navidarl

Odios, envidias, cuchicheo castellano, tu familia conspirando en tu cocina comiéndose tu comida utilizando para secarse sus manos tu toalla blanca de la ducha tuya, un anciano resbalándose con la cáscara de un langostino, mal olor, frío y bebés marrones desnudos llorando en las calles. Amigo: este año, si tú no quieres, la Navidad no se acaba nunca.