nuestras miradas

Tal vez no fuimos hechos
el uno para el otro…

Tal vez no fue la casualidad
La que nos puso en la misma vida
Para que un día
Nos encontráramos…

Tal vez la suerte
No hizo los malabares
Que hicieron que todo funcionara…

Tal vez la magia
No fue quien fabricó
El primer abrazo,
El primer beso,
El primer “Te amo”…

Tal vez lo que sentíamos
Al tomarnos de la mano,
No era cierto…

Tal vez el universo
No estaba jugando de nuestro lado
Todo éste tiempo…

Tal vez el reloj,
Al final de cuentas,
No nos tenía guardado
Un lugar eterno entre sus pausas…

Tal vez nuestras miradas
No estaban en lo correcto
Al creerse en casa,
Viendo al otro…

Tal vez mi sonrisa no te pertenece,
Tal vez tu sonrisa no me pertenece…

No, tal vez no…

Tal vez el amor
No era el que nos hacía soñar juntos,
Reír juntos,
Correr juntos,
Cantar juntos
Bailar juntos,
Enloquecer juntos,
Llorar juntos,
Luchar juntos…

No, tal vez no,

Porque tal vez,
Después de todo,
El amor ni siquiera exista.

…O tal vez sí,
Tal vez sí
A todo…

…Pero al final fuimos cobardes.

—  Letras Secretas
No crees que si pudiera volaría justo ahora para estar en frente tuyo, que nuestras miradas se topen, y vieras lo débil que soy ante ti y decirte que me tienes, que siempre me tienes. Ojalá arreglar nuestros problemas de frente, pero no se puede, no podemos, solo tenemos esta pantalla y estas letras.
No pido un “Buenos días princesa”, es más, los odio. Llámame fría, pero supongo que ya gasté mi lado cursi con la persona equivocada. Tampoco quiero que pintes un “Tu y yo a 3 MSC” en un puente, ni un diario que cuente toda nuestra historia, ni todas esas cosas que aparecen en las películas. Yo solo quiero que tu insomnio tenga mi nombre, vacilarte a todas horas, ponerte el mundo del revés y que al final te vuelvas loco de tanto quererme. No quiero que seas mio, ni quiero ser tuya, nos quiero nuestros. No te necesito, ni quiero que me necesites, pero quiero que nos hagamos falta. Lo pillas? No quiero que me prometas ni el cielo, ni un “ Para siempre”, ni nada. Prefiero los echos a las palabras. Por que las cosas al hacerlas, se dicen solas.
—  L.D.L

Siempre…

De sus mejillas siempre una sonrisa,
de esas que te hacen volver a creer,
en lo bonito, en lo tierno,
en su corazón sincero.

De su mirada siempre nuestras ganas,
esas donde el tacto se vuelve erótico
y desvanece nuestros cuerpos
en el desliz del caer de nuestra ropa.

De su delicadeza siempre lo salvaje,
porque abarcar el mar y el cielo
entre nuestros besos
es estremecer nuestros universos.

Autor: Ed -El Buen Malo-