neblinas

Desperté en la noche en medio de un bosque, de esos oscuros que guardan secretos. Había tanta neblina que no podía ver mis pies y la única luz venía de la luna. No era la primera vez que estaba ahí. Estaba perdida pero no tenía miedo, tampoco tenía frío. Caminé por horas sin rumbo alguno, como lo hacía siempre con la esperanza de encontrar algo más que sólo árboles. Me acosté en tierra sobre las hojas secas, tratando en vano de darle sentido a la situación. Sabía que debía buscar algo, pero no sabía qué. Tal vez algún día lo encuentre, o tal vez no. Tal vez siga perdida por siempre buscando algo que ni siquiera sé lo que es.
atalho

caminho seco pela neblina
enxergo rostos vazios
cheios de desinteresse

enquanto ensaio falas
para a sessão com a ruiva
que nem sei se haverá

quase escorrego no asfalto
em meio aos carros apressados

resisto a tentação das fugas
guardadas no bolso
que nem quero tocar

respiro a mesma fumaça pálida
que pensava ter me livrado
há um bom tempo

sinto que além de mim
só o céu chora por aqui

queria mesmo pegar um trem

Preenchendo vazios

Preencho vazios.
A neblina me esconde
o frio me consome.
A garrafa de vinho
esfria minha mão
Os cigarros esquentam
meu pulmão
Preencho vazios
meus quebrados
e arruinados
vazios.
Me mandaste embora
mas ganhaste um poeta
um alcoólatra
e um fumante.

hofschneider

Jornada con neblinas, bancos de niebla y parcialmente nublado

Buenos Aires, 30 de julio (Télam).- La jornada en la Capital Federal y alrededores se presenta con probables neblinas y bancos de niebla, cielo parcialmente nublado, vientos leves del noreste, con una temperatura mínima estimada en 10 grados y una máxima…

View Post

Izamara

Esta es la historia de una niña, una joven, una mujer, que no supo bien a bien cuándo pasó de niña a joven y de ahí a mujer, ni si ha dejado de ser alguna de las tres.

Un día abrió los ojos a la mañana, al tiempo que su alma se abría a la claridad. Vio todo como si fuera nuevo. Inhaló el aire como si comenzara a vivir nuevamente. Echó la mirada adelante y se descubrió llena de vida, con al menos otros cincuenta años por vivir.

Echó la mirada atrás y no vio más que neblinas, con ocasionales destellos de luz, como su pequeño Sol, la Luz de su existencia, la razón por la que había sobrevivido unas tres veces durante dos años.

Se descubrió talada hasta casi las raíces, sólo casi, porque sus raíces estaban ahí, la ayudaban a renacer -una vez más-, y en el proceso de reconstruirse buscó sus memorias, algo que le diera indicaciones sobre hacia dónde creció antes.

Halló memorias de lo que fue cuando era niña-joven. Más acá no se recuerda claramente. Sabe que vivió, que respiró, que amó, que sufrió, pero los motivos específicos, lugares certeros, citas precisas no hay, ni habrá.

Un día escuchó por el radio una canción de la banda que todo arrolla a su paso, y rió con todas las ganas, porque lo que deseó muchos años en silencio, lo que rogó por que sucediera, puede suceder y ahora… ahora no lo quiere más.

Resisto

Minhas costas doem
E meu corpo esguio se contorce
Sou fraco, minha fraqueza me corrói
Toda a luz que há em mim se implode

Se mescla a minha alma ainda fraca
Se funde aos meus sonhos destruidos
Escrevo por que existo
E choro por que ainda existo

Eu sobrevivo a neblina
Meus castelos destruidos
Em destroços relatam a vida

Relatam a morte da minha alma
Sou forte porque existo
Tao fraco e ainda resisto

- ton-amour-ma