poesia en la ciudad

Yo recuerdo muy bien aquella tarde
en la ciudad de México
fui con Vivi al Indautor
me invitaron a una clase
donde la maestra le enseñaba a un grupo
de talentos jóvenes
a hacer canciones
para vender al monopolio
de artistas de la radio
como Alejandro Fernández,
Camila, banda el Recodo,
la Arrolladora
yo canté
Zapatos Rotos
un tema que habla
de mis viajes de mochilazo
por el país
la maestra dijo que no podía
hablar de tantos estados
en una canción
y yo pensé
¿por qué no?
salí un poco decepcionado,
suena muy bonito
eso de no hacer
al arte comercial
pero por más que compartas
llega un punto
donde harás dinero
y eso es el premio
a tu gratitud
como los Artick Monkeys
que si bien no acabaron
con el monopolio
de la industria musical
en su territorio
al menos encontraron
una manera distinta
de hacer las cosas
gracias al My Space
y a esa era de jóvenes
exploradores del cosmos
cibernético
sedientos de novedades
esos jóvenes entusiastas
que salvan a otros artistas
de morir en el olvido
jóvenes que apoyan
destinando parte de su salario
para comprar la camiseta,
el disco o el libro
del artista
jóvenes que un día
verán a sus ejemplos
tan cercanos a ellos
y no como figuras
llenas de guaruras
y entonces se darán cuenta
que el potencial
del ser humano
no está oculto como
ya lo habrían pensado
— 

La alegría es un roadtrip, Quetzal Noah

Entropía

No obtuviste el tiempo suficiente para romperte la cabeza,
Ahora ahogado por las luces de la ciudad moras con un danzar extraño.
Atropellado por mil ojos que nadan en un mar viscoso
Tratas de no perder el conocimiento y flotar con tu cuerpo estático
En aquel mar ajeno a los vientos puros.

-¡Necesito un día mas de vida sin que mil manos tomen impetuosamente mi rostro! -.

Atrapado en un laberinto acomplejado,
Como una rata de laboratorio.
¿No ves las criaturas monstruosas embarrarse con los cuerpos prematuros?
¿No ves a los ignorantes vomitar sangre en la mirada de los inocentes?
¿Cuando podre correr libre y gritar al universo hasta fusionarme con él?

-Las revoluciones se tornan repetitivas y vacías con el pasar de las lunas -.
-¿Pourquoi fais-tu de la révolution? -.
-Je ne sais pas.

Con el cuerpo desgarrado me arrastro por la calle Tucumán
Mientras la corriente me lleva fríamente por el mar de miradas de hierro
Una película que vi miles de veces pero todavía amo su final.
Un sol y una luna que son testigo de la imaginación humana.

-Estoy cansado de morir una y otra y otra vez… -.

-Alejandro Maseret

Vivo en una ciudad que despierta
mis fantasmas, como la primavera
hace derretir la casa y los cristales.

Vivo con dos gatos y sus mujeres
que hacen fiesta cada mes,
suplicándome que beba
hasta sanarme las heridas,
pero todo quema si no son
tus brazos los que me alumbran.


Vivo rodeado de personas
que no son fieles a su lengua,
quizá sea yo,
una de ellas.


Vivo con los gemidos
de la madrugada,
y las despedidas de algo
que creí
que me duraría
un par de vidas.


Vivo con el peso
de mis decisiones,
con los resultados de los años,
con la radiación de los domingos
y esos amores enfermo…


Quiero creer que respiro
porque vivo, y no por
mero instinto.

—  Álex Hernández. Mujeres y sus gatos