LA BALADA INFERNAL


Me gustas un chingo. 

Como para juntar nuestros labios y provocar un caos, 

como para morir agarrados de las pestañas, 

como para lamer la lluvia 

mientras bailamos canciones que no existen. 

De mi corazón salen estrobos. 

De mi corazón salen estrobos. 

De mi corazón salen gritos. 

De pronto ya vamos por el décimo cigarro 

cuando nos damos cuenta que estamos lejos. 

De pronto 

nos damos cuenta que nuestra rutina es la misma: vernos a los ojos y morir,

sacar los estrobos de mi corazón.

Que infierno tan complaciente 

es el de besarte perdidos en el universo sin saber a dónde ir. 

Que infierno tan complaciente es de verte a los ojos. 

Que infierno tan complaciente 

es darse cuenta que son las cinco de la mañana. 

Ver tus ojeras. 

Tu corazón en la lengua 

palpitando como un niño que tiene pesadillas. 

Ver como te desnudas, 

te clavas un cuchillo en el vientre 

y te separas las costillas para enseñarme como brillas, 

como tu corazón hace estrobos por mí. 

Que infierno tan complaciente es el que existas.

No corras por la vida, recuerda que te puedes caer y al levantarte ya no tendrás la misma energía para seguir.
Mejor camina y disfruta el viaje, la vida es hermosa y como tal hay que saber caminar por ella.