mujer con tatuajes

Siggy no se creía buena

Cali día 5

Llegué al hostal Iguana en el barrio de Granada, tomé un taxi de la terminal de autobuses y me recibió un chico negro y alto de nombre Alex. Me asignó un dormitorio junto al patio de fumar y al entrar una hermosa mujer con un tatuaje en el brazo dormía, tomé una ducha, salí a desayunar y de regreso a la habitación la chica recién salía del baño.

Vi que entre sus cosas había una guitarra y le pregunté que qué tocaba y dijo que algo de rock pero que aún estaba aprendiendo, era de Alemania, se llamaba Siggy, se sentó junto a mi cama, preguntó mi ocupación, le dije que era poeta.

En el mundo existen médicos, ingenieros, abogados, contadores, administradores; los poetas también son un oficio como cualquier otro, a nosotros nos toca describir las sensaciones y regalar las palabras que muchos no encuentran. Saqué un ejemplar de “De las estrellas a Sofía’ y le leí “Tan enamorado de ti". Se sonrojó, Siggy hablaba muy bien español, con una sonrisa, su voz en tono alegre pronunció: Cualquier mujer con esas palabras se enamora.

Siggy era artista, una chica sumamente inteligente, llevaba libros, guitarra, cuadernos, pinturas, confesó que también escribía poemas, pero que no se sentía muy buena para ninguna de las maniobras artísticas que ejecutaba.

Yo le aconsejé:

Cada cosa que haces es única, porque nadie tiene los ojos con los que tú miras el mundo, no necesitas tanto talento como crees, necesitas disciplina y pensar en que mereces lo que sueñas, si vas a soñar, al menos hazlo en grande, tu pensamiento no distingue lo que es real de lo que es fantasía. Las palabras que te dices a ti mismo construyen tu realidad, las palabras son un poder que subestimamos.

Siggy me enseñó que el sentimiento de no pensarnos buenos en lo que haces es casi universal.

Relatos Mochileros

anonymous asked:

Nunca me han gustado las mujeres con tatuajes, pero verte a ti me ha dado otra definición. Eres guapa, que digo, guapísima. Ojalá, en el lugar que estés, alguien siempre pueda abrazarte. Un abrazo.

Que jodidamente precioso es este mensaje. Yo ya los echaba de menos.

Mil gracias, de verdad.
Al corazón.
Mua.