perfect-movie

When I say “love,” the sound comes out of my mouth and it hits the other person’s ear, travels through this Byzantine conduit in their brain, you know, through their memories of love or lack of love, and they register what I’m saying and they say yes, they understand. But how do I know they understand? Because words are inert. They’re just symbols. They’re dead, you know? And so much of our experience is intangible. So much of what we perceive cannot be expressed. It’s unspeakable. And yet, you know, when we communicate with one another, and we feel that we’ve connected, and we think that we’re understood, I think we have a feeling of almost spiritual communion. And that feeling might be transient, but I think it’s what we live for.
—  Waking Life

Watched in 2017 #42

Terminator 2: Judgment Day (1991), dir. James Cameron ★★★★★

Screen: Computer

Version: Special Edition

2

luv him ♥♥♥ (cr.on watermark)

Un día pasa, pasa que estás de pie en algún lado y te das cuenta de que no quieres ser ninguno de los que están a tu alrededor. No quieres ser el puto pringao al que le has reventado la cara. Ni tampoco tu padre, ni tu hermano, ni nadie de tu puta familia. Ni quieres ser la señora jueza. Ni siquiera quieres ser tú. Solo quieres salir corriendo. Salir a toda hostia del sitio en el que estás. Y de repente pasa, algo se acciona, y en ese momento sabes que las cosas van a cambiar y han cambiado. Y a partir de ahí nada volverá a ser lo mismo... nunca. Siempre hay un momento en que el camino se bifurca, cada uno toma una dirección pensando que al final los caminos se volverán a unir. Desde tu camino ves a la otra persona cada vez más pequeña. No pasa nada, estamos hechos el uno para el otro, al final estará ella, pero al final solo ocurre una cosa, llega el puto invierno. Y de repente te das cuenta que todo ha terminado. Ya no hay vuelta atrás, lo sientes, y justo entonces intentas recordar en qué momento comenzó todo y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas... Mucho antes... y es ahí justo en ese momento cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez, y por mucho que te esfuerces, ya nunca volverás a sentir lo mismo, ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.

A Tres Metros Sobre El Cielo