nuestras tradiciones

youtube

Esa e rumba buena esa si

Nuestras Tradiciones: El Brinco del Chinelo.

Continuando con la semana dedicada al cálido estado de Morelos, el día de hoy te hablaremos de las tradiciones más antiguas no sólo del estado sino de todo México, lleno de misticismo, música y colorido,  nos referimos al Brinco del Chinelo.

El Brinco del Chinelo es una  danzas tradicional que se realiza durante el carnaval en varios pueblos del estado de Morelos, en la cuál los chinelos danzan y reparten colorida alegría a los asistentes.

Los Chinelos son el alma de los carnavales en el estado de Morelos, sobre todo en el pueblo de Tepoztlan aunque, actualmente se sabe que fue en Atlatlahucan actual Tlayacapan donde nació esta danza.

La leyenda cuenta que los tlahuicas fueron los últimos en llegar al Valle de México para encontrar después “el paraíso soñado”  o Tamoanchan, que era la tierra de la que hablaban las profecías. Como festejo comenzaron a realizar una danza que simulaba su peregrinación hasta encontrar el Tamoanchan y los brincos de alegría que dieron al haberlo encontrado.

En su peregrinación, los tahuicas debían cargar sobre su espalda maíz y otras mercancías hasta Tenochtitlan, por lo que,  en la danza para representar esta carga, los danzantes casi no movían la parte superior del cuerpo, moviendo más los pies y las caderas.

Otra historia sobre el origen de este baile, cuenta que los conquistadores de Tlayacapan gustaban de comer y beber en exceso durante las fiestas de cuaresma, y que para el carnaval hacían grandes fiestas con mucho lujo, en las que la entrada a los mestizos e indígenas estaba prohibida; como una burla los indígenas se disfrazaban con adornos exagerados, mofándose de los trajes y vestidos de los españoles; elaboraban máscaras para no ser reconocidos y para simular el rostro de los parodiados.

Lo que ambas versiones tienen en particular es la denominación de “Chinelo” al danzante, palabra proviene del náhuatl “Tzineloa” que tiene varios significados: “el que se cree mucho “ y "el que mueve bien la cadera”.

No sabemos bien cuál es el verdadero origen de esta danza, lo que si se sabe es que una vez que se comenzó a interpretar en Tlayacapan al pasar de los años se fue haciendo más popular y con el tiempo el atuendo de los chinelos fue evolucionando con mentones muy pronunciados, barbas y bigotes exagerados.

También se sabe que el baile del chinelo tiene como antecedente el rito de  “axcatzitzintin”, que es un rito prehispánico cuyo significado es “brincar a gusto”. El “Axcatzitzintin” se bailaba antes de que apareciera el “Brinco del Chinelo” y era un baile donde se iba de pueblo en pueblo, en el camino cosechaban granos, flores y capturaban mariposas que empleaban después para adornar sus disfraces; cuando llegaban al pueblo se ponían a bailar dando brincos, y así fue como se hizo opular el paso del brinco que ahora es una parte esencial en el Brinco del Chinelo. 

En el pueblo de Tepoztlán, “el Brinco del Chinelo” ha logrado conservarse casi sin modificaciones desde su aparición por el año de 1870; se representa durante varias fechas en el año, pero la más principal celebración es el Carnaval que se celebra en el mes de febrero.

El domingo del carnaval, antes de que aparezca el sol, el mayordomo da de comer y beber a los danzantes acompañado por la música de la banda de música local. Al terminar de comer los danzantes comienzan el ritual vistiendo y arreglando detalladamente sus disfraces.

 

El disfraz consta de un paliacate con el que cubren su la cabeza y otro para los hombros, después va el sombrero de palma forrado de terciopelo adornado con bordados aztecas y pompones que se moverán durante el baile como una extensión de los pasos que sus caderas y piernas realizarán; alrededor del sombrero se puede ver un hiladillo de perlas de plástico, recientemente se ha agregado coloridas plumas al sombrero, en lugar de los pompones para hacerlo más llamativo.

El vestido todo en terciopelo negro es la principal variante entre regiones, pues existen lugares donde son de diferentes colores. Este vestido cae hasta los pies;  en las orillas del vestido y las  mangas se pueden observar olanes de seda, y el toque final del disfraz lo da una capa ancha que es confeccionado por el danzante. Retocando todo el atuendo con unos largos guantes blancos  y la maravillosa máscara, con cara de hombre blanco, exageradamente sonrosado, de grandes ojos azules, barba larga puntiaguda.

El brinco del chinelo es un baile tan divertido y popular que ya no sólo se representa en el estado de Morelos sino en varios estados, principalmente del centro del país como el Estado de México, Puebla, el Distrito Federal, e incluso ha logrado cruzar fronteras existiendo gran número de comparsas de chinelos en Estados Unidos, a continuación te presentamos un vídeo con este maravilloso baile y nos gustaría conocer qué otra tradición mexicana te gustaría ver en nuestro blog. 

Cintas/Pulseras

Yo se que fue una idea excelente asi uno tenia la suerte de encontrarse a alguien con los pulseras por fin encontrarias a alguien que te entenderia

Pero algunos (Como yo) no tuvimos suerte y no encontramos a nadie

Entonces les propongo…

“QUE TAL RESPETIRLO EL 15 DE CADA MES, SERIA COMO NUESTRA TRADICION Y ASI TENER LA POSIBILIDAD DE ENCONTRAR A ALGUIEN”

¿Que opinan?

Nuestras Tradiciones: El Pulque

En la entrega de esta semana te hablaremos de la bebida elaborada a partir del néctar del maguey cuya esencia ha inspirado miles de coplas y versos: 

“¡Agua de las verdes matas,

tú me tumbas, tú me matas

tú me haces andar a gatas!.

No se sabe exactamente cuando nació el pulque, pero se han encontrado representaciones en relieves tallados en piedra por indígenas en México desde el año 200 DC. Hasta hoy sólo sabemos que el pulque tenía un papel primordial en la religión prehispánica y que existen muchas leyendas en torno a su origen.

Una de las leyendas narra que un campesino pobre de nombre Papantzin, quién, mientras caminaba por un magueyal al norte de la gran Tenochtitlan, descubrió un agujero en un moyotl o corazón de maguey, y un líquido transparente en su interior, al probarlo y ver que tenía sabor dulce y agradable, recogió aquel neutli o aguamiel del maguey y lo llevó a su casa, al darlo a probar a su mujer y a sus hijos comprobó que a ellos también les gustaba y fue entonces que comenzó a utilizar el aguamiel como alimento de su familia.

Al pasar los días, Papantzin descubrió que el aguamiel se había transformado en un atole blanco y espumoso. Tomó un jarro y extrajo un tanto de él, al tomarlo Papantzin se asombró pues se había convertido en algo diferente, con un sabor más agradable y un aroma especial, además quien lo tomaba, entraba en un estado muy alegre y divertido, lo llamó Octli o Pulque como lo conocemos actualmente.

External image

Otra leyenda cuenta que el pulque es la sangre de la Diosa Mayahuel, pues el maguey es su reencarnación terrenal; la leyenda cuenta que Mayahuel vivía con su abuela, pero seducida por el Dios Quetzalcóatl, bajó a la tierra, juntos se convirtieron en una planta de dos ramas, cuando su abuela la descubrió, destrozó la rama de la joven, Quetzalcóatl la plantó de nuevo en la tierra y de ahí surgió el maguey. Mayahuel se había anidado en el corazón éste y por ello el elixir que de él emanaba no era otra cosa que su sangre, misma que convertida en pulque era considerado como un presente de algunas divinidades.  

External image

Desde entonces, el pulque se utilizó en ceremonias donde los sacerdotes lo bebían y ofrecían a los dioses, aunque también lo podía disfrutar todo el pueblo, sobre todo en fiestas.  

El maguey se produce y consume principalmente en el estado de Hidalgo, Puebla, Tlaxcala y parte del Estado de México.

El Pulque como lo dice la leyenda, se obtiene de la fermentación del aguamiel, que se encuentra en el corazón del maguey, después, se hace un hueco en el centro de la planta que se raspa con una especia de cuchara haciendo que el maguey suelte su jugo, el cuál se queda en el hueco que se tapa con una penca de maguey por uno o dos días; transcurrido ese tiempo se absorbe hacia un cuenco hueco o acocote. El aguamiel, es reclectado diariamente durante dos o tes meses para ser depositado en barriles le pino o de acero inoxidable donde se deja fermentar por dos días, dando origen al Pulque. Este proceso lo lleva a cabo el Tlachiquero o "raspador”.

External image

Con el paso de los años se desarrollaron lugares donde exclusivamente se vende pulque, las “pulquerías”, donde es ya toda una tradición acompañarlo de una amplia variedad de botanas que van desde tacos de guacamole, gusanos de maguey o caracoles. En estos lugares uno puede encontrar pulque en dos presentaciones; existe el Curado que es pulque combinado con la pulpa de diferentes frutas y endulzado con miel, existiendo una amplia variedad de sabores como de Tuna Roja, Fresa, Piñón Rosa; o bien el natural, denominado popularmente como curado de “Ajo”. 

También es el ingrediente especial en la tradicional salsa borracha, elemento indispensable que forma parte de recetas de varios tipos de carnes y caldos.

Su sabor es tan apreciado y añorado, que actualmente ya puede encontrarse en algunas tiendas de forma embotellada, tanto en México, como en algunos lugares de Estados Unidos, ofreciendo diferentes mezclas que van desde el pulque natural hasta los curados de frutas. Y tú, ¿Cuál prefieres, natural o de sabor?

External image

Te compartimos un interesante documental acerca del proceso de elaboración de esta singular bebida.

Nuestras Tradiciones: Fiesta del Tambor Wixárika

Todos los años, el final de la temporada de lluvias marca el momento para levantar la cosecha y es cuando  los wixáritari o huicholes, uno de los grupos étnicos más importantes de Nayarit, agradecen a los dioses la protección y generosidad que les otorgan para sus cosechas. Esto lo hacen con una fiesta que se ha mantenido a lo largo de los siglos, y es una gran herencia de esta cultura: la Fiesta del Tambor. 

El wixárika, como ellos se nombran, es un pueblo indígena que vive en los estados de Nayarit, Durango, San Luis Potosí, Zacatecas y Jalisco; su plural es wixáritar y  son mejor conocidos como Huicholes, que es como se pronuncia Wixarika en nahuatl. 

Los Wiráritaris, durante las primeras semanas del mes de noviembre celebran este rito milenario en el que  participan en un viaje imaginario al lugar sagrado llamado Wirikuta.

La fiesta del tambor, también conocida como la fiesta del elote o de los primeros frutos, es un ritual que comienza justo cuando entra la media noche. En ese momento, los huicholes o wixáritaris son convocados por el sonido del tepo que es el tambor sagrado y se congregan en el Centro Ceremonial de la colonia Zitacua, que se encuentra justo en uno de los cerros que rodean la ciudad de Tepic. 

La Fiesta del Tambor es considerado uno de los rituales más importantes, pues lo más importante para ellos es agradecer a los dioses el regalo que les dió la madre tierra. 

El ritual es guiado por el mara'akame, quién es el sacerdote sagrado, curandero, cantador de la comunidad y el único autorizado para encabezar la ceremonia. Alentados por el canto del tambor, comienza el viaje, en ese momento los niños ayudados por sonajas representan el vuelo de las aves.  

Entre sus cantos, los mara'akames piden a todos sus kakauyares o dioses, que los ayuden para que no les falte alimento ni salud, tanto para niños como para adultos. 

Parte del ritual consiste en la preparación del tejuino o tecuani, que es la bebida sagrada. Desde casi una semana antes, las mujeres wixáritari cocen el maíz germinado que ya está seco y molido. Una vez cocido, se cuela y se pone a fermentar durante 12 horas mínimo para que finalmente quede lista este sagrado elixir. 

Ya entrada la media noche, se realizan cinco sesiones de rezos o cánticos que representan a cada uno de los lugares sagrados o puntos cardinales; las danzas y cantos continúan hasta entrado el día. 

El día siguiente es dedicado exclusivamente a los niños por lo que desde muy temprano instalan una ofrenda atando cinco elotes que representan al dios del maíz,  de manera que el maíz tierno y la calabaza nueva se purifican como alimento sagrado; en la ofrenda también colocan un nierika con un cordón de bolitas de algodón el cuál representa a cada niño que participa en esta fiesta.

En la ofrenda también se instala una imagen de la Virgen de Guadalupe, con un “ojo del Dios”, flechas ceremoniales y el bastón de mando del gobernador tradicional. 

El “ojo del Dios huichol” es un rombo elaborado de caña adornadas con hebras de lana en colores y un diseño angular que simboliza el medio el ojo por el cual el dios Kauyumali “ve y comprende los misterios del mundo” y se emplean para asegurar a los niños y adultos de la etnia salud y larga vida.

 

En el transcurso del día acuden a la ofrenda hombres y mujeres a depositar elotes, fruta, comida, tamales, tortillas, velas y tejuino.

En este momento, los niños más pequeños son bautizados por el mara'akame quién les da un nombre en huichol o wixárika, mientras aquellos pequeños que ya cuentan con 5 años, se deberán convertir en águilas; en ese momento los padres agradecen a los dioses la salud de sus hijos. 

 

Mientras continúan los cantos del tambor y del mara'akame, uno de sus ayudantes marca con tizne la mejilla izquierda del rostro de cada niño, siempre haciéndolo con el dedo índice de la mano derecha. Según las creencias wixárikas, la marca permite que los dioses identifiquen a los niños que deben cuidar durante el viaje que el espíritu de estos pequeños realiza ese día hacia el wirikuta. 

Una vez que regresan al plano real, es decir, el viaje imaginario termina y entonces comparten la ofrenda entre grandes y chicos, brindando con tecuani, cantando y bailando toda noche.

 

A la mañana siguiente se realiza la fiesta del elote o “Tatei Neira”, en esta fiesta se realiza la bendición del elote y la calabaza consagrados que el mara'akame utiliza para bendecir uno por uno a todos los participantes y quitarles sus enfermedades, por último, el sacerdote agradece la conclusión de la fiesta.

Esta ceremonia no se sabe desde hace cuanto tiempo existe, sólo se sabe que busca agradecer a los dioses por los alimentos y festejar que los niños vivan más de cinco años, además de ser una forma de complementar el conocimiento de las raíces wixárikas o huicholas, pues esta fiesta los identifica como etnia, una etnia que se caracteriza por tener un profundo conocimiento de la naturaleza y un profundo contacto con su entorno, mismo que podemos apreciar en sus tradiciones, sus creencias, su vestir e incluso en su artesanía.


Nuestras Tradiciones: La Danza de los Matachines.

El día de hoy te hablaremos de una de las danzas mestizas más populares en el norte del país, sobre todo en el estado de Coahuila; esta danza es una adaptación de las danzas europeas que representaban la victoria de los cristianos contra los moros, por lo mismo también se conoce como la danza de Cristianos contra moros o Danza de los Matachines

Durante este baile los danzantes Matachines se colocan en dos filas paralelas; de lado derecho se ven a unos hombres con una sonaja de guaje azul en la mano y los del lado izquierdo portan una sonaja roja.

El director del grupo es un personaje llamado Monarca o Monaba, él se coloca entre las dos filas e imita los pasos de los danzantes.

Los matachines se acompañan por la música de dos violines y dos guitarras, además de que acompañan el ritmo con la música producida por las sonajas y su zapateado.

Los matachines y sus danzas son de los elementos folclóricos más empleados por diferentes grupos étnicos, pues la suelen bailar los Tarahumaras, los Mayos, los Coras, los Yaquis entre otros. Además de que también es una danza interpretada por algunos mestizos sobre todo de aquellas zonas donde existieron asentamientos de los misioneros jesuitas durante la colonia. 

En el estado de Coahuila es una danza tradicional que se representa durante las fiestas populares como: el 27 de Abril, durante la Feria de la Primavera, el 28 de Abril en la Feria en Piedras Negras, el 15 de Mayo en la Fiesta patronal de San Isidro Labrador. Esta se festeja desde un día antes, a ella acuden danzantes procedentes de San Isidro, Guadalupana y Ojo de Agua, y realizan una gran danza de los matachines. También se baila durante la Feria de Acuña, del 1° de Julio, en la Cabalgata de Santo Domingo del 2 al 10 de Septiembre; el 30 de Noviembre en el  Día del ejido de San Ignacio; el 8 de Diciembre en la Fiesta de la Virgen de San Juan y por supuesto, el 12 de Diciembre en la Fiesta de la Virgen de Guadalupe. 

La vestimenta de los matachines consta de una camisa, pantalones, botas y calcetas que sobrepasan las botas y se ajustan a los pantalones; se dice que originalmente todo el atuendo de los matachines era en color blanco, pues representaban la pureza, pero al ser adaptado como danza tradicional de diversas etnias y poblados fue adquiriendo diversos toques y colores, por lo que ahora es un atuendo maravillosamente multicolor.

A la altura de la cadera se amarran un paliacate de colores, cuya punta debe colgar entre las piernas, pues asemeja un taparrabo. Sobre sus hombros suelen llevar un par de capas rojas o floreadas que caen hasta la altura de las rodillas. Pero lo más característico de un matachin es su corona que está elaborada con espejos, ramos de flores de tela, papel de china o de plástico. De la corona también cuelgan varios listones de muchos colores y en la parte posterior de la cabeza, abajo de esta colorida corona, suelen portar paliacates que incluso les cubren la cara y sólo quedan descubiertos los ojos y la nariz.  

Además de la sonaja, los matachines deben llevar, en la otra mano una “palmilla” que es como un abanico del que cuelgan listones de colores o flores de plástico o tela; esta palmilla también recibe el nombre de “Sikawa” que en tarahumara significa “flor”, y representa el poder del bien sobre el mal.

La leyenda cuenta que los matachines fueron creados para ser los fieles guardianes de la Virgen, soldados del bien que extienden su benigno poder mediante sus danzas.

La danza de los Matachines es una parte importante de cualquier fiesta religiosa dentro y fuera de Coahuila, incluso ha logrado trascender fronteras y existen grupos de Matachines en Estados Unidos, a continuación te dejamos un video donde puedes ver la asombrosa ejecución de los Matachines en Phoenix Arizona que se representó como parte de las celebraciones del Día de la Virgen, el 12 de Noviembre del 2009.

Nuestras Tradiciones: El Altar de Muertos.

A lo largo de la semana te hablaremos sobre una de las tradiciones más antiguas de nuestro país, el Día de Muertos, uno de los elementos más representativos de esta gran celebración mexicana es el altar de muertos, también conocido como ofrenda de muertos y hoy te platicaremos sobre su significado.

Desde los tiempos prehispánicos se tiene la creencia de que el alma de los difuntos regresa cada año del Mictlán, como le llaman al mundo de los muertos, para convivir con su familia y seres queridos por un día y de esta forma consolarlos y reanimarlos por la pérdida que sufrieron con su muerte.

La representación del altar de muertos ha sufrido modificaciones con el paso de los siglos; con la introducción de la religión católica al México prehispánico, se agregaron al altar indígena elementos simbólicos católicos como los rosarios, las imágenes o íconos de santos, los crucifijos, etc; esta unión de ambas culturas también intervino en la fecha de celebración del Día de Muertos, pues en el México prehispánico se celebraba en agosto y posteriormente fue trasladada al dos de noviembre, día en que la iglesia católica celebra a todos los santos.

El altar se debe poner de la siguiente forma, en una habitación sobre una mesa o repisa que tenga diferentes niveles, como si fuera una escalera, estos niveles o escalones representan los diferentes estratos de la existencia humana.

Generalmente se ponen altares de dos niveles los cuales representan el cielo y la tierra. Los altares que tienen tres niveles incluyen una mezcla de creencias prehispánicas e hispánicas al considerar una creencia totalmente católica: el purgatorio.  En este sentido, los altares que tienen 7 niveles representan los pasos que se requieren para llegar al lugar del eterno descanso, y para muchos católicos, los 7 pecados capitales que se dejan atrás para poder entrar al cielo. 

Para las culturas prehispánicas, el aroma era un elemento muy importante en todas sus ceremonias y en este sentido, los elementos aromáticos dentro del altar simbolizan la purificación del alma, por ello se acostumbra poner copal o incienso, hierbas de olor y frutos aromáticos que también representan la tierra que dejó y ahora visita. También se considera que el aroma es muy importante pues es uno de los elementos que guía y atrae a los difuntos directo a su ofrenda. 

Justo en el último piso de la ofrenda se suele colocar un arco, generalmente hecho de carrizo o flores, el cuál representa la puerta de entrada al mundo de los muertos, lo que los indígenas consideran el octavo nivel que se debe cruzar para llegar al Mictlán. Este arco se suele decorar con flores de cempasúchil y a veces para decorarlo se le agregan frutas o golosinas, si era un niño o estas eran del agrado del difunto.

Los aztecas colocaban papel en el altar para simbolizar al viento, originalmente se empleaba papel amate pintado de varios colores, pero al pasar de los años y con la incursión del papel procesado a México se fue desarrollando la tradición del papel picado, elemento que ahora se considera 100% mexicano y es muy representativo de todas nuestras fiestas.

Es común que los altares exista una dualidad de colores en el papel picado, puede ser papel negro y blanco, o amarillo y morado, lo que representa la dualidad vida-muerte que siempre está presente en nuestra cultura. 

Para representar al elemento fuego se añaden velas, veladoras o cirios al altar, las cuales representa una guía para el alma, la luz que los atrae a su ofrenda y que posteriormente los acompañará y guiará en su camino de regreso al mundo de los muertos. De acuerdo a la tradición se deben colocar cuatro cirios para representar los cuatro puntos cardinales. 

Para representar al elemento agua, la tradición indica que se deben colocar vasos con agua, para calmar la sed del espíritu, además de que también muchos la consideran una puerta al inframundo, por ello los mayas consideraban sagrados a los cenotes y, en muchos altares se coloca una vasija con agua simbolizando un cenote con su respectiva la entrada al mundo de los muertos.

Finalmente para representar a la tierra se incluyen frutas, especias, semillas, etc., esto con el fin de orientar su camino de entre los otros elementos. 

Además de todos estos elementos, también debe ir la imagen del difunto, la cuál debe estar en la parte más alta del altar.

Para adorno, se colocan flores, como cempasúchil, nube y amaranto, que son tradicionalmente mexicanas, en algunos altares colocan un camino con pétalos del cempasúchil, también llamada flor de muerto, por ser representativa de esta fecha, por su llamativo color y penetrante aroma.

También se pone un mantel o petate que representa el lecho o la cama donde las ánimas puedan descansar de su largo viaje, de igual forma se colocan calaveras de dulce, y por supuesto una gran porción de ese rico platillo que tanto le gustaba al difunto, y generalmente son esas preparaciones especiales que se acostumbran en las fiestas como el mole, el pozole, los tamales etc. Y por supuesto, no puede faltar el pan de muerto.

En algunos altares suelen poner bebidas alcohólicas como tequila, rompope o pulque para que el alma del difunto se agasaje una vez más con esas bebidas que tanto le gustaban.

El altar de muertos es uno de los elementos de nuestra cultura que más nos caracterizan dentro y fuera del país, y sin duda lo mejor es ponerle un toque que nos caracteriza, que refleja nuestra relación con ese difunto a quién honramos con su altar, por ello nos gustaría que nos comentaras, donde vives, cómo realizan las ofrendas de muertos.

Nuestras Tradiciones: Festival Internacional Cervantino.

El día de hoy te hablaremos del Festival Internacional Cervantino, también conocido como Festival Cervantino, un evento cultural que recibe cada año miles de visitantes de todo México y el extranjero, conozcamos su historia.

Este festival se realiza año con año en la ciudad colonial de Guanajuato. Tiene su antecedente histórico el 20 de febrero de 1953, cuando bajo la dirección del maestro Enrique Ruelas (1913-1987) se celebra primera puesta en escena de los Entremeses de Miguel de Cervantes Saavedra, en la Plazuela de San Roque, Guanajuato, que consistía en que alumnos de la universidad presentaban pequeñas piezas teatrales.

Esa representación fue la primera de cientos de funciones que hoy son tradición y parte elemental del Festival Internacional Cervantino.

En 1972, cuando se celebró el XX aniversario de los “Entremeses Cervantinos”, el gobierno federal otorgó a los organizadores de estos entremeses el apoyo para su realización, además de colaborar para que artistas de otras disciplinas y países pudieran integrarse a su planificación, convirtiéndolo en un festival artístico internacional.

Desde entonces ha ido creciendo poco a poco, convirtiendo en  un atractivo turístico y artístico de mayor interés a nivel internacional, con un mayor número de artistas. En el año de 1989 la UNESCO lo declara Patrimonio Cultural de la Humanidad y actualmente es uno de los cuatro festivales culturales más grandes e importantes en el mundo y el festival cultural más importante de America Latina.

Actualmente el festival tiene una duración de tres semanas y las disciplinas que participan son: danza, teatro, música, ópera, así como eventos multidisciplinarios. Los espectáculos se realizan en casi 18 escenarios dentro de la ciudad que abarcan teatros, plazas públicas y explanadas, pero es tan importante este festival para la cultura de nuestro país que también se realizan espectáculos que forman parte del festival cervantino en otros estados y ciudades de México.

Entre los principales foros de la ciudad de Guanajuato que se engalanan con el Festival Cervantino se encuentran: el Teatro Juárez, el Teatro Principal y el Teatro Cervantes, el Patio de la Facultad de Relaciones Industriales y el Auditorio Estatal; la Plaza San Roque, la explanada de la Alhóndiga de Granaditas y el Teatro Minas.

Cada año, el festival permite que artistas de todo el mundo puedan presentarse en nuestro país, representando los aspectos típicos de la cultura del país de origen.

En el 2010 se estableció la “Presea FIC” que se otorga como  reconocimiento a la labor de artistas nacionales e internacionales que han contribuido al desarrollo de la cultura. La Presea FIC es una estatua, diseñada por Vicente Rojo, que se entrega en las ceremonias de apertura. 

La presencia del Festival Cervantino es tan importante en el impulso y apoyo a la cultura de nuestro país que actualmente ya cuenta con un canal de televisión (“Canal Cervantino” en el 157 de la compañía de televisión de paga Cablevisión), una estación de radio y un sitio web, en los cuales se pueden apreciar espectáculos presentados en ediciones anteriores.

Por su trascendencia cultural la empresa Microsoft decidió patrocinar la página web del Festival Internacional Cervantino y una estación de radio en línea, llamada “Radio FIC”, que ofrece además de archivos de música, amplia información sobre los artistas que se presentan en la edición vigente, al mismo tiempo que desarrolló diversas apps para que desde los dispositivos móviles se pueda accesar a la página.

Entre las múltiples actividades culturales habrá conciertos, obras teatrales, conferencias, ferias de libro artístico, exposiciones fotográficas entre otros. Este año el festival se llevará a cabo del 3 al 21 de octubre, celebrando 40 años desde su primera edición, por ello el tema principal de este festival es “Cuatro Décadas de Trascendencia Cultural en la Historia de México Contemporáneo”.

Si tienes tiempo de visitar el festival ya sea de manera presencial o en línea mediante los diversos canales y medios de comunicación existentes, esperamos nos platiques que fue lo que más te gustó de este. 

El Cempasúchil.

  • Su nombre científico es: Tagetes erecta.
  • Sus principales estados productores son: Chiapas, México, Morelos, Pueblo, San Luis Potosí, Sinaloa, Tlaxcala, Oaxaca y Veracruz
  • Su nombre significa: Veinte Flor
  • Los medicas las usaban para adornar la tumba de quienes recién fallecían, pues creían que en sus corolas guardaban el calor de los rayo solares, es por eso que le llama Flor de Muertos
  • Es una flor usada para repeler plagas en ciertos cultivos, como el tomate.
  • Como planta medicinal es usada con frecuencia para curar el dolor de estómago
Nuestras Tradiciones: La Picota

México es una tierra de tradiciones, olores, sabores, fiesta, música y baile. Existen en nuestro país un gran número de bailes tradicionales que están cargados de historia, fiesta y alegría, simbolismo de nuestra cultura y por supuesto de nuestras tradiciones, tal es el caso de un maravilloso baile típico de Tamaulipas: La Picota, de la cuál te hablaremos el día de hoy.

Picota quiere decir Palo Alto o Columna y nació cerca del año 1766; la leyenda cuenta que en la sierra de San Carlos, la cuál antes se llamaba Tamaulipas alta, se refugiaban los grupos indígenas del asedio de los conquistadores. Dicen que a los indígenas que infringían la ley se le imponían castigos ejemplares, los cuales constaban en atarlos en unos palos o columnas muy altos y exhibirlos ahí, mientras se escuchaba el tambor y el clarinete entonando notas militares.

A modo de burla hacia este castigo, y con base en las danzas que interpretaban para pedir por la lluvia, se fue adaptando esta música militar, con ritmos alegres y trajes de manta muy coloridos característicos de Tamaulipas; hasta llegar a ser una danza muy alegre que se interpretaba en fiestas familiares como bodas, en donde aún se representa para avisar que la pareja han llegado al árbol ancestral: el Encino de los novios, donde sus familiares cercanos  los esperan para acompañarlos al lugar donde se realizará la fiesta en su honor.

La música que acompaña esta danza también se llama Picota y es un hermoso acompañamiento musical con clarinete y tambora, lo que hace una música muy alegre que de inmediato provoca que quien la escuche quiera bailar. 

El traje de los bailarines es muy sencillo y muy bello: Para las mujeres es un vestido de manta adornado con bordados diversos los cuales pueden ser desde figuras de magueyes hasta flores o incluso paisajes; siempre en colores muy alegres. Al final del vestido va una franja y un listón. Para realzar la belleza de este vestido se suele acompañar por arracadas o aretes dorados, un tocado o aro en el cuál se sujetan listones de diferentes colores.

 

El hombre suele vestir una camisola de manga larga sin puño, un calzón, enagua o pantalón blanco, cruzado al frente; tiene una abertura por la parte exterior de las piernas y de la orilla inferior a la mitad de la pantorrilla cuenta con ojales por los que pasa un listón cruzado para atar bien el pantalón. También viste un ceñidor de 15 a 12 centímetros de ancho, el cuál, dicen debe dar dos vueltas a la cintura para poder anudarse a la derecha; el ceñidor debe ser del mismo color que los listones de las piernas, los cuales, para combinar mejor, deben ser del mismo color que el que usa la mujer.

A continuación te dejamos un video con esta maravillosa danza, esperamos la disfrutes:

Nuestras Tradiciones: Carnaval de Tenosique.

El día de hoy te hablaremos de una de las fiestas con raíces prehispánicas más tradicionales y espectaculares del estado de Tabasco y de todo México, incluso muchos la conocen como la fiesta más original del país, nos referimos al Carnaval de Tenosique.

El Carnaval de Tenosique se realiza durante los meses de enero y febrero en la ciudad de Tenosique de Pino Suárez en el estado de Tabasco. Comienza de forma impactante, con el Baile de Harina, cuando los habitantes de Tenosique se arrojan casi dos toneladas de harina. Cientos de personas de todas las edades quedan completamente cubiertas de harina, incluso muchos se avientan huevo y agua.

Después continúa la maravillosa Danza del Pochó considerada por muchos la más bella y misteriosa de Tabasco. Esta danza tiene grandes personajes como los: “cojóes” (hombres) , “pochoveras” (doncellas) y “jaguares”, quienes bailan por las calles y plazas de toda la ciudad acompañados de la música de viento y percusión.

Los disfraces son elaborados con hojas, flores, canastillas de chicle; los protagonistas visten una asombrosa máscaras de madera elaborada a mano; la danza representa la purificación del hombre en la lucha entre el bien y el mal y concluye con la derrota del Pochó o Dios maligno, el martes de carnaval. 

“Los Cojóes” son hombres creados con la pulpa del maíz pero estos hombres representaron una ofensa para el dios Pochó, por lo que los obligó a disfrazarse para imitar a los hombres de madera.

Representan el personaje más importante y el alma de la fiesta, pues además de su papel en la danza del Pochó, debe dirigir ironías y discursos donde ridiculiza los hechos y cosas de la actualidad.

La danza del Pochó se interpreta desde antes de la Conquista, cuando los indígenas la realizaban como parte de una ceremonia religiosa ofrecida a los dioses. Con la llegada de los españoles, la danza continuó realizándose pero la relacionaron con la religión católica, al hacer que se representara como parte de las festividades en honor a San Sebastian

De acuerdo a la historia y trama de la danza, los cojoes son criaturas superiores de la naturaleza; en ellos los dioses han puesto rasgos positivos y negativos; el dios maligno llamado Pochó quiere destruir a los cojoes u hombres por lo que envía a los jaguares a eliminarlos; las pochoveras actúan primero como enlace entre el Pochó y los cojoes, pero después son mediadoras entre estos últimos y los tigres.

Los cojoes y las pochoveras deciden finalmente “recoger sus pasos”, es decir, dejar atrás la vida de actos reprobables, y destruir así al dios Pochó que albergan en sus almas, quitándose las máscaras en el mismo lugar donde, al ponérselas, absorbieron sus rasgos negativos; después durante una carrera por las calles de la ciudad van desprendiéndose de las hojas que formaban parte del vestuario. El acto de la carrera representa el retorno a la inocencia mediante y un acto de purificación.  

La danza del Pochó se representa varias veces a lo largo del recorrido por las calles de la ciudad, pero la ultima escena, donde muere el Pocho, sólo se representa el martes de carnaval.

Durante esta última escena, la comunidad de Tenosique se reúne para nombrar al representante del grupo que hace el papel del Pochó, llamado “capitán del Pochó” del próximo año, quién generalmente debe ser un indígena renombrado; una vez que han elegido al capitán del Pochó, la gente se reúne frente a su casa para arrojar al techo piedras, botellas, naranjas y otros objetos.

El dueño de la casa debe salir a la puerta para anunciar que acepta con orgullo el cargo y al anochecer, la gente se instala en la casa del capitán anterior para acudir a “muerte del Pochó”, quien en ese momento “cae gravemente enfermo”.

Se realiza después un velorio donde se hace un recuento de los incidentes que ocurrieron en la temporada; la velada es acompañada con tamales, dulces, café, aguardiente y la singular música de los tambores, durante toda la noche del martes.

El sonar de los tambores durante la madrugada se va haciendo cada vez más lento hasta la muerte del Pochó, que ocurre al llegar la mañana del miércoles de ceniza. En ese momento todos se despiden hasta el próximo año.

En los tiempos prehispánicos, esta danza ritual se aprendía por imitación, es decir, los nuevos representantes realizaban lo mismo que veían que hacían quienes años atrás la habían representado, pero en la actualidad Tenosique cuenta con una escuela autorizada por la comunidad en la que se preserva y difunde esta danza.

Otra danza que también se lleva a cabo durante el festival es “La danza de los Blanquitos”. Se cree que esta danza nació cuando los españoles trajeron a los negros como esclavos, por lo que se considera que esta danza fue en parte realizada por los negros en son de protesta y adoptada después por los indígenas de la región.

En esta danza, 12 danzantes vestidos personifican al negro que imita al blanco para burlarse de él, por ello los danzantes sólo visten pequeños calzones de manta, un penacho de papel picado de colores, en el pecho y la espalda llevan una cruz de achiote que simboliza la religión católica de los españoles y se embarran el cuerpo de lodo calizo también llamado “shosclok”, y realizan pasos para ridiculizar al amo blanco en protesta del mal trato que los españoles solían dar a los esclavos negros y al trabajo duro en la selva al que los sometían.

Los danzantes son llamados “blanquitos” quienes son azotados y maltratados por el capataz negro acompañado de sus esposas. Los “blanquitos” durante toda la danza se quejan por los azotes y el capataz los azota más para hacerlos trabajar. Esta danza es única en todo el país y es de las pocas que aún mantienen todo el simbolismo y la tradición desde la época prehispánica.

Además de estas maravillosas danzas, en el carnaval de Tesonique se realiza un concurso entre todas las jovencitas del lugar para ser la Reina del Carnaval y los jóvenes también realizan un singular concurso para ser el Rey Feo del mismo. Este gran carnaval culmina con un maravilloso desfile de carros alegóricos donde los personajes principales son la Reina del Carnaval y el Rey Feo.

A continuación te dejamos un vídeo de tan único carnaval y esperamos nos digas que otra tradición te gustaría ver en nuestro blog.

Nuestras tradiciones: la Charrería.

La charrería es un deporte tradicional en México que tiene como origen los tiempos de la colonia española; pues los caballos llegaron a México con la conquista. En un principio sólo los españoles podían tener estos animales pero debido a la extensión de los terrenos se volvió necesario contratar jinetes mestizos, que se identificaban portando vestimentas de cuero o gamuza.

Durante mucho tiempo, estos jinetes fueron desarrollando y transmitiendo sus conocimientos en el manejo del caballo y el lazo, conocimientos que se fueron transmitiendo a lo largo del tiempo y que iniciaron las primeras competencias, que en un principio tenían como objetivo reunir el ganado que se encontraba en los terrenos, utilizando lazos o sujetándolo de la cola. Esta actividad se convirtió en una tradición llamada jaripeo o rodeo, en la que los mejores jinetes mostraban sus habilidades como un espectáculo.

Posteriormente, los charros o también llamados chinacos jugaron parte importante en la historia de nuestro país, apoyando en la independencia, la intervención estadounidense, la invasión francesa y la revolución mexicana, además de funcionar de manera regular en los ejércitos de los gobernantes mexicanos, por esa razón en los desfiles siempre se hacen presentes, portando con gallardía los trajes que los distinguen.

Al terminar la revolución y con la llegada a las ciudades de mucha gente del campo, la charrería se convierte en un deporte, adquiriendo reglas específicas y un protocolo de participación muy definido, de esa manera comienzan a construirse los primeros lienzos charros, siendo un deporte que se práctica hasta nuestros días.

Hay un dicho: “La charrería se aprende con babas y no con barbas, haciendo referencia a que debido a la destreza que requiere, los charros comienzan a practicar muy pequeños para poder realizar las suertes alcanzando la perfección. En la charrería no pueden faltar las escaramuzas que son coreografías realizadas a caballo por mujeres que compiten en equipo.

Y a ti: ¿Te a tocado observar una charrería, te gustaría?

Nuestras Tradiciones: La Loteria

El farol de los enamorados, el sombrero de los reyes, la guía de los marineros, la cobija de los pobres….. o en otras palabras: la luna, la corona, la estrella y el sol. Éstas son figuras básicas de uno de los juegos mexicanos más populares.

En la lotería, cada carta representa un elemento fundamental de nuestra cultura y además es una excelente oportunidad para compartir momentos especiales con la familia, pues además de recordar cuando la jugábamos, cada carta puede hacernos contar anécdotas; esto hace que un juego de lotería sea el marco perfecto para una agradable conversación familiar.

La lotería fue traída a México durante el Porfiriato y en un principio era un juego para la clase alta, pero durante la Revolución Mexicana se popularizó. Jugarlo es realmente simple: el gritón dice las cartas que va tomando, generalmente acompañadas de una rima y los jugadores colocan un objeto, tradicionalmente un frijol, en la figura que se grita; quien llene su planilla antes que los demás debe gritar ¡Lotería! y será el ganador. Hay que estar siempre muy atentos al grito de: corre y se va corriendo, que indica que el gritón comenzará a decir las cartas y no repetirá ninguna.

 Algunas de las figuras más recordadas del juego son:  “El Catrín”, “La Sirena”, “La Muerte”, “El Diablito”, “El Nopal”, “La Bandera”, elementos que están presentes en alguna leyenda, imagen o canciones de nuestro país.  También lo están “La Luna”, “La Chalupa” o “El Borracho”.

¿Hace cuanto que no juegas Lotería? es uno de los juegos más sencillos y con los cuales puedes recordar por mucho tiempo a México; ¿Cómo cantarías las cartas de la Lotería? Te invitamos a que nos compartas tus frases.