poca gente

¿Por que La gente sólo se siente orgullosa de ti cuando consigues ser mejor que otros? ¿Por que los padres solo Se sienten orgullosos de ti cuando les entregas diplomas y buenas calificaciones? ¿Se han dado cuenta que los demás estan orgullosos de ti solo cuando estas en la cima? Solo quieren que les des algo que puedan presumir a otros … ¿Por que La gente No Se puede sentir orgulloso de ti cuando no le haces daño a otro ser humano? ¿Por que nuestros padres no pueden estar orgullosos de nosotros porque luchamos por ser nosotros mismos? ¿Por que los demás No Se enorgullecen de nosotros cuando soportamos tantas críticas? Deberían sentirse orgullosos de nosotros cuando nos caemos pero nos levantamos. Cuando se esta en el suelo y no en la cima. Quizas así tuviéramos más fuerzas para seguir adelante.
Día 11. He conocido tantas personas en mi vida que creía eternas y que ahora no están. Unas que se fueron de mala manera, otras que marcharon sin despedirse y otras que yo quise que se fueran.
—  Talía Villar - Pensamientos crepusculares
A poca gente quiero de verdad, y de muy pocos tengo buen concepto.
Cuanto más conozco al mundo, más me desagrada, y el tiempo me confirma mi creencia en la inconsistencia del carácter humano y en lo poco que se puede uno fiar de las apariencias de bondad o inteligencia.
—  Orgullo & Prejuicio, Jane Austen.

“My paintings are well painted, not nimbly but patiently. My painting contains in it the message of pain. I think that at least a few people are interested in it. It’s not revolutionary. Why keep wishing for it to be belligerent? I can’t. Painting completed my life. I lost three children and a series of other things that would have fulfilled my horrible life. My painting took the place of all of this. I think work is the best thing.”- Frida K.
“Mis pinturas estan bien echas.Mi pintura lleva con ella el mensaje del dolor. Pienso que poca gente esta interesado en esto.La lucha revolucionaria en este proceso es una puerta abierta a la inteligencia.Pintando completo mi vida. Perdi tres hijos y mas cosas que alo mejor iba cambiar mi horrible vida. Mis pinturas tomo el lugar de todo eso por eso trabajar es lo mejor”.-Frida Kahlo

Yo: Me tomó un poco más del tiempo que esperaba decidir cómo felicitarte, porque creo todos merecen una felicitación en su cumpleaños. No sé si quiero empezar con un “Feliz cumpleaños, pásatela bien”, no es muy mi estilo, la verdad… creo que es importante que sepas que eres una de las personas más atormentadas y difíciles que he conocido en toda mi vida, pero también tienes una de las almas más hermosas y ocultas que jamás conoceré. Por eso espero que todos tus deseos, anhelos, sueños… se cumplan. Que recorras la vida sabiendo quién eres, lo que quieres, que te encuentres a ti mismo. Espero que veinte años sean lo suficientes para que comiences a vivir y dejes de lamentarte, que reconozcas lo afortunado que eres en las cosas que lo eres y que no habrá desgracia ni mal que siga haciéndote mal o que, por lo menos, sepas lidiar con ello. Sé que festejarás y la pasarás de maravilla, esta noche, en algún lugar de la ciudad, brindaré por ti, por que seas feliz y que tengas una vida maravillosa, bienvenido a los veinte.

Tú: Nunca he sabido cómo responder a las felicitaciones, no sé, no entiendo muy bien ese concepto, pero sin lugar a dudas, hay gracias que digo con toda el alma, y uno de ellos es para ti. No sólo por esto, sino, por dejarme verte, por compartirme parte tu historia, y gracias por haberme dejado compartirte parte de la mía. Tienes algo mujer, que créeme que no he visto, quizás nunca en mi vida, por lo tanto me es difícil describirlo, pero sea lo que sea, espero que nunca lo pierdas, porque simplemente te hace resplandecer de una forma que no pasa desapercibida nunca. Tampoco dejes de escribir jamás, porque pocas cosas me mueven, y palabras tuyas lo han hecho. Y deja el miedo, lo mucho o poco que tengas, a mostrar lo que hay dentro de ti, porque lo que yo vi, créeme que lo recordaré hasta no sé cuando. Sigue caminando cómo tanto te gusta hacerlo, siendo tú, sintiendo cómo poca gente sabe hacerlo. Te podría decir muchas cosas, pero extrañamente las palabras no me salen, supongo que tus palabras volvieron a moverme al punto de dejarme boquiabierto. También voy a brindar, por todo lo que eres, para que cuando lleguen las canas y las arrugas, puedas decir de que le ganaste a la vida, que tomaste todo lo posible de ella hasta que no haya quedado una sola gota, con todas las alegrías, las tristezas, las sorpresas, los giros, las vueltas, las sonrisas, bueno, con todo lo que se debe vivir para poder decir que se vivió. Y aunque sé que ya lo dije, gracias, de nuevo, con toda el alma.

—  Beth Solier y LL.
La poesía jamás te olvidará | Elvira Sastre.

LA POESÍA JAMÁS TE OLVIDARÁ
Te he vuelto a ver desnuda
y se me han corrido los ojos de pena.
Debí borrar aquellas fotos
el día que te olvidé,
¿pero quién sabe cómo deshacerse
del rastro de una estrella fugaz
cuando ya te ha mirado a los ojos?
Uno es preso de todo lo que ha amado
porque el amor es una condena de cadena perpetua
en una cárcel sin rejas.
Estabas preciosa vestida de nada.
Sólo eres verdad cuando eres silencio,
cuando eres paz y calma
y te pintas de blanco el pelo para mí.
Hubiera jurado que fuiste real
cuando te vi llorar por mí,
cuando temblaste de miedo por mí,
cuando te descubriste besándome a mí.
Nada me asusta más que pensar
que quizá sólo existieras en mi cabeza.
Ojalá entendieras lo sola que me siento
cuando te pienso,
como si cargara con una tristeza que no me corresponde
y has hecho tuya
-ya ni mi pena es mía-.
Te empeñaste en ser la protagonista de mi vida
aunque fueras la mala,
no me quiero por haberte creado
aunque definas parte de mi historia.
Te regalo mi atención,
si es lo que quieres
pero baja ya el puto telón
y deja que corte mi cabeza.
No hay nada más triste
que querer hacer un best-seller
de un libro sólo para dos
ni una película rodada para un único espectador.
O quizá sí,
quizá sea más triste el silencio
cuando no es forzado.
Apareces cuando me quedo a solas
conmigo misma,
en ese infierno en el que la soledad
es una multitud de gente y ruido
y alguien llora al otro lado de la pared.
Y, entre la tentación de odiarte
o abandonarte a lo que separe tu recuerdo
-con suerte un suspiro;
sin ella, un poema-
aprieto los dientes con fuerza
y dejo que pases,
como un dolor momentáneo,
como un golpe seco y certero,
como una palabra mal dicha
y a destiempo,
como las horas el peor día de tu vida:
sin remedio, con esfuerzo
y sin darle importancia.
Hay sueños
que son la estela de un deseo constante
y otros que reflejan anhelos secretos
y son casi pesadillas.
Adivina en cuáles sales tú.
No he superado este dolor
porque aún no he desaprendido
el placer de mis heridas.
El día que deje de escribir
y alguien me aplauda
sabré que existe la inocencia.
No te creas dueña y señora
de mi tristeza:
sólo aquel que posee algo es capaz de liberarlo,
y hace ya demasiadas palabras
que sé que eres un motivo pero no la causa
-esa gran diferencia
que tan poca gente entiende-.
Un día me salvaré y el cielo caerá sobre mi cabeza.
Me siento mejor así,
de veras,
no te entristezcas y te vuelvas una nube gris por ello.
Tengo que aprender a llorar mejor,
olvidar la vida que no pasa,
volver a casa
y dejar que me noten ausente,
deshacerne de las armas
que coloqué hace un tiempo en un lado de la cama
y besar en la boca a la calma.
Escúchame:
mi bandera blanca es mi piel desnuda
y hace tiempo que no paso frío.
Quien me conoce sabe que no es fácil hacerlo:
por eso la mayoría huye al principio,
por eso los pocos que lo consiguen se quedan
para siempre.
No dejo sin casa
a aquel que llega a mí atravesando bosques
de lenguas extintas.
Tengo, del mismo modo,
que confesarte de una manera dulce
que te he olvidado,
que tus fotos son una caricia del pasado
pero en mi mañana ya no te miro,
que he aprendido que recordarte
no es más que un beso a mi herida
para que no se sienta tan sola
como yo cuando me la hiciste,
que aquí hace tiempo que ya es primavera
aunque haya días de tormentas torrenciales
pero mírame:
he aprendido a bailar
-quién lo diría, amor,
con esta vida que llevo tan llena de tropiezos-.
No sé dónde estás
pero sé que en el lugar que sea
estarás orgullosa de mí por olvidarte.
Te he olvidado,
amor roto.
Pero no tengas miedo
a que nadie te recuerde:
la poesía jamás te olvidará.