nuestro pueblo

–¿Qué piensas cuando compruebas que muchos jóvenes siguen tu música?
–Creo que son jóvenes caprichosos instruidos por sus padres. Es un gran halago para mí. Me moriría si los que me fueran a ver fueran solo gente de mi edad.
–¿Qué tipo de música influye en el Spinetta de hoy?
–Me siguen impactando Los Beatles, el jazz, Paco de Lucía, Bjork que me parece descomunal.
–¿El Flaco está de acuerdo con las nuevas tecnologías?
–De hecho tengo algunas grabaciones en ese género no publicables. Lo que pasa es que yo amo la canción y no cambiaría una canción por un tema instrumental.
–¿Qué te molesta más?
–Me molesta mucho que se anteponga el sentido comercial premeditado a la creatividad en la música. Me apena que artistas inteligentes y creativos se dejen llevar por la industria del disco y después sigan aplicando la misma fórmula. La ambición es humana y comprensible pero entonces la música se convierte en música idiota. Los productores creen que la gente que la escucha no tiene cerebro ni sentimientos. Y nuestros pueblos necesitan de inventivas para superarnos. La música chata y comercial hunde a la gente.

Es charcha pensar que la inclusión, la igualdad de derechos y la creación de políticas públicas que respondan a los contextos sociales y no a un modelo económico no son más que parte de una opinión minoritaria a nivel país. 

El desconocimiento sigue dando por electos a la misma gente, porque solo en Chile imputados se postulan a la candidatura y promueven a través del uso del lenguaje realidades ficticias y mezquinas en torno a nuestros pueblos, la salud, la educación, la vivienda y la protección social. 

Nos seguirán negando nuestros derechos básicos, nos seguirán mintiendo en torno a los recursos y se seguirán mofando en relación a la desigualdad. Porque la religión ya no es tan solo el opio del pueblo, es la discriminación, la ignorancia y tu falta de soñar por querer construir una sociedad mejor, pero no te culpo. Nos han quitado tantas veces el derecho a soñar que entiendo la abulia social pero no se puede seguir abnegando nuestra capacidad de criticar y construir a través de la conciencia, la historia y el rechazo a la injusticia. 

si usted no cree en una democracia representativa, hagamos una participativa pero su enajenación no le hace mejor persona que quienes votan por sus intereses individuales o una cara buena onda. 


DISCURSO DE ADOLF HITLER -1920 - LA RAZÓN DEL ANTI JUDAÍSMO.


¡Mis queridos compatriotas y camaradas!: Estamos muy acostumbrados a que se refieran a nosotros generalmente como monstruos. Y somos considerados particularmente monstruosos porque, en una cuestión sobre la cual ciertos caballeros en Alemania se ponen nerviosos, marchamos a la cabeza, a saber, en cuanto a la oposición a los judíos.
Nuestro pueblo entiende muchas cosas, pero éste es un problema que nadie quiere entender, y en particular porque, como un trabajador lo explicó, “¿Qué conexión hay en absoluto entre los trabajadores y el problema judío, cuando en realidad la mayor parte de la gente no tiene ni idea de lo que este problema significa?”. La mayor parte de las personas se deja dirigir por sentimientos, y dicen: “He visto gente buena y mala entre ellos, tal como entre nosotros”.
Muy pocos han aprendido a ver el problema sin emoción, en su forma limpia. Comenzaré al mismo tiempo con la palabra “trabajo”.
¿A qué se le llama en realidad “trabajo”?. El trabajo es una actividad realizada no por propia voluntad de alguien sino por el bien de los semejantes. Si hay alguna diferencia entre el hombre y los animales, entonces ella existe particularmente en cuanto al trabajo, que no se origina en un instinto sino que proviene de la comprensión de una necesidad. Difícilmente alguna revolución tuvo un efecto tan profundo como aquella lenta revolución que gradualmente transformó al hombre perezoso del tiempo primitivo en el hombre que trabaja.
Hablando del trabajo, podemos suponer que esta actividad siguió estas tres fases: Primero, fue un efecto de un instinto simple de auto-conservación que también vemos en los animales. Más tarde, se desarrolló en la segunda forma del trabajo, la del egoísmo puro. También esta forma llegó a ser gradualmente sustituida por la tercera: el trabajo a partir del sentido ético del deber, donde un individuo no trabaja porque él sea forzado a ello. Lo vemos a cada instante. Millones de personas trabajan sin ser constantemente forzadas a ello. Miles de intelectuales están a veces comprometidos con sus estudios durante noches enteras sin fin, día a día, aunque ellos puedan no hacerlo por ganancias materiales. Cientos de miles de trabajadores alemanes después del final de su trabajo cuidan sus jardines. Y, generalmente, vemos hoy que millones de personas no pueden imaginar vivir sin alguna clase de ocupación.
Cuando dije que este proceso representa una lenta, pero quizás también la mayor de todas las revoluciones en la historia humana, entonces hay que asumir que también esta revolución tuvo que tener una causa, y esta causa fue la mayor Diosa de esta Tierra, la que es capaz de azotar a los hombres al máximo: la Diosa de la Necesidad.
Podemos ver esta privación en la temprana Prehistoria, sobre todo en la parte Norte del mundo, en aquellos enormes desiertos de hielo donde sólo la existencia más exigua era posible. Aquí, los hombres se vieron obligados a luchar por su existencia, por cosas que estaban, en el sonriente Sur, disponibles sin trabajar, y en abundancia. En aquellos tiempos el hombre hizo quizás su primer descubrimiento trascendental: En aquellas frías regiones el hombre fue obligado a encontrar un sustituto del único regalo del Cielo que hace la vida posible: el Sol. Y el hombre que produjo las primeras chispas artificiales más tarde apareció ante la Humanidad como un dios: Prometeo, el portador del fuego. El Norte forzó a los hombres a una actividad adicional: la producción de ropas, la construcción de moradas. Primero, fueron simples cuevas, más tarde cabañas y casas. En resumen, él creó un principio, el principio del trabajo. La vida no habría sido posible sin él.
Aunque el trabajo fuera todavía simple, tenía que ser planeado ya de antemano, y cada individuo sabía que si él no había hecho su parte, él moriría de hambre durante el próximo invierno. Al mismo tiempo siguió otro desarrollo: la terrible penuria se convirtió en un medio para la crianza de una raza. Quienquiera que fuera débil o enfermizo no podría sobrevivir al terrible período de invierno y moriría prematuramente. Lo que permaneció fue una raza de gigantes fuertes y saludables. Pero también nació otra característica de esta raza. Allí donde el hombre está amordazado exteriormente, donde su radio de acción es limitado, él comienza a desarrollarse internamente. Externamente limitado, internamente él se hace ilimitado. Mientras más el hombre, debido a fuerzas externas, debe depender de sí mismo, él desarrolla una vida interna más profunda y más él se vuelve hacia el interior.
Estos tres logros: el principio reconocido del trabajo como un deber, la necesidad, que no sólo surge del egoísmo sino para la preservación del grupo entero de la gente, un pequeño clan; segundo, la necesidad de la salud corporal y por lo tanto también de la salud mental normal; y tercero, la vida espiritual profunda. Todos éstos dieron a las razas del Norte la capacidad de ir al mundo y construir Estados. Si este poder no pudo encontrar su expresión plena en el alto Norte, se hizo evidente cuando cayeron los grilletes de hielo y el hombre se volvió hacia el Sur a la Naturaleza más feliz y más libre. Sabemos que todos estos pueblos del Norte tenían un símbolo en común: el símbolo del Sol. Ellos crearon cultos de la Luz y ellos han creado los símbolos de los instrumentos para hacer fuego: el taladro de arco y la cruz. Usted encontrará esta cruz como una Hakenkreuz [Cruz Angulada] tan lejos como en India y Japón, esculpida en los pilares de los templos. Es la Esvástica, que fue una vez un signo de las comunidades establecidas de Cultura Aria.
Aquellas razas, hoy llamadas arias, crearon todas las grandes culturas del mundo antiguo. Sabemos que Egipto fue llevado a su alto nivel cultural por inmigrantes arios. Del mismo modo, Persia y Grecia; los inmigrantes eran arios rubios de ojos azules. Y sabemos que fuera de estos Estados arios ningún Estado civilizado ha sido fundado. Allí surgieron razas mezcladas entre las razas del Sur —negras, de ojos oscuros y de color oscuro— y los inmigrantes, pero ellas fracasaron en crear algún Estado grande de cultura creativa.
¿Por qué es que sólo los arios poseyeron la capacidad para crear Estados? Fue debido, casi exclusivamente, a su actitud hacia el trabajo. Aquellas razas que, como lo primero, dejaron de ver el trabajo como el resultado de la coerción y lo vieron más bien como una necesidad nacida de cientos de miles de años de privaciones, tuvieron que llegar a ser superiores a otra gente. Y, además, fue el trabajo el que hizo que la gente se congregara y dividiera el trabajo entre ellos. Sabemos que en el momento en que el trabajo individual para sustentarse se convirtió en el trabajo dentro de las comunidades, la comunidad tendió a asignar un trabajo particular a aquellos particularmente talentosos, y con la creciente división del trabajo se hizo necesaria una todavía mayor integración en grupos aún más grandes. De este modo, fue el trabajo el que creó al principio parentescos, posteriormente tribus, y todavía más tarde, el que condujo a la creación de Estados.
Si vemos como el primer requisito previo para crear Estados la concepción del trabajo como un deber social, entonces el segundo ingrediente necesario es la salud y la pureza racial. Y nada ayudó más a los conquistadores del Norte contra las perezosas y decadentes razas del Sur que la fuerza refinada de su raza.
Los Estados permanecerían como un recipiente vacío si no estuvieran decorados con lo que normalmente llamamos la cultura. Si quitáramos todo y conserváramos sólo líneas férreas, barcos, etc.; si removiéramos todo lo que consideramos arte y ciencias, tal Estado llegaría a estar en realidad vacío y entenderíamos el poder creativo de las tribus del Norte. En el momento en que su gran e innata imaginación pudo actuar en áreas grandes y libres, ellas crearon por todas partes obras inmortales. Vemos este proceso repetido continuamente hasta en la escala más pequeña. Del mismo modo, sabemos que a menudo nacen grandes mentes en el fondo de la sociedad, incapaces de desarrollarse allí, pero, si tienen una oportunidad, ellas comienzan a crecer y a convertirse en líderes en las artes, las ciencias, y también en la política.
Sabemos hoy que hay amplias inter-relaciones entre el Estado, la nación, la cultura, el arte y el trabajo, y sería locura pensar que cualquiera de estos elementos podría existir independientemente de los demás. Tomemos el arte —considerado como un dominio internacional— y veremos que es incondicionalmente dependiente del Estado. El arte floreció en aquellas áreas donde el desarrollo político lo hizo posible. El arte de Grecia alcanzó su nivel más alto cuando el joven Estado había triunfado sobre los ejércitos persas invasores. La construcción de la Acrópolis comenzó en ese tiempo. Roma se convirtió en la ciudad del arte después del final de las Guerras Púnicas, y Alemania construyó sus catedrales, como en Worms, Speyer y Limburg, cuando el Imperio germano bajo los salios había conseguido sus mayores triunfos. Podemos seguir esta conexión hasta nuestros tiempos. Sabemos que el arte, por ejemplo la belleza de las ciudades alemanas, siempre dependió del desarrollo político de estas ciudades; que fueron consideraciones políticas las que movieron a Napoleón III a regular los grandes paseos y a Federico el Grande a establecer el Unter den Linden. De manera similar ocurrió en Munich, donde era obvio que la ciudad no podía llegar a convertirse en un centro industrial, y entonces el arte fue elegido para elevar el status de la ciudad, que ahora todo el que quiera llegar a conocer Alemania debe visitar. Similares fueron los orígenes de la Viena de hoy.
El caso fue similar con las otras artes. En el momento en que los pequeños Estados, carentes de poder, comenzaron a unirse en un solo Estado, entonces también comenzó a crecer un arte alemán, orgulloso de sí mismo. Las obras de Richard Wagner aparecieron en el período en que la vergüenza y la impotencia fueron sustituídas por un gran y unificado Reich alemán.
Y de esta manera, no sólo el arte es dependiente del Estado, y de la política del Estado; ocurre lo mismo con el trabajo, porque sólo un Estado sano está en posición de dar la oportunidad de trabajar a sus ciudadanos y de permitirles usar sus talentos. Ocurre el caso contrario en el caso de la raza con relación a todo lo demás. Un Estado con una raza decadente, enfermiza e insalubre nunca producirá grandes obras de arte ni hará una gran política, o al menos no disfrutará de la abundancia. Cada uno de estos factores depende de los demás. Y sólo cuando todos ellos se complementan el uno al otro, podemos nosotros decir: hay armonía en el Estado, de la manera en que nosotros los germánicos la entendemos.
Ahora tenemos que hacernos la pregunta: ¿y qué pasa con el judío como un constructor de Estados?. ¿Posee el judío el poder de crear un Estado?. Primero debemos examinar su disposición frente al trabajo, averiguar cómo él percibe el principio del trabajo, y perdónenme si ahora tomo un libro llamado la Biblia. No estoy afirmando que todos sus contenidos sean necesariamente verdaderos, ya que sabemos que la Judería fue muy liberal al escribirla. Una cosa, sin embargo, es cierta: no ha sido escrita por un anti-judío (risas). Esto es muy importante, porque ningún anti-judío habría sido capaz de escribir una acusación más terrible contra la raza judía que la Biblia, el Antiguo Testamento. Echemos un vistazo a una frase: “Por el sudor de tu frente comerás tu pan”. Y esto dice que ello debería ser un castigo por la Caída del Hombre.
¡Señoras y Señores! Ya aquí vemos que nos separa un mundo entero; nosotros nunca podríamos concebir el trabajo como un castigo, pues de otro modo habríamos sido todos convictos. No queremos concebir el trabajo como un castigo. Debo admitir: yo no habría sido capaz de existir sin trabajar, y cientos de miles y millones habrían sido capaces de resistir quizás 3 ó 5 días, tal vez hasta 10, pero no 90 ó 100 días sin ninguna actividad. Si el Paraíso realmente existió, la Tierra de la Abundancia, entonces nuestra gente habría sido infeliz en ella. Nosotros los alemanes buscamos constantemente una posibilidad de hacer algo, y si no podemos encontrar nada, al menos de tiempo en tiempo nos golpeamos unos a otros en la cara (risas). Somos incapaces de soportar el descanso absoluto.
Así vemos, ya aquí, una gran diferencia. Ya que un judío ha escrito esto, carece de importancia si es verdadero o no, porque esto todavía refleja la opinión que la Judería tiene sobre el trabajo. Para ellos el trabajo no es un deber ético obvio sino como máximo un medio de subsistencia. En nuestros ojos, esto no es el trabajo, porque en ese caso cualquier actividad que satisfaga la auto-conservación, sin consideración por el prójimo, podría ser llamada trabajo. Y sabemos que este trabajo, en el pasado, consistió en el saqueo de caravanas, y hoy en el saqueo planificado de agricultores, industriales y trabajadores endeudados. La forma ha cambiado pero el principio es el mismo. No lo llamamos trabajo sino robo.
Cuando ya una noción tan básica nos separa, aquí viene otra. He explicado ya que durante un largo período en el Norte las razas se purificaron. Esto significa que todos los inferiores y los débiles gradualmente murieron y sólo permanecieron los más sanos. También aquí el judío se diferencia de nosotros porque él no se ha purificado, sino que en cambio él practicó la endogamia; él se multiplicó enormemente, pero sólo en círculos cerrados, y sin selección. Y por lo tanto vemos una generación que está plagada por defectos causados por practicar la endogamia.
Finalmente, el judío no posee el tercer factor: la vida espiritual interior. No tengo que explicar aquí a qué se parece un judío generalmente. Todos ustedes lo conocen (risas). Ustedes conocen su constante inquietud que nunca le da una posibilidad de concentrarse y de tener una experiencia espiritual. En los momentos más solemnes él parpadea sus ojos, y uno puede ver que incluso durante la ópera más hermosa él está calculando dividendos (risas). El judío nunca ha tenido su propio arte. Su propio templo ha sido construído por constructores extranjeros: el primero fue construído por los asirios, y para la construcción del segundo emplearon artistas romanos. Él no ha dejado nada que pudiera ser llamado arte, ningún edificio, nada. En la música, sabemos que él solamente es capaz de copiar hábilmente el arte de los otros. No ocultaremos que hoy él tiene a muchos famosos directores de orquesta por cuya fama él puede agradecer a la bien organizada prensa judía (risas).
Cuando una nación no posee estos tres rasgos, no es capaz de crear Estados. Y esto es verdadero porque a lo largo de los siglos el judío fue siempre un nómada. Él nunca ha tenido lo que podríamos llamar un Estado. Es un error que se extiende ampliamente hoy decir que Jerusalén fue una capital de un Estado judío de una nación judía. Por un lado, siempre hubo una gran sima entre las tribus de Judá y Caleb y las tribus israelitas del Norte, y sólo David, por primera vez, tuvo éxito en tender gradualmente un puente sobre dicho abismo por medio del culto unitario de Yahvé. Sabemos precisamente que este culto eligió muy a última hora para sí a Jerusalén como su única sede. Sólo a partir de aquel momento la gente judía consiguió un centro, como Berlín o Nueva York o Varsovia hoy. Ésa fue una ciudad en la cual el judío, gracias a sus talentos y características, consiguió gradualmente un predominio, en parte por la fuerza de las armas, en parte por el “poder de los trombones”. Junto con ello, los judíos, ya en aquellos tiempos, vivían como parásitos en el cuerpo de otros pueblos, y tenía que ser así, porque son un pueblo que no quiere trabajar —el trabajo, a menudo difícil, de construír y mantener un Estado—, trabajar en minas, fábricas, en la construcción, etc.; todo esto era desagradable para el hebreo. Tal gente nunca establecerá un Estado sino que prefiere vivir en algún otro Estado donde los otros trabajan, donde él actúa como un intermediario en los negocios, como un distribuidor en el mejor de los casos, o dicho en buen alemán, como un ladrón, un nómada que emprende incursiones de robo tal como en los tiempos antiguos (aclamaciones y aplausos).
Y de esta manera podemos entender ahora por qué el Estado sionista entero y su establecimiento no son nada más que una comedia. El señor Gran Rabino ha dicho ahora en Jerusalén: “El establecimiento de este Estado no es lo más importante; está lejos de ser seguro si esto en absoluto va a ser posible. Sin embargo, es necesario que la Judería tenga esta ciudad como su cuartel central espiritual porque la Judería materialmente y de hecho es el amo de varios Estados; los controlamos financiera, económica y políticamente”. Y entonces el Estado sionista va a ser simplemente inofensiva arena en el ojo. Se han hecho esfuerzos para explicar por qué se encuentra que tantos y tantos judíos quieren ir allí como agricultores, trabajadores, o incluso soldados (risas). Si esta gente realmente tiene esta urgencia en ellos, Alemania hoy necesita a estos hombres ideales como cortadores de césped y mineros del carbón; ellos podrían tomar parte en la construcción de nuestras plantas hidroeléctricas, nuestros lagos, etc., pero esto no se les ocurre. El Estado sionista entero no será nada más que la perfecta universidad para sus criminales internacionales, y desde allí ellos serán dirigidos. Y cada judío tendrá, por supuesto, inmunidad como ciudadano del Estado palestino (risas), y él conservará por supuesto nuestra ciudadanía. Pero cuando sea atrapado in fraganti, él no será un judío alemán por más tiempo sino un ciudadano de Palestina (risas).
Uno casi puede decir que el judío no lo puede evitar, porque todo proviene de su raza. Él no puede hacer nada sobre ello y, además, no importa si él es bueno o malo, ya que él debe actuar según las leyes de su raza, tal como lo hacen los miembros de nuestro pueblo. Un judío es en todas partes un judío; consciente o inconscientemente, él representa de manera decidida los intereses de su raza.
Así podemos ver las dos grandes diferencias entre las razas: el Arianismo significa la percepción ética del trabajo y aquello que hoy tan a menudo oímos: socialismo, espíritu de comunidad, el bien común antes que el propio. La Judería significa la actitud egoísta frente al trabajo y por ende mammonismo y materialismo, lo opuesto del socialismo. Y debido a estas características él no puede pasar por encima de las mismas, ya que ellas están en su sangre y, como él mismo lo admite, sólo en estas características yace la necesidad del judío de comportarse incondicionalmente como un destructor de los Estados. Él no puede actuar de otro modo, lo quiera o no, y por lo tanto él es incapaz de crear su propio Estado, porque esto requiere mucho sentido social. Él es sólo capaz de vivir como un parásito en los Estados de otros. Él vive como una raza entre otras razas, en un Estado dentro de otros Estados. Y podemos ver muy precisamente que cuando una raza no posee ciertos rasgos que deben ser hereditarios, ella no sólo no puede crear un Estado sino que debe actuar como algo destructor, no importa si un individuo dado es bueno o malo.
Podemos rastrear este destino de la Judería desde la prehistoria más temprana.
No es importante si hay verdad en cada palabra de la Biblia. En general, ella nos da al menos un extracto de la historia de la Judería. Vemos cómo los judíos se representan a sí mismos, porque el judío escribió estas palabras de manera muy inocua. No le pareció a él escandaloso que una raza, por medio de la astucia y el engaño, invadiera y despojara a otras razas, que fuera siempre finalmente expulsada y, sin sentirse ofendida, buscara repetir lo mismo en otras partes. Ellos alcahuetearon y regatearon aun cuando se tratara de sus ideales, siempre listos a ofrecer incluso a sus propias familias. Sabemos que no hace mucho un caballero estaba aquí, Sigmund Fraenkel, que acaba de escribir que es completamente injusto acusar a los judíos de tener un espíritu materialista. Sólo habría que mirar la jovial vida de familia de ellos. Sin embargo, esta vida íntima de familia no impidió al Abuelo Abraham alcahuetear a su propia esposa ante el Faraón de Egipto a fin de ser capaz de hacer negocios (risas). Como fue el abuelo, así fue el padre, y así fueron los hijos que nunca descuidaron su negocio. Y usted puede estar seguro de que ellos no están descuidando el negocio mientras hablamos. El que entre ustedes haya sido un soldado, recordará Galitzia o Polonia: allí, en las estaciones de ferrocarril, estos Abraham estaban en todas partes (risas y aplausos).
Este intento de penetrar y presionar sobre otras razas el judío lo realiza desde hace miles de años. Y sabemos muy bien que dondequiera que ellos permanecieron lo suficiente, aparecieron los síntomas de la decadencia, y los pueblos no podían hacer nada más que liberarse del huésped no invitado o desaparecer ellos mismos. Fuertes plagas aparecieron entre las naciones, nada menos que diez en Egipto —la misma plaga que experimentamos hoy de primera mano—, y finalmente los egipcios perdieron su paciencia. Cuando el cronista describe que los judíos estaban sufriendo cuando ellos finalmente se marcharon, sabemos que fue de manera diferente, ya que tan pronto como ellos se fueron, comenzaron a extrañar el regreso (risas). Parece que ellos no lo pasaron tan mal. Por otra parte, si es verdad que ellos habían sido obligados a ayudar a construír pirámides, eso equivaldría hoy a obligarlos a ganar su pan trabajando en nuestras minas, canteras, etc. Y así como usted no va a ver esta raza voluntariamente hacer eso, así no les quedó a los egipcios sino forzarlos. Lo que cientos de miles de otros hacen de manera rutinaria, aquello significa para el judío otro capítulo de sufrimiento y persecución.
Todavía más tarde, el judío fue capaz de infiltrarse en el entonces ascendente Imperio romano. Todavía podemos ver sus rastros en el Sur de Italia. Ya 250 años antes de Cristo él estaba allí en todos los lugares, y la gente comenzó a evitarlos. Ya, en el mismo momento, él tomó su decisión más importante y se convirtió en un comerciante. Por numerosos textos romanos sabemos que él comerció, como hoy, con todo tipo de cosas, desde cordones de zapatos a muchachas. Y sabemos que el peligro creció, y que la insurrección después del asesinato de Julio César fue principalmente instigada por los judíos.
El judío sabía ya entonces cómo hacerse amigos con los amos de esta Tierra. Sólo cuando éstos se hicieron inestables en su gobierno, él de repente se convirtió en populista y descubrió su amplio corazón abierto frente a las necesidades de las amplias masas. Así ocurrió en Roma, como sabemos. Sabemos que el judío usó el cristianismo, no por amor a Cristo sino en parte porque él sabía que esta nueva religión cuestionaba todo poder terrenal, y de ese modo ella se convirtió en un hacha en la raíz del Estado romano, el Estado que fue construído sobre la autoridad del servidor público. Y él se convirtió en su principal portador y propagador, sin llegar a hacerse cristiano. Él no podría hacer eso, él siguió siendo un judío, exactamente como hoy cuando, nunca rebajándose al nivel de un trabajador, permanece como un amo simulando ser un socialista (aplausos). Él hizo lo mismo hace 2.000 años, y sabemos que esta nueva Enseñanza no era nada más que una resurrección de la vieja obvia verdad de que la gente en un Estado debería tener derechos legales y, sobre todo, que a iguales deberes deberían concedérseles iguales derechos. Esta enseñanza obvia se volvió gradualmente contra el judío mismo, tal como la enseñanza similar del socialismo se ha vuelto contra la raza hebrea hoy, sus distorsionadores y corruptores. Sabemos que a lo largo de la Edad Media el judío se infiltró en todos los Estados europeos, comportándose como un parásito, usando nuevos principios y formas que la gente no conocía entonces. Y de ser un nómada él se convirtió en un ladrón avaro y sanguinario de nuestro tiempo. Y él llegó tan lejos, que pueblo tras pueblo se rebeló e intentó quitarse de encima esta plaga.
Aquí quiero enfatizar una cosa: las herramientas, el taller, la máquina, la fábrica —o el capital de trabajo, es decir, el capital industrial—, contra esto usted no puede luchar en absoluto. Usted puede quizás asegurarse de que no se abuse de ello, pero usted no puede luchar contra ello. Esta es la primera estafa importante que se hace a nuestro pueblo, y ellos lo hacen para distraernos de la verdadera lucha, para alejarla del capital que debería y deber ser combatido: el capital de préstamo y el capital financiero (ovación y aplausos). Este capital surge de un modo muy diferente. El pequeño maestro artesano era dependiente del destino que podía afectarlo cada día, de la situación general en la Edad Media, quizás del tamaño de su ciudad y su prosperidad, de la seguridad en dicha ciudad. También hoy es este capital, es decir el capital industrial ligado al Estado y a la gente, dependiente de la voluntad de la gente para trabajar, pero dependiente también de la posibilidad de conseguir materias primas a fin de ser capaz de ofrecer trabajo y encontrar compradores que realmente comprarán el producto. Y sabemos que un colapso del Estado, bajo ciertas circunstancias, deja a los mayores valores sin valor, los devalúa, a diferencia del otro capital, el capital financiero y el capital de préstamo, que acumula interés muy regularmente sin ninguna consideración de si el dueño mismo, por ejemplo, de 10.000 marcos, fallece o no. La deuda permanece en el Estado. Tenemos conocimiento de primera mano de que el Estado tiene deudas, por ejemplo, los certificados del Reich alemán por los ferrocarriles de Alsacia-Lorena; estas obligaciones deben ser portadoras de interés aunque los ferrocarriles ya no estén en nuestra posesión. Sabemos que este ferrocarril por suerte tiene ahora un déficit de unos 20.000 millones, pero sus bonos deben ser portadores de interés, y aun cuando ellos fueran vendidos, en parte, hace más de 60 años y hayan sido reembolsados ya cuatro veces, la deuda, el interés, sigue corriendo, y mientras una gran nación no gana nada en esta compañía, todavía debe desangrarse; el capital de préstamo sigue creciendo completamente independientemente de cualquier perturbación exterior.
Aquí ya vemos la primera posibilidad, a saber, que esta forma de hacer dinero, que es independiente de todos los acontecimientos e incidentes de la vida diaria, debe necesariamente, porque nunca se ve dificultada y siempre funciona regularmente, conducir gradualmente a enormes capitales que son tan grandes, que ellos finalmente tienen sólo una falta, a saber, la dificultad de su acomodación posterior. Para acomodar este capital, usted tiene que proceder a la destrucción de Estados enteros, a destruír culturas enteras, a abolir las industrias nacionales, no para socializarlas sino para arrojar todo a las mandíbulas de esta capital internacional, porque este capital es internacional, como la única cosa en esta Tierra que es verdaderamente internacional. Es internacional porque sus portadores, los judíos, son internacionales gracias a su distribución como pueblo a través del mundo.
Y ya aquí habría que golpearse en la cabeza y decir: si este capital es internacional porque su portador está distribuído internacionalmente, debe ser locura pensar que este capital puede ser combatido internacionalmente con la ayuda de los miembros de la misma raza que lo posee. El fuego no se extingue con fuego sino con agua, y el capital internacional que pertenece al judío internacional sólo puede ser destruído por una fuerza nacional (vítores y aplausos). De este modo, este capital ha crecido a proporciones increíblemente grandes, y hoy prácticamente gobierna la Tierra, todavía inquietantemente creciendo y —¡lo peor!— corrompiendo completamente todo el trabajo honesto. Porque es terrible que el hombre común que tiene que soportar la carga a fin de devolver el capital vea que, a pesar de su duro trabajo, diligencia, ahorratividad y a pesar del trabajo real, él es apenas capaz de alimentarse y todavía menos de vestirse, mientras este capital internacional devora miles de millones sólo en intereses, que dicha persona también debe suministrar, y al mismo tiempo se propaga en el Estado un estrato racial entero que no hace ningún otro trabajo aparte de recolectar los intereses y cortar cupones. Ésta es una degradación de cualquier trabajo honesto, ya que cada honesto hombre trabajador debe estar preguntándose hoy: “¿Tiene algún propósito en absoluto que yo trabaje? Realmente nunca voy a lograr nada, y hay gente que, prácticamente sin trabajar, puede no sólo vivir sino en la práctica incluso dominarnos, y ése es su objetivo”.
Sí, uno de los fundamentos de nuestra fuerza está siendo destruído, a saber, el concepto ético del trabajo, y ésa fue la idea brillante de Karl Marx al falsificar el concepto ético del trabajo; y la masa entera de la gente que gime bajo el capital debe ser organizada para la destrucción de la economía nacional y para la protección del capital internacional financiero y de préstamo (aplausos tempestuosos). Sabemos que estos capitales están enfrentados, y que hoy 15.000 millones de capital de la industria se las tienen que ver con 300.000 millones de capital de préstamo. Estos 15.000 millones de capital industrial son invertidos en valores creativos, mientras que esos 300.000 millones de capital de préstamo, que siempre conseguimos por cucharadas de 6.000 y 7.000 millones y que usamos en períodos de 1 a 2 meses para complementar nuestras raciones un poco, estos 6.000 a 7.000 millones hoy que están estipulados como trozos de papel casi sin valor, en una fecha posterior deberíamos nosotros alguna vez recuperarlos, tendrán que ser reembolsados en dinero de alta calidad, es decir, en un dinero detrás del cual haya trabajo práctico. Esto no es sólo la destrucción de un Estado sino ya la aplicación de una cadena, de una abrazadera en el cuello para tiempos posteriores.
El segundo pilar contra el cual el judío como parásito se vuelve, y debe hacerlo, es la pureza nacional como fuente de la fuerza de una nación. El judío, quien es en sí mismo un nacionalista más que ninguna otra nación, que a través de los milenios no se mezcló con ninguna otra raza, usa la entremezcla sólo para otros, para degenerarlos en el mejor de los casos; este mismo judío predica cada día en miles de lenguas, desde 19.000 periódicos sólo en Alemania, que todas las naciones de la Tierra son iguales, que la solidaridad internacional debería unir a todos los pueblos, que ningún pueblo puede reclamar un estatus especial, etc., y, sobre todo, que ninguna nación tiene alguna razón para estar orgullosa de nada que sea llamado o sea nacional. Lo que una nación significa, él, que nunca sueña con descender hacia aquellos a quienes él predica el internacionalismo, lo sabe muy bien.
Primero, una raza debe ser desnacionalizada. Primero debe desaprender que su poder está en su sangre, y cuando ha alcanzado el nivel donde no tiene más orgullo, el resultado es un producto, una segunda raza, que es inferior a la anterior, y el judío necesita disminuírla a fin de organizar su dominación mundial final. A fin de construírlo y mantenerlo, él disminuye el nivel racial de los otros pueblos, de modo que sólo él sea racialmente puro y capaz de eventualmente gobernar sobre todo los demás. Ésa es la degradación de la raza, los efectos de la cual podemos ver hoy en diversos pueblos del mundo. Sabemos que los hindúes en India son un pueblo mezclado, proviniendo de los altos inmigrantes arios y de los aborígenes oscuros. Y esa nación carga con las consecuencias, ya que es una nación esclava de una raza que puede parecer desde muchos puntos de vista casi como una segunda Judería.
Otro problema es el problema de la descomposición física de las razas. El judío trata de eliminar todo aquello que él sabe que de alguna manera es reforzador y fortificador de los músculos, y elimina sobre todo lo demás aquello que él sabe que puede mantener a una raza tan sana que permanecerá determinada a no tolerar en medio de ellos a criminales nacionales, parásitos de la comunidad nacional, sino que bajo algunas circunstancias va a castigarlos con la muerte. Y éste es su gran temor y preocupación; ya que incluso los más pesados cerrojos de la prisión más segura no son tan resistentes, y la prisión no es tan segura como para que unos cuantos millones no pudieran abrirla finalmente. Sólo una cerradura es permanente, y aquélla es la muerte, y delante de ella él tiene el mayor temor. Y por lo tanto él procura abolir este bárbaro castigo en todas partes donde él vive como un parásito. Pero dondequiera que él ya esté, oh Señor, dicha pena es usada despiadadamente (fuertes aplausos).
Y, mediante el deterioro de la fuerza física, él tiene excelentes medios a mano. En primer lugar, él tiene el comercio, que no debería ser nada más que distribución de productos alimenticios y otros artículos necesarios para el uso diario. Él lo usa para retirar estos artículos de la vida diaria, cuando es necesario, a fin de elevar los precios por una parte, pero también para retirarlos a fin de crear las condiciones para el debilitamiento físico que siempre han funcionado mejor: el hambre.
De esa manera, los vemos organizar brillantemente, desde José en Egipto hasta un Rathenau hoy. En todas partes, lo que vemos detrás de estas organizaciones no es el deseo de hacer una organización brillante para el suministro de comida, sino para mediante ellas gradualmente crear el hambre. Sabemos que como político él nunca tuvo razón y motivo para evitar el hambre; por el contrario, dondequiera que el judío apareció en los partidos políticos, el hambre y la miseria fueron el único suelo en el cual él podía crecer. Él la desea, y por lo tanto él no piensa siquiera en aliviar la miseria social. Ésa es la base sobre la cual prospera.
De la mano con esto hay una batalla en contra de la salud de la gente. Él sabe cómo trastornar todas las maneras normales sanas, cómo poner de cabeza las reglas higiénicas obvias; de la noche él hace día; él crea la infame vida nocturna y sabe exactamente que esto trabaja de manera lenta pero segura, destruyendo gradualmente la fuerza saludable de una raza, haciéndola débil; uno es destruído físicamente, otro espiritualmente, y en el corazón del tercero pone el odio, ya que éste tiene que ver a los demás dándose banquetes.
Y finalmente, como último recurso, él destruye la capacidad productiva, y si es necesario, en relación a ello, los recursos productivos de una nación. Ése es el gran misterio de Rusia. Ellos han destruído fábricas, no porque ellos supieran que ellas ya no serían necesarias sino porque ellos sabían que la gente sería forzada, con enormes privaciones, a reemplazar lo que había sido destruído. Entonces el judío tiene éxito en explotar a la gente, en vez de las antiguas 9 y 10 horas, durante 12 horas. Para cuando el judío se convierte en amo y señor, él no reconoce el día de 8 horas; él reconoce su Sábado para su propio ganado, pero no para los golem, para los akum [no-judíos].
Finalmente, él recurre al último método: la destrucción de toda la cultura, de todo lo que consideramos necesariamente como un aspecto coherente de un Estado civilizado. Aquí está su trabajo quizás más difícil de reconocer, pero aquí el efecto real es el más terrible. Estamos familiarizados con su actividad en las artes, ya que las pinturas de hoy se convirtieron en una caricatura de todo lo que llamamos la percepción interior verdadera (aplausos prolongados). Ellos siempre explican que usted no comprende la experiencia interior del artista. ¿No cree usted que también Moritz Schwind y Ludwig Richter experimentaron internamente cuando ellos crearon? (ovación y aplausos).
¿No cree usted, finalmente, que, por ejemplo, los acordes de Beethoven también surgieron de la experiencia y sentimiento interiores y que una sinfonía de Beethoven refleja su experiencia interior? Ésta es una experiencia interior verdadera, a diferencia de las otras, que son sólo un fraude superficial (aplausos), puestas en el mundo con la intención de destruír gradualmente en la gente cualquier idea sana y fustigar a la gente en un estado en el cual nadie puede entender si los tiempos se han vuelto locos o si él mismo está loco (grandes risas y aplausos).
Tal como él trabaja en pintura, escultura y música, así él lo hace en poesía, y sobre todo en literatura. Aquí él tiene una gran ventaja. Él es el editor y, sobre todo, el publicador de más del 95% de todos los periódicos. Él usa este poder, y el que se ha convertido en un anti-judío tan brutal como yo mismo (risas), presiente, apenas toma el periódico en su mano, dónde el judío comienza; él sabe ya desde la portada que nuevamente aquél no es uno de nosotros sino uno de las “gentes ocultas” (risas). Sabemos muy bien que todas sus contorsiones y juegos de palabras sólo sirven para ocultar el vacío interior de su mente, y para esconder el hecho de que el tipo no tiene ninguna verdadera vida espiritual, y de que él carece de verdadero espíritu, que él sustituye con frases ampulosas, giros de palabras y distorsiones que parecen irrazonables; pero él cautelosamente explica desde el comienzo que el que no las entiende no está desarrollado mentalmente lo suficiente (risas).
Cuando hablamos de literatura, también tenemos que saltar directamente a otro capítulo donde podemos admirar de sobra a Moritz y a Salomon Wolf y a Bær: nuestro teatro, los lugares que un Richard Wagner quiso alguna vez haber oscurecido para crear el más alto grado de consagración y seriedad, en los cuales él quería poner en escena obras que sería vergonzoso calificar como espectáculos, de manera que él las llamó “obras de consagración”; el lugar donde no debería haber nada más sino la elevación más alta, un aislamiento del individuo de toda la pena y miseria, pero también de toda la putrefacción que nos rodea en la vida, para elevar al individuo hacia un aire más puro. ¿Qué ha pasado con ello? Un lugar en el cual hoy usted está avergonzado de entrar si alguien pudiera percatarse del momento en que usted entra. Vemos que aunque Friedrich Schiller recibiera sólo 346 táleros por “María Estuardo”, por “La Viuda Alegre” [de Franz Lehar] la gente hoy recibe 5,5 millones, de modo que la mayor cursilería hoy recauda millones por algo que un autor en la Grecia antigua habría sido probablemente expulsado del Estado mediante el ostracismo (fuertes aplausos).
Y si el teatro se ha convertido en un semillero de vicio y descaro, del mismo modo ha ocurrido mil veces más con la nueva invención, que quizás proviene de la inspiración genial pero que el judío entendió en seguida que tenía que remodelarla para transformarla en el negocio más sucio que usted pueda imaginar: el cine (aplausos atronadores). Al principio la gente puso sus mayores esperanzas en esta brillante invención. Podría haberse convertido en un fácil transmisor del conocimiento profundo para toda la gente del mundo. ¿Y qué ha pasado con ello? Se convirtió en el transmisor de la más grande y más desvergonzada suciedad. Y así trabaja el judío.
Para él no hay ninguna sensibilidad espiritual, y tal como su antepasado Abraham vendió a su esposa, él no encuentra nada especial en el hecho de que hoy él venda a muchachas; y a través de los siglos lo encontramos por todas partes, tanto en Norteamérica como en Alemania, en Austria-Hungría y en todo el Este, como el comerciante de mercancía humana, y eso no puede ser negado; incluso el mayor defensor del judío no puede negar que todos estos comerciantes de muchachas sean hebreos. Este asunto es atroz. Según el sentimiento germánico, habría sólo un castigo para esto: la pena de muerte, para la gente que juega a la ligera, considerando aquello como un negocio, como un artículo comercial, lo que para millones de otros significa la mayor felicidad o la mayor desgracia. Para ellos el amor no es nada más que un negocio del cual ellos hacen dinero. Ellos siempre han estado dispuestos a destrozar la felicidad de cualquier matrimonio, si de ello se pueden hacer 30 monedas de plata (ovación y aplausos).
Ellos nos dicen hoy que todo lo que era conocido como vida familiar es una noción completamente anticuada, y sólo quien vio la obra “Schloss [Castillo] Wetterstein” pudo ver cómo desvergonzadamente lo más sagrado que todavía le quedaba al pueblo fue tratado como un “burdel”. Entonces no deberíamos estar sorprendidos cuando él también ataca aquello ante lo cual muchas personas hasta hoy no son indiferentes, y que para muchos al menos puede dar una paz interior: la religión. También aquí vemos al mismo judío que en sí mismo no tiene suficientes costumbres religiosas, de las cuales los otros podrían burlarse fácilmente, pero nadie lo hace, por cuanto nosotros, en principio, nunca ridiculizamos la religión, porque es sagrada para nosotros. Pero él trata de destruír todo sin ofrecer un sustituto. Quienquiera que hoy, en esta época de engaño y del fraude más vil, sea desconectado de ella, para él sólo hay dos posibilidades más: o se cuelga por desesperación o se convierte en un criminal.
Cuando el judío ha destruído el Estado según estos tres aspectos principales, cuando él ha debilitado, primero, el poder formador y mantenedor del Estado, segundo, la concepción ética del trabajo, y tercero, la pureza racial de un pueblo y su vida espiritual, él pone el hacha a la autoridad de la razón en el Estado y pone en su lugar la llamada autoridad de la mayoría de la muchedumbre, y él sabe que esta mayoría bailará cuando él silbe, porque él tiene los medios para dirigirla: él tiene la Prensa, no quizás para registrar la opinión pública, sino para falsificarla, y él sabe cómo explotar a la opinión pública por medio de la Prensa a fin de dominar el Estado. En vez de la autoridad de la razón, entra la autoridad de la gran mayoría esponjosa conducida por el judío, porque el judío siempre pasa por tres períodos.
Primero, autocráticamente dispuesto, listo para servir a cualquier príncipe; él luego desciende hasta el pueblo, que lucha por la democracia, de la cual él sabe que estará en su puño, y conducida por él; él se adueña de ella, y se convierte en un dictador. Y vemos esto hoy en Rusia, donde un Lenin acaba de asegurar que los concejos ya están anticuados, y que ahora no es absolutamente necesario que un Estado proletario sea conducido por un concejo o un parlamento, que es suficiente que dos o tres personas orientadas hacia los proletarios gobiernen ese país. Estas personas orientadas hacia los proletarios son algunos millonarios judíos, y sabemos muy bien que detrás de dos o tres proletarios finalmente hay otra organización que está fuera del Estado: la Alianza Israelita y su grandiosa organización de propaganda, y la especial organización conductora de la Francmasonería (fuertes aplausos).
Y en todas estas cosas debemos entender que no hay buenos o malos judíos. Aquí cada uno trabaja exactamente de acuerdo a los instintos de su raza, porque la raza, o debiéramos decir la nación y su carácter, como el judío mismo lo explica, radica en la sangre, y esta sangre obliga a cada uno a actuar según estos principios, ya si él es la mente principal en un partido que se llama democrático, o se llama socialista, o bien si es un hombre de ciencia, literatura, o sólo un explotador ordinario. Él es un judío; él trabaja con un solo brillante pensamiento: Cómo consigo que mi pueblo se convierta en la Raza Dominadora.
Y cuando vemos, por ejemplo, en esas revistas judías, que está especificado que cada judío en todas partes está obligado a luchar contra cualquier anti-judío, dondequiera que éste esté y quienquiera que sea, entonces se sigue por deducción que cada alemán, dondequiera que esté y quienquiera que él sea, se convertirá en un antisemita (ovación y aplausos prolongados). Porque si el judío tiene una determinación racial, nosotros también, y también estamos obligados a actuar en consecuencia. Porque esto parece inseparable de la idea social, y no creemos que pudiera existir alguna vez un Estado con una salud interior duradera si no está edificado sobre la justicia social interna, y por ello hemos unido fuerzas conociendo esto, y cuando finalmente nos unimos, hubo sólo una gran pregunta: ¿Cómo deberíamos realmente bautizarnos?; ¿como un partido? ¡Un mal nombre! Mal reputado, desacreditado en la boca de todos; y cientos nos dijeron: “¿Por qué ustedes se han denominado como un partido? Cuando escucho esa palabra me vuelvo loco”. Y otros nos dijeron: “No es necesario que nosotros nos organicemos más estrechamente; es suficiente que el conocimiento científico del peligro que representa la Judería gradualmente se profundice y los individuos, sobre la base de este conocimiento, comiencen a remover a los judíos que están entre ellos”. Pero mucho me temo que esta hermosa manera de pensar entera fue diseñada por nadie más que un judío (risas).
Luego nos dijeron después: “No es necesario que ustedes estén políticamente organizados; es suficiente quitarle a los judíos su poder económico. Sólo la organización económica: aquí está la salvación y el futuro”. Aquí, también, tengo la misma sospecha de que un judío sembró esta idea la primera vez, porque una cosa se ha hecho.

Título: Bandera Purépecha

Ilustración para portada de libro, INEA.

© Medusczka

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Lo absurdo de la vida

     Desde pequeños se nos enseña a PENSAR en nuestro futuro, cargándonos de una gran cantidad de decisiones que a medida, cuando vamos creciendo, nos pueden aturdir, confundir ,e incluso, llevar al borde de la locura.

     Nos dicen a quienes debemos AMAR y a quienes no. No dejan que desarrollemos un criterio propio para elegir la forma en que debemos amar.

     Tratan de implantar en nuestras mentes un modelo de sociedad que no es más que la evolución de una DEGENERADA SOCIEDAD de hace miles de años, y que hoy en día sigue siendo degenerada, pero con avances tecnológicos. 

      Quieren dividirnos en CLASES SOCIALES, ya sea según la raza, el árbol genealógico o la cantidad de dinero en la cuenta bancaria.

     Quienes tienen fama, talento y pueden dar entretenimiento a masas, son mejor pagados que aquellos que educan a otros, o que protegen a una sociedad, o simplemente arriesgan su vida día a día para que otros estemos bien sin recibir NADA a cambio.

      Aquellos a quienes elegimos para que nos gobiernen, ingeniosamente, nos ven la cara. Nos llenan de IDEAS ABSURDAS Y PROMESAS VACÍAS con el fin de enriquecerse mientras nosotros empobrecemos y nuestro pueblo se destruye a si mismo.

     No permiten que elijamos en que CREER, al contrario, quieren que desde pequeños, sin apenas poder entender o comprender nuestro al rededor, pasemos horas vislumbrado algo que posiblemente no existió. Que sigamos viejas costumbres o lo que dictan libros antiguos, solo por el hecho de que debemos creer en algo para evitar tener miedo de la pregunta ¿De dónde venimos?.

     La sociedad dicta seguir MODAS, que no son más que uniformes que las personas usan para sentirse como los demás.

      Pretenden que la palabra NORMAL sea nuestra filosofía de vida, que hacer algo o ser DIFERENTE  es malo. 


       Si observamos bien la vida, podremos encontrar un momento de cosas absurdas, tal vez esas cosas nos mantengan vivos y nos han llevado a donde estamos hoy, pero no son más que eso…

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Durante más de cien años hemos sufrido regímenes de fuerza, al servicio de las oligarquías feudales, pero que utilizan el lenguaje de la libertad. Esta situación se ha prolongado hasta nuestros días. De ahí que la lucha contra la mentira oficial y constitucional sea el primer paso de toda tentativa seria de reforma. Éste parece ser el sentido de los actuales movimientos latinoamericanos, cuyo objetivo común consiste en realizar de una vez por todas la Independencia. O sea: transformar nuestros países en sociedades realmente modernas y no en meras fachadas para demagogos y turistas. En esta lucha nuestros pueblos no sólo se enfrentan a la vieja herencia española (la Iglesia, el ejército y la oligarquía), sino al Dictador, al Jefe con la boca henchida de fórmulas legales y patrióticas, ahora aliado a un poder muy distinto al viejo imperialismo hispano: los grandes intereses del capitalismo extranjero.

El laberinto de la soledad- Octavio Paz

Soy la bruja yaqui; la de corazón de lobo, la de cabellos de noche. Ya conté el trigo, ya hice los nudos, ya hechicé al venado. Ha caído el sol, mis hermanas bajan desde las estrellas entonando la canción de la lluvia para amarrar el agua, para que no nos falte, para que no se vaya.

Invocamos a los Surems entre los mezquitales y las dunas; hicimos sonar el cascabel y el guaje. Ellos vinieron y nos hablaron desde los sahuaros: Sean plenos como el cielo azul. Ardan como el fuego, como el sol,como la sangre entre sus venas.

Los surems cayaron y desaparecieron con el viento.

Invocamos a la luna; pintamos nuestros rostros con ceniza. La luna vino y nos habló desde las estrellas: Resistan como los cerros; no olviden su origen, ni su lengua, ni su palabra.

Y la luna desapareció entre las nubes.

Invocamos a la serpiente; bañándonos entre el cántaro de aguas verdes. La serpiente vino y nos habló desde el monte:

Sean hábiles como el chapulín, duros como la piedra en que me he convertido; recuerden que la batalla es sin tregua.

Y la serpiente desapareció entre la tierra.

Invocamos a nuestros ancestros; les ofrecimos sotol, tabaco y maíz de agua. Ellos vinieron y nos hablaron desde cada uno de los puntos cardinales:

Nuestra canción es eterna. Somos la estrella de ocho puntas. Vean con los ojos del venado, sientan con el corazón del lobo, piensen con la cabeza de la serpiente.

El blanco no puede robarse nuestros ojos, nuestro corazón o nuestra cabeza. Somos libres como el agua, como el viento, como las estrellas, como el desierto y la meseta. Vuelvan sus ojos al pasado, sean el zorro, sean el alacrán, sean el coyote; muestren colmillos. El agua no será propiedad de las sombras. Su vida no será propiedad de las sombras.

Nosotros no lloramos por nosotros mismos, no lamemos nuestras heridas como lo hace el cordero. Somos un pueblo de guerreros; cambien sus destinos hijos míos, cambien el cauce del río y del arroyo. Somos danza y telar, fuego y agua, puños y alma.

El fuego renovará, la lluvia regresará y nuestros pueblos permanecerán firmes y dignos. Dancen hijos del venado, hijas del lobo, hijos del sol, hijas de la luna, pueblo de estrellas; porque en nuestras tradiciones está la fuerza.

Y los ancestros callaron y desaparecieron con el rocío de la mañana.

Soy la bruja yaqui; la de corazón de lobo, la de cabellos de noche. Ya conté el trigo, ya hice los nudos, ya hechicé al venado. Ha llegado el sol, mis hermanas suben hacia las estrellas entonando la canción de la lluvia para amarrar el agua, para que no nos falte, para que no se vaya. La hora de danzar ha llegado.

—  La Bruja Yaqui / Paola Klug
...

Permíteme aclararlo; sería un placer para mí continuar el resto de mi camino a tu lado. Deseo tanto poder mirarte con ojos de pertenencia el resto de mi vida, aunque suene egoísta. Quiero que nos graduemos y nos tomen fotos juntos con esas ropas tan elegantes por la ocasión, nos miremos de aquí a la gran ciudad y nos dediquemos a lo que más deseamos, poder salir a teatros juntos, citarnos en aquél restaurante que elegiremos como el preferido, conocer montones de gente nueva y salir a fiestas con ellos. Deseo poder verte madurar con el tiempo, que te dejes crecer la barba como un adulto, viajar a muchos lugares con poco dinero y volver a nuestro pueblo cada Diciembre; irás a mis fiestas familiares y te darás cuenta que cada año mis tíos hacen el mismo show, nos compraremos un carro y por fin nos mudaremos juntos. Sé que si decides quedarte, encontrarás la manera perfecta para pedirme matrimonio. No existe otro hombre al que quisiera ver frente a mí en el altar; a punto de dedicarme su vida entera oficialmente. Me encantaría descubrirte un día por la mañana tu primera arruga y tu primera cana mientras comemos con los pequeños. Deseo discutir contigo por cosas de adultos que aún no entiendo pero entenderé, sentarnos a hacer cuentas y tener un montón de viajes familiares que nuestros hijos van a recordar. Sólo quiero hacerte saber, que prometo que el último beso que te dé será con unos labios desgastados y arrugados. E incluso después de todo esto, en cualquier otro lugar siempre nos tendremos uno al otro.

FELIZ DIA PACHAMAMA!!

El 1 de Agosto, en diferentes puntos de nuestramérica, se realiza un ritual de agradecimiento a la tierra por todo aquello que nos provee. Este rito, que ha sobrevivido a la colonización española, traspasando fronteras, fue variando con el tiempo y enriqueciéndose con los legados culturales, históricos y sociales de los diferentes pueblos y sus costumbres ancestrales.

El termino Pacha, hace referencia al tiempo, al espacio universal, a la totalidad de la vida; mientras que Mama, denota y significa el sentido de ser madre. La Pachamama es la diosa femenina de la tierra y la fertilidad; la madre que nutre, protege y sustenta a lxs seres humanos.

Más allá del pueblo, cuidad o país en el que se lleven a cabo los rituales, los mismos no solo son un acto de respeto, gratitud y de ofrenda por lo dado y por lo que vendrá; sino que, son un reconocimiento ancestral a nuestros orígenes, a nuestra historia. Se demuestra la resistencia a los procesos de colonización de nuestros pueblos originarios, la defensa de sus creencias y cosmovisiones, que nos hacen unx con la naturaleza.

Sin embargo, lxs hijxs de la tierra corremos peligro. El mal uso y abuso que se hace de ella trae consecuencias a niveles ecológicos y culturales. El saqueo de recursos naturales, la deforestación de bosques, los desmontes, el avance de la soja transgénica, la contaminación a través de las mineras, la explotación de tierras para generar agrocombustibles, son acciones que llevan al deterioro de la biodiversidad, generando transformaciones nocivas e irreversibles.

Nuestros pueblos originarios conciben a la naturaleza como parte de su ser y esencia, negándose a adoptar lógicas de explotación para un beneficio económico. La tierra es su espacio cultural, lugar de mitos, tradiciones y valores. Al igual que ellos, luchamos contra el ultraje a nuestra Madre Tierra, contra la explotación desmedida que se hace de ella. Luchamos por soberanía territorial y alimentaria. No somos dueñxs de la tierra, somos sus hijxs y debemos cuidar de ella.

¡DE MÉXICO PARA EL MUNDO! 10 CANCIONES MEXICANAS RECONOCIDAS MUNDIALMENTE

1.  Himno Nacional Mexicano - Francisco González Bocanegra y Jaime Nunó 

http://www.youtube.com/watch?v=wOJPgu6x1xE

¿Qué se puede decir de esta gran obra musical? Letra y Música, hacen una excelente combinación, ¡una muestra de arte mexicano!; se encuentra en el listado de los himnos nacionales más bellos del mundo, en el segundo puesto, sólo superado por el himno francés. No solo es cantarlo sino hacerlo con todo el corazón e interpretarlo, para poder comprender lo que dice. Cada estrofa nos cuenta como nuestro país pasó por guerras para lograr la libertad e independencia de nuestro pueblo mexicano y se le canta a todos nuestros héroes nacionales. El cantarlo es un gran orgullo y una delicia musical.

2. Cielito lindo - Quirino Mendoza y Cortés

http://www.youtube.com/watch?v=yjJDv1IeF8I

¿Quién no ha visto un partido de futbol donde se escuche el coro del cielito lindo? “ay ay ay ay canta y no llores, porque cantando se alegra cielito lindo los corazones” Es la canción que después del himno nacional nos representa mundialmente; se dice que los mexicanos la cantan en el extranjero para identificarse entre paisanos

3. México lindo y querido - Chucho Monge

http://www.youtube.com/watch?v=lRmov1Wnoxo

Interpretada por el maestro e ídolo mexicano Jorge Negrete, nos hace que la piel se nos ponga “chinita” del sentimiento de pensar que algún día nos separen de nuestra tierra mexicana. Nostalgia y gran sentimiento mexicano nos acompaña en esta gran melodía.

4. Bésame mucho- Consuelo Velázquez 

 http://www.youtube.com/watch?v=CSELNSslBVk

Es la canción en español más traducida en diversos idiomas. Utilizada en obras de Broadway; interpretada por Frank Sinatra, The Beatles, Andrea Bocelli, Julio Iglesias, Sara Montiel, Soda Stereo y actualmente por el grupo de rock mexicano Zoé y Denisse Gutiérrez. Una canción que no es del género regional mexicano, pero que también nos enorgullece saber que es mexicana.

5. El Rey - José Alfredo Jiménez

http://www.youtube.com/watch?v=QWH2Rs6UJ2c

Díganme sinceramente ¿Quién no ha cantado esta canción? Y no necesariamente hay que estar borracho o adolorido para cantarla con todo el corazón, realmente es un clásico mexicano interpretado por todos los mariachis alrededor del mundo ¡Pero sigo siendo el Rey!

6. El Son de la negra - Blas Galindo

http://www.youtube.com/watch?v=7G-U82PriO0

Es la canción que todo mariachi debe tocar. Una gran entrada para el mariachi mexicano en el mundo; todos la cantan como símbolo de triunfo mexicano. 

7. La Bamba

http://www.youtube.com/watch?v=EwYeQ_9_nxE

Originalmente creada en el puerto veracruzano, después interpretada por el gran Elvis Presley; es un gran son veracruzano que llena de alegría y buena vibra al escucharlo.

8. Somos novios - Armando Manzanero

http://www.youtube.com/watch?v=kV7yt5kMNOg

No a todos les gusta Armando Manzanero y pocos creerán lo que les diré, pero esta canción ha sido traducida en diversos idiomas y entre los artistas que la han cantado se encuentran Elvis Presley, Andrea Bocelli, Dennis Brown, Jerry Vale, Christina Aguilera, entre otros.

9. La Malagueña -  Elpidio Ramírez y Pedro Galindo

http://www.youtube.com/watch?v=R0SabwcB-a0

Muchos artistas mexicanos la han interpretado, el mariachi la canta en el extranjero y es considerada como una joya mexicana. Dato curioso: Aparece como soundtrack en la película Kill Bill Volumen 2 del renombrado director Quentin Tarantino; también interpretada por Antonio Banderas en la película Once Upon a Time in Mexico.

10. Jarabe Tapatío - José Leopoldo Enrique Reyes Oliva

http://www.youtube.com/watch?v=zE6qVVffM1Q

Creado durante la época de guerra de nuestro país, símbolo de unión nacional. Admítelo sepas bailar danza folklórica o no, siempre te dan ganas de bailar.

LA GRAN MENTIRA DE LA ESCLAVITUD Y EL GENOCIDIO ESPAÑOL EN AMERICA

De todas las mentiras que he escuchado a lo largo de mi vida sobre asuntos históricos, quizá entre las que más me molestan estén las relativas al papel ejercido por España en América. Las que conforman la “Leyenda Negra” que acusa a España de genocida y esclavizadora de los pueblos americanos durante la Conquista. Y me molestan porque son acusaciones falsas e infundadas, que a base de ser repetidas e introducidas con calzador en el ideario popular, hemos acabado por creérnoslas hasta los propios españoles.

Todo proceso histórico conquistador o colonizador conlleva el uso de la violencia y de las armas. Si bien el Imperio Romano invadió y conquistó España desde el siglo III A.C., arrasando y aniquilando a nuestros antepasados celtíberos, lusitanos, astures o cántabros, a nadie con un mínimo de inteligencia se le ocurriría hoy decir que Roma es la culpable de “la aniquilación de España” y del “sometimiento injusto” de nuestro pueblo. Más bien, los españoles mantendremos una deuda eterna con Roma por habernos dejado un legado inigualable tras su paso, latinizándonos y regalándonos su influencia y su organización. Algo parecido, o quizá de superior magnitud, sucedió en lo que respecta a la transmisión de riqueza a América tras nuestra llegada. La diferencia, sin embargo, es que el Imperio Romano no tuvo la mala suerte de contar con un enemigo anglosajón que volcara sobre él durante siglos infinitas mentiras y leyendas destinadas a diezmar su legitimidad y grandeza incontestables.

También los propios Tlaxcaltecas ayudaron a Hernán Cortés a derrotar a sus enemigos deTenochtitlán (los Aztecas de Moctezuma), y los Aztecas, a su vez, combatieron junto a los españoles en posteriores colonizaciones…La historia, como vemos, es al final una sucesión de conquistas, y si bien se cometieron algunos casos aislados de maltrato durante los periodos de introducción y de Conquista (inevitables teniendo en cuenta las gentes, las circunstancias y la época) España no ejerció sobre los nativos americanos ningún tipo de genocidio ni esclavitud generalizado. Muy al contrario, podemos decir (y avalarlo con documentación y hechos contrastados de la historia), que España fue el único país de Europa que siempre protegió en su Conquista a los nativos de todos nuestros territorios de Ultramar, garantizándoles una vida digna y unos derechos integrales.

Pocos años después de nuestra llegada a tierras americanas, y en virtud de nuestra condición de Reino católico (clave en nuestra posterior relación con los indígenas), y del impulso de nuestros frailes Franciscanos y Jesuitas, fuimos los propios españoles quienes dictamos multitud de normas, leyes y decretos oficiales que protegían a los indígenas de cualquier abuso. Y fue la propia Reina Isabel la Católica quien determinó tras el primer viaje de Colón, que los indios nativos no debían ser considerados esclavos, ni siquiera gentes colonizadas, sino súbditos de pleno derecho de la Corona Española, como habitantes de las nuevas provincias recién descubiertas.

Y nos tomamos tan en serio los españoles la aplicación de justicia sobre los indígenas delNuevo Mundo, que la Monarquía Hispánica inmediatamente acometió las reformas necesarias para regular su trato de forma oficial. De esta manera, nada más dos décadas después de iniciarse el Descubrimiento (el 27 de diciembre de 1512), España abolió la esclavitud indígena mediante las “Leyes de Burgos”, en las cuales se emitieron las ordenanzas necesarias “para el gobierno con mayor justicia de los naturales, indios o indígenas” y se estableció que el Rey de España tenía derecho a “justos títulos” de dominio del Nuevo Mundo, pero sin derecho a explotar al indio, que era hombre libre y podía tener propiedades, pero que como súbdito debía trabajar a favor de la Corona sin mediar la esclavitud, retribuido y con libertades garantizadas, a través de los españoles allí asentados. España anteponía la evangelización de los nativos a cualquier otra materia, nativos a quienes consideraba hermanos cristianos, dejando a un lado las excepciones salvajes que efectivamente se pudieran dar y de las que de ninguna manera fue culpable España como unidad.

Pero las “Leyes de Burgos” no fueron unas leyes aisladas en lo referente al trato a los indígenas, y treinta años más tarde (1542), España emitía las “Leyes Nuevas” ( o Leyes y ordenanzas nuevamente hechas por Su Majestad para la gobernación de las Indias y buen tratamiento y conservación de los indios), en las que entre otras cosas se regulaba aún más en detalle el trato a los nativos, proclamando de nuevo su libertad y suprimiendo igualmente las encomiendas. Eran normas emitidas por los propios españoles y que restaban derechos a los pobladores españoles en beneficio de los indígenas, algo inédito en aquel momento y digno de asombrosa admiración…En esas “Leyes Nuevas”, el Emperador Carlos I mandó constituir una comisión que determinara la limitación de los derechos de los españoles en sus encomiendas y el sistema y forma en que se llevaban a cabo las Conquistas (no podían violarse los derechos indígenas en ese proceso). En dichas leyes, también se regulaban los tributos que los indígenas debían aportar al Estado, como súbditos del Rey que eran y no como esclavos.

En resumen, en lo relativo al trato a los indígenas, las “Leyes Nuevas” aportaban lo siguiente:

- Sobre la esclavitud:

* Cuidar la conservación y gobierno y buen trato de los indios

* Que no hubiera causa ni motivo alguno para hacer esclavos, ni por guerra, ni por rebeldía, ni por rescate, ni de otra manera alguna.

* Que los esclavos existentes fueran puestos en libertad, si no se mostraba el pleno derecho jurídico a mantenerlos en ese estado.

* Que se acabara la mala costumbre de hacer que los indios sirvieran de cargadores (tamemes), sin su propia voluntad y con la debida retribución.

* Que no fueran llevados a regiones remotas con el pretexto de la pesca de perlas.

* Se dictó orden a la armada española para la persecución y castigo de las naves esclavistas inglesas, holandesas y portuguesas que infectaban el caribe con destino a las colonias anglosajonas y a Brasil.

- Sobre las encomiendas:

* Que los oficiales reales, del virrey para abajo, no tuvieran derecho a la encomienda de indios, lo mismo que las órdenes religiosas, hospitales, obras comunales o cofradías.

* Que el repartimiento dado a los primeros Conquistadores cesara totalmente a la muerte de ellos y los indios fueran puestos bajo la real Corona, sin que nadie pudiera heredar su tenencia y dominio.

Y es que, como decía el historiador e hispanista estadounidense Lewis Hanke, uno de los mayores expertos sobre Hispanoamérica: “Ninguna nación europea se responsabilizó de su deber cristiano hacia los pueblos nativos tan seriamente como lo hizo España”. Y no solo cuidamos más que ningún otro país nuestra relación con aquellos nuevos compatriotas, sino que el nacimiento del Imperio Español en América supuso, de facto, en inicio de uno de los periodos más prósperos de la historia universal. Un periodo en el cual la ciudad de México llegó a convertirse en la urbe más grande y rica del planeta, o en el que cuando llegaron las independencias, España había creado un legado que convertía a Hispanoamérica en la región más próspera del planeta, con un nivel de vida y una economía incluso superiores a las de la Europa de entonces y con unas ciudades (como Lima, Santa Fe de Bogotá o México), mucho más importantes que Londres, París o la Roma de aquel momento…Y fuimos quizá tan respetuosos y precavidos, que podemos afirmar que los problemas reales de las independencias americanas no fueron causados por España, sino por los trágicos y mal llamados “libertadores”, que en nombre de una falsa igualdad arrebataron a los indios sus derechos y sus tierras comunales, amparadas por las leyes y los derechos que los españoles habíamos decretado siglos antes.

Nuestra labor en América no tuvo absolutamente nada que ver con genocidios o esclavitudes, y sin embargo sí mucho que ver con el florecimiento en América de una nueva cultura que venía a cambiar para mejor la que nos encontramos al llegar. Descubrimos sociedades tecnológica y humanamente 3000 años atrasadas, generalmente inconexas entre ellas, que en su práctica totalidad practicaban el canibalismo y los sacrificios humanos, y a las cuales situamos a la cabeza del mundo en pocos siglos.

Y es España la responsable de haber trasladado a América el urbanismo, el derecho, las economías estructuradas, la agricultura, las universidades, las catedrales, las técnicas arquitectónicas, la influencia del Renacimiento, la imprenta, la rueda, la escritura, la música o la fe, entre otras infinitas cosas.

Fundamos 23 universidades en América que daban educación a casi 200.000 alumnos de todas las clases sociales y razas (Portugal no fundó ninguna en Brasil durante su periodo colonial, mientras que la Inglaterra colonial de entonces, por ejemplo, hasta ese momento se había preocupado más bien poco por educar a sus indígenas), y a través de la península, hacíamos llegar a América todas las corrientes intelectuales y las artes que la grandiosa España de entonces absorbía.

¿Qué se cometieron atrocidades e injusticias? Sin duda, sí. ¿Qué hubo quienes utilizaron su poder personal para esclavizar a veces a los indígenas? También. Pero el 95% de las muertes acaecidas por aquel tiempo en América no son producto de las armas españolas, sino de los virus y enfermedades (como la gripe, la viruela, la escarlatina o el sarampión), que inevitablemente se transmitieron de España a América y de América a España entre dos mundos que hasta ese momento habían estado permanentemente aislados entre sí.

Por todo ello, creo que es deber de toda la comunidad Hispanoamericana conocer estos hechos, para no dejarnos seguir engañando por la leyenda negra creada por el mundo anglosajón y por quienes encabezaron las distintas independencias e hicieron creer a algunos que la bellísima historia común que tenemos no fue sino una vulgar y cruel escabechina. Con un poco de rigor histórico y cultura, descubrimos que lejos de ser aquello que esos dicen, la historia de España en América es uno de los periodos más hermosos y prósperos de la historia universal, porque España no fue a América para irse sino para quedarse, para construir y para fusionarse. Y fruto de ese aporte y de esa fusión son sus ciudades y sus gentes de hoy, que son el mejor ejemplo vivo de aquella gesta sin igual que hermanó para siempre a una comunidad de naciones que hoy engloba a 450 millones de personas.

FUENTE: “Guía políticamente incorrecta de la civilización occidental”, adaptación española basada en: The Politically Incorrect Guide to Western Civilization. Anthony Esolen y José Javier Esparza Torres. Ciudadela Libros, S. L. Madrid (2009). ISBN: 978-84-96836-56-3

Autor: Luis Yanguas Gómez

“Hemos caminado juntos en momentos mucho más críticos que los actuales y los hemos superado siempre con voluntad integradora, con confianza y, sobre todo, con esa fe y amor a la Patria que nos hacía olvidamos de todo para mantener a toda-costa la unidad. Unidad que significa sentir la convicción de que nada trascendente nos separa, unidad en el propio convencimiento de que todo lo que es importante en la vida de un español o en la Historia de nuestro pueblo nos es vitalmente común. Una misma fe en los destinos de una Patria unida en la riqueza de su diversidad regional, en el afán de perfeccionamiento, sin necesidad de ayudas que no hemos pedido ni vamos a aceptar, de nuestro desarrollo político y en el afán de un desarrollo económico, cultural y, sobre todo, social, que asegure el bienestar de los españoles y afirme su decisión de superar cualquier tipo de tensión que atente contra su propia convivencia.

A vosotros, españoles de buena voluntad, me dirijo pidiendo vuestra ayuda, vuestra cooperación y vuestro esfuerzo al servicio de ese apasionante quehacer que asegure la más amplia convivencia nacional. A vosotros, jóvenes de España, os pido que mantengáis vivo vuestro ímpetu generoso y vuestro razonable inconformismo, canalizándolos al mejor servicio de la Patria. Porque a esta juventud, que no conoció las horas amargas del pasado y que ha vivido en el despertar y el resurgir de una Patria nueva, es a la que cabe ahora el honor y la responsabilidad de continuar sin rupturas la labor emprendida.

Españoles todos, a los que vivís bajo nuestro cielo, a los que, impulsados por otros estímulos o vocaciones, estáis más allá de nuestras fronteras, yo os deseo un feliz año nuevo, y que Dios nos conceda en él a España y a todos nosotros todo lo que honestamente se pueda desear, unidad, convivencia y paz.

¡Arriba España!

Su Excelencia el Jefe del Estado Francisco FRanco.

30 de diciembre de 1.974

Creo que debemos dejar en claro una cosa: el olvido no existe.
O capaz el ser humano no es capaz de hacerlo.
Porque si realmente lo fuera: 
¿por qué se impartiría en las escuelas clases sobre el pasado, cuando a veces éste ni siquiera nos pertenece?
Nos cuentan cosas en las que no estamos involucrados de ninguna manera.
Y nos gusta.
Y escuchamos encantados todo: la historia de nuestros padres, de abuelos, de nuestros pueblos, de vecinos, de la prima del verdulero que es sobrino de la tía de tu mejor amigo.
Y terminamos haciéndolas nuestras.
Y siempre habrá algo que te dispare ese recuerdo.
No las olvidamos por completo.
Tal vez sí detalles, pero no el esqueleto en general.
Entonces,
¿por qué yo querría olvidar la nuestra?
— 

El olvido no existe,

Juego de palabras

Oaxacan Scholars in the U.S. Against State Violence in Oaxaca

“Declaración de investigadores-académicos Oaxaqueños en los Estados Unidos en contra de la represión en Oaxaca

Desde los Estados Unidos, los investigadores-académicos Oaxaqueños repudiamos la violencia del estado en contra de la sociedad civil. Las protestas en nuestro estado reflejan la inconformidad del pueblo Oaxaqueño con las políticas del estado mexicano y exigimos que se retiren las fuerzas policiacas de Oaxaca.

Nosotros, migrantes e hijos/as de migrantes Oaxaqueños, hemos formado comunidades migrantes en Estados Unidos desde la década de los ’70, y hemos mantenido lazos con nuestros pueblos en Oaxaca. La migración de las y los oaxaqueñas/os a los Estados Unidos ha sido resultado de las políticas públicas que ha implementado el gobierno mexicano desde hace varias décadas. Estas mismas políticas se siguen adoptando hoy en día para lograr “el progreso.” Sin embargo, gran parte del desarrollo que se ve en nuestros pueblos ha sido posible por las remesas que mandan los migrantes Oaxaqueños radicados en Estados Unidos. Entendemos, entonces, que la inconformidad que existe en Oaxaca es resultado de esas políticas públicas que han causado la migración, incrementado la desigualdad social, y que han creado una “crisis económica” perpetua para nuestros paisanos.

Como investigadores-académicos Oaxaqueños radicados en Estados Unidos, exigimos que el gobierno mexicano establezca un diálogo con los y las maestros/as y miembros de la sociedad civil y que se retiren las fuerzas policiacas de Oaxaca inmediatamente para evitar que se repita la violencia que se vivió en el 2006.

¡Justicia para el pueblo oaxaqueño!

Los Angeles, California, a 21 de Junio de 2016

Luis Sánchez-López, University of California, San Diego (UCSD)
Brenda Nicolás, University of California, Los Angeles (UCLA)
Jorge Ramírez, University of California, San Diego (UCSD)
Candy Martínez, University of California, Santa Cruz (UCSC)
Noé López, University of Texas at Austin (UT Austin)
Michelle Vásquez Ruíz, California State University, Los Angeles (CSULA)
Nallely Ramírez, University of California, Santa Cruz (UCSC)
Elizabeth González, University of California, Santa Cruz (UCSC)
Xóchitl Flores-Marcial, University of California, Los Angeles (UCLA)
Gaspar Rivera-Salgado, University of California, Los Angeles (UCLA)”

youtube

Las Comunidades Mapuche, de la zona del Bajo Malleco; a nuestra Nación Mapuche y la opinión pública; ante la brutal intervención Policial contra Comunidad Mapuche, en Tromen, Los Sauces.

Kiñe: Las Comunidades del Bajo Malleco venimos a manifestar nuestro máximo repudio al accionar terrorista de Carabineros de Chile contra nuestros hermanos de Comunidad Mapuche Nahuelpi Dos, sector Tromen, en Los Sauces. Donde agentes del Gope, ejercieron tratos vejatorios, de torturas e intentos de asesinatos contra nuestros hermanos al dispararle a mansalva sin distinción de personas, hiriendo con armamento de fuego y deteniendo a 11 personas y algunas de ellas están hospitalizadas con resguardo Policial, como el caso del Lonko Emilio Antipan quien está en estado de gravedad, con su cráneo fracturado producto del ensañamiento de Carabineros de Chile.

Epu: Venimos a manifestar nuestra total solidaridad con nuestros hermanos de Comunidad Mapuche Nahuelpi Dos, en su lucha que se enmarca en la recuperación legítima de su territorio ubicado en fundo La Permuta II, usurpada por Forestal Cautín.

Küla: Responsabilizamos directamente al Estado Chileno y al gobierno de turno por su terquedad en no buscar vías de solución al despojo que han generado contra nuestro Pueblo Mapuche. Sino que se ha equivocado una vez más tomado el camino de la violencia institucional. Por lo que exhortamos al gobierno Chileno a terminar con la prepotencia política, el terrorismo de Estado y ajusticiamiento Policial contra nuestro Pueblo Mapuche.

Meli: Hacemos un llamado a nuestro Pueblo Mapuche a no dejarse amedrentar por estas acciones desquiciadas de la Policía Militar Chilena, sino a caminar hacia la liberación de nuestro Territorio.

Libertad a los Presos Políticos Mapuche
Fuera las Forestales y Trasnacionales de Territorio Mapuche
Fin a la Militarización del Wallmapu

Atentamente;

Lof Rankilko,
Lof Mallekoche;
Comunidad Mapuche Antonio Pañitrur.