poders

Eres victima de tu auto-engaño.
No sonríes por felicidad, si no porque es una forma de llorar con bondad.
Mas vale una sonrisa triste, que la tristeza de no poder sonreír.
¿Es todo?
¿Termino?
¿Recuerdas acaso nuestro primer beso?…
Pues yo si, desde el más insignificante detalle. Tu risa, la mía, tus bromas, la primera vez que me tomaste de la mano, íbamos como un par de locos esperando que nadie fuera a vernos por lo complicado que era nuestro amor; o quizá, más bien, las terceras personas a las que este podría dañar.
Me acuerdo de aquella tarde, cuando nos besamos, cuando todo colapso del mismo modo en que todo terminó.
Fueron los meses más cálidos que he tenido, Octubre tiene todos mis días favoritos, aunque también sé que cada año serán los más fríos.
Aprendí a controlarme, ya no lloro tanto como hace un par de días, me quedo ahí sola, con este dolor, sin poder decirle a nadie tu identidad, ni lo que pasó entre nosotros. Aveces siento que aún estás aquí. Eso quiero, porque es ahora cuando más te necesito. Siento no poder decirte cuánto te quise, y cuánto te voy a querer, es sólo que, no soy tan buena escribiendo, nada tiene coherencia, no ahora.
Me acuerdo también, de aquella metáfora de “El clima en el alma”, esa que decías que era tu favorita; bien ahora siento que llueve.
Está lloviendo dentro de mí alma, y no queda más que esperar que todo pasé.
Que aquí voy a estar, esperando sanarme, empezar de nuevo.
—  Yess Corn
Por que a poesia tem que se confinar
às paredes de dentro da vulva do poema?
Por que proibir à poesia
estourar os limites do grelo
da greta
da gruta
e se espraiar em pleno grude
além da grade
do sol nascido quadrado?
Por que a poesia tem que se sustentar
de pé, cartesiana milícia enfileirada,
obediente filha da pauta?
Por que a poesia não pode ficar de quatro
e se agachar e se esgueirar
para gozar
-CARPE DIEM!-
fora da zona da página?
Por que a poesia de rabo preso
sem poder se operar
e, operada,
polimórfica e perversa,
não poder travestir-se
com os clitóris e os balangandãs da lira?
—  Waly Salomão.

2 Coríntios - 12.9: e Ele me disse: A minha graça te basta, porque o meu poder se aperfeiçoa na fraqueza. Por isso, de boa vontade antes me gloriarei nas minhas fraquezas, a fim de que repouse sobre mim o poder de Cristo.