poca gente

Día 11. He conocido tantas personas en mi vida que creía eternas y que ahora no están. Unas que se fueron de mala manera, otras que marcharon sin despedirse y otras que yo quise que se fueran.
—  Talía Villar - Pensamientos crepusculares

Yo: Me tomó un poco más del tiempo que esperaba decidir cómo felicitarte, porque creo todos merecen una felicitación en su cumpleaños. No sé si quiero empezar con un “Feliz cumpleaños, pásatela bien”, no es muy mi estilo, la verdad… creo que es importante que sepas que eres una de las personas más atormentadas y difíciles que he conocido en toda mi vida, pero también tienes una de las almas más hermosas y ocultas que jamás conoceré. Por eso espero que todos tus deseos, anhelos, sueños… se cumplan. Que recorras la vida sabiendo quién eres, lo que quieres, que te encuentres a ti mismo. Espero que veinte años sean lo suficientes para que comiences a vivir y dejes de lamentarte, que reconozcas lo afortunado que eres en las cosas que lo eres y que no habrá desgracia ni mal que siga haciéndote mal o que, por lo menos, sepas lidiar con ello. Sé que festejarás y la pasarás de maravilla, esta noche, en algún lugar de la ciudad, brindaré por ti, por que seas feliz y que tengas una vida maravillosa, bienvenido a los veinte.

Tú: Nunca he sabido cómo responder a las felicitaciones, no sé, no entiendo muy bien ese concepto, pero sin lugar a dudas, hay gracias que digo con toda el alma, y uno de ellos es para ti. No sólo por esto, sino, por dejarme verte, por compartirme parte tu historia, y gracias por haberme dejado compartirte parte de la mía. Tienes algo mujer, que créeme que no he visto, quizás nunca en mi vida, por lo tanto me es difícil describirlo, pero sea lo que sea, espero que nunca lo pierdas, porque simplemente te hace resplandecer de una forma que no pasa desapercibida nunca. Tampoco dejes de escribir jamás, porque pocas cosas me mueven, y palabras tuyas lo han hecho. Y deja el miedo, lo mucho o poco que tengas, a mostrar lo que hay dentro de ti, porque lo que yo vi, créeme que lo recordaré hasta no sé cuando. Sigue caminando cómo tanto te gusta hacerlo, siendo tú, sintiendo cómo poca gente sabe hacerlo. Te podría decir muchas cosas, pero extrañamente las palabras no me salen, supongo que tus palabras volvieron a moverme al punto de dejarme boquiabierto. También voy a brindar, por todo lo que eres, para que cuando lleguen las canas y las arrugas, puedas decir de que le ganaste a la vida, que tomaste todo lo posible de ella hasta que no haya quedado una sola gota, con todas las alegrías, las tristezas, las sorpresas, los giros, las vueltas, las sonrisas, bueno, con todo lo que se debe vivir para poder decir que se vivió. Y aunque sé que ya lo dije, gracias, de nuevo, con toda el alma.

—  Beth Solier y LL.

“My paintings are well painted, not nimbly but patiently. My painting contains in it the message of pain. I think that at least a few people are interested in it. It’s not revolutionary. Why keep wishing for it to be belligerent? I can’t. Painting completed my life. I lost three children and a series of other things that would have fulfilled my horrible life. My painting took the place of all of this. I think work is the best thing.”- Frida K.
“Mis pinturas estan bien echas.Mi pintura lleva con ella el mensaje del dolor. Pienso que poca gente esta interesado en esto.La lucha revolucionaria en este proceso es una puerta abierta a la inteligencia.Pintando completo mi vida. Perdi tres hijos y mas cosas que alo mejor iba cambiar mi horrible vida. Mis pinturas tomo el lugar de todo eso por eso trabajar es lo mejor”.-Frida Kahlo

Non è mica la morte che importa, è la tristezza, è la malinconia. Lo stupore. Le poche buone persone che piangono nella notte. La poca buona gente.

—Charles Bukowski

VI

Creo que he visto nuevamente a la mujer que me ha buscado en sueños, saliendo del agua como si brotara, como si hubiera renacido. Me miró a los ojos, fijamente, examinándome, me sonrió… y corrió casi desnuda por la arena, alejándose de mi quizas para siempre. Pero era la misma chica. La misma con la que había visto nacer tantas veces.

Desperté de pronto dentro de lo que parecía la sala de una pequeña casa, sentado frente a frente a ella. Una morena de cabello frondoso, larguísimo, eterno. Sus ojos esmeralda me miraban fijamente, con una sonrisa entre pícara y maliciosa, pero guardaba silencio. Estabamos sentados sobre esas sillas altas de cóctel, ahora altísimas, entre nosotros una pequeña mesa redonda y sobre la mesa un tablero de ajedrez. Pero no tenía piezas. Eran piedras. Ella tenía a su disposición un ejercito de gemas, y yo simples rocas angulosas pequeñas, como si hubieran destrozado una roca mas grande. El ambiente era al mismo tiempo cómodo, pero denso. Era como si estuvieramos bajo el agua, la habitación sumergida, sentía como si líquido rodeara mi cuerpo, pero respiraba con normalidad. Todo se veía en tonos verdosos, lo que realzaba la belleza de sus ojos, intimidantes. No podía moverme, ni hablar, solo podía observar a mi alrededor y mirarla a ella. Cada vez que lograba mirarla a los ojos no podía mantener la mirada y me fijaba en el tablero. Finalmente ella movió una pequeña joya, brillante, hermosa; pero solo era un peón. Al momento de tocarla, la pieza se volvió aún mas deslumbrante, opacando al resto de sus gemas dándole libertad a lo que debía ser un afil. Conocía esa jugada. Sin poder mirarla por mucho rato a los ojos intenté hacer lo que debía, hacer mi jugada. Pero era imposible, no pude moverme. No podía moverme. Lo único que podía mover eran mis ojos. El ambiente verdoso se ponía cada vez mas oscuro, y el “agua” que nos rodeaba comenzaba a agitarse suavemente. No pude hacer nada. De pronto una de mis piedrecillas comienza a tomar vida propia, lentamente… moviéndose efectivamente como dentro de un líquido, balanceándose al saltar los peones. Sin que yo pudiera decidirlo, se posicionaba el caballo derecho. Pero de pronto una corriente de agua barrió violentamente con todas las piezas del tablero, sin que mi pequeña roca alcanzara siquiera a tocarlo. Al fin pude voltear la cabeza en dirección a las piezas que se habían pulverizado… cuando voltean mi cuerpo completo y era la chica frente a mí, con ambas manos sujetando mi rostro, observándome determinada, con una sonrisa preciosa, su cabello finalmente disperso por el líquido y yo aún sin poder hablar cuando de la nada me besa. Sus labios eran indescriptibles… su beso era hermosamente asfixiante, me ahogaba. Era como un recuerdo del pasado; un último beso doloroso de quién amé. Y sin embargo no me importaba, lo disfrutaba. Intento acariciarla y fue mi peor error. En el momento en el que uno de mis dedos hizo contacto con su cabello la chica salió corriendo despavorida. Ya no estábamos en una sala ni rodeados de agua, estabamos en una playa abandonada y la chica corría hacia el mar… y yo sin poder moverme, sentado aún sobre la alta silla y con el tablero abandonado observándo como esa chica se mataba. Obligado a presenciar un hermoso atardecer de muerte y el horizonte repleto de bandadas de patos.

Despierto una vez más. 6:30 am. Afortunadamente esta vez no presenciaba una muerte en sueños junto a una parálisis. Esta vez desperté suavemente. Será al estar mi cuerpo en movimiento? Miro por la ventana. A lo lejos se ven las luces de Iquique. Lugar de Sueños. Al fin.

Fabián me estaba esperando. Desde dentro del bus se podía ver su sonrisa.

No te demoraste nada en llegar primo weón- me abraza efusivo, apretándome. Lo abrazo fuerte también. Me afirmo de él. Han sido tan solo unas horas, pero habíamos estado tan, tan juntos estos últimos días, que el pequeño vacío era inmenso. Al menos para mí. Pensé en quedarme al menos un par de días solo, pero no pude. No pareciera, pero tenía una carga weona en la cabeza con la cual no podía lidiar. No soy bueno para esas cosas.

Tanto tiempo ctm- lo webeo. No nos soltamos enseguida. De cierta manera nos sentimos.-

Te extrañé culiao.- dándome unas palmadas en la espalda, que parecen caricias. Finalmente me toma de los hombros y me mira a los ojos, contento. Nose cuanto rato habremos estado así abrazados en el terminal de buses - vámonos para la casa.

Decidimos irnos caminando. No era cerca, pero estaba amaneciendo y la costa iquiqueña es espectacular. Caminamos un par de cuadras hasta el paseo Baquedano, y de ahí Cavancha, el paseo costero. Hablábamos de puras weás, relajados, tranquilos. Ibamos acompañados con los perros que nos seguían. “Te acordai que acá atrapamos un Snorlax en el Pokemon Go? A tí casi se te escapa el guatón qlo” “Te acordai que acá anduvimos webeando con tu amigo skater y me saqué la cresta” Puras risas y anécdotas weonas. Éramos un par de cabros chicos todavía.

En la playa nos subimos a uno de esos miradores para los salvavidas a descanzar un rato.

-no estai cansado primo?- le pregunto. Se había amanecido para ir a esperarme al terminal y me había cagado el bolso (aunque era una cagá chica) todo este rato.

-no “primito”. Cuando me dijiste que veníai al toque me puse mas contento que la chucha wn. Me puse ansioso y todavía no se me pasa. - me miraba fijamente con una sonrisa traviesa.

-si no hubiera sido por tí no venía

-y te quedabai pegado allá? Eri tan re weón-ríe

-ese ha sido mi problema toda la vida Fabi

-si sé. Pa eso estoy yo po weón.- me guiña un ojo

-yaa que onda

-no te pasí rollos qlo - se me acerca. Quedamos pegados, hombro a hombro. Evito su mirada y me concentro en el mar. Estoy vestido con un polerón, short corto y zapatillas. El solo con polera sin mangas (luciendo sus brazos), short (luciendo sus piernas y pedazo de poto) y chalitas. Nuestros muslos quedan pegados, rozándose producto de su intranquilidad impaciente y contagiosa.

-que no me pase rollos? - le respondo sin mirarlo, sonriendo.

-la vida no es tan complicada maxi. Vo te vai mucho en la volá. La pensai mucho, a veces…

-tu no?- lo interrumpo

-?

-No la piensas mucho? - doy vuelta la cara para que me responda viéndome a los ojos

-Me refiero a que no le doy tantas vueltas. Si quiero hacer algo, si me nace hacer algo, lo hago. O lo intento. -su mirada ahora fulminante, me hace comprenderlo un poco. Creo que recuerdo sus motivos, pero no quiero tocar ese tema.

-si, tení razón Fabi. Pero puta, no me sale nomas- me desplomo apoyando mi cabeza en su hombro. Sin querer me había acercado a una veta sensible, y quería alejarme de ahí rapidamente. Tampoco era justo.- no entiendo weón como no te da sueño

-ya te dije, te estaba esperando. Quiero dormir pero contigo. - pone su mano sobre mi muslo y se ríe. Precioso.

-aah, así de una

-obvio ;) - me acomoda para recostarme un rato en el. Me concentro observando el mar, sintiendo el viento matutino. Fabián me acaricia la cara suavemente. Que rico. Siento que pestañeo en algun momento, en el cual por mi mente se mete algun momento que he visto entre mis sueños, hasta que el weón me busca para darme un piquito - ya primo vamos pa la casa

Caminamos lo poco que nos quedaba hasta la casa. La casa de nuestros abuelos, de toda la familia, en realidad. Era una casa amplia en donde nos criamos cuando pequeños. Por edad Fabián y yo pasábamos siempre juntos jugando, corriendo por todos lados, él mas que yo, naturalmente. Él no tiene mas hermanos.

-que buena Fabi, no venía de hace rato para acá-en efecto, mas de un año en que no ponía un pie en esta casa, para el cumpleaños en donde se reunía todo el familión. Permanentemente vivía poca gente aquí. Ahora coincidentemente estaba sola.

-te vai a acostumbrar acá wn. Ese paro de mierda se viene para largo.

-te creo. Te encargo el webeo a fin de año

-no lo quiero ni imaginar Maxi. Me voy a echar todo - dice webeando. Se defiende el weón. - tení hambre? Te hago lo que querai - me dice pícaro

-jajajaj aweonao. Quiero mi celular.

-jajajaja ooh ese celular si hablara Maxi weooon…

-lo revisaste entero me imagino

-me guardé todos tus videos primito

- culiao- río

- ya wn está en mi pieza, espérame allá, yo si que estoy cagao de hambre

Despues de pasar por la obligatoria visita al baño me fuí a acomodar a su pieza. Tenía la cama deshecha, de dos plazas también como la mía. Es de familia el gusto por la comodidad. Me saqué el polerón y me metí dentro a descanzar otro rato y esperarlo. La cama estaba impregnada de su olor, exquisito. En su velador estaba mi teléfono, revisé que novedades habían. Mas de una llamadas perdidas. En el whatsapp, casi la única red social que ocupo, tenía mensajes de la Nico y de dos números desconocidos. Uno era, supongo, de aquel hombre en cuya cama desperté el día anterior y corrí despavorido. No quise leerlo y lo marqué como leído. Tampoco me da para borrarlo, quizás lo lea después… el otro era de el Benjita. Justo voy a leerlo cuando llega Fabián.

-weón cacha calenté unas empanás que habían en el refri… ah andai cómodo

-con que cara weón- nos reímos. Se acuesta a mi lado dejando el plato sobre el cubrecama.

- cachaste que te habló el Benja? Lo dejaste loco maestro

-me revisaste los mensajes igual?

-me amaneci revisando todas tus weás

-idiota

-los marqué como no leído pa que les llegara el visto, tampoco te quiero cagar oe

-ah menos mal. -río malicioso. Procedo a leer en voz alta.- “buena Maxi! Tu primo me dió tu numero, cuando querai apaño a su carrete piola :)”

-weoon no me hai contao qe le hiciste al pobre benja que lo dejaste pidiendo agüita!!

-nose muy bien como, pero nos pajeamos y , em… sus orales piolas - le digo mientras le respondo amablemente al nuevo amigo que apenas volvamos al depa sacamos algo entre los 3

-Maeeestro weoon! Ese es mi Maxi!! - me dice en un tono casi burlesco. - una “oral piola” así deci tu? - mete su mano bajo mi short a manosearme el paquete, baja la cabeza rápidamente a simular un mamón y vuelve rápidamente, cagao de la risa

-enfermo qlo- le digo entre chistoso y medio exitado. - vo weón no me dijiste que te pajeabai con el loco

-jajajajaj, no nos pajeamos, vimos porno juntos, que es distinto

-es la misma weá po weón

-no, pajearnos es esto -me pega esa mirada tan suya y se me acerca, me agarra sin preámbulos la tula, para endurecerla completamente, y se manosea la suya sobre su short. Me da un beso en el cuello, me muerde suavemente y de la nada se desprende de mi. Me deja loco- esta weá es pajearnos. Esa weá hiciste con el Benja?

-… no wn

-que hiciste

-no nos besamos

-viste? Solo vimos porno. Supongo que no te lo culiaste

-tai weón…

-jajaja loco yo creo que el benja es al menos bi. Juégatela por el, carne fresquita

-weón como hablai así de tu amigo

-le haría bien a él también estar cerca de alguien como tú.

-?

-a mi me haces muy bien - se me acerca y se apoya sobre mí. No puedo, no podemos, evitar sentir lo duros que estamos. Me abraza. Lo aparto suavemente para terminar de comerme la empanada que tenía en la boca (lol)

-también me hai hecho muy bien fabi. Pero estai loco. Tu mamá? La abue que onda?

-podi creer que se fueron a Tacna a webear? estamos solos acá. Por un par de días al menos.

-weón por que no fuiste! Porque no fuimos - XD

-porque me enteré cuando llegué que se habían ido- ríe como un niño. No deja de reír y sonreír este demonio culiao!- relájate primito. Estamos igual que en el depa, tu y yo nomas.

-solo que ahora en tu cama… me parece mas peligroso

-exacto.

-todavía no tení sueño?

-hermano he estado toda la noche pajeándome pensando en vo y no he eyaculao solo para hacerlo contigo aweonao! Deja de tramitarme conchetumare!

-vai a tener que cumplir tu palabra entonces

Me tiro sobre él y lo agarro a besos. Besos calientes. Le saboreo toda su cara, todo su cuello. Sus hombros. Lo acomodo para estar entre sus piernas. Él me saca la polera apenas puede. Acaricia mi espalda en una mezcla entre suave y frenética, en estos días ya aprendió como me gusta. Meto mis manos bajo su polera para manosear sus pezones. Para manosear su espalda. Con mi cadera masajeo su poto exquisito. Con mis piernas acaricio las suyas. Pasando mis brazos por su liviana polera sin mangas llego hasta su rostro, para acariciarlo. De esa manera estamos, si se puede decir, amarrados por su prenda. Nos frotamos. Él con sus manos acaricia mis nalgas y baja tanto mi short como mis boxers hasta donde puede, un poco mas arriba de mis rodillas, y hace lo mismo con su ropa. Con el movimiento en conjunto de nuestras caderas frotando nuestros penes durísimos y nuestras piernas entrelazándose, intentamos liberarnos un poco más de nuestra ropa. Libero un poco su boca.

-Maxi weón me encanta como me besai

No le respondo. De hecho lo callo nuevamente con un beso. Estamos atados y agarrados, afirmándonos de nosotros mientras nos besamos y frotamos fuertemente nuestros miembros, ya mojados.

-te lo voy a meter fabián

No lo dejo responder. No quiero que hable, ya ha hablado mucho ya este weón. Quiero sentirlo. Me acomodo para tener mi pene entre sus cachetes. Me muevo. Lo lubrico con presemen. No dejo de besarlo, solo en algunos pequeños momentos, algunos segundos, para recuperar aire. Siento como sus gemidos ahogados llegan a mi boca. Los devoro. Lo devoro a el. Mi pene se haace camino de a poco en la entrada de su ano. Nunca lo había hecho sin condón. Sé que él tampoco. Era el momento y no podía negarse. Me buscó y no lo iba a dejar negarse. Tampoco se me estaba negando el weón. El culiao me deseaba. Mi glande empieza mas violentamente con la entrada de su ano. Fabián me ayuda, pone la menor resistencia posible. Suelto su boca un rato y ataco su cuello, sus mejillas y sus orejas. Oigo sus gemidos y me ponen a mil. Entro con fuerza. No le doy respiro, vuelvo a besarlo. Mis manos se afirman de su cabeza y su pelo, nuestros brazos aún atados, entrelazados. Se logra apartar de mi boca para soltar un leve grito. Un gemido delicioso. Estamos mojadísimos. Siento su presemen en mi abdomen, para nada duro como el suyo. Siento mi presemen invadiendo el comienzo de sus entrañas. Inundando nuestro paraíso. Me permite resbalar. Deslizarme de un estoque dentro de su cuerpo. Un movimiento seco y un gemido húmedo, su carne completa compactándose para luego desvanecerse. Siento como su semen golpea contra mi piel. No lo dejo gemir libremente. Lo ahogo con mis besos. Se agarra fuerte de mi. Yo sigo. Me sumergo por completo dentro de él, violentamente. Remuevo sus aguas por completo. Lo uso. Abro los ojos. También los abre. Tiene los ojos al mismo tiempo llorosos y gozadores. Solo nos separa ese beso eterno. Puta la weá rica por la chucha. Siento la viscosidad entre nosotros. La saliva, el sudor, el semen, todo el líquido que nos rodea. Mi pene se desliza fácilmente dentro de él. Lo dejo por completo dentro y me dedico a golpearlo con mi cadera. Lo saco hasta dejar solo la cabeza dentro y le doy una embestida de golpe, un vaivén frenético. Lo afilo rápidamente. Doy golpes lentos pero rotundos. Sin cambiar de posición, solo varío la forma en que entro y salgo de él. Siento cerca la corriente de agua hirviendo dentro de mi cuerpo, aquella corriente que golpeará y pulverizará todas mis piezas. Me vengo dentro de él. Me derrito por completo dentro de él. Mi semen lo invade por completo. Siento como él eyacula nuevamente, mi abdomen pegajoso siente nuevo semen. Lentamente bajo el ritmo, hasta quedar inmóvil. Apoyo mi rostro en su hombro y lamo su piel. Él con sus labios acaricia mi cabello. No nos decimos nada. Solo nos quedamos abrazados. Inundados de fluidos, nuestros cuerpos aún calientes y vibrantes. Nuestro pecho aún retumba. Nuestra respiración se calma poco a poco. Hasta que perdemos la lucidez. Seguramente nos quedamos dormidos.

Juntos.

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Feliz Navidad!

A todos aquellos que consultaron por una continuación, agradezco su paciencia. Solo que las diferentes facetas de la vida nos consume ;)