olvidaron

Me gusta, me encanta, esa gente que se acuerda de ti y te lo dice, que sueña contigo y te lo cuenta, que te quiere y te lo expresa sin miedo, que no necesita pensarlo mucho tiempo, esa gente que en serio te demuestra las cosas por más que pase el tiempo.
Me gusta, me fascina esa gente que vibra y sigue contigo realmente sin importar distancias, que te alegra el día, que cuando piensas que te olvidaron aparecen de la nada… Me encanta ese tipo de gente.

Es una chica indestructible,
utópica, a veces,
insoportable, otras tantas.

Se precipita cuando estás por besarla
y cuando estás a punto de irte,
te sujeta de la mano aún más fuerte
porque le tiene miedo a los hasta nunca
y a los para siempre.

¿Es ella real
o es una vaga fantasía?
¿Es ella una canción
o es el verso más triste
de una melodía que todos olvidaron?

No la rompas,
no,
no lo hagas.
Ella intenta arreglar tu corazón
a medida que entra por tus heridas.

Es la clase de chica que entra por las cicatrices,
echando saliva para que sanes,
para que cuando llegue el momento de vivirla,
no te duela ningún rincón del pasado.

Difícilmente se enamora,
pero cuando encuentra al chico correcto,
los lunes se los convierte en música
y quieres regalarle todas las sonrisas
que te resta por delante.

Quisieras vivir siempre a su lado,
pero un día, mira atrás
y empieza a caminar en reversa,
yendo de nuevo a aquel abrazo
que le hizo sentir lugar.

Ya no soy valiente como muchos creian me olvide de mi, me destrui totalmente, la tristeza me gano, el vacio me consumio ya no soy la persona que creia ser, ya muchos se olvidaron de mi y ya me aleje, ya no le veo importancia a nada, ni a la vida, descuide todo lo unico que me importaba ya he dejado de luchar.¡Ya no soy ni volvere hacer valiente!…
—  Lasnotassuicidas

Lo peor llego justo después de haberte robado un beso;
sin darme cuenta te entregue mi alma junto
con mi saliva,
y lacere mi corazón para
dejarte entrar por la ventana,
porque todas las puertas estaban cerradas,
porque no quería volver a querer a nadie
que no tuviese tus ojos
tus pestañas
tu nariz.

Y luego,
me di cuenta que bailabas
en mi cuerpo,
que te dejabas frágil en mis manos,
que te escurrías en mi lengua
para luego refugiar tu barbilla
en mi pecho.


Entonces, empaque todas mis pinturas;
aquellos retratos que había pintado antes de conocerte,
pero que ya hablaban de ti,
de ti, de ti, y me quede sin relojes
y mis bolsillos olvidaron
todas mis llaves
para no regresar jamás.


Sin darme cuenta,
en aquel beso que te robe,
se me fueron todas las palabras;
los diccionarios se quedaron vacíos
y sin adjetivos. Las mariposas
dejaron de extender sus alas para ir
descalzas por el mundo… y cuando abrí los ojos,
solo vi tu luz, y ya no había más daño,
en cambio,
cuando probé
el aleteo de tus brazos,
supe que había perdido cada uno de los trenes;
que mi jardín jamás volvería a escupir flores
en verano.

—  Álex Hernández.

Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los prejuicios del mundo. Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.

Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el amor.

Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.

El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor.

Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.

Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.

Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.

Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.

Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.

Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta.

— 

Carta de Albert Einstein a su hija.


Poeta sin sentido.