mundo musulmán

Por que de todas as pessoas nessa sala, você automaticamente assume que fui eu quem joguei isso em você? Estou profundamente ofendida, não venha me culpar pelos seus problemas de confiança. Brincadeira, óbvio que fui eu. Você está estranhamente parecidx com uma lixeira hoje, devia cuidar disso.

James encontrava-se deitado nos jardins que juntavam Hogwarts e o Institute, lendo tranquilamente a seção de Quadribol presente no Profeta Diário. Os jogos logo começariam e, por isso, várias informações novas chegavam a todo momento. Sentindo a presença de alguém próximo a si, levantou sua cabeça, apertando os olhos que estranhavam a luz forte do sol.  —– Quer ler o resto do jornal? Eu só estou vendo essa parte, mesmo.

Mujer, sí lees esto. Que quede claro que eres maravilla y misterio. Que más vale quererte sin razones y amarte sin presiones. Que no eres un objeto ni un trofeo. Que eres lo que eres y nadie puede cambiar lo que eres. Y que cada día que abres los ojos, las cosas nacen y mueren contigo. Que si algo alegra al corazón y hace brotar milagros, eres tú y es tu sencilla existencia. No te desprecies frente al espejo, no te rebajes frente al mundo, no te derrumbes frente a nadie, eres furiosa y domadora de tu propio ser. Nadie puede interrumpir tu paso ni encadenar tu alma. Eres libre como el viento y ambivalente como el agua, que toma la forma de lo que toca. Eres como una mariposa, que vuela lejos pero jamás al sol. Eres tuya, no hay más verdad.
—  Dedicado a toda mujer en el mundo, Joseph Kapone