ojos falsos

Últimamente no hay buenos días, solamente días. Últimamente no hay buenas noches, son sólo noches en las que piensas los errores que esa persona que tanto amabas cometió, en esa persona que esperabas que fuera la última persona en el mundo capaz de fallarte, ¿pero sabes que es lo que más duele? saber que me fallé mil veces a mí, por no fallarte ninguna vez a ti. Me siento perdido, porque no sé si no fui lo suficientemente bueno como novio, yo sólo quería ser lo mejor para ti. Quería verte cada mañana después de despertar, ser tu primer y último pensamiento del día, ser el motivo por el cual te despiertes con una meta, con un sueño por cumplir, pero la noche de hoy, me doy de cuenta que ese mundo de felicidad en el que yo me encontraba, era un mundo lleno de mentiras creado por ti, en el que como siempre, yo salí sufriendo. Pero sin importar lo que pasó, yo siempre voy a querer lo mejor para ti, porque te amé con todas las fuerzas de mi corazón, yo lo daba todo por ti sin saber de que tu lo dabas todo por otra persona, y al final, dijiste lo siento, con los mismos ojos que un día prometiste no lastimarme. Aún así espero lleves en tu mente la última noche que pasamos juntos, no porque recuerdes todo lo que lloré junto a ti, ni por las palabras que te dije antes de irme, quiero que me recuerdes como una persona que marcó tu vida y te dejó una enseñanza, y esa enseñanza es nunca lastimes a alguien que te ama, y que en verdad lo da todo por ti, porque una vez se va, esa persona no vuelve, jamás regresa. Estés donde estés espero te encuentres bien, recuerda que aunque me hayas destrozado en mil pedazos, yo siempre llevaré el recuerdo de nuestro amor en mi mente, porque después de eso, no pude volver a amar completamente…
—  Un mundo lleno de mentiras.
LUCHEMOS POR ESTO

Capítulo 46
Narrado por Rubius

-Gracias tío. Eres una gran persona- le estiré la mano a Willy, para luego abrazarlo.
-Hombre… cuando quieras te pasas por aquí- Me miró con una media sonrisa, queriendo transmitirme las mejores vibras.
    Tomé mi pequeño bolso de mano, mi paraguas y me puse el abrigo para emprender camino de vuelta, sin llamadas, ni avisos.
-Nos vemos pronto. Dile gracias a Caro de mi parte- Le sonreí, mientras que me dirigía una mirada confusa. De seguro llegó a pensar lo peor. Será gilipollas.
    Salí de la casa de Willy, a eso de las siete de la tarde. Madrid estaba cubierto por una densa cortina de nubes grises.
-Que clima mas jodido- Suspiré, girando el paraguas en mis manos, tratando de entretenerme con algo muy básico.
-¿Cuánto ha pasado desde el día en que todo esto cambió?- Me pregunté sabiendo que no habría respuesta alguna.
     Madrid, capital de España. Una inmensa ciudad llena de habitantes; personas extranjeras, niños, mujeres. Personas reales con problemas reales…
-Y yo aquí jodiéndome la vida por algo tan simple- Suspiré ante esta rápida analogía. Pero lo que me inquieta mas es la facilidad con la que Mangel aceptó sus sentimientos…
-¿Por qué habría de ocultarlos?- No tendría razón alguna. Desde que somos amigos, he aprendido que él es totalmente abierto de mente. Siempre fue el que me convencía de que cada persona, tiene el derecho a ser respetado, y de hecho, ha poder vivir en paz sin que la gente se esté entrometiendo en sus vidas.
-Y pensar que yo soy el mayor…- Reí, dándome cuenta de la cantidad de cosas buenas que Mangel me había aportado en tantos años.

-Joder tío. Me acabo de comprar este jodido móvil y ya está muerto. Puta tecnolog”

Recuerdo haber estado tan cabreado ese día. Era una de las primeras ganancias que recibía de Youtube, por lo que deseaba mucho darme ese pequeño gusto. Cosa que también hizo Mangel. Era la primera vez que teníamos unos móviles de última generación.

“-Habéh macho, que no eh tan grave. ¿Qué le ha pasáoh?”

Se reía tanto al verme furioso por algo tan simple, lo que hizo que no me hiciera nada de gracia, más aún sabiendo que su móvil estaba intacto.

“-Se me ha resbalado y se me ha caído al inodoro, joder”

Refunfuñaba como un niño pequeño. Era mi juguete nuevo y realmente me molestaba el perderlo tan rápido. Podía jurar, en ese momento, que Mangel me dejaría lloriqueando solo, hasta que se me pasase.

“-¿No te sabeh el truco de lah abuelitah? Habéh, prehta pa’ acá. Le vamoh a hacéh una cirugía a tu móvil”

 Recuerdo como me lo quitaba de las manos con rapidez, dirigiéndose a la cocina a por una fuente con arroz.

“-¿Que haces gilipollas? Deja llevarlo al técnico tío.”

   Lo miré con fuego en los ojos, sin poder creer que le hiciera eso a mi móvil.
-Pensar que no conocía esa técnica tan famosa del arroz- Reí para mí, mientras caminaba despacio por las calles de Madrid, recordando esos pqueños gestos que ahora, me sabían a caramelos.

“-¿Confíah en mi, como yo confío en ti? Déjame hacerlo Rubiuh. Te prometo que tu móvil saldrá vivo de ehta”

 No lo entendí, de hecho, en un jodido arrebato, lo mandé a pastar y me fui de la cocina para encerrarme en mi habitación como un niño pequeño.

“-Ahora tendré que pedirle prestado a Mangel su móvil para averiguar que aplicaciones guays tenía”

Estaba un poco celoso. Teníamos el mismo jodido móvil, pero por un descuido, yo había perdido el mío muchísimo más rápido.
-Dios, por las gilipolleces que me cabreaba- Esa nostálgica anécdota me estaba llenando de alegría.

“-¿Mangel?”

 Recuerdo haber salido de mi habitación, un poco acojonado al escuchar unos susurros provenientes de la cocina. Ya era bastante tarde, y el cabreo ya me había bajado luego d ehaber estado encerrado todo el día en mi habitación.

“-Me cago en la puta. ¿Poh qué el arróh no funciona?”

Mangel peleaba y peleaba con mi móvil que, por mucho arroz que tuviese alrededor, no revivía.

“-Jodéh… A mi me había funcionáoh un montón de veceh”

 Estaba super oscuro, y lo agradecía, porque me servía para estar ahí de infiltrado, mirando las acciones de Mangel.

“-Vale. Supongo que ehta mierda no va a prendéh”

Me sentí orgulloso al saber que yo había ganado, mientras que le plan de Mangel había fracasado rotundamente.

“-Con arroz querías arreglarlo, hijoeputa”

-Dios, que tío mas molestoso- Refunfuñé, recordando mi actitud ante la buena acción de Mangel. Creo que me faltaba un poco valorar las cosas buenas que él hacía por mi.

“-Bueno, supongo que una mentirita no le hará mal a nadie”

 Escuché como Mangel decía esto, mientras veía como sacaba mi móvil de la fuente con arroz, lo guardaba en el bolsillo de su pantalón, y sacaba el suyo, reemplazando el lugar que ocupaba el mío en la fuente.

“-No se dará cuenta que ehte no eh su móvil”

Me quedé boquiabierto ante la acción de Mangel. Pero cuando vi que este salía de la cocina salí cagando hostias del lugar, para meterme en mi cama y hacerme el dormido.

“-¿Me dio su móvil?”

No me lo podía creer. Él era mi amigo, lo tenía claro pero, ¿en serio alguien podía hacer eso por mi? ¿Ese tipo de gestos?

“-Rubiuh, que te dije. Tu móvil ehtá sano”

Escuchar su voz interrumpir en mi habitación con tanta alegría, mientras me mentía de una manera tan generosa, me hizo pensar que tenía muchísima suerte de tener a alguien como Mangel cerca.

“-Así que el arroz funcionó”

No sabía como reaccionar, de hecho tenía ganas de llorar. Me sentía culpable por haber puesto a Mangel en una situación así, pero tampoco podía decir nada, después de todo yo no debería haberme enterado de la verdad.

“-Toma niño llorón. Ahí tieneh tu móvil. Dihfrútalo”

 ¿Cuántas personas hubieran hecho eso por mi?

“-Gracias”

Recuerdo como me levanté de un salto de la cama, abrazándolo sin razones aparentes para él, pero muchas razones para mi.

“-No eh pa’ tanto Rubiuh… me guhta verte felíh”

Su sinceridad; su manera generosa de actuar; su forma sencilla de ver la vida, fue lo que me convenció de tener que cuidar a este hombre. Después de eso, sólo me eché a llorar en su hombro, de manera silenciosa y discreta.
-Mangel ha hecho tanto por mi- Susurré con la voz un tanto quebrada, recordando ese lindo gesto de amistad que me hizo pensar mucho desde ese momento.
-Él jamás ha tenido problema en demostrarme su cariño, lo que me hace sentir mas mierda- Apreté los dientes, pateando una piedrita del suelo. Esto no es justo.
     Vi como poco a poco la luz se iba extinguiendo, lo que me dejó claro que debía prepararme para el torrencial que recibiría. Tomé mi móvil para ver la hora, cuando este comenzó a sonar.
-Alexby- Le contesté animado. Hace bastante que no hablaba con él, y eso que somos bastante cercanos.
-¿Qué pasa tío? Te tengo una invitación express. La tomas o la dejas- Lo escuché agitado, pero bastante animado.
-Lánzala hombre- Por un extraño motivo, Alexby me contagió por completo su energía.
-A Zoo, en veinte minutos. Voy con Mario. Te esperamos allá- No me dio tiempo de responder, cuando simplemente colgó. Supongo que tendré que ir si o si.
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-Que tal Rubius, tanto tiempo chaval- Alexby me saludó con mucho ánimo, abrazándome y dedicándome una sonrisa con esos dientes grandotes.
-Que tal hombre, siguiéndote en tus gilipolleces- Se descojonó, mientras que Mario me estiraba la mano, paraluego darme unas palmaditas en la espalda.
-Rubén Doblas- Dijo en un tono de hombre empresario, para levantarme el pulgar.
-Tanto tiempo Mario… Bueno, ¿entramos?- Comenté animado por las actitudes tanto de Alexby como de Mario.
     Zoo estaba repletísimo. Apenas se podía respirar dentro, pero al menos la música era jodidamente buena. Como siempre.
-¿Vamos a tomar algo?- Me gritó Alexby, mientras que Mario había desaparecido de nuestra visión, lo que no me preocupó en absoluto. Siempre se pierde el gilipollas.
-No, gracias tío. Por hoy, paso- Le hice un gesto, para que él se tomara las libertades de ir y beber lo que quisiese.
-No me tardo, ¿vale?- Me pegó unas palmaditas en el hombro, para desaparecer en el mar de gente que bailaba eufórica.
-Las luces de esta disco son la polla- Comenté vagamente, al mirar como todos disfrutaban del ambiente. Aquí lo pasas bien si o si.

      Estuve un tiempo parado, un poco autista, esperando a que Alexby volviese con su trago. O tenía pensado venir, de hecho mi intensión era volver a casa y disculparme con Jen por no llamarla en ningún momento.
-Joder tío, no sabes a quién vi- La voz de Alex me sacó de mis pensamientos, escuchando que entre dientes se traía un gran salseo.
-Dime coño, dime- Lo miré fijamente, notando como los ojos le brillaban.
-Mangel tío. La está liando con una tía como un campeón- Sentí como mis expresiones se endurecieron por completo. Mi ceño se frunció, cosa que Alexby notó, ya que su rostro también cambió.
-¿Estás seguro que es él?- Traté de comportarme de manera pseudo normal, mientras Alex volvía a su habitual cara, contándomelo de nuevo, con ánimos de querer seguir espiando.
-No te creo tío. Iré a ver yo- Le sonreí, a lo que él respondió de igual manera. Mis verdaderas intensiones no eran felicitarlo, de hecho, por muy poco normal que me pareciese, estaba cabreado, y mucho.
-No me lo creo tío, debe ser una broma- Me repetía una y otra vez, mientras me colaba entre las personas que bailaban, visualizando a lo lejos el bar.
    Caminé mas rápido, sintiendo una leve adrenalina correr por mis venas. ¿Qué me pasa? Que cojones me debería importar lo que hace este hijoeputa.
-Joder… Siempre te apareces donde estoy yo. Eres un puto mosquito- Dije a regañadientes, mientras me detenía de golpe en medio de medio mundo, captando con mis propios ojos, lo que creía falso.

//// https://www.youtube.com/watch?v=zMmQSEaS-w0 Comenzamos… D: ////

-¿Qué?- Me pregunté, tratando de espabilar. ¿Mangel se está besando con esa tía?
-No me lo creo- Tragué saliva, sintiendo arder en llamas todos mis sentidos. Todo a mi alrededor se comenzó a poner jodidamente lento; la música sonaba deformada, mientras yo me sentía en un jodido hoyo.
-No me vengas con esto. No ahora- Sentía mi respiración muy pesada, y a cada paso que daba para llegar a Mangel, más me hervía la sangre.
-Eres un hijo de puta- Dije a sus espaldas, mientras la tía con la que la liaba, me miraba casi como si tuviese algo terrorífico en la cara
-¿Me peleo por ti y tu estás liándola? Me parece fantástico. Eres un gran amigo- Las palabras me salían solas. Me siento traicionado, pero por sobre todo, jodidamente avergonzado.
   Mangel se giró y pude notar de inmediato en su rostro, que no estaba en sus mejores condiciones cognitivas.
-Dihculpa, no te entiendo- Ahora no me entiendes. Bueno, haré que me entiendas.
     Lo tomé por una de sus muñecas, tironeándolo con todas mis fuerzas, mientras pasaba de todos y todo lo que estuviese a mi alrededor, sacándolo de la disco.
-Ahora me vas a explicar que cojones quieres de mi. ¿Quieres separarme de Jen? ¿Qué coño quieres?- Le grité cabreadísimo, mientras lo tomaba por el cuello de su abrigo, estampándolo en la muralla.
-Mi pregunta eh, ¿Qué quiereh tu de mi? Jodéh, ¿ahora me ehpíah?- ¿Espiarte? Si es que la puta suerte me juega en contra.
-No juegues conmigo Mangel; no me incites a hacer cosas que no quiero- Sentía mis nudillos arder. Mis manos lo sostenían con fuerza del cuello, mientras mi mente se volcaba, dejándome totalmente en blanco.
-Vete a folláh, ioputa- Logró zafarse, teniendo intensiones claras de volver a la disco. ¿A follar? Podría estar haciendo eso si no fuera porque me has causado problemas en todos lados.
-Mangel- Lo nombré con dolor e impotencia, esperando el momento en que se diera vuelta, para estamparle un puñetazo en la cara. En estos momentos, estoy fuera d emis cabales.
-¿Ehtáh loco, tío? Déjame en páh. Vete a hacéh tu vida, y aprovecha de llevarte tóh loh jodíoh recuerdo que me dejahte- Se abalanzó sobre mi, haciéndome caer a la acera mojada por la lluvia que ya había comenzado con fuerza. Recuerdos… ¿Y que hay de los míos? ¿Acaso crees que no los tengo?
-¿Sabes que lo intento? Intento entenderte coño. No sé que quieres- Lo veía encima de mí, mirándome con esos jodidos ojos que tantas veces me hicieron feliz
-Tu no entiendeh a nadie. Primer youtuber de Ehpaña- Está totalmente fuera de si. Es una estupidez lo que acaba de decir.
-Eres un injusto de mierda. Jamás te saqué ese tipo de cosas en cara- Me giré con todas mis fuerzas, dejando abajo a Mangel, tomando el control de esta situación que de control, no tenía absolutamente nada.
-Pero cambiahte nuehtra amihtáh poh una tía. Cambiahte 9 jodíoh añoh, poh 2- Me comenzó a jalar el cabello, con bastante fuerza. ¿Lo cambié? Es que no me ha dejado opciones coño. Para él es muy sencillo desligarse de las jodidas responsabilidades
-Nunca te cambié, solo que a ti se te ocurrió enamorarte de mi, gilipollas. Eso no lo hacen los amigos. Somos hombres hijoeputa. Hom-bres- A tomar por culo la conversación con Willy. Se que me arrepentiré de esto, pero me cabrea, me hiere, el saber que cree que esto no ha sido difícil para mi
-No me vengah con mierdah- Comentó, endureciendo el ceño
-Tu no me vengas con tus mier…
      No me dejó terminar, cuando, en cosa de segundos, sentí  como me jalaba nuevamente del cabello, para plantarme un beso. Otro jodido beso.
-Mang…- Comencé a tironear para poder zafarme, pero me tenía los dedos incrustados en el cráneo, joder.
      Mangel se mantuvo unos segundos en ese beso frío, sin vida, lleno de rencor y cosas que nos pesaban, cuando, sin previo aviso, sentí su lengua húmeda dentro de mi boca, quitándome el aliento casi en un 100%
-Mmm- No podía mas con esta mierda. El beso llegó a pasar a segundo plano, hasta el hecho de que me haya metido la lengua hasta la garganta. Lo que me dolía era este juego sin sentido, este puto juego que no tenía fin. Mangel besando a todo el que se cruzase, sin medir consecuencias.
-Me cago en la puta- Comenté, por fin zafándome del agarre bestial de Mangel.
-Estás enfermo- Comenté con un nudo en la garganta, mientras lo levantaba del piso y le estampaba otro puñetazo. Este lo hizo caer, al igual que a mis jodidas emociones.
-No quiereh que me bese con una tía. No quiereh que me bese contigo. ¿Qué cojoneh quiereh que haga? ¿Qué te haga un altar?- Comentaba adolorido, de eso estaba seguro, mientras trataba de acercarse a mi, con torpeza. ¿No quiero que se bese con una tía? ¿Es eso? Si supieras Mangel que no tengo ni puñetera idea de lo que quiero.
-No quiero que te metas en mi camino. No quiero que digas cosas sin sentido, que me metan en problemas- Quería terminar con esto, descargarme, aunque con todo mi pesar, esa descarga fuera con Mangel. Tragué saliva, casi sin fuerzas, para apretar mi puño, y dirigirlo al rostro de Mangel. Mi cabeza se ha desvanecido por completo, no sé que cojones hago.
     Antes de poder cometer otra estupidez, Mario me detuvo de golpe, sujetándome con fuerza, mientras Alexby preguntaba que coño pasaba con nosotros.
-Mahe ¿Qué te ha pasáoh en  la cara?- Las cosas se me volvieron Nebulosas. Mario y Alexby me hablaban; mas bien me interrogaban sobre que cojones estaba haciéndole a Mangel, mientras escuchaba a Cheeto preguntarle a Mangel sobre su estado. ¿Qué le hice a Mangel?
-Déjame en paz de una vez, hijoeputa- ¿Por qué tengo que recibir todo yo? Estoy perdiendo a mis amigos, por esta gilipollez, y pese a todo el cabreo que pudiese tener encima, sabía que hacerle eso a Mangel había sido un error. Las palabras me salían de la cabeza, no del corazón.
-Mahe, tu cara tío. Noh vamoh ioputa- Vi a Cheeto detener un taxi, y cuando lo logró, subió a Mangel y se acercó a nosotros.
-No se que cojoneh ha pasáoh con uhtedeh. Pero tu yo tenemoh que habláh Rubiuh- Cheeto me miraba adolorido, pese a que pensé que podría estar totalmente cabreado.
-Bahta ya chicoh. Son mejoreh amigoh. No puedeh seguíh tóah la víah evitando el habláh del tema- Cheeto sonaba conciliador, cosa que realmente me quedó clavada en la cabeza.
    Se despidió de Alexby, de Mario y de mi, subiéndose al taxi, para desaparecer en la calle.
-¿Rubius?- La voz de Alex sonó de fondo, a lo que actué rápidamente.
-Me tengo que ir chicos. Lamento lo sucedido- Sentí por primera vez, un dolor intenso en mi mejilla y cabeza, pero no le di importancia. Tan solo decidí caminar por la acera, sin abrir el paraguas, sin pensar en nada mas que en Mangel.
-Joder- Sentía una angustia tremenda, invadir todo mi cuerpo. Mis ojos comenzaron a lagrimear de manera espontanea, mientras mi cabeza generaba una y otra vez la imagen de Mangel, ensangrentado.
-Te hice eso con mis propias manos- Me miré los nudillos, mezclados con su sangre y la mía, y realmente fue en ese momento, en el que me di cuenta de que teníamos que hablar. Teníamos que tener una conversación en la que, o podía comenzar todo de nuevo, o podía terminar.
-Discúlpame- Susurré entre sollozos, caminando a solas, por las calles mojadas de Madrid.
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Que taaaaaaaaal??!!!!! He vuelto con un nuevo capítulo (no tan tarde, menos mal xD) de “Luchemos por esto” *música fúnebre*
   Madre mía…estamos tan próximos a lo primordial…AL JODIDO CLIMAX!!!!!!…
    Espero que hayan tomado en cuenta el largo del capítulo!!!!…traté de hacerlo un poquitín mas largo para que se entretuviesen, y disculpándome por mi constante atraso en subir :‘c ES QUE ESTOY MUY OCUPADA!!!! X_____X
    Me entretuve mucho escribiendo el capítulo, y a excepción de otros, este se me hizo bastante mas fluido…espero que lo noten y que encuentren dinámica la lectura :3
    PERO FUERA DE LECTURA Y ESAS COSAS…DIOS!!!!!! asdasda llegará la hora de la verdad!!!!! 
    ¿Rubius hará lo imposible por Mangel? ¿Mangel perdonará a Rubius? ¿Antonio y Francisco? ¿Willy pondrá de su parte? ¿Que pasará?!!!!!! QUE COJONES PASARÁ!!!!…Tooodo eso y mucho más en los capítulos que siguen!!! ^^
    Millones y millones de gracias por esperarme, aguantarme y tenerme paciencia en estas semanas tan agotadoras…se que me demoro y se que esperan hasta tarde, pero créanme que esto también es un esfuerzo para mi.
     Pese a toooooodo! soy muy feliz haciendo esto por ustedes, y realmente me pagan todito todito con sus mensajitos de aliento…Son lo mejor de lo mejor, Muchas gracias :’)
   Si les gustó el capítulo, no olviden darle corazoncito al capítulo! Y si desean que otros conozcan el relato, un reblog Ñeeee!!!!!!
    Espero verlos pronto!!!!…los amo, los adoro!!!! Disfruten muchochote el capítulo, rían y lloren, y comprendan a Rubius.
   Un beso gigantezco!!!! Chau! <3