partirse

Es una chica indescriptible, juega con fuego y le gusta quemarse. Arde en el intento de ser feliz y sonríe cuando las espinas las lleva dentro. Y cuando menos sientes, las dispara como balas en forma de sonrisas.

Florece cuando la primavera ha dicho adiós y es tormenta cuando los colores empiezan a brotar. Detesta las comparaciones, aunque siempre se ha parecido a una mirada que ve un atardecer. Tan triste. Tan nostálgica. Tan preciosa.

Es de las que se da cuenta que lo han tenido cuando lo han perdido, y se pone a llorar como una loca: con fuerza, con rutina y autodestructiva. Sigue con su mirada lo que ya no se perdió en el horizonte.

Cuántas veces tuvo que partirse la boca por un beso de una boca que ya le había dicho adiós.

Cuántas veces tuvo que partirse el ama por un corazón roto que ya había convertido el suyo en rebelde.

Cuántas veces tuvo que mirar atrás, tan sólo para darse cuenta de cuán lejos se encontraba de lo que un día vivió. De lo que un día fue.

No fue el amor que la cambió, fue el darse cuenta de que el otro jamás la había amado. Que sólo había jugado y que había caído en sus ases bajo la manga.

Se convirtió en una chica fría, tanto que es posible que te congele el corazón y que, después de ella, nunca vuelvas a sentir igual.
Jugaron con su corazón, virgen y puro, para convertirlo en uno, cortante y suicida.

Un día jugó a morir con metanfetaminas y sólo se produjo a sí misma infinitas risas. Quería morir en aquellos brazos. Quería que aquel abrazo representara su ataúd, su tumba y su prefacio. Quería irse en aquel momento. Rezó tan fuerte que una tormenta estalló al otro lado del mundo y la ciudad ardió en llamas.

En el pelo lleva enredados muchos de los atardeceres en los que ha muerto, pero también lleva los amaneceres que la han visto despertar inmortal.

Así es ella: inmortalmente fuerte, aunque, a veces, una mirada, sonrisa o voz, la hace temblar.

—  “Ella es diferente”, Benjamín Griss
Ella sólo busca que la quieran en su forma,
y no en las millones que existen.
Quiere que la quieran única
y no cualquiera.

Vive la vida despeinada,
fumándose un peta en cada esquina,
llorando en la barra del mismo bar que lleva su nombre,
yendo de taxi en taxi detrás del amor de su vida
que olvidó decirle cuándo iba a ser la próxima cita.

Tiene la mirada clavada donde todos, pero mira como nadie.

Es una chica sin filtros,
sin pelos en la lengua,
sin ataduras en el corazón.
Dice lo que tiene que decir
y siente lo que no quiere sentir.

Es la gata que camina por los tejados a medianoche
en busca de una caricia
y huye al primer roce.

Es tan única
que ni siquiera la encuentras en un libro,
ni en una fragancia
ni en un paisaje.

Lo de sus ojeras ya nos lo cuentan las canciones,
lo de su sonrisa ya nos lo cuentan las interminables veces en las que tuvo que partirse para ser la chica valiente que ahora es,
porque eso si: un día tuvo tanto miedo, que no tuvo otra opción que secarse las lágrimas y tomar al toro por los cuernos que dicho sea de paso: ya los llevaba clavados en el pecho.

Ella es el sol de The Beatles,
la paciencia de Guns N’ Roses,
la satisfacción de los Rolling Stones;
la voz rota de Kurt,
la sonrisa fugaz de Amy,
la mirada perdida de Jim,
el espíritu rebelde de Janis.

Jamás se ha rendido por nada,
aunque muchas veces lo ha hecho por alguien.
Lo ha dejado todo por un abrazo
y ha hecho estallar esa presión del pecho
contra otro pecho.
Dos corazones que laten al compás
es música para cualquier sentimiento.

No la catalogues como una chica rota,
porque no lo es,
lo que sí es:
una chica que lleva mil guerras perdidas en la mirada
y mil cicatrices bajo la sonrisa.
—  Benjamín Griss

                                     INICIO DE CAMINATA.

leer.

Pese a ser otro frío viernes, las temperaturas son amistosas y menos hostiles, al menos ahora no sientes la cara partirse cuando una ráfaga galopea cerca de la piel vulnerable de tus mejillas. Los grupos se dividen entre cuatro a cinco miembros, buscada en su mayoría la equidad de género. A cada grupo se le ha asignado una ruta diferente, guiada y marcada en el mapa recibido está, ¿quién será el líder que lo lleve entre manos? El objetivo es llegar a un punto en común, los últimos en llegar serán, posiblemente, la burla del resto del hotel. Queda anotada aquí la lista de grupos.

Es mejor prevenir antes que lamentar, cada equipo ha sido iluminado con un botiquín de primeros auxilios ante situaciones de peligro que esperamos no se den en la caminata invernal. Sepan que están en tierras que no les pertenece, estos terrenos níveo son de las criaturas de la noche, los grandes pinos y el cielo raso que todo lo observa. Esperamos que todos puedan llegar antes de que la noche ocupe espacio y protagonismo, de otra manera Marissa, Victor y Hugo, los tres que mejor conocen los alrededores, saldrán en la búsqueda.

No teman, el bosque no muerde. Pero tu compañero puede que sí.

Keep reading

Lo de sus ojeras ya nos lo cuentan las canciones,
lo de su sonrisa ya nos lo cuentan las interminables veces en las que tuvo que partirse para ser la chica valiente que ahora es,
porque eso si: un día tuvo tanto miedo, que no tuvo otra opción que secarse las lágrimas y tomar al toro por los cuernos que dicho sea de paso: ya los llevaba clavados en el pecho.
Tiene ojeras hasta la comisura de sus labios, sus senos no son magnolias; pero hacen soñar en días de Sol.
Se lava la cara en las noches para olvidar el humo de la ciudad y los malos ratos en la calle. Ella no mira qué tan perfecta le queda una blusa si rebajase los kilos que su nutricionista le sugirió, ella va a comerse el mundo con su mente; porque aprendió que la silueta es el arma que protege el alma. Puede gastarse, llenarse de estrías: Pero son marcas de lucha, horas frente al espejo entiendo que su cuerpo es el inicio a la relación más duradera de todas: El amor propio.
Así que se arregla porque todos los días son fiesta y sabor, porque al fin entendió que puede partirse, pero que si tiene amor a sua defectos y virtudes; cualquier vacío es un trampolín hacia el éxito.
—  Café para la Luna, Daniela Arboleda.
OJALA NOS SORPRENDAN Y QUE APOCALIPSIS MINECRAFT5 SEA EN 2.0

TODAVÍA TENGO LA ESPERANZA, ES QUE ME IMAGINO SI SE LLEGAN A CASAR COMO SE PONDRÍAN DE ROJOS Y VER COMO SE PONEN NERVIOSO EN VIVO Y EN DIRECTO, VERLOS PARTIRSE DE LA RISA SERIA LO MEJOR *se va a rezarle a todos los santos* 

Ay, Señor, estos dos ¬¬,

GTA V ONLINE | HOLA SOY VEGETTA777!! #198 - GTA 5 Gameplay

Min 15:47

V (como Willy): No, tranquilo, hazme caso, Vegetta. Atento, ¿eh, Vegetta?

W (como Vegetta): Vale. ¿Seguro que entra, Willy? 

V (como Willy): Bueno, bueno… *risitas sospechosas de ambos*. Ostras… Sí entra, sí entra. *risas de Willy que no ha parado de partirse* ¡Vamos! 

———————————–

Oye, si no queríais que gente como yo pensase mal, haberos callado la boca xD

No iba a decir que las cosas estaban bien, que no pasaba nada,que realmente no le había dolido lo sucedido con Matt, por que sabía que de ser así iba a desmoronarse, iba a partirse en mil pedazos y sabia que iba a hacer muy difícil salir de ese hoyo, y lo que menos quería en ese momento era tener que lidiar con una depresión y además con sus estudios del internado. Simplemente no podía permitírselo.  

Por eso ahí estaba, tratando de concentrarse y sacarse la rutina de todos los días. Había descubierto una nueva cafetería que al parecer gustaba a mucha gente, por lo que al llegar, pidió un chai de manzana y espero algunos segundos hasta encontrar un buen lugar donde sentarse. Después de algunos minutos, vislumbro un asiento vació enfrente de una persona que se encontraba sola, por lo que se acerco de la manera más amable y preguntó por lugar:  — Buenas noches, lamento molestarle, pero, ¿Esta ocupando esa silla? es que el lugar esta muy lleno, y bueno, hace algo de frió allá afuera, así que… ¿Puedo sentarme? 

Ian se encontraba mirando todo el panorama. Aquel sería su nuevo hogar, a partirse de ese momento tendría que acostumbrarse a vivir dentro de esos muros para cuidar de su hermana pues tras haber visto algunas cosas sobre el show en Internet la idea de Elle rodeada de montones de imbéciles no se le iba de la cabeza. Conocía lo inocente que ella era, lo puro y sano de su espíritu y para ser sinceros no quería que cualquier tipo se le metiera entre las pestañas y cambiara eso. Así que ahí estaba, bebiendo una cerveza tranquilamente dejando sus pensamientos fluir hasta que escuchó un par de pasos detrás de él y una sonrisa ligera se hizo presente. “No tengo más cervezas, si es es lo que buscas.” Anunció, sin fijarse de quien se trataba ni mucho menos, simplemente siguió mirando al frente, llevándose la botella una vez más a los labios.