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Can one word – Bayh – win Democrats control of the Senate?
Republicans have lots of material, but not a lot of time, to sully a family political brand that goes back six decades in Indiana politics. By SEUNG MIN KIM

INDIANAPOLIS — He’s an opposition researcher’s holy grail: a former senator who cashed in after leaving office by working for a Washington lobbying firm and serving on corporate boards, while buying expensive out-of-state homes and rarely showing up in the state where he now wants to serve again.

By the normal laws of politics, Evan Bayh shouldn’t have a prayer in the Indiana Senate race this fall. And six weeks after he jumped into a race Republicans assumed they had all but won, the former Democratic senator and governor is under growing scrutiny over how much time he spends in Indiana and whether he has profited off his Senate career. Not to mention that he’s a moderate Democrat in a red state that Republican presidential nominee Donald Trump is expected to win, perhaps by double digits.

Yet none of that will likely matter come Election Day.

The Bayh brand still goes a long way in Indiana, and he’s betting that his family’s six-decade bond with voters is too durable for Republicans to tear down in a few months. Bayh’s surprise decision to run again for the Indiana Senate seat he held for a dozen years not only upended the once-assured GOP victory here, but also vaulted the state high on the list of likely Democratic wins this November and bolstered the chances that Senate Democrats will regain the majority they lost two years ago.

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Peligra el control republicano del Senado de EEUU por el auge demócrata y por Trump…

La Presidencia de Estados Unidos es el premio más preciado y poderoso de la elección del 8 de noviembre, pero la lucha por el control del Senado federal es también una batalla de grandes proporciones. Inclusive, su resolución afectará sustantivamente la capacidad de maniobra de quien ocupe la Casa Blanca y delimitará su capacidad de gobierno.

Los republicanos controlan el Senado apenas desde 2014, uno de sus mayores logros desde 2008, a lo que hay que sumar que desde 2010 dominan también la Cámara de Representantes. Eso les permitió oponer un poderoso freno a las iniciativas de gobierno de Barack Obama, y es una de las causas del atorón legislativo que se ha vivido por años en el país.

Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana en el Senado, dejaría de controlar la Cámara si los demócratas arrebatan de cuatro a seis escaños. (AP) 

Pero ahora, los demócratas parecen en capacidad de recuperar el control del Senado, una posibilidad que es ominosa para los republicanos y que, en cierto sentido, se le ha achacado al arrastre negativo que ha tenido en varias contiendas senatoriales el cáustico peso de Donald Trump.

Para controlar el Senado los demócratas necesitan añadir a su bancada cuatro escaños (si Hillary Clinton gana la Presidencia y Tim Kaine, como vicepresidente, ejerce su voto de desempate en la Cámara Alta) o cinco escaños si gana Ttrump (y algunos sitúan esos números en cinco y seis). 

No es un objetivo fácil pues, a diferencia de la contienda presidencial donde los mismos candidatos se exponen a los votantes a escala nacional, en las elecciones al Senado cada contienda tiene sus personalidades con niveles de arraigo y capacidad de operación a escala local muy variadas.

En todo caso, como señala The Upshot de The New York, actualmente el Partido Demócrata tendría un 60% de probabilidad de tomar control del Senado dado que, hasta el momento, las encuestas indican que en Illinois, New Hampshire, Indiana, Pennsylvania y Wisconsin los demócratas le arrebatarían el escaño a los republicanos.

Con todo, es pronto aún para dar veredictos pues esas contiendas podrían girar y, además, hay también escaños demócratas en riesgo de ser ganados por los republicanos, en específico en Nevada, y otras posiciones actualmente en manos republicanas que, pese a que las encuestas les favorecen, podrían cambiar de color, como es el caso de Ohio, Florida o Arizona.

Mark Kirk, senador republicano por Illinois, es de los que más difícil tienen frente a sí la búsqueda de la reelección. (AP)

Y hay análisis que pintan el panorama mucho más azul: The Huffington Post colocó hace unos días en 78% las probabilidades de que del 8 de noviembre surja un Senado bajo control demócrata

Y aunque en The Upshot se comenta que la fortaleza de las probabilidades de triunfo del Partido Demócrata existen sin considerar el fenómeno de Trump, análisis como los de FiveThirtyEight señalan que el efecto del magnate en este proceso más que impulsar a los candidatos republicanos los estaría mermando. Y de allí el malestar que existiría entre muchos republicanos, que ven el espectro del desastre en las elecciones del 8 de noviembre en la posibilidad no sólo de que Clinton gane la Presidencia sino que el Senado, cuya conquista fue un triunfo mayúsculo del movimiento conservador, se revierta a control demócrata.

Según FiveThirtyEight, la caída de Trump en las encuestas recientes tiene como correlato (lo que podría interpretarse en cierto modo como una consecuencia) una caída en la intención de voto de los candidatos senatoriales republicanos en seis de ocho contiendas clave, suficientes para dar un giro en el control de la Cámara Alta si esa tendencia se mantiene hasta el día de la elección.

Harry Reid, líder de la minoría demócrata en el Senado, se retira y su escaño está en cerrada disputa con los republicanos. (AP)

Con todo, y considerando que además del factor exógeno de Trump cada contienda tiene sus peculiaridades, sería prematuro echar las campanas al vuelo en el campo demócrata. Trump, para empezar, ha mejorado un poco en los sondeos y la intención de voto en cada contienda específica aún puede modificarse.

Pero lo que al parecer irrita a muchos republicanos y da ímpetu a los demócratas es que una elección que podría haber sido prolífica de triunfos de la derecha por lo inusual de que un partido gane tres elecciones presidenciales al hilo (sucedió por última vez en 1988 y antes de eso el antecedente más cercano se remonta a 1948), por los claroscuros de la presidencia de Obama y de la candidatura de Clinton y por el ímpetu conservador mostrado entre 2010 y 2014, se estaría descomponiendo tras la irrupción de Trump y los propios lastres republicanos.

Los demócratas tienen también sus problemas y riesgos, pero por el momento, a reserva de lo que suceda de aquí al 8 de noviembre, tienen las probabilidades de triunfo cargadas, un poco, a su favor.

Sigue a Jesús Del Toro en Twitter: @JesusDelToro

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Tech CEOs and top Republicans met on a private island to stop Trump

Like something out of a Bond movie, last weekend, the titans of the tech industry flew out to a private island resort off the Georgia coast to meet with top Republicans at the American Enterprise Institute’s World Forum. Though many topics about governance and business were discussed, the Huffington Post reports that the “main topic” was stopping Donald Trump. At the forum, Karl Rove reportedly dissected Trump’s biggest weaknesses.

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20-year-old Bernie Sanders organizing a protest against segregated university housing at his Alma mater, the University of Chicago in 1962

“We feel it is an intolerable situation when Negro and white students of the university cannot live together in university-owned apartments,” Sanders said at the protest. Sanders and 32 other students then entered the building and camped outside the president’s office, performing the first civil rights sit-in in Chicago history

Sanders is one of only two sitting United States Senators who was personally in attendance at Martin Luther King, Jr.’s “I Have a Dream” speech. The other was Senator Mitch McConnell.

Child finds loaded gun in House Speaker John Boehner’s Capitol bathroom

A child reportedly found a loaded Glock handgun in the bathroom suite of Republican House Speaker John Boehner in what is just the latest of a string of Capitol security missteps, Roll Call’s Hannah Hess reports. But this is not an isolated incident. In January, a member of Senate Majority Leader Mitch McConnell’s security detail left a loaded gun wedged into the seat-cover dispenser in a Capitol Visitor Center bathroom. And in April, a janitor found a loaded Glock in plain sight while cleaning the Capitol Police headquarters.

Third time in recent months that Capitol security officers have left loaded guns in publicly accessible areas

When Sawyer asked if Jenner cheered when Obama became the first president to even say the word “transgender” in a State of the Union address, the 65-year-old replied that he “would certainly give him credit for that.”

“But not to get political,” Jenner continued, “I’ve never been a big fan, I’m kind of more on the conservative side.”

“Are your a Republican?” Sawyer asked in response, to which Jenner replied, “Yeah! Is that a bad thing? I believe in the constitution.”

“Do you think that would be an unsettling thing for some people in the conservative wing of the party?” Sawyer asked.

“I’ve thought about that,” says Jenner, adding that neither political party has a monopoly on understanding.

Sawyer then asked Jenner if he would go to Mitch McConell and John Boehner and ask them to help champion this cause. Jenner responded that he “would do that in a heartbeat, yes, and I think they would be very receptive.”

Full Business Insider article here

Paul Ryan and Mitch McConnell want Donald Trump to appoint the next generation of judges. They want those judges to tilt the law to favor big business and billionaires like Trump. They just want Donald to quit being so vulgar and obvious about it. Donald Trump chose racism as his weapon, but his aim is exactly the same as the rest of the Republicans. Pound the courts into submission to the rich and powerful.
— 

Sen. Elizabeth Warren

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The Constitution of the United States is at stake.  Article II, Section 2 clearly provides that the President, and the President alone, nominates judges.
— 

Senator MITCH McCONNELL, in 2006.

In 2016, with the prospect of President Obama filling a vacancy on the SCOTUS bench, McConnell’s forgotten about all that shit, though.

Good thing we have his own words to use against him.

(via)