nabateos

Los monumentos de Petra, el sol y los nabateos

movimiento del Sol sobre los cielos de Petra determinó la forma en que se levantaron los monumentos de esta y otras ciudades nabateas. Así lo revela el análisis estadístico sobre la posición espacial de sus palacios, templos y tumbas efectuado por científicos del Instituto de Astrofísica de Can

Interior del Monasteri - الدير on Flickr.

El Deir és un dels monuments més coneguts de Petra, tot i que hi ha que fer una bona passetjada per arrivar on està emplaçat.
Va ser construit al segle I d.C. pels nabateus en honor del rei Obodas I, pot ser era la seua tomba, pot ser un temple, o les dues coses. Si ets àgil, pots saltar els dos metres que hi han fins a la porta i accedir a les seues entranyes, com tots els edificis de Petra, al seu interior només hi ha una sala cúbica excavada a la roca, amb les parets nues, i un altar al fons que ves a saber per a que servia. La geologia i el pas dels segles han fet també la seua feina decorativa i adornen les parets amb diferents bandes i estrats de colors.

Al-Deir الدير (El Monasteri) Segle I d.C. Petra (Jordania).
Al-Deir الدير (The Monastery) 1st. century a.C. Petra (Jordan).

JORDANIA, la rosa del desierto.

En la encrucijada de la historia durante más de 2000 años, el reino de Jordania atesora antiquísimos monumentos y un espectacular paisaje desértico. Jordania ha acogido visitantes desde que las caravanas de camellos recorrían la legendaria carretera del Rey cargadas de incienso y especias. Mercaderes nabateos, legionarios romanos, ejércitos musulmanes y fervientes cruzados han atravesado esta tierra dejando a su paso monumentos espectaculares. A su vez, estos monumentos han atraído a una nueva ola de visitantes que desde principios del siglo XIX han quedado fascinados por este legado o han salido en busca de los orígenes de su fe.

Jordania, por lo tanto, no es ajena al turismo, y hay muchas maneras de disfrutar de una visita, ya sea en un corto viaje organizado o un circuito de interés arqueológico especializado, contratando un guía beduino al llegar o simplemente recorriendo el país al azar en un coche de alquiler. Solo se precisa una planificación mínima y un presupuesto modesto para visitar los principales lugares de interés.

La tolerancia es indispensable para acoger infinitas oleadas de visitantes, y Jordania ha cultivado al máximo esta virtud, absorbiendo en los últimos tiempos cientos de miles de refugiados de Palestina e Iraq, además de acomodar un creciente número de turistas a menudo insensibles ante los valores conservadores jordanos. El país se enfrenta a muchos retos, sobre todo en el campo de la modernización y el desarrollo urbanístico, pero sigue siendo uno de los países que mejor permiten hacerse una idea de Oriente Próximo.

¿QUÉ VER EN JORDANIA?

Nabateos, ammonitas, romanos, bizantinos… Jordania es el sueño de todo amante de los misterios y tesoros de la Antigüedad. También la tierra sagrada de Abraham, Moisés, Lot, Jesucristo y Juan el Bautista. Y alberga reservas naturales que son un santuario de biodiversidad. Pero sobre todo, el país más estable, seguro y progresista de Oriente Medio ofrece tres atractivos únicos en el mundo: la fascinante Petra, el hechizante Mar Muerto y el espectacular desierto del Wadi Rum.

Por sus reducidas dimensiones y gran diversidad, Jordania recompensa incluso las visitas más cortas con puntos de interés y actividades de categoría. 

Petra, es la joya más preciada de Jordania, una de las maravillas del mundo antiguo  y la simple razón por la que el viaje a Jordania ya vale la pena. Al menos una vez en la vida hay que visitarla. Deslumbrante y opulenta en su época de esplendor hace dos mil años, cuando era la encrucijada perfecta de las principales rutas comerciales entre Asia y el Mediterráneo; ciudad perdida durante siglos para el mundo occidental; felizmente recuperada a principios del siglo XIX por el aventurero suizo Burckhardt. Su perfecta combinación de arquitectura prodigiosa tallada en la roca y entorno natural deslumbrante seguirá hechizando durante siglos a cualquier viajero inquieto. 

Mar Muerto, las propiedades terapéuticas de las aguas de éste mar son conocidas desde la Antigüedad. A ello hay que sumarle el atractivo del lugar geográfico en el que se encuentra: en el lugar más bajo del planeta (más de 400 metros por debajo del nivel del mar) y en el espacio en el que se habrían alzado algunas de las míticas ciudades bíblicas, como Sodoma y Gomorra. 

Wadi Rum, sin duda, el paisaje desértico más espectacular e intacto de Oriente Medio. El escenario de la épica bélica de la Revolución Árabe que enfrentó a las tribus beduinas con el Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial. El mito de T. E Lawrence, más conocido como Lawrence de Arabia y encarnado por Peter O´Toole en el celebérrimo film de David Lean, añade valor intangible a la zona. Los paseos en jeep por la inmensidad hipnótica del paisaje natural de Wadi Rum  y la posibilidad de pernoctar en un campamento del desierto son sólo una parte, la más publicitada, de las experiencias recomendables. El viajero sagaz y amante del turismo activo encontrará un amplio catálogo de actividades seductoras: senderismo, escalada, patrimonio arqueológico, vuelos en globo.

Es un país pequeño, pero está lleno de cosas por visitar: Umm Qais, donde se encuentran los restos de la antigua ciudad romano-helenística de Gadara, y desde donde puedes disfrutar de unas vistas increíbles de Siria y Palestina; Jerash, una de las ciudades romanas más importantes y bien conservada del Próximo Oriente; Madaba, conocida por sus preciosos mosaicos de época bizantina, en cuya iglesia de San Jorge  se conserva un mosaico-mapa con la representación más antigua de la ciudad de Jerusalén.

¿POR QUÉ VISITAR JORDANIA?

Jordania es un país de contrastes donde conviven modernidad y tradición, allí puedes encontrar desde los centros comerciales más grandes y modernos, a los típicos mercados de especias y verduras; desde las discotecas abiertas a todos, a cafeterías donde difícilmente encontrarás a una mujer y, sobre todo no te deja indiferente. Éste país es mucho más que su capital, y la mejor manera de conocerla es hacerte con una buena guía y recorrer el país en trasporte público, o alquilando un coche, porque a diferencia de lo que la gente cree, Jordania es un país muy seguro en todos los aspectos.

Antes de preparar cualquier viaje a territorios que nos resultan exóticos y diferentes a nuestra cultura, como puede parecernos Jordania, es normal que nos preguntemos por el ambiente que respira el país en cuestión. Las noticias sobre Oriente Próximo nos resultan muchas veces inquietantes, pero aquí una noticia tranquilizante: Jordania es tranquilo y un país bastante seguro. No en vano se la llama la Suiza de Oriente Próximo. Puedes toparte con alguna manifestación y lo importante es que, por un lado debes estar prevenido, y por otro que confíes en sus fuerzas de seguridad, que tienen prestigio y fama de ser tan amables como el resto de jordanos. Pero lo más habitual es que tengas un viaje en paz, que sea incluso un viaje de inspiración y hasta espiritual, por todas las experiencias que vas a vivir.

Agendas Mundi XLVI - Museos de Jordania

Agendas Mundi XLVI – Museos de Jordania

En una amplia región repleta de toda clase de conflictos y violencia, Jordania es un refugio seguro – por el momento y esperemos que siempre siga así -. Un país que ha deleitado a los visitantes durante siglos con sus tesoros de patrimonio mundial, pueblos amables y paisajes desérticos bellísimos. Un lugar que da la bienvenida a todos sus visitantes: en su día, caravanas de camellos surcaban la…

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Jordania – Así es el majestuoso Tesoro de Petra, Patrimonio de la Humanidad

El Tesoro de Petra en Jordania

Seguramente ni el propio Johann Ludwig Burckhardt era consciente de la majestuosidad de la ciudad perdida que quería descubrir.

Burckhardt fue el explorador suizo que en 1812 descubrió Petra para los europeos.

Este suizo gran conocedor de la cultura árabe y un gran apasionado de las exploraciones, en su afán de poder ver la ciudad perdida de la que hablaba en la zona de Oriente Medio donde ahora se encuentra Jordania, llegó a convertirse al Islam para ganar la confianza de las tribus con las que vivía.

El Tesoro de Petra en Jordania desde el desfiladero Siq

Cuando ya se hacía llamar Ibrahim ibn Abdullah fue cuando pudo ver por primera vez el Tesoro de Petra,

Así se conoce el rincón más majestuoso de la que fuera la capital de los nabateos, civilización que se desarrolló al este de Palestina desde el siglo IV a.c. hasta el siglo I de nuestra era.

Cierto es que ahora, cuando visites Petra, no podrás tener la misma sensación de descubrimiento que tuvo Burckhart mientras recorría el Siq, el impresionante desfiladero de un kilómetro de longitud, con sus paredes de hasta 80 metros de altura, que te conduce hasta la ciudad perdida.

Detalle de la fachada del Tesoro de Petra en Jordania

El trajín de turistas, caballos, burros, camellos y calesas te impide emular esa sensación.

Visita Tesoro de Petra

Pero cuando en una de las zonas más estrechas del desfiladero llegas a divisar la imagen del Tesoro de Petra, sentirás una gran emoción por llegar ante lo que seguro se convertirá en uno de los rincones que más recordarás de tu historia viajera.

La habilidad del guía que te acompaña para dirigir tus ojos en el momento más apropiado hacia el Tesoro de Petra, te ayudará a engrandecer esa emoción.

Fachada del Tesoro de Petra en Jordania

Así al menos lo sentí en mi visita de Petra cuando Mahmud, el guía de nuestro grupo, propició que fuera una sorpresa encontrarte de repente ante su imponente fachada rosada.

El Tesoro (en árabe, Al-Khazneh) lo vislumbrarás entre las serpenteantes paredes del desfiladero, y a partir de ese momento, empezarás a hacer fotos con frenesí.

Eso sí, con cuidado de no ser atropellado por alguna de las calesas o caballos que circulan con turistas por ese muy estrecho tramo del Siq.

Turistas contemplando la fachada del Tesoro de Petra en Jordania

Una vez llegues a la gran explanada que se abre ante la fachada del Tesoro excavada en la roca, te quedarás ensimismado ante su inmensidad (43 metros de alto y 30 metros de alto), y al igual que los numerosos turistas que coincidirán en tu visita, dedicarás bastante tiempo a apreciar su belleza.

Ahí verás su gran tono rosado por los efectos de la oxidación sobre las rocas.

Turistas contemplando la fachada del Tesoro de Petra en Jordania

El Tesoro de Petra es una tumba real construida en el siglo I a.C. por los nabateos en estilo heleno, y hay muy diversas teoría sobre por qué se llama tesoro.

Cuando disfrutas de la contemplación de este impresionante monumento, puedes ver que la fachada está dividida en dos plantas, en las que destacan sus imponentes columnas, seis en cada una.

En el interior, donde no puedes entrar, hay una sala vacía de doce metros cuadrados con un hueco en el suelo, parece ser que utilizado para rituales dedicados a los diversos dioses de los nabateos.

En la parte alta de la fachada destaca la emulación sobre la piedra de una glorieta central circular. Y en las paredes de toda la fachada encontrarás diversos relieves con figuras que no se encuentran en demasiado buen estado.

Fachada del Tesoro de Petra en Jordania

Acércate a la escalinata que hay ante la puerta, la cual está vallada. Ante la misma podrás ver a través de un hueco la entrada a una planta inferior de esta tumba real, descubierta en 2003 tras unas excavaciones.

La sedimentación del riachuelo que hasta el siglo XIX bajaba por el Siq no nos permite ver la verdadera dimensión de dicha fachada, lo que nos da una idea de lo mucho que queda por excavar para terminar de sacar a la luz toda la inmensidad de Petra.

Si quieres ver fachada iluminada por el sol, por su orientación tendrás que ir a muy primera hora de la mañana. Pero según atardece, los rayos del sol que chocan contra las paredes del desfiladero resaltan el tono fuertemente rosado de la misma.

Fotos Tesoro de Petra

Aquí tienes más fotos del Tesoro de Petra, en Jordania.

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