no te hablo mas

Te vi con ella. Te vi jugando y riendo de verdad con ella. Fingí que no los vi, tuve que esperar a pasar hacia donde me dirigía y no se si me viste, pero no quise poner atención a lo que se decían, tal vez soy la pesadilla de ella por saber que fui una persona importante para ti. Tal vez por eso cada que estoy cerca las cosas son muy tensas. Y no me importa, debería estar enojada por tener otra “mejor amiga” y más si esa es la que me hizo la vida imposible un año entero. Debería pero no lo estoy. Por que se que si regreso y te hablo como antes, tu me querras mas a mi que a ella, por que una vez me lo dijiste, y eso, eso es lo mas sincero que escuche de ti.

anonymous asked:

De alguna manera me levantaste el animo porque la chica con cáncer soy yo.. Y hoy recibí el regalo que muchos no hubieran querido recibir, una noticia que me arruino mi cumpleaños hoy. Gracias Ceci no tengo tumblr pero mi nombre es lizeth.

Corazón, seguramente yo una persona desconocida y sin relevancia en tu vida no puede decirte nada que te haga sentir mejor y te hablo desde un hospital, en el que ya he estado por mas de una semana y en el que posiblemente vaya a pasar mi cumpleaños. La vida es muy jodida, pero muchas veces depende de como tu tomes las cosas, pueden decirte que te estas muriendo, incluso que te mueres mañana, pero nada se decide hasta el ultimo minuto, hay que luchar siempre, aun cuando segun los demás ya tienes asegurada una derrota, hay que ser valiente y quizá dirás que para mi es muy facil decirlo porque no estoy en tu situación, pero aunque mi enfermedad no es terminal, no tiene cura y ha matado a mucha gente. No se si creas en Dios, pero yo si y si a ti te falta Fé, yo puedo confiar por las dos!! Animo Lizeth, que esto no se acaba hasta que se acaba y va a ser muy dificil y va a haber momentos en los que quieras que termine antes de tiempo y aunque quizá soy muy idealista, la esperanza es lo ultimo que debe perderse. Los milagros existen, hay que saber merecerlos.

Hay muchas formas de las que yo pudiera explicar la funcion de mi carerra mas yo nunca hablo de mas la vida te pega golpes sin tenerte compasion y despues de la caida siempre existe un levanton y no hay que confiar en alguien que de letrea amistad para intregar convenencia al decir quienes seran tus amigos desde el presente hasta el fin 🎶

En alta mar- Historia Wigetta- Parte 5

Habían pasado una semana  desde que dejaron el puerto “Le chat”, Guillermo le había aplicado la ley del hielo y ni si quiera se dignaba a mirarlo, pero seguía durmiendo en su habitación, a Samuel ya estaba comenzado a molestarle  la espalda pero su orgullo era aún más grande y se negaba a dormir con él  o a mandar al príncipe a dormir en las literas, así que su espalda tenía que aguantar un poco más.

Tenía que reconocer que el príncipe era bueno siguiendo ordenes, todos los días le dejaba su desayuno, almuerzo y cena en el escritorio de madera, la dejaba y se iba sin mirar atrás, Samuel siempre tenía decidido que quería comer y se sorprendía gratamente cuando en la noche era lo que recibía aún así  Guillermo se negaba a mirarle, estaba molesto.

Pero honestamente el mal humor del príncipe  era el menor de sus problemas.

El  maldito mapa era como un rompecabezas, cuando lograba encajar una parte las demás perdían la forma y había estado navegando sin rumbo por varios días, sabía que la comida podría durar de dos a tres meses, Frank se había encargado de ello pero estaba comenzando a perder la paciencia, entre él y Ruben pasaban horas y horas intentando armar ese maldito mapa pero parecía que no tenía un puto sentido.

El mapa tenía letras que no formaban palabras coherentes, se giraba y daba una dirección pero en la otra punta el pedazo de tierra dibujado perdía su forma. Iba a terminar perdiendo la cabeza y luego matando al idiota de Ivan.

Por otro lado unos chicos en su tripulación habían estado actuando extraño, lo miraban mucho cuando daba ordenes y algunos incluso cuestionaban sus decisiones. Algo estaba pasando y eso no le gustaba para nada. Tenía una leve sospecha pero en esos momentos no quería pensar en eso si quiera. Tenía un mapa de descifrar y un tesoro que encontrar.

-¿Algo?- preguntó Rubén desde la hamaca donde descansaba

-¡Nada macho, nada!- gritó furioso- Y lo peor es que ya estoy encaprichado con un tesoro que no sé como encontrar- murmuró.

Rubén lo observó divertido mientras se levantaba y lo abrazaba por detrás.

-¿No quieres divertirte un rato?- preguntó mientras le daba pequeños besos detrás de la oreja.

-Aunque me agrade la idea, no gracias-  dijo sin quitar los brazos de su teniente de su cuerpo- Se va a cumplir el aniversario en dos días y no quiero andar con culpa y sé que tú menos-

Rubén detuvo sus besos y saco sus brazos del cuerpo de Samuel. Murmuró algo y dejo la cabina.

El capitán lo observo irse con una sonrisa triste.

Cuando conoció a Rubén, no era solo él, había un chico, un chico que ya no estaba.

Su nombre era Miguel Ángel, apodado de maneras muy extrañas por el teniente, los tres eran un trió excelente en cuanto a batallas y navegar. Ellos dos fueron los primeros en unirse a su tripulación y confiar a ciegas en sus decisiones.

Fueron sus mejores años. Los mejores atracos, las mejores batallas, los más grandes tesoros que unos niños de 19 años podrían soñar.

Pero luego sucedió el “accidente.”

La familia del huérfano Miguel “apareció” luego de 18 años, no había dudas en cuanto a genética ya que era igual a su padre, hasta en el acento. Había pedido un tiempo porque necesitaba analizar todo. La siguiente vez que lo vieron estaba comprometido con una chica llamada Beatriz.

Ellos no entendían. ¿En que momento su amigo renunció al mar? ¿A sus aventuras? ¿A ellos?

La discusión había sido fuerte. Rubén estaba furioso como nunca antes, su mejor amigo lo estaba abandonando en todos aquellos planes que tenían juntos y Samuel se sentía traicionado, pero al final había respetado la decisión de uno de sus pocos amigos y había hecho su camino de regreso al barco.

Dos horas después Rubén llego con la cara bañada en sangre y una cortada en el brazo.

-Lo bese- dijo  después mientras Samuel le limpiaba la herida del brazo y le colocaba una venda, mar adentro desde hacia horas.- Y su prometida entro en el preciso segundo en el que lo hice-

-¿Donde está?- había preguntado.

-Lo han matado Samuel, frente a mis ojos lo han dejado sin vida-

Esa fue la única vez que ambos había abierto sus corazones y  habían llorado. También la última vez que alguno dejo a alguien entrar en su corazón,  el amor fraternal al cuál los tres se habían entregado había sido herido.

Su amigo estaba muerto.

Y ellos querían venganza.

Meses después Rubén había empuñado su espada contra aquel que le había quitado a su amigo y colgó su cabeza en la entrada de su morada.No lo hizo sentir mejor, pero al menos había vengado a su amigo.

Habían cambiado y todos lo notaron, sus asesinatos se volvieron más crueles y los que querían unirse a la tripulación debían probar su valor y su honor.

Pero Rubén todavía lo extrañaba como si fuera el primer día.

Muchas veces, pasaban meses en el océano sin tocar puerto y saciaban sus necesidades el uno con el otro. Era intensos, mordían,gruñían y se dejaban llevar por la pasión, para luego olvidarse de eso, con la culpa comiéndoles por dentro.

Samuel suspiro para luego tirar un libro contra la pared.

Estaba perdiendo la cabeza.

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Guillermo sabía que no debía hacerlo, pero era una persona curiosa.

Llevaba más de quince minutos sentado en esa enorme cama de madera, el día había sido agotador, todavía no entendía porque Frank había decidido hacer una comida tan complicada y un maldito postre. ¡Un postre! Su enojo aumento cuando su amigo le dijo que el postre era para Alex y él, ni un maldito pedazo le dio el desgraciado.

Cuando terminó de ordenar la cocina, una de las ordenes del estúpido capitán había ido a cambiarse, tomó una camisona blanca que estaba en la cama, seguramente era de Samuel pero poco le importaba el sudor era demasiado.

Estaba dispuesto a dormir, siempre intentaba hacerlo antes que Samuel llegara, lo evitaba a toda costa gracias a que por culpa ese idiota su perfecto rostro ahora tenía una enorme cicatriz. Estúpido capitán.

Pero había visto el mapa abierto en la mesa.

Sus dedos temblaban con expectativa, quería verlo y aplicar sus conocimientos, quería ver que tanto había avanzado Samuel y tal vez mover las piezas del mapa para que no pudiera llegar al tesoro, pero también quería acomodarlo y verlo con sus propios ojos, ver si era real.

Y solo tal vez si lograba llegar al tesoro el reino le perdonaría, solo tal vez podría reinar, seguir el curso de su horroroso destino…

Fijo su vista una ultima vez en la puerta y con mucha adrenalina camino hasta el escritorio de madera.

El mapa era precioso, estaba algo dañado pero igualmente había sido creado por algún gran artista, los trazos eran delicados y las acuarelas con las que estaba coloreado debieron haber tenido un color llamativo en sus inicios.

Con mucha delicadeza comenzó a mover las piezas del mapa.

-Esto es latín- murmuro para si mismo luego de encontrar una indicación en la esquina izquierda.- Cum fortis ventus,Collect cerei-  movió otra pieza más

Su corazón comenzó a latir muy rápido, el mapa estaba tomando forma, las indicaciones tenían sentido  y las figuras poco a poco comenzaron a amoldarse, habían indicaciones en griego también y unas cuantas en español.

Apúrate Guillermo,apúrate- murmuraba en su cabeza

Los minutos seguían pasando y las piezas seguían girando, Guillermo sentía como el sudor caía lentamente por su espalda y las manos le temblaban mucho, quería terminarlo, debía hacerlo.

Movió una ultima pieza  y retiro sus manos de golpe como si el mapa le quemara, lo había completado. No fue hasta ese momento que cayo en cuenta que Samuel había estado navegando sin rumbo, perdido y sin una mínima idea de como llegar al tesoro. Una sonrisa apareció en su rostro mientras acariciaba el mapa con mimo, estúpido capitán.

-¿Qué estás haciendo?- pregunto una seria voz. Guillermo levantó la vista encontrándose con la mirada oscura del capitán. Pero ya no le tenía miedo, ni respeto para el caso.  Samuel estaba perdido.

-¿Que está haciendo usted capitán?- respondió levantando una ceja- ¿Sabe la tripulación que llevan una semana perdidos en medio del océano? ¿Saben que no tienes ni idea de como interpretar el mapa? ¿ Lo saben?

-¿Y tú si?- contesto serio- Deja de pretender entender Guillermo, no lo haces, no juegues con mi mente.

-Es algo curioso pero si lo hago- tomo el mapa y lo levanto a la altura del capitán- Cada pieza, cada instrucción, cada palabra están en su sitio.- Samuel levantó una ceja e hizo el intento de quitárselo de las manos.- No, no ,no se toca- movió una pieza y el mapa volvió a perder forma.

-¡Hijo de puta!- grito molesto levantando su espada- Te voy a cortar la cabeza

-Hazlo- desafió- pero sin mi ayuda, no vas a llegar ni a ver una moneda de oro del tesoro de mi abuelo.-

Samuel mantuvo su espada en alto, pero su mente maquinaba mil cosas a la vez. No podía, no debía confiar en Guillermo.

-Te propongo un trato- hablo nuevamente el príncipe- No más amenazas, no mas cortes en mi cara, y no más gritos, a partir de este momento me vas a respetar y yo me encargaré de que tengas el tesoro en tus manos y que todos los reinos sepan que Samuel de Luque se adueño del tesoro más grande de las islas del norte-

-¿Y que quieres a cambio?-

-El mapa-

-Ni hablar, volverías y te llevarías todo-

-Si voy a ir contigo hasta la isla, puedes aprender el camino y volver luego que me devuelvas con mi padre, para cuando yo ya llegue te podrás haber llevado todo, hasta el ultimo diamante- levantó una ceja, mientras con un tembloroso dedo que intento ocultar bajaba la punta de la espada que apuntaba hacia su rostro- ¿No es lo que quiere capitán? Estar rodeado de oro y joyas. Sin mi ayuda, no va a conseguir el tesoro que quiere, a no ser que alguno de sus tripulantes sepa leer latín, griego y tenga conocimientos en interpretación de imágenes. Si es así pues entonces rechace mi oferta en este momento-

Samuel realmente no quería negociar con el príncipe, pero si en algo tenía razón el mocoso es que sin él no iba a poder llegar a ningún lado. Bajo su espada mientras bufaba molesto y pensaba a la vez.

El príncipe había hecho en unos minutos lo que a el le tomo una semana y no logró pero ni entender la mitad. Su mayor problema no era el tesoro, si no el encaprichamiento que había dentro de él con encontrarlo, era un reto y el no podía decir que no a los retos.

Guillermo esperaba paciente con el mapa en alto aún, Samuel podía percibir el temblor de su cuerpo a pesar de mantener una actitud segura. Enfundo su espada con otro bufido para luego simplemente mirar al príncipe.

-¿Tenemos un trato entonces capitán?

-Trato- contestó- Pero si intentas algo, pasarte de listo o dejarme sin mi tesoro te voy a matar Guillermo, cruel y lentamente para que lo sufras como nunca has sufrido en tu vida.-

Guillermo levantó una ceja, si tan solo supiera.

-Esta bien- estiro su mano con el mapa para que Samuel lo tomará-Capitán- inclinó la cabeza como despedida,para luego caminar a la cama y dejar caer su cuerpo suavemente.

-Su alteza- murmuro mientras salía a su balcón con su ceño totalmente fruncido.

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Esa noche mientras todos dormían, excepto algunos que hacían la guardia había un chico con un cuaderno debajo de su litera, tachaba los días que faltaban para el golpe que iba a dar. El barco iba a ser suyo, Guillermo iba a ser suyo, y vería la cabeza de Samuel de Luque colgar.

Llevaba mucho tiempo planeando, hablando, calculando cada movimiento y confundiendo a los menos fieles de la tripulación.

Él iba a ser el nuevo capitán y nadie lo iba a detener.

Sus ojos verdes brillaron con malicia.

No podía esperar.

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Hello, it’s me.

¿Que les pareció? :)

-Lex

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