no hay nada imposible

Caleb, 
un joven diferente. [Números 14]

Caleb fue uno de los doce espías que envió Moisés para reconocer la tierra de Canaán. Este jóven, fue elegido de la tribu de Judá, hijo de Jefone. Dios le había dicho a Moisés: “envía tus hombres que reconozcan esta tierra, la cual yo doy al pueblo de Israel”.

Pueblo amado
Israel es el pueblo que Dios ha amado siempre. Los ha elegido, los salvó de la esclavitud en la que vivían en Egipto. ¡No hubo pueblo más bendecido que este! Jehová quiso llevarlos a esta tierra, para que su pueblo se estableciera allí. Fueron entonces, conocieron la tierra prometida de Dios. Tierra bendecida con grandes frutos! por 40 días estuvieron allí los doce espías. Sin embargo, la tierra ya se encontraba habitada.

Poca fe
Al volver, diez de los espías hablaron mal.  El miedo les pudo más. Recomendaron NO tomar en posesión dicha tierra (Núm 11:17) al hablar pusieron en manifiesto la poca fe que le tenían a Dios. A pesar de haber visto con los años, las maravillas que hizo el Señor con ellos, ellos no pudieron concebir la idea de que Dios les ayudaría a obtener dicha tierra.

Caleb y Josué formaron la minoría, confiaron en Dios. “Si Jevová se agradare de nosotros, el nos llevará a esta tierra y no las entregará” (Num 14:8-9) “Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de esta tierra, por que nosotros los comeremos como pan, su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros esta Jehová, no temáis”. 

Caleb miraba a Dios

  •  Era valiente (num 13:30) calló al pueblo incrédulo,para alentarlos a confiar en el Dios de sus padres, que los sacó de la esclavitud de Egipto.
  • b) No veía las dificultades, él veía la promesa de Dios, confiaba ciegamente en él. (Num 14:6-7) 

En tanto los otros espías (a excepción de Josué) vieron la tierra, era tal cual la había prometido Jehová. ¡Fluía leche y miel!  Sin embargo ellos vieron las dificultades, fijaron su vista en los habitantes del lugar, que eran como “gigantes”. Se atemorizaron de ellos, confiaban en sus propias fuerzas, no en las de Dios.

Caleb era dierente, no había duda en su corazón. Veía como la palabra de Dios se cumplía, y el decidió seguirlo pase lo que pase. El sabia que solo debía enfocarse en la bendición que Dios estaba prometiendo, por que para su Señor no hay nada imposible. Finalmente, Dios castigo la rebeldía de su pueblo, esa generación no entró a la tierra prometida, más Caleb y Josué tuvieron heredad. Dios les dió la victoria sobre ese pueblo pagano y la tierra fue para Israel. 

Enseñanza
¿Realmente confiamos en Dios? ¿Realmente hacemos la voluntad de Dios? ¿Somos hijos obedientes?. Estas tres preguntas vinieron a mi cuando estudiaba esta enseñanza de la palabra. Es tremendo cuestionarnos esto, por que.. podemos decirlo mil veces, y creer que si lo hacemos. Pero, en medio de las pruebas, ahí se ve nuestra fe. 

Diez de los doce espías no lo hicieron,a pesar de los milagros de los que habían sido testigos y que Dios había hecho en beneficio de Israel. Lo mismo pasa con nosotros!!! Decimos amar y confiar en Dios, pero no le obedecemos. Dudamos. Cuando tenemos problemas, desmayamos, nos afligimos y todo nos pasa, todo por que no creemos en que Dios puede hacer posible lo imposible. El nos ama, ya nos dio todo, por qué seguimos ignorándolo? Vemos milagros y no creemos. Sé un joven diferente, uno que demuestre su amor y su pasión por su padre, con hechos. Derrama tu corazón a él, entrégale todos tus problemas, él puede darte paz en la tormenta. Aprende a confiar en el con el corazón. ¿Crees que  tu padre te fallaría? No. El hoy más que nunca quiere ser tu fortaleza. 

Mierdas que el Nº3 dice:

(Hablando con una compañera de trabajo)

Nº3 :Tú te piensas que no hay nada imposible porque nunca has intentado chuparte el codo.

********: Pues mira esto (acto seguido, consigue chuparse el codo)

Nº3: Eso es bastante revelador, algo que altera mi percepción del mundo. De una manera repugnante, pero revelador, si. 

Dios escucha tus oraciones

Él quiere pasar tiempo con usted y conocerle.

Aprendimos anteriormente que Dios nos habla a través de la Biblia. Cuando ora, usted está hablando con Dios. Él lo conoce mejor y le ama más que cualquier persona. Él quiere pasar tiempo con usted y conocerle.

Dios es más que un amigo. Él es el Señor omnipotente, para Él no hay nada imposible y sabe la mejor forma de ayudarle. Para conocer cómo es Dios, solo busque a Jesús (Juan 1:18).

Cuando los discípulos de Jesús le pidieron que les enseñara a orar, Él les dio un ejemplo de oración, comunmente conocido como “El Padre Nuestro” (Mateo 6:9-13). No es una fórmula mágica que se debe repetir continuamente para ganar Su favor. Más bien, nos da algunas claves para dirigirnos a Él. Veamos algunas de ellas:

Empezamos con Alabar a Dios:
Padre nuestro que estás en el cielo, que sea siempre santo tu nombre.

Debemos acercarnos a Dios con profundo respeto, al mismo tiempo sabiendo que Él es nuestro Padre amoroso. Estamos llamados a amar a Dios con todo lo nuestro ser. Nosotros Le alabamos y declaramos que Su nombre es santo. Oramos para qué más personas puedan ver esto.

Nos alineamos con Su voluntad:
Que tu reino venga pronto. Que se cumpla tu voluntad en la tierra como se cumple en el cielo.

Dios tiene un gran plan para el mundo y para Su pueblo. Debemos descubrir dónde encajamos dentro de ese plan. Su plan para hoy, incluye algo para que nosotros hagamos. Mientras nuestras oraciones sean más acorde con Su propósito, más se deleita Dios en responderlas.

Pedimos por las cosas que necesitamos:
Danos hoy el alimento que necesitamos, y perdónanos nuestros pecados, así como hemos perdonado a los que pecan contra nosotros.

Después que alabamos a Dios y aceptamos Su plan, hablamos de nuestras necesidades. “Alimento diario” significa comida, ropa y casa; y estamos consciente cada día de que Él es el que provee.

Cuando decimos “perdónanos nuestros pecados”, recordamos que en su gracia nos ha perdonado nuestros pecados, una deuda demasiado grande para que nosotras podamos pagarla. Jesús vivió una vida perfecta y derramó Su sangre en la cruz. El pagó esa deuda para siempre. Porque Él ahora vive en nosotros, podemos perdonar a otros y ser libres de la amargura y las relaciones rotas.

Pedimos por protección:
No permitas que cedamos ante la tentación, sino rescátanos del maligno.

Aunque los que hemos aceptado a Jesucristo somos llamados hijos de Dios, tenemos la tendencia a pecar. Entonces le pedimos a Él, que a través de su Santo Espíritu, nos mantenga alejados de las situaciones que nos tienten. También, tenemos un enemigo, Satanás, cuya meta es “robar, matar y destruir” (Juan 10:10). Pedimos la protección de Dios quien nos puede ayudar sin importar lo que estemos pasando.

Busque a Jesús en oración…
Mientras más tiempo pasamos con Dios en oración y en Su palabra, más le amaremos y conoceremos. Nuestros corazones palpitarán como el Suyo; seremos más como Jesús.

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Para Dios no hay NADA imposible🌈🙌Él es PERFECTO!Feliz Fin De Semana🎈
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No existe enfermedad que nuestro Dios no pueda sanar. No habrá jamás un problema que Él no pueda resolver; Nunca vendrán tinieblas que Él no pueda despejar, ni escasez donde Él no pueda proveer. Aunque a veces la desesperación nos haga pensar lo contrario, NO HAY NADA IMPOSIBLE PARA DIOS!
No limitemos a Dios. En vez de mirar lo grande o difícil que es la prueba, enfoquemos nuestra mirada en los milagros que ya ha hecho el Señor. Si Él lo hizo ayer, Él es capaz de hacerlo hoy. Ten fé en Su palabra y confía. No hay nada imposible para Dios.
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Mi novio y yo, nos conocimos el 13 de agosto del 2013, por Internet. Él en Asheboro, North Carolina; yo en Distrito Federal, México. A los tres meses de habernos conocido, tramite mi visa americana para poder viajar a USA e ir a verlo cuando quisiera, sin interferir con la escuela y mi trabajo; lamentablemente me la negaron. Hicimos planes a futuro, prometí que lo esperaría a que volviera, pero no sabía cuándo iba a suceder eso. Después de dos meses, decidí irme a USA y reunirme con él, sin importar la manera en que lo haría. El 26 de enero del 2014 tomé un avión rumbo a Monterrey, de ahí un amigo que vive en la frontera, fue por mí y me llevó a Nuevo Laredo. Llegando a allá, me llevo cerca de la central de autobuses, porque ahí, una persona pasaría por mí, para llevarme a otro lado y después cruzarme al otro lado (USA). En la madrugada me llevaron al río; me quité la ropa y la metí en una bolsa de plástico para que no se mojara. El agua me llegaba a la cintura y estaba muy fría; lo cruzamos en menos de 5 minutos. Estando del otro lado, nos escondimos entre la yerba por 5 horas; seguí instrucciones para poder salir como si nada y caminar hasta un carro que según me iba a estar esperando, para levantarme y llevarme a con otra persona que era quien me llevaría para Austin. Total, yo salí y caminé como si nada, libré 3 camionetas de la migra; yo caminé casi 4 calles a lo largo cuando se supone que el carro me esperaría a 2. Al llegar a otra esquina, escuché que me llamaron, era uno de esos policias de migra. Desafortunadamente, no me dejó seguir mi camino y me encerraron por 22 horas en donde llevan a todos los ilegales; el cuarto estaba con el aire acondicionado a todo lo que daba, hacía más frío ahí, que estar en el río entre la yerba y sin ropa, y la comida… un taco nada antojable y que ni siquiera probé. Pasado el tiempo, me sacaron y me llevaron de vuelta a la frontera del lado mexicano. Cuando estaba encerrada, pensé mil cosas, entre ellas, no volver a intentarlo y regresar a mi casa; pero también pensé en mi novio y en lo mucho que deseabamos estar juntos. A los 3 días, volví a cruzar el río, esta vez, esperé poco más de 10 horas para poder salir; mi meta era llegar al carro que me llevaría a un lugar más “seguro” y estar tranquila de que me fuera a agarrar la migra nuevamente. Cuando salí de entre la yerba (en esta ocasión iba con 3 personas más), corrimos sin parar hasta donde nos dijeron que estaría el carro que nos iba a levantar; de nueva cuenta, el carro estaba. Yo me senté en la banqueta, con la idea de que otra vez me iban a agarrar, me quedé casi esperando a que llegara la migra por mí, hasta que un señor que estaba a un par de casas atras, nos llamó y nos dejo entrar a su casa. Sentí un gran alivió. Nos dieron de comer y al poco rato, llegaron por mí. Yo senti que Dios me estaba dando la oportunidad de estar con mi novio, estaba muy contenta de lograr lo más difícil (cruzar el río y estar en un lugar seguro). Me llevaron a una casa, ahí estuve por casi 2 semanas; allí pasé mi cumpleaños, lejos de mi familia y lejos de poder llegar a North Carolina. No es padre estar encerrada en un mismo lugar y sin poder hacer nada; sin poder hablar con alguien, mas que la gente que llegara a estaba ahí. Cuando por fin salí de la casa, me llevaron a San Antonio; me estaban esperando otras personas, que era con las que estaría hasta que alguien fuera por mí o hasta que alguien me llevara a con mi novio. Bendito Dios, en la platica con un señor, mencionó que iba a entregar una carga a North Carolina, yo de inmediato sonreí y le dije que yo iba para allá y sorpendido me dijo que si quería, él me llevaba; y yo dije que sí. Después de que mi novio arreglara no sé que tantas cosas con unas personas, por fin aceptaron el que yo me fuera con él. Ya no tuve que esperar más tiempo para ver cuando iba a ir rumbo a mi destino, ese mismo momento salí en camino. Viajé en trailer por 70 horas; creo que eso fue lo mejor de toda mi loca aventura. El señor siempre fue muy amable, atento y respetuoso; me compró de comer y cositas que iba a necesitar en el camino. Hicimos muchas horas, porque hasta parecia que el clima conspiraba en mi contra, comenzó a nevar y eso dificultó un poco el camino, ya que la carretera estaba congelada. El 13 de febrero, por fin llegué, justo a los 6 meses de habernos conocido y a tiempo para pasar el día de San Valentin, juntos. No tengo palabras para describir la emoción que sentí al verlo por primera vez en persona, poder tocar sus manos, sentir sus labios… yo quería llorar, quería reír; sentí tantas cosas bonitas. No lo podía creer, por fin había llegado con el amor de mi vida y que conocí por Internet. Rompimos con toda barrera y pasamos por todo obstaculo. Cuando hay amor, nada es imposible; ahorita estoy con mi novio y no pienso alejarme de él un día más. Por fin tengo mi foto de perfil que tanto desee, a su lado.