no jugamos juegos

Familia. APM5 {Drabble Wigetta}

- Hey buenas a todos aquí Willyrex comentando… y estoy aquí con mi compañero.. ¿Que tal Vegetta? 
 
 Una nueva temporada daba por comenzada, quien se hubiese imaginado que aquella serie de dos par de pringaos diciendo pura tontería mientras jugamos un juego llegaría tan lejos. Quizás era porque nos la pasabamos tan bien que nos daba mucha pena darle un final definitivo.
 Apocalipsis Minecraft sin duda alguna le tenía un cariño especial, no solo por el hecho de que gustase tanto, sino porque mi compañero. Adoraba la manera en la que se dejabamos llevar por el momento y no parabamos de hablar, tontería tras otra, y así un bucle sin fin. Me sentía libre, animado y sobretodo muy cómodo. Nuestros subscriptores lo notaban, todos lo notaban. 

- Hay algo que dejamos pendiente la última temporada ¿No crees, compañero?- dijo con su típico tono de voz animado, sabía a que se refería, aun así opté por bobear para desatar el bobeito. 
- ¿Que cosa Willy?- musité simulando no saber a que se refería, éste se dio por vencido al instante soltando un leve suspiro intentando cambiar de tema, que de ninguna manera se lo permitiría.- Que no, que es bromita chiqui.. Bien, como sabréis la anterior temporada un señor de por aquí me propuso matrimonio pero por problemitas técnicos lo pospusimos para está temporada, así que nada, ¿Willy?- terminé por decir. Sonreí victorioso, sabía que ahora mismo mi compañero se encontraba entre la espada y la pared.
 
 Esté soltó una fuerte carcajada lanzando un anillo hasta mi personaje, parecía una tontería pero mis mejillas ardían a rojo vivo de los nervios, ni hablar de como se encontraría Willy. Parecíamos pequeños niños, ni yo encontraba el porque a nuestro infantil comportamiento, se suponía que solo es un absurdo juego. 

Intentamos restarle importancia a “el momento” sin embargo un par de palabras se vinieron a mi mente simulando ser unos votos. 

- Willy, compañero, amigo, amante y actual esposo. Yo, Samuel De Luque, juro serte fiel, a no ser que una amable señorita quiera ser parte de un divertido triangulo amoroso ¿Eh? a que sería curioso.. al caso, estar contigo en las buenas y las malas, aunque en más en las malas tú siempre tienes mala suerte - reí escuchando de fondo un “es que es tonto”- y pues nada, darte todo mi cariño amor y pasión. Eh, mira tienes toda esta bestia parda solo para ti, nada tss. Eres afortunado.- fanfarroneé entre risas. 

- Estoy a nada de darle click en divorcio eh, a mi no me vengas con tonterías chaval que te crees tss sabes.- dijo entre risas manteniendo al margen las bromas para quitarle todo tipo de seriedad al momento. 

- Eh eh eh, ¿sabes…? ¡Podemos tener un hijo, Willy!
- ¿Quieres que adoptemos? 
- Si si si, se va a llamar Samuel! buah chaval! ven aquí Willy, procreemos.- explotamos a carcajadas hasta quedarnos sin aire.
- A ver, a ver. Llamemosle Zeus tio! mola un montón. 
- ¿Zeus?.. vale si a ti te hace ilusión llamemosle así al niño. 

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 Una vez el capitulo finalizado nos quedamos un rato hablando, como lo habitual. 

-Te imaginas si nos casaramos de verdad?- dijo entre risas
- Anda, seria el mejor esposo que tuvieras jamas.- respondí arrogante haciendole reír
- Tener un hijo sería realmente loco, ¿te nos imaginas como padres?
- Buah. Yo sería el padre alfa, le llevaría al colegio y le diría que no suba a nuestra habitación por las noches.- reímos a carcajadas hasta llorar, terminando por hablar de cosas sin sentido, aun así no dejaba de darle vueltas al asunto, nunca me había preguntado que se sentirá formar una familia, quizás sería lo más loco que podría pasarme en la vida, pero no me molestaría para nada averiguarlo, y mucho menos con la persona que actualmente más quería en esta vida, Willy.