pantalones de cuero

Gotas de lluvia caen en tus manos desnudas tomando lugar frío que se paró en tu cabello negro y los tulipanes me dieron reverso a las notas en la cafetería de la esquina y observó tu boca intentando deducir la manía y el tiempo me retrasa dividiendo segundos con segundos y yo me voy y te veo con el egoísmo en tu sangre pero demostré que te deje sola y te olvide y se volvió irreversible y la batería cada vez se toca más rápido mis cienes cuentan cuanto sudor y cuantas canciones acompañaron mi pasión y el show no acaba la gran banda no acabará y serás otra chica más soy el baterista insensible botas pantalones de cuero y camisa negra con estampados y las manos suaves el cabello más largo de lo normal comprendiendo que mi delineador muestra el sufrimiento de amor del que la música me saco el único tratamiento imposible de encontrar es la manera de olvidar sin dudar ni llorar mi rudeza de hombre se desvaneció con forme los años pero unos lentes levantaron mi nombre y batuta para concebir unos pasajeros años de amor que hasta hoy en día tornando mis ojos con delineador dándome notas aunque no esté en el Edén del mundo que para mi ahora se torna en infierno y demostrándome que mi acompañante aquí es un tanque de oxígeno y la foto de mi esposa observando su azul cielo.
Aquella época para recordar y exasperar para descansar en el horario en el que mi alma se va con la tuya †♪♥ la música el amor y la muerte nos unen que ni eso nos separe.
—  @miskaroll
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Tidbits from David Ramsey at the Wizard World Minneapolis Convention (x)

David dice que él creía que Diggle o Thea iban a morir, no Black Canary por su historia en los comics.

El guión en la boda dice “y tú John Stewart Diggle” pero se cambió por John S., porque necesitaba muchos permisos.

Nunca sabes lo que puede ocurrir. Nadie sabía que la química de Felicity y Oliver iba a ser algo fuera de lo normal.

David bromeando: “Vayamos a los spoilers, ¿quién será el próximo en morir? Espero que no os guste Felicity”, el público dice “No, ¿cómo te atreves?”

Diggle tendrá un nuevo casco la próxima temporada. Será creación de Cisco. Una historia para la próxima temporada.

David y Stephen están muy unidos. La química entre David, Stephen y Emily es genuina, porque están muy unidos.

David ha visto “Civil War” la pasada noche y le ha encantado. Le encantó que pasaran mucho tiempo en la historia, de forma que te importan los personajes y lo que les ocurra.

David dijo que originalmente Diggle era un personaje secundario prescindible “él es Yoda y Yoda va a morir”, pero ahora es una parte importante de la serie.

La falta de escenas sin camiseta es deliberada, porque trabajan mucho con una apretada agenda, lo que no les permite entrenar lo suficiente para las escenas sin camiseta.

David reconoce que hay un poco de magneto en el casco. No tiene problemas con lo de no llevar pantalones de cuero. “A Diggle no le gusta el cuero”.

El capítulo favorito de David es el del escuadrón suicida en Rusia.

Cuando llegó en el momento de la muerte de Andy, los personajes tenían tanta historia detrás que él no tuvo la necesidad de pensar en experiencias personales para hacerlo creíble.

En alta mar-Historia Wigetta

Parte 1

Samuel de Luque era una leyenda.

El hijo del Gran Eduardo de Luque se había convertido en alguien aún más temido que su progenitor.

Era conocido como el mejor pirata de todos los tiempos.

El terror de los puertos.        

El conquistador de islas.

Desde su niñez su vida había pertenecido al océano, el barco había sido su hogar y los puertos sus escuelas, donde aprendió el oficio familiar de la mejor manera, tanto así que cuando cumplió sus 18 años heredó el barco de su abuelo y comenzó a navegar. Al principio nadie quería unirse a su tripulación, “un niñato de 18 años no está listo para ser capitán” era lo que  decían, su cuerpo era débil, su ropa de niño bueno, y su actitud era infantil, entonces  tuvo que probarse ante muchos, dentro de su inmadurez quería probar que era el mejor. Y lo logró cortando un par de cabezas y dejando cuerpos sin vida, pero no se arrepentía, su corazón era frío a la hora de atacar.

Un año después, para sus 19 años, las personas rogaban unirse a él en sus aventuras, pero ahora él era el que se negaba, había conseguido la mejor tripulación que hubiese podido desear, hombres fieles, dispuestos a entregar su vida al océano junto a él, capaces de cometer los más crueles delitos con tal de conseguir aquello que estaban buscando.

Como ahora.

Había pasado el tiempo, Samuel acababa de cumplir sus 24 años, ya no era un niño, era un hombre hecho y derecho. Tanto su cuerpo como su mente habían crecido en conjunto, su pecho y brazos marcados entre tatuajes y heridas en batalla. Su manera de vestir cambio radicalmente también, dejo atrás la ropa de “niño bueno” como solían decir y comenzó con la vestimenta de un verdadero pirata, botas y pantalones de cuero, camisas de tela y chaquetas oscuras. En su cadera junto a él siempre sus dos fieles espadas y su pistola cargada. Siempre debía estar listo, sus armas nunca abandonaban su cuerpo.

Su tripulación le había hecho una fiesta mientras navegaban de regreso al pueblo natal de su capitán para que este visitara su familia, al año eran pocas las veces que iba a visitarlos, pero siempre les dejaba dinero, joyas y lo necesario para vivir bien unos buenos meses. También donaba al orfanato del pueblo y a otros lugares más. El pueblo donde había nacido y pasado algún tiempo en su niñez había sido abandonado por los reyes, muchas veces morían de hambre, las casas se venía abajo y la gente enfermaba de gravedad, cabe mencionar que a los reyes era poco lo que les importaba, así que el intentaba ayudar un poco, una vez al año no lo hacía mejor persona.

Una vez una persona lo llamo “El Robin Hood Pirata”, a esa persona le corto la lengua. Él no era un santo, él ayudaba a los que lo ayudaban. El orfanato, por ejemplo, le había dado a su mejor amigo, su mano derecha, su fiel teniente Rubén Doblas (y el estaría eternamente agradecido con ellos.)

Pero, tenía una reputación que mantener.

Dentro de su duro corazón, muchas veces tenía piedad, las únicas personas que conocían el lado bueno del capitán era su tripulación, principalmente su teniente, pero el miedo era incluso más grande, entonces nadie nunca mencionaba nada.

A ellos no debía importarles, solo seguían órdenes como cualquiera.

Pero los planes habían cambiado cuando pensaban partir unas horas más tarde de ese pueblo para no verlo más al menos durante un largo periodo de tiempo.  Frank, su cocinero, había llegado un poco más tarde al puerto de la hora citada pero antes de que Samuel lo hubiera podido regañar este le dio la mejor noticia del día.

El rey estaba en el pueblo.

Eso solo había alegrado su cumpleaños.

El Rey Roberto Díaz era un inútil, cuando el pueblo rogaba por ayuda este lo único que sabía decir era que él no debía lidiar con gente que estaba a tantas horas de su castillo y solo sabían pescar. Así de descarado.

Pero el rey tenía un heredero, un hijo de 20 años llamado Guillermo. No se sabía mucho de él más que era su futuro soberano. Nunca era visto en público, ni en eventos sociales que el rey organizaba, exceptuando el que se hizo “en su honor” para buscarle una pareja, evento que no salió nada bien ya que el príncipe ni se presentó, el rey Roberto nunca hablaba de su hijo.

La reina a diferencia del rey,siempre hablaba del príncipe con ilusión, era la luz de sus ojos, su razón de vivir.

Pero, si había algo que tenían en común la pareja real es que harían lo que fuera para proteger a su hijo.

Samuel sonrió con malicia.

Sus hombres conocían mejor que nadie cuando tenía una idea. Todos fueron a tomar sus armas.

No fue sencillo, la villa donde se habían estado quedando tenía más seguridad que muchas a las que habían atracado con anterioridad. Samuel les ordenó a sus hombres ser “lo más limpios posibles”, que significaba nada de muertos a no ser que fuera necesario, al final esos hombres solo cumplían órdenes de un idiota para poder alimentar sus familias. Entraron rápido y silencioso, noqueando en el camino a todo aquel que se les atravesara o intentara detenerlos. Una joven de no más de 20 años les dijo en donde estaba el príncipe entre llantos y temblores.

La última habitación, típico.

Samuel se movió con destreza, poniendo en práctica todo aquello que lo hacía ser el mejor, subió las escaleras, evito los guardas que pudo pero cuando llego a la habitación habían cinco guardas cuidando la puerta del príncipe. Mierda. Tomo una respiración profunda y saco sus dos espadas, que para él eran como una extensión más de su cuerpo. Tomo otra respiración y los enfrento. Sus movimientos siempre fueron fluidos y rápidos, no mato a ninguno sin embargo, solo les quebró las piernas para que no pudieran ir por ayuda, y cuando termino Rubén llegó a ponerles tela en la boca para que no gritasen.Rápidamente movió el pomo de la puerta para entrar y se sorprendió cuando noto que la puerta no estaba cerrada con llave.

Cuando finalmente entró, pensó que el príncipe gritaría al verlo o que  intentaría escapar. Pero este estaba sentado en la ventana observando el océano con admiración, Samuel conocía esa mirada, era la misma con la que él veía el agua salada. Volteo a verlos y en su mirada no había más que tristeza y miedo.
-Cámbiate- le dijo Samuel duramente mientras le amenazaba con su espada.No podía llevárselo en pijamas de seda, sería una estupidez .
El príncipe suspiro, resignado, se levanto de la ventana y caminó hasta el ropero.
-Qué sea rápido- dijo duramente el capitán. Y el príncipe agilizo sus movimientos

No pasaron ni dos minutos cuando el príncipe Guillermo se había puesto un pantalón, unas botas oscuras y una capa celeste que parecía más un abrigo que otra cosa. Su corona nunca abandonando su cabeza. Tanto el capitán como su teniente estaban realmente confundidos, ¿porqué no intentaba huir? ¿Porqué no pedía ayuda o rogaba por su vida? Pero no querían perder más tiempo pensando en tonterías, así que taparon la boca, los ojos, le amarraron las manos y lo sacaron de ahí.

La salida fue definitivamente más rápida que la entrada, ya con los guardas heridos no había quien se interpusiese en su camino. Las sirvientas estaban escondidas y tampoco mucho podrían hacer, no tenían armas para luchar contra ellos.

Samuel lo monto en un caballo que se había robado esa tarde y comenzó su regreso al puerto, este quedaba como a unos diez minutos.

Al llegar, su tripulación tomó al príncipe y lo sentaron en medio de la proa, amarrado de pies y manos. Revisaron que no llevará armas con él o algo que pudiese provocar una explosión en el barco.
El príncipe no llevaba nada,ni si quiera joyas, solo una triste cadena de metal sin ningún valor.

El capitán dio la orden, sus hombres comenzaron a moverse rápido y en cuestión de minutos el barco comenzó a adentrarse en el océano una vez más.

Samuel observó una vez más el pueblo mientras el barco comenzaba a alejarse, siempre sentía un poco de nostalgia al marchar pero el viento salado que pegaba en su nuca hacía que se olvidara de eso. Sonrío con malicia, caminó  hacia su prisionero y le quito la venda de los ojos.

-Bienvenido al “King’s Crown”, Príncipe Guillermo- dijo duramente, los ojos del príncipe con miedo se fijaban en los de él- Será un honor tenerlo en alta mar con nosotros-

  …………………………………………

¡Bienvenidxs a  una nueva aventura!

Espero que guste muchísimo, porque me encanta la temática y la idea que quiero desarrollar. Esta es como la introducción, prólogo o como quieran llamarle, quería que quedara pequeña para comenzar con lo demás en el siguiente capítulo.

Gracias a Faby por la portada, me encanta <3

Sin más me despido, espero que lo disfruten.

Nos leemos pronto :)

-Lex


(Inicialmente solo la iba a publicar en Wattpad pero alguien por ahí me pidió que aquí también y meh, ya que :) )

{ Millicent’s Party }

Estaba emocionada desde el primer momento en el que comenzó a vestirse, y desde días anteriores. No quería ir con ningún traje, y eso lo había pensado desde que había escogido ese tema para su fiesta. Quería unos pantalones pegados de cuero, una camisa negra, los tacones rojos, y el cabello rizado. Quería verse diferente a lo que se veía en los pasillos, y pensó que lo había logrado al verse en el espejo todo a lo que había llegado con un buen arreglo. Era su cumpleaños número 18, y era el último que celebraba en Hogwarts. La mezcla de esas emociones era variada, casi heterogénea. Pensó que era mejor no pensar en ello, esa noche era de ella y no había forma de cambiar eso.

Cuando llegó a su fiesta, ya estaba casi llena, muchos alumnos se encontraban todos reunidos en la Sala de Menesteres bailando al ritmo de una música de alguna radio mágica que se levitaba por ahí. Saludó a unas cuantas personas conocidas y otras no tanto, deteniéndose para hablar con ellas y luego, al posar su mirada en una persona que conocía, y estaba allí al frente de ella, exclamó: — ¡Me alegro tanto que vinieras! Gracias. —pronunció con sinceridad la rubia, con una sonrisa extendiéndose por su rostro. 

One shot - Lutaxx -Se tan bestia como quieras…- Lemon Hard.

Aviso: este shot contiene lemon Hard y ciertos trazos de sadomaso, si no te gusta alguna de estas cosas no deberías leerlo.

Narrado desde el punto de vista de Staxx

-Lu-luzu… Ah~

-Dime qué quieres Frank…

-Mhmm… Ah… Tú sabes lo que quiero… -

            Evitaba mirarlo a los ojos, ¿por qué?  Porque sabía que si miraba esos ojos caería victima de sus encantos y accedería a ser su esclavo…

-Hasta que me lo digas no haré nada Fran…

-Joder Luzu!! No me hagas decirlo… Mhmmh…! No tan fuerte!! -

Sus manos se movían rápidamente recorriendo mi miembro sin piedad, solo para conseguir que yo pronuncie las palabras que él quiere.

Entonces susurro en mi oído con la voz más erótica y sensual que podría haber:

-Vamos Fran… Estas deseando decirme esas palabras solo para poder correrte y que te de duro… Justo como a ti te gusta…

Joder… No podía evitarlo, al fin y al cabo soy un masoquista, me pierde su voz y sus manos… Me rindo a él.

-Luzu… Quiero que me ates y me hagas tuyo, quiero ser tu sumiso…

-Por fin podremos divertirnos bien ahora… -dejó de mover sus manos por mi miembro y llevó una a mi cara, acariciándome suavemente. -Date la vuelta y ponte a cuatro.

            Su voz dejó de sonar dulce y erótica a ser, dura y sensual. Hice lo que me pidió rápidamente, sabía que ir lento lo sacaba de sus casillas y mi culo pagaría las consecuencias si eso pasaba. Se posicionó detrás de mí, sentía su erección cercana, de pronto sentí sus dedos trazar círculos sobre mi nalga derecha. Empecé a sentir cosquilleos en esa zona, sus movimientos eran suaves y delicados. Tan pronto como esa mano fue suave y delicada, se alzó rápidamente para caer con fuerza la zona que antes Luzu estaba acariciando.

-Aaagh!!

Sinceramente ese azote me había dolido, Luzu volvió a trazar círculos sobre la zona, ahora rojiza debido al azote, y nuevamente esa mano golpeo con fuerza mi nalga. Ninguno de los dos hablaba, solo se escuchaban mis gemidos y chillidos, acompañados de la respiración de Luzu, que aumentaba al mismo tiempo que el escozor de mi trasero.

-Mhmmh!!

-¿Qué ocurre Fran?- intentó decirlo de una manera inocente, pero yo bien sabía que de inocente poco… - ¿Quieres algo?

Con la voz que pude sacar le contesté: -Si… - De nuevo un azote, a lo que no pude evitar morder las sábanas para no chillar, sentía mi culo escocer.

-¿El que Fran?

-A ti… Luzu te quiero dentro…

-Bien… Entonces me tendrás…

            Con un movimiento rápido entró en mí de golpe, de no ser porque no era la 1º vez me habría partido en dos; chillé, tanto de dolor como de placer, sentía toda su extensión abrirse paso dentro de mí. Al contrario que siempre, Luzu se movía extremadamente lento, cosa que se me hacía desesperante, quería sentirlo dentro de mí pero también quería que se moviese rápido, que me lo hiciese como él sabe que me gusta.

-Luzu, ah~… Más rápido… Ah ~ - no podía dejar de jadear y mover las caderas intentando movimientos más rápidos.

-Ummm? ¿No te gusta así Frank? ~Exquisitamente lento… -noté como sonreía socarronamente…

-Mhmmh… Por favor Luzu, hazlo como sabes que me gusta…

-No no Fran… Que luego me dices que fui un bruto y te enfadas porque soy “muy bestia”

            Sentí como la piel se me erizaba cuando dijo lo de muy bestia, así que era todo por eso…

-Ah… ~ Luzu, olvida lo que te dije… Por favor, se bestia conmigo…

 Narrado desde el punto de vista de Luzu.

            Me estaba conteniendo por completo, tan sólo mordiendo, besando y succionando cada parte de su cuerpo, sin llegar a hacer mucho más, por mucho que yo lo quisiera;  pero así lograría que Fran me pidiese lo que yo más quería. Que fuese mi sumiso.

            Llevábamos una semana sin hacerlo, solo porque según Fran, fui “un bestia”, vale, me gustaba hacerlo de una manera más salvaje, pero a él también le gustaba, aunque aun no lo sabía… Y ahora le demostraría que podía pasárselo muy bien si acataba mis órdenes, siendo mi sumiso… Sólo el pensar en Fran con unos pantalones de cuero y una mordaza en la boca me ponía duro, pero a quien no le gustaría ver a su pareja en completa sumisión? Entonces Fran dijo lo que yo quería oír…  

-Luzu… Quiero que me ates y me hagas tuyo, quiero ser tu sumiso…

            Empecé demostrándole que el dolor no era tan malo… Si se usa en pequeñas cantidades… Tan solo azotando su bonito trasero, para luego masajearlo, combinando dolor con placer… Me excitaba tanto ver el tono rojizo que su trasero comenzaba a adquirir… Pero parece que Fran deseaba más, y en cierto modo le concedí lo que quería, aunque de una forma distinta. Procuraba que mis movimientos dentro de él fuesen tortuosamente lentos, conteniendo mis instintos salvajes de hundirme salvajemente en su carne. Quería que el siguiese suplicando… Hasta que al final me dijo:

-Ah… ~ Luzu, olvida lo que te dije… Por favor, se bestia conmigo…

            Había girado su cara y solo podía verse en ella deseo y lujuria. No pude contenerme más, empecé a aumentar el ritmo, agarrando fuertemente sus caderas. Sus gemidos, sus gritos pidiendo que fuese más rápido y más fuerte, junto con mis gemidos llenaban la habitación. No podía dejar de clavar mis uñas en su espalda, la visión que me proporcionaba era tan sensual, él moviendo sus caderas contra las mías mientras gemía descontroladamente… Mis estocadas comenzaron a ser más fuertes, entonces salí de dentro de él, a lo que protestó.

-Baja de la cama y arrodíllate.

Hizo lo que le pedía sin rechistar, postrándose mansamente delante de mí. Acaricie suavemente su cabello para luego afianzar mis dedos y acercar su cara a mi más que dura erección. Sonreí lascivamente, a lo que solo se acercó más, sabía perfectamente lo que debía hacer. Empezó a chupar salvajemente, cubriendo todo mi miembro con su boca, recorriéndolo desde arriba hasta abajo. Pronto empecé a sentir el orgasmo. Con mis manos aparte su cara y le indiqué que se tumbara boca arriba…

            Me acerqué a su boca y lo besé salvajemente, dominando su boca y sin poder evitarlo lo penetré de una estocada, a lo que me tragué su grito al seguir besándonos.  Las embestidas ya eran descontroladas y los gemidos sonaban por todo el ambiente, sentía tan próximo el orgasmo que tomé con mis manos la pronunciada erección de Fran y comencé a masturbarlo salvajemente.

-Aah! Luzu, Luzu, ah ~ l-llego…

Grito mi nombre al correrse y sentí como sus entrañas se contraían y atrapaban mi pene haciendo que llegase al orgasmo gimiendo su nombre. Me desplomé encima de su cuerpo pero el se giró para quedar apoyado sobre mi torso.

-Luzu…

-Ummm… si?

- Se tan bestia como quieras a partir de ahora…

Uoooola!! Mi primer Shot Lustaxx ( ͡° ͜ʖ ͡°) espero que os guste y no haberme pasado con el lemon XD  (iba a hacerlo un poco más “duro” pero opiné que era mejor dejarlo más suave) Att.: Gigi