noviazgo

Me gusta lo que tenemos. las miradas, las sonrisas, los momentos, los abrazos, las conversaciones, las madrugadas, los recuerdos y todo lo que tu y yo estamos construyendo
—  carisma (cartas a mi novia)
A nadie se le ruega, porque quien quiere estar contigo lo está de corazón, sin pretextos, sin mentiras, está ahí porque te quiere. Quien se hace el importante, quien se hace "del desear" y quien solo espera que la otra persona haga todo y quien todavía se atreve a reclamar aquello, justificando el daño que te causa, ellos, son quienes no valen la pena. Por más que quieras a alguien, nadie se merece el sentimiento de no saber si lo quieren o no, nadie merece el sentir que no es suficiente para la otra persona, nadie merece hacer sentir que no vales, como mujer o como hombre. Nadie debe tratarte como si fueras su juguete, nadie merece ese trato. Porque quien lo hace, es que verdaderamente, no te quiere, y lo que es peor para aquella persona y mejor para ti, es que aquel o aquella no vale tus penas, ni tus lágrimas, no merece tus sonrisas ni tus esfuerzos. Quien te merece, va a luchar por ti, habrá un esfuerzo mutuo, pelearán las batallas de a dos, no de a uno. Todos merecemos a alguien que cada día nos haga felices, quien se esfuerce, mereces una relación donde las cosas sean justas, donde ambos sean felices y se esfuercen por el otro, solo porque lo aman. Donde tengas más alegrías que tristezas.

La sinfonía del alma.

Te perdí, y alguien más te ganó.
Y yo no pude hacer nada para evitarlo. Que malditamente egoísta que soy.
Pero a pesar de todo, veo que eres feliz, feliz de verdad y eso me llena el alma. Continuaré mi camino en soledad mientras en el tuyo vas de la mano de alguien más. Aquella chica afortunada. Está bien, así tiene que ser, tiene que estarlo.
—  La sinfonía del alma.
Querido primer amor. Te pido que hagas el intento en entender que no siempre sé que responder, que prefiero hacer silencio en ocasiones, que a veces soy muy ingenua. Por favor no te enojes si hago alguna estupidez, pues vivo cometiendo errores tontos todos los días. Ten paciencia conmigo, yo intentaré corregir esas cosas. Soy muy soñadora, lo sé. No rompas mis ilusiones. Voy aprendiendo a que no tendré todo lo que quiero y como quiero pero mi perseverancia es gigante y quisiera que fuera siempre así. Soy muy torpe, con miles de defectos y aún así me viste y me quieres. Gracias por eso. Me haces sentir especial. Gracias porque a pesar de tantas tonterías escritas sigues leyendo esto. Sí luchas conmigo nunca me daré por vencida. No me decepciones. Te estoy queriendo mucho. Quiero que sepas que eres especial, te he elegido a ti porque eres lo que ningún otro es y me haces sentir lo que nadie más ha podido. Entiende que no sé mucho del amor pero estoy aprendiendo junto a ti. Entregando lo mejor de mi, por muy poco que sea.