para's art

10

La luz cinefotógrafos ganadores del Ariel #LaLuzDelAriel

1979: Pedro Páramo, el hombre de la media luna – Cinefotógrafo: Jorge Stahl

1980: Perro callejero – Cinefotógrafo: Ángel Bilbatúa  y Genaro Hurtado

1981: Las grandes aguas – Cinefotógrafo: Daniel López

1982: Ora sí, ¡tenemos que ganar! – Cinefotógrafo: Toni Kuhn

1983: Uno entre muchos – Cinefotógrafo: Toni Kuhn

1984: El diablo y la dama – Cinefotógrafo: Toni Kuhn

1985: Frida – Cinefotógrafo: Ángel Goded

1986: Veneno para las hadas – Cinefotógrafo: Guadalupe García

1987: Crónica de familia – Cinefotógrafo: Arturo de la Rosa

1988: Ulama, el juego de la vida y la muerte – Cinefotógrafo: Arturo de la Rosa

10

La luz cinefotógrafos ganadores del Ariel #LaLuzDelAriel

1989: Mentiras piadosas – Cinefotógrafo: Ángel Goded

1990: Goitia, un dios para sí mismo – Cinefotógrafo: Arturo de la Rosa y Jorge Suárez

1991: La leyenda de una máscara – Cinefotógrafo: Henner Hofmann

1992: Como agua para chocolate – Cinefotógrafo: Emmanuel Lubezki

1993: Miroslava – Cinefotógrafo: Emmanuel Lubezki

1994: Ámbar – Cinefotógrafo: Emmanuel Lubezki

1995: Bienvenido – Welcome – Cinefotógrafo: Chuy Chávez

1996: Sobrenatural – Cinefotógrafo: Rodrigo Prieto

1997: Profundo Carmesí – Cinefotógrafo: Guillermo Granillo

1998: Libre de culpas – Cinefotógrafo: Serguei Saldívar

Sé que a veces piensas que no, que no estás hecha para que alguien te demuestre cariño sincero, pero tú también tienes la culpa, caes en los mismos dramas de los pendejos que no saben estar solos. Que por más que te arregles, lo bonita siempre es un juego de disfraces, que te tendrías mejor suerte si no tuvieras que preocuparte, y como eres frágil, caes con encantos que no sabes diferenciar si son meros intentos de seducción o intenciones caballerosas de quedarse. De repente te llega la idea de que a nadie le importas, cuando eso sacuda tu cabeza, no tienes que decirme nada, sólo pararte de frente, mirarme como si vieses una luna de hielo, que yo atenderé, el llamado a tu regazo. Sé que no, no todos los días querrás compañía, que querrás estar sola, tener tus planes, tu espacio, tus proyectos, cada persona es otra persona, y a veces, muchas dentro de una sola, en la medida en que tú crees que estás loca, a mí me pareces la más equilibrada para conllevar el ritmo de esta sociedad que es relativamente absurda. Pero aquí estamos tú y yo, para hacer arte con nuestras vidas, para luchar un poco y hacernos felices, puede ser simple, puede ser confuso, puede ser que necesites más problemas en tu vida, o quieras la tranquilidad de los misterios, puede ser, pero no pienses que no rondas las horas del pensamiento de nadie. Aquí estás, en la habitación que conecta a mi corazón con las neuronas.
—  El color de los tallos, Quetzal Noah