omting

anonymous asked:

Chiropractors. Bullshit, right? Why do people still study it (and stuff like homeopathy) and even try to take entire degrees in them?

I mean, I don’t know a ton about what chiropractors do, but I am a bit suspicious, honestly. Especially when I hear people who say they can cure infections and cancer and junk with their manipulations. But I’m sure they can be helpful when treating the right issues. 

Osteoblrs, can someone please explain to me in a less-than-novel-length post how OMT is different than chiropractic manipulations? Because to the untrained (read: MD and layperson) eye, it all looks the same.  But I am told that it is not. medmonkey, I’m lookin at you. Maybe a PMTH morning report? Mebbe? Please?

Why do people study it? Why do people study anything? Because they’re interested in it. They believe in it. And it can provide them with a living. 

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OMT this video is amazing…

One more turn around the sun → Riley & Callum

She couldn’t help herself. She hadn’t thought anything of it at the time. It had been a petty fight about petty things and she had completely overreacted. She realized that now, she simply hadn’t before. So after a moment of fuming about their fight, Riley had generally started to grow more and more concerned. At first Callum wouldn’t respond to her texts, which she understood to some extend as surely he was still upset with her, but the more she began to worry the more irrational her concern began and images of far worse scenarios filled her mind. What if he wasn’t merely upset with her? In the last few days before her mothers' departure she had constantly locked herself in her room as well. After ten years the outcome was still freshly burned in Rileys mind. 

Skipping an appropriate thirty minutes she probably should have used to think about it some more, she left her room at instance. She was fed up with Callum ignoring her but even more so with not knowing whether he was all right or not. Riley acted out of impulse and she couldn’t help what happened the moment she reached his room. 

Callums door was locked, of course it was, she didn’t even know why she was still surprised about it. He didn’t answer her the past couple of days so why should he suddenly take her texts to heart and open his door for her? That realisation frustrated her even more and she started knocking on his door again, softly at first, before it gradually turned into a louder banging. He wouldn’t be able to ignore her this way, or so she hoped. 

“Call? Callum!,” she raised her voice, hoping he’d hear her. “Callum please open up your door.. please! Y-you can’t just lock yourself in your room a- a- and do something stupid.. it isn’t fair! P-please come out! Please!”

Españoles vistos por el mundo: así nos ven desde las otras ediciones de El Huffington Post

Es un hecho: España gusta a los extranjeros. Nuestro país es un lugar de interés turístico y los datos lo respaldan. La Organización Mundial de Turismo (OMT) situó España en tercera posición del ranking de países más visitados en 2013 por detrás de Francia y Estados Unidos. Además, un reciente informe del Instituto de Turismo de España, Frontur, recogió que entre enero y julio de 2015 llegaron casi 38 millones de turistas, la mejor cifra de la historia.

Vienen procedentes de Reino Unido, Francia, Alemania, Países Nórdicos… y aterrizan principalmente en Cataluña, Baleares, Andalucía, Canarias, la Comunidad Valenciana y Madrid. Lo que les gusta es el clima, la comida, los monumentos, las playas… ¿y los españoles? ¿Les gustamos a los extranjeros? ¿Cómo nos ven?

Consultamos a nuestros colegas de las distintas ediciones internacionales de El Huffington Post para resolver estas dudas y descubrir qué opinión generamos los españoles a nuestros visitantes. La conclusión, a grandes rasgos, es que somos vagos, hablamos mal los idiomas pero… ¡somos muy majos y sabemos disfrutar!

La distancia no es problema para los estadounidenses cuando se trata de venir a España. Casi 900.000 llegaron a nuestro país en lo que va de 2015, y sólo en el mes de julio lo hicieron 231.746. Lo que les gusta de nosotros es la forma de vivir y disfrutar. “Los españoles saben bien cómo hacerlo, en lugar de ir acelerados y no apreciar lo que hay alrededor”, aseguran desde The HuffPost. “Les gusta la fiesta, bailar y beber. En general aprecian todos los placeres como comer, dormir…”.

Los defectos que nos ven están directamente relacionados con esa forma de vida que ensalzan: “La cultura nocturna puede hacer que las cosas vayan más lentas durante el día”. Según los estadounidenses, los españoles empezamos la jornada demasiado tarde, aunque confiesan que eso les produce celos.

Si tuviesen que definirnos en pocas palabras eligen términos como abiertos, divertidos, enérgicos y ruidosos.

Es indudable: a los germanos les gusta España. Alemania es el tercer país que más turistas trajo en 2015 (casi seis millones hasta julio). Vienen atraídos por el buen tiempo, las playas y la fiesta. Además les gusta nuestra forma de vida, y en especial la siesta. "Realmente entienden qué es llevar una vida equilibrada”, aseguran. “Son apasionados, además saben perfectamente que el secreto de la productividad está en quitarse el estrés”.

El problema que nos achacan es el tono de voz: “Para la gente del norte de Europa a veces puede ser difícil entender por qué los españoles hablan tan rápido y tan alto. Es como si hablasen con exclamaciones”. Y si tuviesen que describirnos en pocas palabras usarían: “Son seductores y apasionados, aunque relajados cuando es necesario”.

Los italianos nos aman. Tanto que no pueden encontrar defectos en los españoles. “Nosotros también hablamos fuerte y somos ruidosos. ¿Qué hay de malo en eso?”, pregunta Laura Eduati.

Para el país vecino, que trajo más de 450.00 turistas en el mes de julio y más de 2.00.000 en lo que va de 2015, lo mejor de los españoles es su carácter cálido: “Les gusta disfrutar de la comida y de la buena vida. No son pretenciosos ni egoístas. Tienen el equilibrio perfecto entre el placer y el deber”. Lo único que les resulta un poco chocante de nuestra cultura son las fiestas interminables: “Diez días de celebración en las calles es demasiado”.

Somos "generosos, de buen corazón y con los pies en la tierra”.

En Francia, que se sitúa como el segundo país que más turistas ha traído a España en 2015, también se sienten atraídos por el buen ambiente: "No podemos estar más de acuerdo con los que hablan de las fiestas, las tapas y las siestas”. Además, señalan un aspecto de la cultura española que, a su juicio, deberían imitar en otros países: “Tienen algo que enseñarnos sobre cuidar a los mayores y mezclar generaciones”.

Lo que menos les gusta es la torpeza con los idiomas: “Son malos, aunque a los franceses nos pasa lo mismo. Además, a veces resultan demasiado ruidosos”. Y si tienen que escoger tres palabras para definirnos serían: “Acogedores, orgullosos y fraternales”.

Si algo gusta a los griegos de los españoles es su solidaridad, especialmente “la que mostraron con los ciudadanos afectados por la crisis económica”, explican desde la edición helena de The HuffPost. En este país mediterráneo admiran el buen hacer español en el diseño y la capacidad de “apreciar la buena vida, y la buena comida”.

El mayor defecto de los españoles es su poca habilidad con los idiomas: “Se necesita mucho tiempo para entender qué quieren decir en inglés”. Los adjetivos que usan para definirnos son “orgullosos, creativos y relajados”.

Apasionados, amables y sexis. Así ven en Corea del Sur a los españoles, de los que dicen que están cargados de "energía positiva” y gozan de “un gran sentido del humor”.

Nuestros compañeros coreanos admiran nuestra capacidad para divertirnos y la forma de disfrutar la vida. “Además, sois buenos jugando al fútbol”, destacan. Y si hay que elegir defectos señalan tres: “Sois ruidosos y no entendéis bien el inglés”, además "algunos son un poco vagos”.

La personalidad de los españoles seduce en Canadá: “Sois gente abierta y amigable, especialmente cuando vienes de sitios como París, donde la gente es mucho más cerrada”. Los canadienses también admiran nuestra energía y dos de nuestras pasiones: “La cocina (sobre todo el jamón) y el amor por el arte (que se puede encontrar en todas partes)”.

Los defectos tienen que ver con los horarios y falta de habilidad con los idiomas. “No hay mucha gente que hable inglés de forma fluida, pero la amabilidad compensa”. Destacan que llegamos “tarde a las citas” y les llama la atención que “no entienden que se puede cenar antes de las ocho”.

“Fiestas, tapas y alegría” son las palabras que usan los colegas brasileños para definir España y su cultura. Lo que más les gusta de nosotros es que sabemos aprovechar la vida. “Salen de fiesta y se quedan hasta tarde sin olvidar el trabajo ni los estudios”, recalcan. "Además, la gente española es amable y solidaria”.

La siesta es otra de las cosas que les gusta de España y confiesan que les da "un poquito de envidia”. Lo que no les genera tanta empatía son los toros, aunque esa es una tradición que también existe en Brasil.

Los británicos son los que más vienen a España con diferencia: el pasado mes de julio llegaron 2.000.000 y en lo que va de 2015 fueron lo hicieron más de 8.700.000.

Lo que más les gusta de España es la siesta, lo que quizás no sepan es quelamentablemente no la dormimos todos los días (¡ojalá!). Y lo que menos les atrae de nuestro país son los británicos que vienen aquí. "¡Lo sentimos!”, dicen al mencionarlos. Otra cosa que les llama la atención de nuestra forma de ser es que somos “compradores compulsivos”.

A los japoneses les gustan las puestas de sol españolas y la multiculturalidad del país, "por la mezcla europea e islámica”. Lo peor a su juicio son los horarios: “Comen demasiado tarde”.

Para definirnos utilizan una simpática frase: “Es un país salado, como la mayoría de sus comidas".

Con los indios pasa como con los italianos: les gusta mucho España y les cuesta encontrarnos defectos. “Son buenos anfitriones y acogedores”, dicen desde la edición india de The Huffington Post. Según cuentan, su experiencia aquí fue buena desde el primer día: “Me sentí como en casa”.

Las palabras que mejor nos definen serían “acogedores, despreocupados y sinceros”. http://www.huffingtonpost.es/2015/09/12/opinion-extranjeros-espan_n_8053906.html?utm_hp_ref=spain



Ya lo decía el gran Antonio Machado:  En España lo mejor es el pueblo. Por eso la heroica y abnegada defensa de Madrid (durante la guerra civil), que ha asombrado al mundo, a mí me conmueve, pero no me sorprende. Siempre ha sido lo mismo. En los trances duros, los señoritos –nuestros barinas– invocan la patria y la venden; el pueblo no la nombra siquiera, pero la compra con su sangre y la salva. En España, no hay modo de ser persona bien nacida sin amar al pueblo. La demofilia es entre nosotros un deber elementalísimo de gratitud.

:)