Miles de días perdidos
corriendo, estresada,
puteada por jefes fascistas
e ignorantes
sin dormir…
Y de repente hay segundos
que llenan la vida de sentido.
Un momento de silencio,
el viento, el mar, tú…
Mierda!!
Llego tarde.
Me voy.
Te quiero.
—  María Couceiro. La Gran Actuación. Glayiu Editorial. 2009.
Viernes, tarde-noche, semana de pago, tráfico, lluvia, la ciudad suena a claxons de los apresurados, de los ansiosos, huele a Chanel y smog, estres al tope, un semáforo fuera de servicio, se abarrotan los cajeros automaticos, los bares abren sus puertas, más adelante un accidente vehicular, todos ilesos, el hombre tragafuego de la misma esquina, en el mismo cruce, una alcantarilla tapada ocasióna una inundación, la gente se revienta de prisas por llegar a tiempo a su resevación en su club nocturno, no todas las oficinas cierran a medio día, avanzamos como quien no quiere llegar a los brazos de la muerte, se encienden las luces, los relojes parecen avanzar más rápido para las personas que tienen algo que hacer y estan atoradas a mi lado, y yo. Yo sólo quiero llegar a casa, tocar el timbre y en sus ojos al abrir la puerta olvidar toda esta crónica, de lo vacio y gris que es el mundo cuando ella no va en el asiento del copiloto dibujandome un parque de diversiones atrás del parabrísas, con asientos en primera fila.
—  Tito Anaya (via- Quiereme bajito)

…but ours was different. People count days and time all the time. But ours? I was so overwhelmed; so happy, that I lost track of time. All I knew was that we’ve been together for almost 2 years until I realized how tired and unhappy you became. Until your phone and your friends were the only ones you smile at. Until your eyes became strange and your kisses were quick and different.

I’m not yours anymore, am I?

—  he left.

INVISIBLE

Algo sale de mí

denso como el humo de un fuego recién apagado,

lejano como una semilla arrojada al sol.

Mi rostro palidece

entre el vaho, sobre el espejo,

peso como una cortina que perpetuamente lucha

por alcanzar la alfombra con sus bordes gastados.

Sueño contigo aunque no te lo diga,

pierdo dimensión como si fuese una bandera

enrollada alrededor de un mástil inclinado.

Yo puedo convocarte sólo a través del tiempo,

pues él tiene cada vez menos quien lo capture.

Ojalá regresaras, junto a las mariposas,

dispuestas a no ser vistas jamás.

Las tinieblas también se encierran en sí mismas a escondidas.

El deseo de tocarte la frente cuando nadie mira

es más antiguo que el tiempo.

Nikola Madzirov

EL ARBOL

En sus copas susurran el mundo, sus raíces descansan en lo infinito, pero no se pierden en él, sino que persiguen con toda la fuerza de su existencia una sola cosa: cumplir su propia ley, que reside en ellos, desarrollar su propia forma, representarse a sí mismos.

Nada hay más ejemplar y más santo qué un árbol hermoso y fuerte.

Cuando se ha talado un árbol y éste muestra al mundo su herida mortal, en la clara circunferencia de su cepa y monumento puede leerse toda su historia: en los cercos y deformaciones están descritos con facilidad todo su sufrimiento, toda la lucha, todas las enfermedades, toda la dicha y prosperidad, los años frondosos, los ataques superados y las tormentas sobrevividas.

Y cualquier campesino joven sabe que la madera más dura y noble tiene los cercos más estrechos, que en lo alto de las montañas y en peligro constante crecen los troncos más fuertes, ejemplares e indestructibles.

Los árboles son santuarios. 

Quien sabe hablar por ellos, quien sabe escucharles, aprende la verdad. 

No predican doctrinas y recetas; predican indiferentes al detalle, la ley primitiva de la vida.

Un árbol dice: en mi vida se oculta un núcleo, una chispa, un pensamiento, soy vida de la vida eterna. 

Es única la tentativa y la creación que ha osado en mí la Madre Tierra. 

Mi misión es dar forma y presentar lo eterno en mis marcas singulares.

Un árbol dice: mi fuerza es la confianza.

No sé nada de mis padres, no sé nada de miles de retoños que todos los años provienen de mí. 

Vivo hasta el fin del secreto de mi semilla, no tengo otra preocupación. 

Los árboles tienen pensamientos dilatados, prolijos y serenos, así como una vida más larga que la nuestra. 

Son más sabios que nosotros, mientras no les escuchamos.

Pero cuando aprendemos a escuchar a los árboles, la brevedad, rapidez y apresuramiento infantil de nuestros pensamientos adquieren una alegría sin precedentes. 

Quien ha aprendido a escuchar a los árboles, ya no desea ser un árbol. 

No desea ser más que lo que es.* * *
 
HERMAN HESSE 

Montagnola, 1919

* * *

¡Ay, y tenéis la boca completamente llena
de esa mierda que llaman libertad!
¡Libertad! Lanzáis al aire abstracto la palabra
como quien lanza besos a chicas lejanas.
¡Ay, y cómo se os queda la boca
llena de mierda! ¡Llena de libertad hasta los topes!
¡La libertad os chorrea por los labios como mayonesa
ardiente!
¡Libertad
para comprar gayumbos de calvin klein!
¡Libertad
de comer en mcdonalds a diario!

Y desde vuestros salones proclamáis
—y otra vez se os llena la boca de mayonesa ardiendo—:
«¡el dinero no da la felicidad!»
pero el dinero sí que os proporciona libertad
VUESTRA LIBERTAD
y cual perros adoráis la libertad que elegisteis.

¡Ay de la libertad de los pijos y de los soplagaitas!
¡Me limpio el culo con vuestra libertad!

Pablo X. Suárez / Pop Retórika