mortalidad

La parábola de la flecha envenenada

“Hubo una vez un hombre que fue herido por una flecha envenenada.
Sus familiares y amigos querían procurarle un médico, pero el enfermo se negaba, diciendo que antes quería saber el nombre del hombre que lo había herido, la casta a la que pertenecía y su lugar de origen.

Quería saber también si ese hombre era alto, fuerte, tenía la tez clara u oscura y también deseaba conocer con qué tipo de arco le había disparado, y si la cuerda del arco estaba hecha de bambú, de cáñamo o de seda.

Decía que quería saber si la pluma de la flecha provenía de un halcón, de un buitre o de un pavo real.

Y preguntándose si el arco que había sido usado para dispararle era un arco común, uno curvo o uno de adelfa y todo tipo de información similar, el hombre murió sin saber las respuestas”.

Al leer la parábola la primera idea que nos viene a la mente es que la actitud del hombre herido es absurda y necia. Sin embargo, Buda nos está diciendo que todos nos comportamos de la misma manera sin darnos cuenta.

De cierta forma, todos estamos heridos con esa flecha envenenada ya que, antes o después, moriremos. Sin embargo, vivimos sin ser plenamente conscientes de nuestra mortalidad, por lo que a menudo le damos una importancia excesiva a cosas intrascendentes que nos impiden disfrutar del presente sumiéndonos en un estado de preocupación innecesario.

Parábola Budista

Aquí estoy, perdiendo la cordura y embriagando mis pensamiento a consecuencia de tus ojos y del dulce arrullo de tu voz; luchado en contra de mi propia mortalidad y tratando de no perder el control, pues lo que pediré en súplica continuación, me es de suma importancia y de una vital necesidad para mi ya agonizante corazón.
Y por eso: Ven…


Ven pues quiero susurrarle a tu piel los versos que me haces sentir tras cada amanecer pensado en a ti.


Toma mi mano y siente la calidez de mi alma y el fuego que enciendes con una sola mirada.


Acércate un poco más, porque ya preciso dejar en completa libertad cada beso que ha quedado preso en el tiempo y en la espera de nuestro encuentro.


Abrázame muy fuerte, pues necesito que percibas piel a piel como este amor que te tengo crece y se vuelve incontenible dentro de mí.


Quédate esta noche, y te mostraré como nacen las estrellas y se forman las constelaciones en medio de la oscuridad.


Y por favor, luego de esto no te marches, porque estoy dispuesto amarte por lo que me reste de vida y lo que me quede de tiempo sobre esta existencia que ya es más tuya, de lo que alguna vez fue mía.

—  jorgema || Incontenible súplica de amor.
Foi numa dessas conversas cotidianas que eu percebi que as pessoas não se importam com o que te faz feliz. Você não pode simplesmente fazer o que te deixa bem, sem que alguém te aponte o dedo dizendo que é errado. Você, por exemplo, não pode namorar alguém do mesmo sexo, porque a sociedade diz que é errado. Somos produtos descartáveis, somos produzidos por pequenos microempreendedores chamados de “Pai e Mãe”, e temos validade que é a nossa morte. A ANVISA é a sociedade, e ela como sempre faz questão de informar o consumidor, que de certa forma também somos nós, sobre - nós - os produtos. Assim nos estipulando rótulos e informações que “nos ajudará a sobreviver”. Nos consumimos até o nosso próprio fim. É engraçado como somos obrigado a nos homogeneizar em um só tipo de criatura, você não pode seguir seu sonho de cursar algo que não ganhe tão bem, não pode planejar um futuro sem incluir filhos, não pode se relacionar com alguém mais velho, não pode ser mãe solteira, não pode ter mais de 30 anos e não ter um marido, dentre tantas outras coisas que são consideradas erradas e tudo isso só por padrões e tabus que não são relevantes, tudo isso porque nós somos produtos de um ser, e não podemos desapontar os consumidores, nossa política, cultura, religião, opinião e livre arbítrio “tem que agradar os outros”, não podemos ter defeito, porque produtos defeituosos são deixados pra trás, excluídos da linha de produção, destruídos, e refeitos. E de certa forma não podemos perder nossos produtos, até porque quanto menos defeitos, mais lucros. Somos produtos descartáveis, e não podemos ser reciclados, porém somos consertáveis. Mas a verdade é que eles sempre vão te julgar, te rotular, e te colocar em um grupo social para que mesmo que seja diferente da maioria, seja igual a uma minoria. Sempre. Independente do que você escolher ser. Eles não percebem que hoje somos o que somos pois as pessoas foram diferentes um dia. Imagina se nos acostumássemos a viver sem a energia elétrica? Imagina se nos acostumássemos a viver com uma grande mortalidade infantil? Eles não percebem que o que temos hoje é fruto do diferencial desses produtos, até porque, do que seria uma lâmpada sem energia, do que seria um carro sem suas rodas. Então não deixe o que te faz bem de lado, não deixe de ser quem você quer ser, sua felicidade é mais importante que qualquer rótulo. Queira sim descobrir a cura do câncer, queira sim criar um país melhor, quem sabe você não muda o mundo, e entra pra história do mundo por criar um mundo novo, quem sabe no futuro meus filhos não leiam seus nomes nos livros de história. Até porque eles têm medo do que é diferente, porque o diferente é imprevisível, e às vezes sem querer pode ser melhor.
—  Somos descartáveis. Romeuemcrise & Inaptar
Não sou o que deveria ser – sim, quão imperfeito e falho! Não sou o que desejo ser – detesto o que é mal e quero me apegar ao que é bom! Não sou o que espero ser – em breve, em breve me despirei da mortalidade e, com ela, de todo pecado e imperfeição. No entanto, embora eu não seja o que deveria ser, nem o que desejo ser, posso dizer verdadeiramente: não sou o que era antes – um escravo do pecado e de Satanás. Posso me unir de coração com o apóstolo e reconhecer: “Pela graça de Deus, eu sou o que sou”.
—  John Newton
Nacer desde el interior para trascender...

Estás muy seguro de tu ciencia. Me dices que es capaz de crear un paraíso aquí en la tierra. Que es capaz de cortarle las alas a la mortalidad del cuerpo. Que es capaz de retener la felicidad en el corazón humano por tiempo indefinido. Y tú, apoyándote en su fundamento, te sientes tan seguro como seguro se siente un árbol cuando no hay temporal o como seguro se siente un perro al lado de su amo.

Pero sin embargo, yo te digo que toda esa seguridad que necesitas es síntoma de tu propia inseguridad. Yo te digo que nada de fuera podrá sustentarte cuando te caigas si dentro de ti no has nacido aún.

Tu ciencia ha creado vehículos potentes para trasladarte, venciendo al tiempo, de un lugar a otro; pero yo te digo que, antes de que naciera tu generación y la generación de todas las generaciones que llenan esta civilización, ya el hombre, que había despertado su interioridad, podía desplazarse a la velocidad del pensamiento y estar en cualquier lugar a voluntad.

“No es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita” o “La sabiduría está en saber aprovechar lo que tienes y no en conseguir lo que deseas”

He tocado con mis manos heridas el corazón del hombre y ha nacido un jardín en el corazón. Un jardín… Un jardín de esperanzas.

Guardo un secreto muy hondo para ti. Para ti que buscas más allá de los moldes que te establecieron y pensaron aún antes de que tocases la vida en este nuevo cuerpo.Guardo un secreto para ti. Recorre la tierra silo deseas para que te enseñen a vivir; mas recorre todas tus interioridades para aprender a vivirte. Y vívete… vívete porque así Todo se vivirá en ti. Ámate y así Todo se Amará en ti.Y por encima de todo Sé… Sé tu mismo aunque con ello tengas que llevar una guerra dentro de ti y otra fuera.

CayetanoArroyo

Porque...

Porque no sabía.
Porque no tengo ganas.
Porque me violaron.
Porque soy muy chica.
Porque soy muy grande.
Porque me dijo que me iba a dejar.
Porque me obligaba cada vez que yo no quería.
Porque se rompió el forro.
Porque no es mi novio.
Porque no somos nada.
Porque me van a echar de mi casa.
Porque en la salita este mes no había pastillas.
Porque nadie me explico como cuidarme.
Porque en el colegio no tuve educación sexual.
Porque las enfermeras del hospital me dijeron que mientras lactara no iba a quedar otra vez.
Porque el cura me dijo que Dios me iba a castigar si hablaba.
Porque fui a ponerme el diu y no había personal.
Porque en las farmacias no me quisieron vender la pastilla del día después. Porque tenía que estar recetada, decían.
Porque me van a echar del trabajo.
Porque ya tengo siete.
Porque no puedo mantenerlos.
Porque fue sólo una noche.
Porque estaba drogada.
Porque estaba media en pedo.
Porque tengo una capacidad cognitiva.
Porque no voy a poder seguir estudiando.
Porque se me van a cagar de risa en el colegio.
Porque no voy a conseguir trabajo.
Porque me van a juzgar.
Porque no quiero en este mundo de mierda.
Porque no quiero.
Porque no.
Porque no importa el por qué.
Porque mi cuerpo es mío, es mi decisión.
La principal causa de mortalidad en Argentina son los abortos clandestinos.
Porque las que mueren son las mujeres pobres.
Aborto legal, seguro y gratuito. Con Ni una menos no chamuyas.

Sou uma estante de livros vazia, útil para diversas funções, mas completamente abandonada. Antes, essa costumava ser a minha vida: Em um momento eu tinha tudo a oferecer, mas como sabemos, o tempo passa, e com a mesma constância que ele fazia isto, mais de mim ia sendo deixado de lado, esquecido. E posso admitir, das muitas vezes que o que fazia parte de mim foi dito como emprestado, grande parte das pessoas acabavam roubando-me, e a partir daí, os pequenos espaços de mim iam ficando cada vez mais vazios. Bem, ainda que eu criasse esperanças de que tudo um dia voltaria a mudar e acabar me acrescentando novamente, nada acontecia. É como se por mais que eu estivesse ali e todos me vissem, ninguém conseguisse se ver na capacidade de me preencher. Até que chegou um dia em que eu finalmente descobri: nada é em vão e também, tudo tem o seu tempo certo. Às vezes nos vemos tanto na necessidade de sermos completos por alguém que acabamos esquecendo que isso não parte da iniciativa de ninguém, mas sim da nossa. Claro, houveram dias péssimos, e ainda há, mas a partir do momento em que eu reconheci o meu valor, a completude não estava mais em função de nada, era apenas eu e uma quantidade enorme de leitores indo e vindo, e eu conseguia sentir que estava ali, e ainda que mera fosse a minha presença, nada me impedia de cultivar a felicidade, o que até hoje venho fazendo. Ainda espero, com toda certeza, que um dia tudo volte a ser como antes, ou até mesmo melhor, porque se eu ainda não fui lançado no mar de mortalidade, ainda faço a mínima diferença na vida de alguém, ou talvez não. Mas é assim que as coisas funcionam, vivemos um dia após o outro cheios de anseios, de esperanças, e em parte, são estas as coisas que fazem com que a nossa presença valha realmente a pena, talvez não para os que nos enxergam, mas para nós, e por uma série de razões, isto basta. Ora, haverá um tempo em que nossos dias se esgotarão, então por que não viramos aptos a seguir em frente com o que está ao nosso alcance? Sofrer pelo que não existe apenas nos torna mais árduos.
—  O Diário de Willem Adkins.

PANDORA: La primera mujer, creada por Hefesto en un encargo de Zeus, el objetivo de su creación era castigar a los hombres por haber robado el fuego (gracias a Prometeo). Afrodita le infundio sensualidad y gracia, atenea el dominio de las artes (como el telar), Hermes encargo que fuera una criatura con un carácter inconstante y seductor. Todo esto para traer “un bello mal” algo que haga sufrir y gozar a los hombres. Por último, Zeus le regalo una caja (un ánfora en el mito real), que contenía todos los males del mundo. los hombres habían vivido libres de penurias hasta que Pandora (engañada) abrió la caja y libero los males (como la mortalidad y el sufrimiento), lo único que le dio consuelo a los hombres es que también había esperanza en la caja y fue liberada al final.