ninasmith

tengo el corazón anudado

y un montón de gente en la espalda

pero no quiero 

no 

no quiero

tomarme de a sorbos

las charlas urticantes

con esa jam de fondo 

insufrible perdón

o el olor de los toldos

al sol

no señor

yo dije que conmigo no

nos paramos de manos

ante nuestros padres

colas y bocinazos

y dijimos que no

con nosotros no

pero ahora

me toco el corazón

contracturado

y temo.


Y digo que no quiero.

meta (guacha)

yo ya no se
si todo vertical
es poema
si decir una lata de alcaparras
medio kilo de picada
es poema
si decir cuando a mi nombre
lo fosilizan
viejas angustias
sos un extraño
es poema,
yo ya no sé
si las uñas mordidas
en un monoambiente
son poema
si las tetas etéreas
por el frío
son poema

yo ya no se
quién lo dice
quién soy yo
para decir
¿mapa poroso?
¿corte imposible
en el monstruo del mundo?
¿vómito histérico?
basta por hoy.

mujer también

vos estás en el sillón

en otro lado que nunca es el mío

te gusta venir a mi sillón

a ausentarte

mientras suena la tele

es un regodeo leve

una pregunta que late

pero nadie abre la boca

y vos latís en el sillon

y yo, que tanto necesito 

decir que soy nena y buena

pienso que voy a dejarte

que me merezco un despertar

violento y justiciero

te llevo la comida con una sonrisita

de letra cursiva y vos

me preguntas de qué me río

te perdiste el chiste

porque para variar estás en tus propias

cosas

como cuando te deje.

hole in my

nena
yo también hubiera querido
mirar así a mi noviecito
en la vereda húmeda
de Plaza Moreno
pero no pude no quise no quiso no me.

ciertos decires
se hacen humo
en un momento:
yo le perdí el derecho
a noviecito
a decir a tener a hacer el
novio
como dicen las abuelas.

eso y que
además
cuando llegó esto
de mi abrazo
ya no era capaz
de mirar así.

CÍRCULO

Abro mi buscador.
Encuentro autores jóvenes.
Los leo.
Me encanta lo que leo.
Los odio, en serio,
quisiera tajearles el cuerpo.
Descubro que estoy tiesa del terror.
Me pregunto si voy a poder
descascararme.
Me ahorca la pregunta.
Escribo.
Y vuelve a empezar.






(nota personal de hace muchos años, mucho antes del blog y producto de pensar que no iba a compartir lo que escribía con nadie y que ergo todos iban a escribir per se menos yo).

La foto de Bariloche

Volver al pago es volver
a mi cuarto altillo
los cajones los papeles histéricos la botella de brandy con forma de guitarra
la nena que fui y en la pared
esos pibes que sonríen
tan nevados tan hablados
nosotras juntitas como un fardo
en el extremo inferior del bloque polimodal
como quien se amucha para que no lo destrocen
ellos exhiben sus buzos de rugby
sus filos perla su voluntad de emprender
el hacernos mal empresarios como son
los ojos heredan
la maldad de bambula blanca de sus madres
la vez que ataron a la piba con alambre
cuando siguieron a la pareja celeste como una bandada de dobermans
o como vestían a la chica que les limpiaba
Muñeca Brava
sus campanitas sus biblias el peso en nuestras caderas
de mujeres borroneadas
la vez que un jocoso bromeó con fusilarme
la pregunta de por qué
no nos integramos
como un huevo que le agregan a sus scons
que deja de ser huevo
en el acto

veo la foto y vuelve corrió tanta soja bajo este puente ya no pica tanto pero no quiero
bajar el cuadro
tirar el trofeo
de guerra
todavía no.


Dedicado a la promo 07 que insiste en organizar asadito con esos seres nauseabundos a los que les dicen prójimo. No vamos a poder ir chiquis

Creep

vos no sabés
de qué jugo
está hecha mi casa
no tiene cortinas
no quiero
desplegarme en vos
me importa de más
el amor
el amor todo
y tomo formas
donde no es posible
no es posible
si tan sólo fuera un gato
ay de mí
si fuera un gato
ay de mis brazos
trémulos
ay de las causas
que no pueden
abrazar
pero no es eso
no del todo.

¿viste qué ruido
precioso
hace la cerámica
cuando se rompe?
siempre hablan
de la catástrofe
de lo irrecuperable
del precio alto
de los jarrones
que el ruido en cuestión
representa
nadie admite
que es un ruido divino
es un ruido
perfecto dios
nadie se anima.

así voy a sonar
cuando trate de tocarte.

ese día de nuevo

te deseo ovarios

entradas inevitables

a tu cuerpo

invasiones de falopio

arcadas de corbata

que en el calendario

te grite la posibilidad

de haber cocinado

a un ser vivo


que las autoridades

gesten tu sangre

sotanas y ambos

cuchillo y temor


te deseo amores

que te adormezcan

cualquier coraje

que te emputen

que te musen

que te vejen

que te maten


que así todo

esta mañana

sientas la maña imperiosa

de vomitar el enlace

sobre cómo somos eso

lo fuerte pero crocante

o equilibramos aquello

lo tierna pero lo amante

etcétera


mientras tanto

los cuerpos nuestros

se enciman

hacia el sol.

Llueve y es de noche
Plaza Italia se ve a través de las gotas
en el vidrio.
No quiero que termine:
será que ando con ganas
de morirme de frío
esas heladas que te sopla encima
la fascinación
el amor unilateral
ninguneador
que convoca el engranaje
de lo fantástico.

De todos modos
ponele que esto
se le parece
bastante.
La ciudad no me quiere
y para mi está preciosa.

Atarraya

Papi dice que al principio quiso hijos varones pero ya no. Me dice que ve cómo se agarra su amigo el Caballo con su hijo y que prefiere haber tenido mujeres porque son más dóciles. Me acuerdo de cuando me llevaba a pescar en una casilla rodante que había conseguido barata. Siempre conseguía cosas baratas que después vendía por mucho, como si todo se encareciera cuando pasaba por sus manos. Decía que le gustaba mi compañía cuando iba a pescar porque yo era lo menos rompepelotas que había conocido. Lo cierto es que yo no le hablaba, un poco porque siempre me intimidó su look de sindicalista y sus cejas tupidas de villano, y otro poco porque tendía a descartar la mitad de los inicios de conversación antes de que salieran de mi boca por no considerarlos dignos de su interés. Me cuenta que por esos días a mí me interesaba agarrar el balde de mojarras y sacarles los ojos en silencio.
Papi siempre está sentado en una silla, de perfil y tomándose un vino. La mayoría de las veces de fondo suena Combate Space y a la tele la cubre un telón de humo. De chica me contaba cuentos de terror y de aventuras en los que yo era la protagonista. En ese momento imitaba el sonido de la tormenta con la boca o se transformaba en hombre lobo sacándose la mitad del aparato de los dientes que había perdido andando fuerte en moto. Yo era muy feliz en mañanas así. A los siete transcribí uno de sus cuentos y gané la Olimpiada de lengua.
Con papi jugábamos a los cuchillos.
Me decía que abriera la mano y me pasaba un cuchillo entre los dedos. Cuando le decía que no quería se reía y me decía que me quedara piola y que confiara en él. Siempre me decía que me quedara piola. Siempre el kit de la cuestión radicó en que confiara en él. Nunca se evaluó que yo pudiera mover el dedo y cagarla.
El cuchillo al principio iba despacio y después aceleraba con los minutos hasta que no había casi distinción entre un golpecito y el siguiente. Tac tac tac tac tac tac. Para no agujerear la mesa, usábamos la tabla de cortar carne.
Siempre me pareció que tenía que mirar el juego con detenimiento y que no tenía que llorar, así que eso hacía.Tengo que decir, además, que pasado el primer susto a mí me resultaba divertidísimo. Hoy por hoy me miro los dedos chuecos y me acuerdo. No sé por qué, pero tengo los dedos torcidos, como si se abrieran a ambos lados de un Ecuador inexistente. A veces pienso que es como los tropismos que veíamos en la escuela, esos tallos que se movían hacia la luz, esa raíz que buscaba agua. Como si mis dedos, cagados en las patas, hubieran querido escaparse del tronco de la mano.

des   amor

me pregunto si

cayó

la fascinación

así, como son de

caer

las fascinaciones

así, despiadadas

sin retorno posible

al pasado que 

obnubila. 

Si cayó

de nada sirve

intentar ejercitarla

renacerla

reanimarla

mucho menos 

ese asco

de re

componerla

eso la pone

más deprimente

a cada instante

y a mí me acerca

un trecho más 

a la nostalgia

irremontable.


si no cayó 

acá te espero

con la calma

del objeto

de deseo

fascinante todavía

y según temo

fascinada 

para siempre

perro faldero

desvelado

de todo vos.

perfil

Hay una chica
que suelta humo
con un corte de pelo
alternativo
y es tan bonita
ojos verdes de bardo
costillitas elegantes
jean roto pero cámara
de veinte lucas
Hay una chica
copada zarpada
minon y minita
que te etiquetó
a vos
situación sentimental soltero
proveniente del sembrado residente de la diago
que antes de visitarte el perfil
eras posible
en una foto.
Te miro con la inocencia con que veia al nene que me gustaba a los nueve
porque sos ese nene
(todos son ese nene todas las veces
no aprendo más)
como no me ves
te estudio
como se admira a una estatua a una fuente a la luna misma mirá
y me imagino
la cámara de esa chica
que sonríe
y coge mejor.
Quiero exigirle
me revele qué son
de sus tatuajes
¿no le cuesta el para siempre?
y a vos decirte
que si no hiciera falta
tener tanta onda
te hubiera amado.

Ciclo

Pasé para vos
Viste que pasa.
Uno se olvida
de una estación
cuando llega
la siguiente.
Vino el calor 

y se ve que me fui 

 Pasé, como pasan
las urticarias
las modas
y los descuentos.
En algún momento
inseñalable 

 dije o callé
hice o deshice
esto o aquello
o lo de más allá
de más o de menos
y vos me miraste
con la certeza
de que yo ya no.
Yo ya no,
vos me entendés,
no hace falta
explicarte nada.
Lo que no vendría mal
eso sí
es tu mecanismo
alguna pista sobre
los pasos que seguiste
acá pasan las canciones
los tragos
los atentados
las revoluciones
las hambrunas
los ciclos políticos
y los deshielos
y a mí me pasa
que todo indica que vos no
te me estás
pasando.

Encargo

Que no se vaya
el hervor de poseer
esta plaza la sed las
cosas.

Que tu beso no me coma
la escarcha negra
que como todo frío
es clave.

Que no me olvide nunca
del animal
pelo de sauce eléctrico
que me ocupa.

Y que me escribas
tu nombre me hace
la boca agua
que me escribas.


Escribí usando nombres de poemas de “Salvo el crepúsculo”, este y el anterior.