ninasmith

cosas que hice ayer

desayuné un murciélago
que entró aleteando
todo su horror
hice una lista de las palabras que no deberían estar en un poema
taché Minotauro pezón y soneto
no sé bien por qué
pensé en las causas
pensé en mi no
estar en las causas
bajé a mi nube telegramas de renuncia
lloré
pensé en las palabras
vida
acto de atravesar la vagina
¿materna?
o vida
bondi donde se mezclan
el sudor y el palo santo
o vida
pérdida de las verdaderas
virginidades.

No pude
te juro.
Me acosté a dormir.

tengo el corazón anudado

y un montón de gente en la espalda

pero no quiero 

no 

no quiero

tomarme de a sorbos

las charlas urticantes

con esa jam de fondo 

insufrible perdón

o el olor de los toldos

al sol

no señor

yo dije que conmigo no

nos paramos de manos

ante nuestros padres

colas y bocinazos

y dijimos que no

con nosotros no

pero ahora

me toco el corazón

contracturado

y temo.


Y digo que no quiero.

otras mejillas

no
no está todo bien
señor
de la masa de fibra
sensible sensual
pensante y amante señor
usted eligió
un recorte del ser
tan fósil señor
del reino animal
la hiena reidora señor
vocero de pajas
en ojos ajenos
juglar de los muros
de los mil lamentos señor
usted apretó
cuerdas del violín
de la propia tragedia señor
usted descansó
en el polvo del salto
de los pies del mundo señor
le digo que no
ruegue que lo absuelvan
deidades amargas señor
no voy a ser yo.

señas particulares

tal vez no sea libro
incorpore el seitán
a mi dieta me olvide
de que hay poco tiempo
o frene en minucias y muera
de vieja o expire
ya casta ya llena
de cuerpo o crezca
al abrigo de sangres
terribles o escupa
venenos o aprenda
un buen día
a ordenar mi casa
a decir te amo a mirar palomas
sin morir de miedo

no sé
pero voy a morir
tocándome el pelo
con fervor.

mujer también

vos estás en el sillón

en otro lado que nunca es el mío

te gusta venir a mi sillón

a ausentarte

mientras suena la tele

es un regodeo leve

una pregunta que late

pero nadie abre la boca

y vos latís en el sillon

y yo, que tanto necesito 

decir que soy nena y buena

pienso que voy a dejarte

que me merezco un despertar

violento y justiciero

te llevo la comida con una sonrisita

de letra cursiva y vos

me preguntas de qué me río

te perdiste el chiste

porque para variar estás en tus propias

cosas

como cuando te deje.

meta (guacha)

yo ya no se
si todo vertical
es poema
si decir una lata de alcaparras
medio kilo de picada
es poema
si decir cuando a mi nombre
lo fosilizan
viejas angustias
sos un extraño
es poema,
yo ya no sé
si las uñas mordidas
en un monoambiente
son poema
si las tetas etéreas
por el frío
son poema

yo ya no se
quién lo dice
quién soy yo
para decir
¿mapa poroso?
¿corte imposible
en el monstruo del mundo?
¿vómito histérico?
basta por hoy.

CÍRCULO

Abro mi buscador.
Encuentro autores jóvenes.
Los leo.
Me encanta lo que leo.
Los odio, en serio,
quisiera tajearles el cuerpo.
Descubro que estoy tiesa del terror.
Me pregunto si voy a poder
descascararme.
Me ahorca la pregunta.
Escribo.
Y vuelve a empezar.






(nota personal de hace muchos años, mucho antes del blog y producto de pensar que no iba a compartir lo que escribía con nadie y que ergo todos iban a escribir per se menos yo).

Creep

vos no sabés
de qué jugo
está hecha mi casa
no tiene cortinas
no quiero
desplegarme en vos
me importa de más
el amor
el amor todo
y tomo formas
donde no es posible
no es posible
si tan sólo fuera un gato
ay de mí
si fuera un gato
ay de mis brazos
trémulos
ay de las causas
que no pueden
abrazar
pero no es eso
no del todo.

¿viste qué ruido
precioso
hace la cerámica
cuando se rompe?
siempre hablan
de la catástrofe
de lo irrecuperable
del precio alto
de los jarrones
que el ruido en cuestión
representa
nadie admite
que es un ruido divino
es un ruido
perfecto dios
nadie se anima.

así voy a sonar
cuando trate de tocarte.

ese día de nuevo

te deseo ovarios

entradas inevitables

a tu cuerpo

invasiones de falopio

arcadas de corbata

que en el calendario

te grite la posibilidad

de haber cocinado

a un ser vivo


que las autoridades

gesten tu sangre

sotanas y ambos

cuchillo y temor


te deseo amores

que te adormezcan

cualquier coraje

que te emputen

que te musen

que te vejen

que te maten


que así todo

esta mañana

sientas la maña imperiosa

de vomitar el enlace

sobre cómo somos eso

lo fuerte pero crocante

o equilibramos aquello

lo tierna pero lo amante

etcétera


mientras tanto

los cuerpos nuestros

se enciman

hacia el sol.

La foto de Bariloche

Volver al pago es volver
a mi cuarto altillo
los cajones los papeles histéricos la botella de brandy con forma de guitarra
la nena que fui y en la pared
esos pibes que sonríen
tan nevados tan hablados
nosotras juntitas como un fardo
en el extremo inferior del bloque polimodal
como quien se amucha para que no lo destrocen
ellos exhiben sus buzos de rugby
sus filos perla su voluntad de emprender
el hacernos mal empresarios como son
los ojos heredan
la maldad de bambula blanca de sus madres
la vez que ataron a la piba con alambre
cuando siguieron a la pareja celeste como una bandada de dobermans
o como vestían a la chica que les limpiaba
Muñeca Brava
sus campanitas sus biblias el peso en nuestras caderas
de mujeres borroneadas
la vez que un jocoso bromeó con fusilarme
la pregunta de por qué
no nos integramos
como un huevo que le agregan a sus scons
que deja de ser huevo
en el acto

veo la foto y vuelve corrió tanta soja bajo este puente ya no pica tanto pero no quiero
bajar el cuadro
tirar el trofeo
de guerra
todavía no.


Dedicado a la promo 07 que insiste en organizar asadito con esos seres nauseabundos a los que les dicen prójimo. No vamos a poder ir chiquis

La ida

Llueve en la Sierra y eso es un problema porque en la Sierra hay que hacer algo. La lluvia en la Sierra no es lo mismo que la lluvia en las baldosas flojas de Carloncho o la lluvia sobre los malvones del Ro o la lluvia a los costados de la barra cuando estás riñendo con ebrio local. La lluvia sobre los lugares ajenos es un robo del tiempo, una amenaza a la pulsión ¿de vida? ¿de muerte? ¿de lavaje? que flota en el lugar que se compra por peso.
El tachero que los trajo a la Sierra dijo sonriendo que subió dieciséis kilos en un mes y que la Sierra es otra cosa. El tachero se ha de haber pasado de merca porque sino no se explica que eso esté bueno salvo que el tachero quiera ser luchador de sumo. Puede ser. Ellos huelen a crema huelen a leña huelen a mentiras dulces. Ayer ella goteaba en Acoyte goteaba y goteaba él le decía que ya había pasado porque él es diferente nivel parrilla y goteaba y él meta que no es para angustiarse tanto que para un poco porque él siempre cree que no es para angustiarse y que ella gotea de angustia y no sabe que en realidad a ella le caen cuchillos de los lagrimales. Gotear en Acoyte no va a ser jamás lo mismo. Gotear en acoyte es como la lluvia en la Sierra porque el agua sólo descansa cómoda sobre los murales de Bellas Artes sobre los tilos sobre los malvones del Ro.

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hipocondríaca

En el primer brote no me di cuenta de lo sospechoso de mis inspecciones de lo oportuno del sarpullido de lo sistemático de mis idas

a la guardia donde caía brotada como un brote del poroto germinado en el salón de cuarto grado donde crecía entre otras cosas el tallo

del maltrato pero más tarde cuando brotaron las papilas gustativas de mi lengua y crecieron las ganas de irme de a poco y un poco

a la mierda de este caldo y amainó la sospecha obsesiva y científica del motor de búsqueda alerta que administraba mi deseo de darme

por muerta y llegó la sospecha del ganglio inflamado y brotó  el alivio medido en sesión con doña maría psicoanalista especializada

en pacientes brotadas y sin paciencia como yo en fin decía que al octavo día  del brote brotó al fin lo claro del desamor de este desierto

y de la hipocondría de la palabra contenida del atropello  de esta vía y del costado más interno y más humano de mi ojo acobardado

brotó también el líquido harto solución salina al dolor de pecho de mis días y lloré tanto y tan sentido que regué los brotes

del pasto mío y puse a sonar a todos los tangos y broté de nuevo en un suelo más blando y acunado por el tacto mojado  de la palabra

que brota y que salva  cuando raja el caparazón.

Llueve y es de noche
Plaza Italia se ve a través de las gotas
en el vidrio.
No quiero que termine:
será que ando con ganas
de morirme de frío
esas heladas que te sopla encima
la fascinación
el amor unilateral
ninguneador
que convoca el engranaje
de lo fantástico.

De todos modos
ponele que esto
se le parece
bastante.
La ciudad no me quiere
y para mi está preciosa.

hole in my

nena
yo también hubiera querido
mirar así a mi noviecito
en la vereda húmeda
de Plaza Moreno
pero no pude no quise no quiso no me.

ciertos decires
se hacen humo
en un momento:
yo le perdí el derecho
a noviecito
a decir a tener a hacer el
novio
como dicen las abuelas.

eso y que
además
cuando llegó esto
de mi abrazo
ya no era capaz
de mirar así.

des   amor

me pregunto si

cayó

la fascinación

así, como son de

caer

las fascinaciones

así, despiadadas

sin retorno posible

al pasado que 

obnubila. 

Si cayó

de nada sirve

intentar ejercitarla

renacerla

reanimarla

mucho menos 

ese asco

de re

componerla

eso la pone

más deprimente

a cada instante

y a mí me acerca

un trecho más 

a la nostalgia

irremontable.


si no cayó 

acá te espero

con la calma

del objeto

de deseo

fascinante todavía

y según temo

fascinada 

para siempre

perro faldero

desvelado

de todo vos.

hola rubia

no le digas a nadie que empecé a escribir poemas movida por la rabia de tus ojos llenos de banderines y bombillas

me molestó que amaras las manos grandes de mi novio

te vi leer  con esa luz cámara nikkon 

qué paja esa luz ese evento

menos mal que todavía fumaba

me fumé como 119 puchos en el patio

pensé 

cuánto más hidratado suelen tener el pelo las porteñas

cómo les caben los hombres simples

mis novios como si hubiera

algo detrás

y en el transcurso de los días siguientes odié tu belleza tus ojos de ternera aria degollada tu flacura etérea que adornabas con un pullover con espíritu latinoamericano el fuego 

que te lamió los pies


odié los diecisiete mil

resultados de implicarse

que producías en los buscadores 

y empecé 

a escalonar como vos 

el veneno

porque odié tus poemas

que son hermosos

pasan los años y no logro

que dejen de gustarme.