nabatéen

  • Cuentan que el diablo una vez se enamoró y no supo que demonios hacer con ese vacío en el estómago. Cuentan que la miraba con ojos de ángel y que al tocar su piel se quemaba de pasión. Cuentan que Satanás conoció su propio infierno, en la boca de una mujer cuyos besos lo hacían un simple mortal. Cuentan que el diablo ya no es tan diablo y que se le puede ver caminando sólo con ojos de melancolía.
Que desgracia que hoy en día las personas en vez de ser auténticas y tener un gran corazón prefieran ser de plástico y tener un corazón de piedra para que no les hagan daño y puedan disfrutar de esa basura a la que llaman “amor”.
—  Recovecos de mi alma
Tan acostumbrada esta la sociedad al maquillaje y pintura, que al ver una persona sin ello, declaran haber visto un ángel.