noche alba

Éste es el epicentro del insomnio /
la luna que atraviesa las persianas
pone rejas en la pared del sur /
el cielo raso está desvanecido

repaso los centímetros del día
cuento hasta mil doscientos treinta y ocho
pongo a saltar canguros y koalas
ya que los corderitos se cansaron

susurro nombres que empiezan con hache
rememoro boleros / valsecitos
tangos / milongas / liras de fray luis
dos estrofas del himno / una balada

voy cerrando los ojos despacito
pero el sueño no llega / ni siquiera
lo espero con codicia / no lo espero
soy el rey del insomnio / soy un búho

han vestido de oscuro la vigilia
desde la calle sube un gran vacío
por la ventana entran los silencios /
son el lenguaje oculto de la noche

sé que antes del alba he de dormirme
sé que antes del alba he de dormirme
lo repito a ver si me convenzo
sé que antes del alba he de dormirme

y dormido por fin acaso sueñe
que soy un búho / nada más que un búho

—  “Nada más que un búho” - Mario Benedetti.
Trato de no hacerme ilusiones frente a la criatura humana. Esa idea recurrente, con la que pretendemos salvaguardarnos, de que más allá de la noche está el alba, de que el túnel posee su salida y que a la faz tenebrosa la vence la luz, me parece no la fácil constatación de los fenómenos naturales, sino un argumento falso. Somos inobjetablemente oscuros y ante las formas de la pavura terminamos por caer seducidos. No, más allá de las tinieblas no hay fulgor. Solo más tinieblas, y el inmenso terreno del desamparo.
—  Tríptico de la infamia - Pablo Montoya
Imaginarte

Puedo imaginarte
  como fruto del árbol —cayendo
  rodando cerro abajo
abriéndote a la mañana
a los cálidos brazos del sol
                               mordiendo la espiga
oliendo el aire nuevo
     conversando con las hojas verdes
             —que a su vez conversan con el día
    rebosantes de frescura
    renaciendo a la gama infinita de colores
                      —subiendo de un sólo suspiro hasta las nubes
esparciéndote en el viento fresco
saltando en los ojos de los pájaros
revoloteando libre como mariposa
enredándote en la lengua del bosque
fluyendo como el río
   rauda en su corriente
transformándote en océano
    siendo la ola que extiende sus cabellos de espuma
    hecha de arena blanca y roca salada
    húmeda como tus pechos de mar
ardiente como las llamas que queman la tarde
                                                       frágil como un espejo de agua
                                         amplia como los lagos
                            silenciosa como la noche
              vigilante como el alba
   que saluda
tímidamente a las flores que adornan
cada centímetro de tu cuerpo
de tu piel desnuda
—como ese pasto que crece
y brillante acaricia tus montañas
—subiendo hasta tu boca—  de nieve derretida
paseándose ante mis ojos
tallándome en la retina esta primavera
que se ha posado sobre mis manos
absorbiéndose en mis arrugas
en el vestigio de tantos inviernos
uniéndose al torrente que oxigena de nuevo
     —mis células cansadas
las mismas que ayer morían
    y que hoy te traen a este imaginario frondoso
a esta verborrea interminable
a este pálpito descontrolado, que siento
        ¡como si el corazón me explotara en la garganta!
a este júbilo disparatado
  que nunca he sabido darle nombre
     —porque no tienes nombre
      o porque quizás la imaginación
no me da para tanto.


Republicado (Original. 2013)

Calendario Enero para COLO-COLO:

  • 3 al 15: Pre-temporada en Mantagua. Quinta región.
  • 17: Noche Lila, estadio Collao, Concepción 22:00 Hrs.
  • 19 al 21: Cuadrangular en Temuco contra: Católica, u. Temuco y u. de Concepción
  • 24: NOCHE ALBA Frente Alianza Lima - Estadio Monumental
  • 28 o 29: Primer partido oficial campeonato de apertura 2012
  • 31: Copa Gato en Temuco Frente a las Madres 22:00 Hrs.
Nos fuimos pintando de luna y calando de lluvia, y cuando la noche parecía marchitarse, te lavaste en el alba y me dijiste adiós, y yo quede allí desnuda con el amanecer derritiéndose en mis dedos ya sin ser mio, ya sin sabor y sin espuma, mientras tu espalda lúcida avanzaba hacia esa luz que yo desconocía por negarme a despertar.
—  Tatiana C.
Dime quién me salva cuando el dolor me oprime el alma, cuando lloro desde la noche hasta el alba, como una niña que de amigas tiene a dos ojeras malva , y aún así, parece que no escuchan lo que digo, no es al Sol , es a mi sombra a quíen persigo.