nghn

anonymous asked:

"Ahh oppas please!" You scream wiggling around on the bed shruggling against your binds. Chen and Sehun sat across form each other palming their bulges at the sight of you spread out like a star fish tied to posts on the bed. They drink the sight of you, skin flush, sweat coated every inch you. They zone in at the two vibrators shove into your two entrance on full blast. " Do you any your Oppas~?" Chen asks - The Devil Anon * Well ? Do you want them?*

*SLAMS HEAD ON DESK* you are evil indeed…both??BOTH??how could you?? i’ve been internally screaming for like a minute

are you asking me to chose??that is eviiil…i…i…i 

dont-fuck-with-the-dragonborn  asked:

"Nghn!" Dovah felt his face turn redder, as he narrowed his eyes at the other. "It's not cute!" He whined, hating how the other was making his face turn red.

“Yeah it is!” he said, pinching his cheek playfully as he grinned. “You’re all blushy and you’re denying it~ Perfect example of being cute!”

Capitulo 12 Final [Parte 2/2] |Un Amor Consumido

°Narra Samuel

Empecé a besarle el cuello mientras el mordía sus labios, la tensión entre nosotros aumentaba. Le quite la camisa para besarle el pecho, jugaba con sus pezones mientras él decía mi nombre.

-Ve-Vegetta…- como pronunciaba mi nombre madre mía.

-Dime Samuel- le dije en su oreja después de lamerla para luego continuar lamiendo sus pezones de una forma alocada. Willy seguía gimiendo cada palabra, cada suspiro, cada aliento, todo. El poco a poco me fue quitando la camisa y se aferró a mi espalda, acercándome a él para darnos un beso profundo. De un momento a otro yo estaba acostado en la cama, ahora Willy estaba encima de mí. Empezó a besarme el cuello, para luego succionar el área dejándome un “chupón” o “hickie” como le quieran decir. El chaval me saco un gemido de donde no lo había, sabe lo que hace. Terminando el chupón, bajo a mi pecho con besos suaves que me hacían estremecer de tan solo el tacto; mi respiración agitada se hacía notar a kilómetros cuando Willy con su lengua, lamia mis tetillas de forma circulatoria.

Volvimos a besarnos como si el mundo se acabara, el lugar y el ambiente estaban llenos de placer, lujuria, deseos, anhelos y pensamientos que explotarían una galaxia entera. Willy bajaba mis pantalones y pudo notar un bulto bastante elevado entre mis piernas. El parecía el planeta Marte de lo rojo que estaba por lo que había visto. Mi sonrisa se dibujaba debido a que me sentía lleno de felicidad por este día. Al parecer Willy se quedó pensativo, presentí que iba a hacer algo que para él sería en plan mucho para su cuerpo, pero que a mí me llevaría a veinte galaxias en un pony rosado.

Solté unos suspiros que se mezclaban con los gemidos porque Willy sin pensarlo adentro mi pene en su boca. Para ser su primera vez haciéndolo en confianza y con la persona que ama se sentía increíble. Uhhhh Chaval, como movía su lengua y mantenía su cabeza en ritmo, creo que me volveré loco…

-¡Gui-Guillermo chaval!- el tío me hacía sacar unos gemidos que nadie ha podido sacar. –¡Ostras, ya, ya…!-

Guillermo seguía sin remordimiento alguno, cada vez con más rapidez, hasta el punto de correrme en su boca. Willy cerro los ojos con el acto que hice, tragando en seco toda mi esencia. No lo deje descansar, ahora yo tenía el control de todo. No dude ni dos segundos cuando ya le tenía los pantalones y el bóxer volando por el cuarto, acaricie su glande, lo que provoco que gimiera en un tono bastante alto. Cada vez su erección aumentaba, se hacía enorme. Del dicho al hecho hay poco trecho y sin más rodeos introduje su pene en mi boca.

-Nghn Samuel- volvía a escuchar mi nombre entre sus gemidos. –Ah, ah, ahh-

Ahora era yo quien sacaba unos gemidos a Willy que, madre mía, eran cánticos para mis oídos. Pasaba mi lengua por su punta haciéndolo estremecer, adentrándolo más a mi boca, dándole unos mordiscos leves para aumentar la excitación.

-¡Samuel, sigue!- díganme, escuchar a Guillermo diciéndoles que continuasen… ¿Quién pararía? Yo seguía en lo mío, hacerlo disfrutar lo que en mucho tiempo no sentía, quería que se sintiese vivo, que supiera que alguien lo ama, que no está solo, que su felicidad está a mi lado.

Termino… termino corriéndose en mi boca como un río que se salía de su cauce, Willy no es de los que se auto-estimulan… ¿Me entienden? Lo más que pude hacer fue tragarlo, pero no solo, bese a Willy con su esencia. Pude notar que al principio le dio asco, pero que va… conmigo terminan aceptándolo, soy todo un guapetón.

Tanto fue la tensión que yo pude recobrarme, y no es que sea un pervertido, pero ya quería hacerlo mío. Voltee a Willy para que quedase su espalda mirándome, comencé a besar su cuello, a morder su oreja, a mordisquear su espalda para que la arqueara, para que apretara las sabanas con sus manos, para que mordiera la almohada como para romperla en cantos. Frotaba mi pene entre sus nalgas buscando que Willy gimiese al tacto y yo pues buscando excitación. Con dos de mis dedos en mi boca, los mojaba jugando con mi lengua para ya saben.

-Guillermo… ¿Estás listo?- Quería sinceridad más que nada, no le iba a obligar a hacer algo que no quisiese.

-Si Samuel, hazlo- Y así fue, adentre un dedo en su entrada para dilatarla de lo más cómoda y suave posible. –Sa-Samuel duele… ah-  Aunque trataba, para Willy el dolor era inminente, sus lágrimas caían suavemente por sus cálidos pómulos, sus perlas mordían sus delicados labios, sus cadenas sujetaban la almohada en plan no hay escapatoria. Ostras Pedrín, estoy poético hoy. Dilataba su entrada hasta tener dos de mis dedos en él. –Ahhh…ngh… oww- Sus gemidos mostraban dolor, incomodidad y vergüenza. Mientras dilataba, lo besaba en la espalda para tranquilizarlo, para que supiese que sigo ahí, que nada malo le pasara.

Cuando pude calmarle comencé mi acto final… Poco a poco fui adentrando mi pene en su entrada ya dilatada por mis dedos que ahora Willy jugaba, lamia y mordía dentro de su boca. Marcando un ritmo repetitivo nuestros gemidos se unían como una melodía de piano, cada pieza tocada a la perfección. Embestida tras embestida Willy gemía cada vez más alto, cada vez con más gozo, con más lujuria… con más pasión. La emboscada cada vez iba más rápido, mientras besaba una y otra vez su cuello tan hermoso como carita de oso. Nuestros gemidos sonoros y altos, mezclados con la agitación, era una combinación de algo extremadamente difícil de describir…

Mi hora había terminado y mi momento se acercaba, ajorando el paso de mis emboscadas; saque mi pene de su entrada y rápidamente lo voltee, quería verlo de frente, ver sus expresiones faciales, bocales, sus espasmos, todo.

-¡SAMUEL AHH!- Volví a penetrarlo, el rápidamente apoyo sus manos en mi cuello mirándome fijamente, jadiando, mordiendo sus labios para luego echar su cabeza hacia atrás, con sus piernas fijamente apoyadas en mi cadera. Besaba su cuello uno y otra vez mientras mis gemidos seguían sonando en busca de placer. Willy cogió de mi barbilla para besarme jugando una última vez con mi lengua, una ultima vez mordisqueando mis labios. –¡AHHHH!- una última vez al escuchar nuestros gemidos uniéndose al unísono al notar el hecho de que me corrí dentro su entrada, cayendo cansado encima de él, encima de su esencia que volvió a salir por última vez en busca de satisfacer a su amo.

Me acomode a su lado recogiéndolo en un abrazo, acariciando su pelo, viendo su esbelto y delicado cuerpo cerca del mío. Pensando en todo lo que podía hacer de ahora en adelante… Este día mejor no pudo estar para la primera vez….

Hoy se hace el día oficial del Comienzo de un Amor… Nuestro Amor