estados Unidos de América. “La tierra de los libres, el hogar de los valientes, bajo Dios, indivisible, con Libertad y Justicia para TODOS”.

Ustedes son HIPÓCRITAS.

Restaurar la América que era, es sólo el estancamiento de la progresión de nuestra conciencia. Usted votó por una persona que construyó una campaña de 18 meses a espaldas de tu odio. Él los manipuló con tanta facilidad hablando a las partes más oscuras de ustedes que habían empezado a sentirse avergonzadas por la forma en que veían el mundo “políticamente correcto”. Él se convirtió en su campeón, porque habló a las partes de ustedes que piensan que son superiores al resto de nosotros (al igual que Hitler hizo en Alemania antes del Holocausto! Basta con leer su autobiografía: Mein Kampf).

Este mundo políticamente correcto que hemos creado, que en realidad es sólo un mundo con etiqueta social, donde hemos eliminado el lenguaje del racismo y explicado por qué, donde hemos establecido el feminismo como una noción cada vez mayor de hacer que las mujeres se den cuenta de su validez y derecho a ser tratadas como los seres completos y complejos que son e igualmente a los hombres (lo cual claramente necesita de MUCHO trabajo considerando cómo las mujeres en toda América, especialmente las blancas, votaron por este hombre que insultó su propia existencia cada vez que abrió su boca o no respetó a Hillary durante su campaña), donde hemos tenido que crear numerosas etiquetas para ayudar a que las personas que no encajan en el molde “ heterosexual” se sientan válidos e identificados en un mundo donde la conciencia de mente estrecha los ha hecho sentir inválidos e invisibles durante tanto tiempo. ¿Ese es el comportamiento “políticamente correcto” del que usted quiere deshacerse? ¿Quieres restaurar a América a un mundo donde los seres humanos que te rodean tienen miedo de ser ellos mismos y vivir y amar libremente?

Aparte de lo egoísta que es, es tan poco “cristiano”, porque su Dios está mirando y Él conoce sus corazones y Él es consciente de la verdadera razón por la que usted eligió a tal humano para dirigir el país más poderoso del mundo, y te prometo que el Dios que he llegado a conocer y amar, es intolerante de juicio y odio. Y lo sé, porque fui criada católica-romana en un hogar latino y fui a la escuela católica privada toda mi vida, así que he estudiado mucho más que la mayoría de ustedes han estudiado la religión o la Biblia para esa materia. La ÚNICA razón es su incapacidad para aceptar el creciente mundo a su alrededor. Escogiste el odio. Tu corazón eligió separarse como superior cuando el único superior en existencia en este universo entero es por MUCHO, más grande que usted.

Nuestra “corrección política”, que su campeón, Donald Trump, tan descaradamente ignoró durante toda su campaña y ahora con el nombramiento de sus asesores y otros funcionarios del gobierno, es el lenguaje que hemos trabajado incansablemente de establecer para sentirnos seguros en un mundo que nunca se detiene recordándonos que somos minorías. “Soy una mujer bisexual Cubano-Americana, y me siento muy orgullosa de ello". Me siento orgullosa de ser parte de una comunidad que solo proyecta amor y educación y el apoyo mutuo. Me siento orgullosa de ser la nieta y la hija de inmigrantes que fueron lo suficientemente valientes como para dejar sus hogares y venir a un mundo completamente nuevo con un idioma y una cultura diferente y sumergirse sin temor para comenzar una vida mejor para ellos y sus familias.

Estoy orgullosa de ser una mujer. Orgullosa de que el sexo entre mis muslos me proporciona una fuerza y resistencia que sólo otras mujeres pueden sentir, de que mi cuerpo se curva de maneras que me permiten crear vida dentro de mí, de que mi vida entera está llena de adversidad e incertidumbre y gente cuestionando mi Inteligencia y mi potencial artístico y mi expresión de mí misma y mi virtud y honor porque soy demasiado mujer. Me siento orgullosa de poder probar que todos están equivocados. Estoy orgullosa de que tengo que trabajar aún más duro para ello. Me criaron para sentir que puedo hacer CUALQUIER COSA, y siempre lo creeré. Estoy orgullosa de sentir todo el espectro de mis sentimientos y con mucho gusto tomaré la etiqueta de “perra” y “problemática” por decir lo que pienso de la misma manera en la que cualquier hombre sería admirado y respetado por hacerlo. Pero, también Extenderé la mano llena de compasión y empatía para cualquiera que me etiquete como tal.

También sé que en mi lucha de ser una mujer, soy muy privilegiada. Nací con una tez más clara y ojos verdes (gracias genética) así que desde esa perspectiva estrecha de mente, soy blanca. He experimentado el privilegio que esos genes me han concedido y estoy agradecida y seguiré hablando en nombre de las mujeres de todo el mundo y en nuestro propio país que no experimenta una fracción de ese respeto debido al color de su piel o lo que eligen usar, o cómo su cabello se ve, o cuánto maquillaje tienen puesto o cualquier otra absurdidad a la que las mujeres están reducidas.

Es realmente desalentador para mí ver tantas mujeres hermosas que no tienen idea de cuál es su potencial. Esta elección hizo descaradamente evidente cuántas mujeres no pueden verlo. Nos hemos fallado a nosotros mismos como nación. Somos el ejemplo para el mundo, y le hemos fallado a nuestros compañeros humanos que nos estaban mirando con esperanza de que no permitiéramos que el odio prevaleciera. He tenido el privilegio de estar en una banda que me ha permitido viajar por todo el mundo. No puedo expresar la gratitud que tengo por esta experiencia porque me abrió los ojos a tantas cosas y me ha permitido ver el mundo desde una perspectiva tan simple, una perspectiva que entiendo que no mucha gente tiene la oportunidad de experimentar.

Si pudiera decirle a cada partidario de Trump dos cosas, sería que viaje y lea un libro de historia. Miren más allá de sí mismos, mire que tan insignificante la moral que usted sostiene se ve cuando usted se da cuenta que no somos los únicos. Comprenda que su piel blanca es el resultado de la inmigración de Europa, que los únicos verdaderos “americanos”, son los Nativos Americanos, que son pueblos indígenas que habitaban esta tierra antes de que estos conquistadores de otros países (Inglaterra, Francia, Italia, España) los eliminaran casi completamente. Ninguno de nosotros pertenece aquí, pero todos nosotros merecemos el derecho a sentirnos seguros y vivir nuestras vidas en paz. No tener que preocuparse de potencialmente morir, o ser electrocutado, o golpeado, o violado, o abusado emocionalmente porque nuestra existencia y / o elecciones para nosotros mismos molestan a alguien más. Este es el mundo que Trump está fomentando. Esta es la división que se ha levantado desde el inicio de la campaña. Ya no somos la América indivisible, estamos unidos en dos lados separados; Amor y odio. No estamos “lloriqueando” sobre nuestra elección presidencial perdida, estamos exclamando gritos de batalla contra aquellos cuyas agendas políticas y personales amenazan nuestra vida y nuestra cordura. Nos aseguramos de que nos escuchen, no importa cuánto les moleste, EXISTIMOS.

—  Lauren Jauregui
(18/11/2016)
Vivo en un país desolado por el hambre.
Vivo en un país corrompido por el consumismo.
Vivo en un país que tiene miedo de ser grande.
Vivo en un país que se denigra por no ser igual de imponente que su vecino.
Vivo en un país donde hay leyes justas que no se aplican.
Vivo en un país donde la justicia es una palabra que no existe en el vocabulario.
Vivo en un país distinto al que creía que era.
Vivo en un país donde la gente lee revistas de espectáculo y no se nutre de los grandes pensadores de la historia.
Vivo en un país donde se quejan de su presidente y son peor que él.
Vivo en un país donde los magistrados y diputados ganan una riqueza sin mover un solo dedo.
Vivo en un país donde a la gente trabajadora le pagan 70 pesos el día.
Vivo en un país donde el dólar vale 20 pesos.
Vivo en un país corrupto en cada una de sus esquinas.
Vivo en un país donde nos faltan 43 estudiantes.
Vivo en un país donde las personas desaparecidas son un constante problema que no se resuelve.
Vivo en un país donde el narcotráfico se nutre de la ignorancia.
Vivo en un país donde el 2 de octubre no se olvida, pero tampoco se recuerda.
Vivo en un país lastimado por sus presidentes ineptos.
Vivo en un país demacrado.
Vivo en un país jodido.
Vivo en un país donde se quejan todos los días del gobierno del señor presidente, pero todos los 15 de septiembre gritan: ¡Viva México, cabrones!
Vivo en un país donde se critican unos a otros en vez de retroalimentarse.
Vivo en un país donde la gente no estudia porque ya tiene palancas.
Vivo en un país donde las cosas buenas casi no cuentan, pero cuentan mucho.
—  Paulina Mora
Qué pandemónium estamos viviendo en México:
Vivimos en épocas donde la opinión de la gente no vale más que un susurro en el aire y es que, con el alza de precios, el polémico tema del “gasolinazo” y lo poco que se le ha aumentado al salario mínimo a comparación del costo de la canasta básica que consumimos todos los días apenas y sobrevivimos.
Tomamos acciones que creemos correctas al bloquear calles afectando a los ciudadanos que tienen clases que tomar, trabajos a los que llegar, familias a las que cuidar y solo nos perjudicamos más. Tenemos el derecho para expresar nuestra inconformidad a los hechos que se están suscitando dado a nuestro mal gobierno pero, no estamos hablando de un gobierno inepto sino de que la historia de México refiriéndose a la política siempre ha sido de esa manera: corrupto, ineficaz y nefasto.
Es hasta ahora que decidimos cambiar.
Pero, definitivamente tomar las decisiones que el pueblo mexicano está ejerciendo no es la solución: no lo es robando tiendas departamentales que sustentan a tanta gente como lo son los trabajadores, cargadores, los que transportan la mercancía y muchísimas personas más que trabajan todos los días para obtener una miseria (salario mínimo), y estamos hablando de miles de millones de familias que dependen de un solo trabajo; saquear y maltratar objetos ajenos que no tendrán algún beneficio para la sociedad no es la vía correcta.
Como pueblo estamos reflejando nuestra ignorancia, falta de criterio y de analizar la situación con acciones que creemos cambiarían las cosas, debemos exigir que se castiguen a los funcionarios públicos que son corruptos y no cumplen con sus funciones, debemos exigir el alza de nuestro salario mínimo en toda la República, debemos exigir que las leyes se cumplan, debemos exigir mejor educación, debemos exigir un gobierno eficaz; no deberíamos estar cometiendo actos ilícitos que solo afectan a la gente de nuestro alrededor.
Estamos reflejando la inconsciencia que nuestro gobierno nos ha enseñado e inculcado por generaciones, somos la viva imagen de revoluciones que no tienen objetivo ni nombre.
Sé que tal vez este texto no cambiará la mentalidad de nadie o no estén de acuerdo conmigo pero, definitivamente NO ES LA SOLUCIÓN.
¿Qué es lo que les estamos enseñando a nuestros hijos? ¿Qué futuro tendrán ellos con nuestro ejemplo?
Piensa en el ahora,
y en el después en que se puede convertir México.
—  Paulina Mora