poetico

La ridiculez, verbo hecho carne propia en una noche de azulejos perdidos y mares profundos en mi alma, llevaba un tono a poesía entre besos y un canto de grillos por soundtrack. 

Risa a lo lejos de amores perdidos y sombras bajo mi almohada, se burlaban de aquel fortuito encuentro de dos seres improvisados, uno por interés y el otro en base a negación, en búsqueda de una ruta alterna para liberar toda su tensión. 

Marionetas bajo oxitocina y adrenalina, llevan el nombre de gloria a un nivel mas que religioso, seguido de secta por “ilusión” a hoguera de desesperación. 

Primicia nueva para un ser inexperto en base a tiempo y otro para un corredor del momento. 
Despedida triste y decepcionante para quién esperaba, algún acto de romance en pleno trance.

—  Brenda Ramírez.
Éramos algo hermoso y algo trágico. Tal vez era demasiado poético sobre todo que la vida arrojó algo casi igual a mis poemas y metáforas. E irónicamente, aunque me haya reducido a cenizas, estoy agradecido.