ni muerto

Bueno bellas, me han llegado algunos mensajitos preguntándome qué opino de lo último ocurrido en el fandom y pues… creo que me expreso mejor dibujando que hablando XD

Mi postura sigue siendo: si Willy o Vegetta tienen novia, novio, trio, matrimonio, arreglo, negocio, pantalla… lo que sea… ME VALE VERGETTA <3 pues yo los seguiré shippeando <3

Si no es real no afecta como siento y vivo el ship, como gozo sus videos, sus tonteos, sus miradas, sus dibujos, sus fanfics y sus cómics :D 

Y no es estar ciega, o no querer ver la realidad (estoy bastante anciana como para no entender cómo funciona la vida) es solo que no me importa y no altera mi postura como shipper, como dibujante, como fanática de ambos :D

Los adoro, y me alegro que muchas estén tomando todo ésto con madurez. Wigetta no se ha muerto ni morirá, por más que intenten hundirlo, porque el amor aguanta todo, sobre todo el amor de una shipper XD

Un besote! y me vuelvo a los estudios XD perdón si no puedo contestar personalmente a sus ask aún, pero espero que este mini comic ayude <3

PD: mi amada @takame00 está destrozada… destrozada de tanto reir con los últimos GTA XD <3 les manda un beso también! y mucho ánimo!

*3* <3 

El abuelo ha muerto. Ni siquiera sé lo que eso quiere decir. Lo único que sé es que se fue y no lo encuentro. Cuando vamos a la casa de los abuelos, todo está en silencio. Entro en su cuarto y espero encontrarlo en su sillón favorito, viendo televisión y pelando nueces y sonriendo y levantándose para abrazarme. Pero no está.
—  El mejor truco del abuelo, L. Dwight Holden
Confesiones de los signos

Aries: “Cuando me gritan o me piden que me calme cuando estoy molesto, en el fondo me hiere que le resten importancia a lo que me afecta, aunque evito mostrarlo.”

Tauro: “No me enojo tan rápido como todos creen. Puedo evitar explotar durante mucho tiempo, pero si me acusan de algo que no he hecho, exploto instantáneamente.”

Géminis: “Siento que estoy rodeado de idiotas el 99% del tiempo.”

Cáncer: “No soy temperamental. Me asusta expresar todas mis emociones y eso me abruma mucho.”

Leo: “No soy ególatra, estoy demasiado consciente de todos mis defectos e intento mejorarlos.”

Virgo: “Puedo expresarme mucho mejor por escrito de lo que lo hago verbalmente.”

Libra: “Nunca dejo de pensar acerca de mi apariencia, y esos pensamientos no siempre son positivos.”

Escorpio: “A veces me asusta lo calmado que puedo parecer aún cuando estoy a punto de quebrarme por completo.”

Sagitario: “Mi reacción automática ante los sentimientos es ‘No, ni muerto’ aunque soy una persona muy emocional.”

Capricornio: “No soy siempre tan frío como parece, solamente soy realista y protejo mis sentimientos.”

Acuario: “Siento como que nadie conoce completamente cómo soy en realidad. Ellos sólo conocen pequeñas partes de mi.”

Piscis: “Estoy tan enamorado del amor que me asusta pensar que podría no encontrar alguien de quien enamorarme como quisiera”

Signos de fuego en medio de una discusión.

Sucede en un ambiente hogareño. Todos hermanos.

Aries: ¡DEVUÉLVEME EL CONTROL LEO! 

Leo: Estás demente, el control es mío, yo lo manejo, quítate. 

Aries: ¡Sagitario colabora! 

Sagitario: Dejen de tirar cosas, no quieren que me levante del sillón a solucionar esto. 

*Le tiran un cojín en la cabeza* 

Sagitario: Uhhhhhh, ahora si, ni madres, ¡ESTÁN MUERTOS CABRONES!

A veces no es el acierto,
es el disparo lo que sana,
lo que duele,
lo que cuenta.

No es la cama vacía,
son las ganas de que alguien la ocupe.
No es la ausencia,
es la soledad.
No es desamor,
es amor propio.

Y no tiene que ver con ellos.

Puede que aún no lo sepas,
repite contigo:
la felicidad no está ahí fuera,
está aquí dentro
en el estómago,
en la piel,
en los huesos.

Si piensas que la tristeza se clava,
prueba con las miradas
de conciliación frente al espejo.

No es necesario morir para estar muerto,
ni es necesario vivir para estar vivo;
la clave es el intento.

Y no tiene que ver con ellos.

No tiene que ver con ellos.

No
tiene
que ver con ellos.

La vida cambia cuando dejas de contar fracasos
y comienzas a contar logros,
por eso un día dejé de soplar dientes de león
y empecé a enseñar los míos.

Y no tiene que ver con ellos,
el cambio
se siente
en las propias entrañas.

Por eso de que el disparo,
a veces,
es lo que duele,
es lo que cuenta,
es lo que sana,
y no el acierto.
—  Sara Buho
¿Qué es el amor? Parte 6/ drabble wigetta

Guillermo preparo la comida para su hermana menor y para el, estaba un poco agobiado pues no había pensado en qué haría con su hermanita si el se iba al cine con sus amigos, y no es que no confiara en la menor, pues ella ya era lo bastante inteligente como para no encender la estufa e incendiar la casa por ejemplo, pero aún así le daba miedo dejarla sola en casa, no conocía bien a los vecinos así que le apenaba dejarla a su cargo, y sus padres no llegarían hasta las nueve de la noche, menudo lío.

-karol, ¿te importaría quedarte en casa unas horas mientras no estoy?

-¿a donde iras? ¿Vas con samu?

-no no-ni muerto saldría con el a solas, pensó el-solo que mis amigos me han invitado a ver películas y acepte ir.

-oh, está bien, yo puedo quedarme aquí, solo si me traes unos caramelos cuando vuelvas.

-oh gracias, te traeré la fábrica entera si es necesario pequeña.

Esto era un gran alivio para Guillermo, se había quitado un peso de encima.
Mientras comían el y su hermana hacían los deberes, la menor interrumpió el silencio con algo que pasmo al mayor.

-me gusta un niño-dijo apenas en un susurro-.

-¡¿que?!, ¿quién es?, ¿va en tu grado?, ¿como es?

-el va en quinto grado-la menor iba en cuarto-se llama Andrés, es muy amable.

-¿como lo conoces?

-mis amigas me dijeron que hablo de mi y dijo que le gustaba.

¿Un novio? Vaya, no se veía venir que a su hermana le gustase un chico, no quería ser el típico hermano mayor celoso que alejaba a cualquier hombre de su hermana pues ella merecía amor también pero tampoco quería que le sucediera algo, seguía siendo una niña y no conocía las relaciones en verdad.

-bueno pues deberías dejar que te hable, y veremos que sucede, pero menciónale que tienes un hermano mayor muy apuesto por cierto, que puede partirle la cara si te hace algo.

-eres muy tonto-dijo karol entre risas-pero gracias guille.

y al terminar de comer Guillermo se dio una ducha rápida, y justo cuando bajaba las escaleras sonó el timbre, era Alejandro y frank.

-¿ya estás listo?-Guillermo asintió-hola pequeña, cuidaremos bien de tu hermano.

-recodadle mis caramelos, adiós Alex adiós…

-soy frank, un gusto karol, tu hermano habla maravillas de ti.

Los dos chicos se dirigieron al auto mientras Guillermo plantó un beso en la frente de la menor.

-recuerda no abrirle la puerta a nadie, no juegues en la cocina y por favor cuídate mi niña.<

La menor asintió y beso en la mejilla a su hermano, este se marchó al auto con sus amigos, si que sería una gran tarde para el.


Ojalá que así fuese también para Samuel, pues el después de haber tomado una mochila con ropa y algunas de sus demás pertenencias se fue a casa de su amigo Luzuriaga, sus padres lo recibieron muy amablemente y aceptaron que se quedara un par de días ahí.

-joder no sé qué hacer, mi padre me matará cuando descubra que no estoy en casa.

-no se enterara que estás aquí.

-espero que no, eres un afortunado macho, tus padres siempre están apoyándote y no discuten tanto.

-cada relación es distinta, tus padres se aman aunque no lo demuestren, sino no se hubieran casado ni te hubieran tenido.

-quizá tienes razón, pero me aterra que mi padre se ponga así, y más dejar a mi madre ahí sola.

-tienen que arreglar sus problemas.

Samuel se limitó a asentir y recostarse en el sofá de la habitación de Luzuriaga, y se quedó ahí, en silencio, pensando en que podría hacer, no quería que su madre fuera golpeada por su padre, o que su abuelo falleciera, o que su padre lo golpeara de nuevo, tantas cosas y un solo Samuel, un débil, y triste Samuel.

-eh tío, quita esa cara anda, vamos al centro comercial o algo.

-no lo sé hombre, estoy un poco cansado, tú no te preocupes por mí, estaré bien, solo necesito dormir.

Luzuriaga salió de la habitación con una mueca en el rostro, odiaba ver a su mejor amigo así, el sabía que los padres de Samuel tenían problemas pero llegar a estos extremos era demasiado, le preocupaba sobre todo su madre, ella era una mujer buena que a pesar de no estar en casa tanto tiempo, cuando estaba recibía con amor a Samuel y a el, y su padre bueno el era otro tema.

-¿Samuel no viene a comer?-pregunto la madre de Luzuriaga-he preparado hamburguesas.

-creo que el prefiere comer un poco más tarde, ha tenido unos problemas, gracias mama.

-está bien, dejare un par en un plato para que el coma cuando quiera, este chico me preocupa luzu, tiene una cara muy mala y el siempre estaba sonriente cuando venia a casa.

-simples problemas, ya sabes, sus padres.

-pobre Samuel, intenta animarlo cariño.

Luzuriaga tomaría en cuenta las palabras de su madre, no se iba a quedar de brazos cruzados viendo como su amigo sufría en silencio.
Al terminar de comer, tomo el plato que era para Samuel y se dirigió a su habitación.

-hombre estás despierto, toma, las ha preparado mi madre.

-esa mujer es una santa, muchas gracias luzu, por ayudarme.

-hombre, para algo soy tu mejor amigo.

El móvil de Samuel comenzó a sonar: su padre.

-no quiero responder, pero no sé que será peor, aunque de ambas maneras me gritara.

-respóndele, si las cosas se ponen feas dame el móvil y yo me encargo.

Samuel suspiro y respondió, apenas y podía sostener el móvil y no quería llorar, el recuerdo del golpe de su padre le causaba miedo

-¿donde cojones te has metido Samuel?, ¡tienes que venir con tu abuelo ahora mismo!

-iré cuando yo quiera, intentaré cuando tú no estés.

-te quiero ahora mismo aquí Samuel.

-no.

-¿como que no?, te las vas a ver cuando te vea Samuel.

El chico colgó, no quería seguir escuchando los gritos de su padre.

-¿puedes prestarme tu Auto por la madrugada?

-¿como?, creo que te afecta no dormir Samuel, anda échate otra siesta.

-no no, hablo en serio, quiero visitar a mi abuelo y la única hora que no estará mi padre es por la madrugada.

Luzuriaga aceptó, lo que sea por su amigo.

Cada uno de los protagonistas pasó una tarde distinta, mientras que Guillermo lloraba de la risa en una comedia que veía junto con sus amigos, Samuel lloraba pero de tristeza por ser tan impotente y su única compañía su mejor, único y viejo amigo. La vida le sonreía a Guillermo de nuevo que por unas horas dejo de pensar en Alonso y solo se concentró en lo que sucedía la pantalla, mientras que le llegaba a Samuel el karma pues era su turno de derramar lágrimas, y a pesar de que no era por un corazón roto el estaba convencido que el destino se la estaba devolviendo.

-toma, intenta no hacer ruido y no tardar mucho-susurró Luzuriaga al entregarle a Samuel las llaves del auto-cuídate Samuel.

El chico le dio un fuerte abrazo a su mejor amigo y salió despacio de la casa, conducía con cuidado, y al llegar al hospital no estaba su padre tal como el predijo, pidió en recepción entrar a la habitación de su abuelo, le negaron al principio pero después de tanto insistir lo dejaron pasar. Samuel entro despacio, se llevó una sorpresa al ver a su abuelo despierto, comiendo un poco de gelatina.

-¡Samuel!-exclamó sonriente aquel viejo hombre-me alegra verte mi chico, ¿que haces aquí tan tarde?

Samuel le contó todo a su abuelo, el lo observó con expresión preocupada, ¿como era capaz ese hombre de tratar así a su hija y a su nieto?, pero intento no mostrar su enfado, y charlo alegremente con Samuel durante un rato.

-Samuel, tengo que decirte algo, se que no me queda mucho, no solo lo dicen los doctores, yo lo siento-el joven lo miraba asustado-pero no quiero que te pongas mal, siempre recuérdame como el alegre anciano que soy, te quiero tanto nieto mío.

Samuel abrazo con delicadeza al mayor, ¿que haría sin su abuelo? Tenía que admitir que era como un amigo para el, pues siempre lo ayudaba y lo acompañó en sus mejores momentos de la infancia, siempre le contó lo que le sucedía y creyó que al ser los últimos días de su abuelo, era el momento indicado para confesar por primera vez a un familiar su homosexualidad.

-¿puedo contarte algo?-el mayor asintió-la razón por qué la que nunca me viste llevar una chica a casa es por qué soy homosexual, y he sido un desgraciado con muchos chicos, pero creo que me he enamorado de uno.

-pero si ya lo sabia nieto mío-dijo con una gran sonrisa-soy tu abuelo, lo sé todo, pero tranquilo no le he dicho a tus padres, pero cuéntame, ¿como es ese chiquillo?

Samuel le contó cada detalle de Guillermo, desde sus facciones, su hermana hasta lo sucedido con Alonso, le sentó bien contárselo a quien más quería en este mundo.

-bien, enamóralo.

-no es tan sencillo.

-¿tú crees que tu abuela se fijaría fácilmente en mí teniendo tantos hombres detrás de ella?, solo enamóralo, dale detalles, se amable, haz lo que esté a tu alcance para enamorarlo-dijo antes de dar un enorme bostezo-creo que debes irte, tienes que asistir a clases mañana y yo tengo que dormir.

-¿puedo venir a visitarte mañana?

El anciano asintió, beso en la frente a su nieto favorito y este salió del hospital, volvió a casa de Luzuriaga y dejo todo como si no se hubiese ido.
La alarma lo despertó, su mejor amigo estaba poniéndose la camisa del uniforme, y el recién se desperezaba.

-buenos días,¿que tal ayer?, bueno en realidad fue hoy.

Samuel le contó lo que sucedió mientras se vestía, su amigo lo observó con una sonrisa.

-ya era hora de que le contaras a algún familiar.

-y creo que seguiré su consejo, lo voy a enamorar y tú vas a ayudarme Romeo, junto con la ayuda de tu Julieta.

-¿te refieres a lana y a mí?-el asintio-¿lo invitaras a salir?

-ya lo he hecho, ayer, y aceptó aunque vendrá su hermana.

Luzuriaga estalló en carcajadas.

-¿qué clase de cita es si va su hermanita?

-si le agradó tendré más oportunidades, además tiene que cuidarla siempre, pero es un encanto.

-si tú lo dices, bien pues al llegar del instituto tendremos mucho que hacer.

Desayunaron mientras charlaron un poco, y de inmediato se fueron al instituto.

Guillermo despertó temprano, y esta vez tuvo que despertar a su hermana menor.

-¡buenos días princesa!-gritó entusiasmado-es hora de ir al instituto.

La menor despertó, de inmediato se dibujó una sonrisa en ella pues su hermano estaba muy feliz.
Desayunaron mientras el mayor ayudaba a su hermana a peinarse, era una de las habilidades que tuvo que tener al estar a cargo de la menor.

-¿por qué tan contento hermano?

-no lo sé.

Y era verdad, simplemente se despertó feliz, anoche después de las películas ceno en un puesto de comida rápida cercano y le llevó todos los caramelos que entro a su hermana, durmió más temprano de lo habitual y despertó así.

-me gusta que estés así, me recuerda al viejo guille que siempre estaba feliz.

-¿pero que dices? Si siempre estoy sonriente.

-sonreír no significa felicidad, uno puede fingir una sonrisa.

Guillermo se quedo sin palabras, como una niña de diez años había reflexionado así, aunque tenía razón, hace meses que no era feliz simplemente sonreía.

Samuel lo tomo como el destino, Guillermo como una casualidad, pero ambos llegaron a la vez al instituto.

-¡buenos días samu!-gritó karol al ver al chico-¡hola amigo de samu!-dijo al ver a Luzuriaga-.

Ambos saludaron sonrientes a la menor.

-tenías razón, esa chiquilla es un encanto-susurró Luzuriaga-hola Guillermo.

-hola Borja, hola Samuel.

Luzuriaga apresuró el paso a propósito, para dejar a solas a Guillermo y a Samuel.

-me alegra que volveremos a estar juntos esta tarde, y encima iremos al retiro también, me agrada que vaya tu hermanita.

-por alguna extraña razón te adora, no lo arruines con ella.

Samuel negó con la cabeza, y siguió charlando con Guillermo, que a pesar de responder de manera cortante no le molestaba la presencia de Samuel, nadie podría arruinar la felicidad que tenía hoy.

Voy a contarles nuestra historia, ya que el amor sólo tiene una, que es siempre la misma. La conocí y viví de su ternura, de sus caricias, de sus palabras, en sus brazos tan absolutamente envuelto, atado y absorbido por todo lo que procedía de ella, que no me importaba ya si era de día o de noche, ni si estaba muerto o vivo, en este nuestro antiguo mundo.
—  Guy de Maupassant, La muerta
La Oscuridad



No, la oscuridad no es algo que se ve…

No es el monstruo inventado por Edgar Allan Poe,
ni los muertos vivientes que veías en películas;
ni las historias de fantasmas
que tus padres te contaban.

La oscuridad será el fantasma de tus padres
cuando mueran;
la oscuridad, se piensa y se respira;
es algo que se traga en cada sorbo de mundo,
en cada interrogante mal cerrado
cada vez que te preguntas qué coño haces aquí…

La oscuridad está en el cielo azul
de los veranos que te pasas congelado;
la oscuridad está en el amanecer
que te saca de la cama,
en el Sol que se queda todo el día
enterrado en sombras
y voces que molestan;
voces que no quieres oír.

La oscuridad está en la luz de los demás,
pues la sientes llena de brujerías y de hogueras.

La oscuridad está en cada intento de avanzar;
en cada intento de adaptarte;
pues la oyes sonar, pegajosa e insistente
bajo tus pies.

La oscuridad está en el silencio perpetuo del teléfono;
o en que lo oigas sonar y no sea LA PERSONA que deseas;
o en la lista de contactos de tu móvil,
tan llena de nombres que ya no existen.

Para mí, la oscuridad está en la última cerveza,
antes de volver al mundo de los lunes;
en el último bar abierto,
antes de que tus amigos vuelvan a ser desconocidos…

La oscuridad son los amigos que siempre serán desconocidos.


La oscuridad no es sólo todo lo que ya no tienes;
sino todo lo que alguna vez tuviste.

La oscuridad no es sólo entrar en el Infierno,
sino salir del Paraíso…

La oscuridad…

La oscuridad soy yo.
La oscuridad son ellos.
La oscuridad eres tú.

Buenas noches…
apagaré la luz,
a ver si así la vida brilla un poco.

Eros Ignem (2016)

https://www.tumblr.com/blog/erosignem

¿Es pecado tatuarse?

El tema de hoy es algo que me preguntan mucho en el otro blog que administro, Enamorados de Jesús. De las decenas de comentarios y preguntas que recibo a diario, diría que un 40% son de este tipo:


¿Es pecado tatuarse? ¿Está bien si me hago un piercing? ¿Le es deshonroso a un hombre llevar el pelo largo? ¿Me puedo pintar el pelo de colores? ¿Me puedo cortar el pelo muy corto siendo mujer?


Si buscás en internet, vas a encontrar opiniones de todo tipo respecto a este tema, y seguramente en tu iglesia local haya una “opinión oficial”. Como sea, hoy voy a aportar mi opinión al respecto, como siempre tratando de que sea lo más centrada en la Palabra de Dios como me sea posible. 


¿Qué dice la Biblia de los tatuajes y los piercings?


Hay muchos pastores que creen que tatuarse es pecado porque toman el siempre mal interpretado versículo de Levítico 19:28:


“No se hagan heridas en el cuerpo por causa de los muertos, ni tatuajes en la piel. Yo soy el Señor.” (NVI)


Muchos son los líderes que, sin hacer una buena exégesis y correcta interpretación del contexto, toman este versículo y le dicen a los jóvenes “¿Ven? No hay que tatuarse”. Veamos algunas de las otras cosas que dice Levítico 19, y que todo el mundo parece ignorar:


No crucen animales de especies diferentes.

No planten en su campo dos clases distintas de semilla.

No usen ropa tejida con dos clases distintas de hilo. (Vs. 19)

No coman nada que tenga sangre (Vs.26)

No se corten el cabello en redondo ni se despunten la barba (Vs. 27)

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He vivido en tantos océanos disfrazado de lluvia. Naufragando desnudo hacia tus labios de plata. Y un día me encontré inmerso en tu espejismo y me hundí en la marea dulce de tu amor anfibio. Y así intenté sobrevivir en ti, y me adapté al aire de tu boca, y aprendí a comer de tus manos, a beber de tus besos, a nutrirme de tu amor en las corrientes de tu pelo. Pero un gris jueves de tormenta, un aguacero caliente me recordó quién era. Entonces me di cuenta de que mis brazos ya no estaban hechos de agua, que no me llamaba el mar, ni los barcos muertos, ni los faros . Y me sentí perdido, muy perdido, y busqué mi reflejo en el llanto de las olas; y al no encontrarme te extrañé en el agua, y entendí a la lluvia por volver al mar.