mis llaves

Lo peor llego justo después de haberte robado un beso;
sin darme cuenta te entregue mi alma junto
con mi saliva,
y lacere mi corazón para
dejarte entrar por la ventana,
porque todas las puertas estaban cerradas,
porque no quería volver a querer a nadie
que no tuviese tus ojos
tus pestañas.

Y luego,
me di cuenta que bailabas
en mi cuerpo,
que te dejabas frágil en mis manos,
que te escurrías en mi lengua
para luego refugiar tu barbilla
en mi pecho.


Te costaba bajarte el cierre de la espalda,
no vaya a hacer que vuelen todas la primaveras.


Entonces, empaque todas mis pinturas;
aquellos retratos que había pintado antes de conocerte,
pero que ya hablaban de ti,
de ti, de ti, y me quede sin relojes
y mis bolsillos olvidaron
todas mis llaves
para no regresar jamás.

Sin darme cuenta,
en aquel beso que te robe,
se me fueron todas las palabras;
los diccionarios se quedaron vacíos
y sin adjetivos. Las mariposas
dejaron de extender sus alas para ir
descalzas por el mundo… y cuando abrí los ojos,
solo vi tu luz, y ya no había más daño,
en cambio,
cuando probé
el aleteo de tus brazos,
supe que había perdido cada uno de los trenes;
que mi jardín jamás volvería a escupir flores
en verano.

—  Álex Hernández.
Siempre vienes y me haces creer que hay algo entre nosotros, que una leve chispa de esperanza ha resultado después de todo el tiempo que has estado haciendo castillos en mi imaginación. Siempre vienes y me haces creer que ahora todo va enserio, que los reclamos ya no tendrán sentido y que el color de tus palabras pintarán ese lienzo gris donde no alcanzo a dibujarte. Pero sucede que siempre vienes con la intención de satisfacer tu ego por creer que me tienes, te gusta pensar que no has perdido la llave de mi corazón y me tienes seguro. Siempre vienes con todo sin atreverte a nada
—  Quetzal Noah
Siento que todos han escuchado, o leído, en algún momento, una frase en inglés que dice que el hogar es en donde se encuentra el Wifi. Es una frase graciosa que, en mi caso, resultaba un poco cierta, sólo un poco, Hasta que Deggendorf lo convirtió en uno de los pilares de mi idea de hogar.
Hoy mi hogar es en donde está mi internet, en donde están mis cosas (todo lo que cupo en dos maletas y no se pasó del límite de peso permitido por la aerolínea), el lugar al que llego a descansar hasta que entro y me doy cuenta de que tengo que limpiar, lavar, cocinar y más.
La semana pasada tuve una conversación, sobre la palabra hogar, con una amiga que lleva un año viviendo y trabajando en Alemania. Me dijo que ella sigue refiriéndose a México como su hogar. Estábamos sentados en la sala de su departamento y le pregunté que si México era su hogar/casa ese lugar qué era para ella, ¿su cama? ¿Su hotel? Su departamento es su casa pero su hogar sigue siendo México porque no se siente cómoda en Alemania.
El hogar es una idea, una sensación que está llena de sentimientos, recuerdos, olores y sensaciones. Podemos tener más de un hogar y seguro tendremos varios hogares a lo largo de nuestras vidas. Pero a veces tenemos un único hogar y no habitamos en él. 
Hoy mi casa es el lugar en el que está mi ropa, los objetos que traje de México y lo que he comprado desde que llegué. Pero aún no es mi hogar.
Ayer me quedé afuera del lugar en el que vivo. Salí sin agarrar la llave y no me di cuenta. Afortunadamente me salvaron un par de jordanos que conocí el fin de semana. Abrieron mi puerta con una credencial y no tuve que dormir en el piso de alguien más. Frente a la puerta cerrada con la imagen clara en mi mente de la llave sobre el escritorio comprendí que Deggendorf no es mi hogar. No tenía idea de qué hacer, no sabía a quién acudir, no conocía los números, no contaba con teléfono, estaba en pijama y pantuflas en el pasillo de un edificio que casi no conozco, en un país que apenas estoy descubriendo y en una ciudad que me es ajena. Me sentí como un naufrago flotando a la mitad de la nada sin saber cuál es el norte, ni a qué distancia se encuentra la costa más cercana.
Hogar es el lugar en el que te sientes a salvo de todo. Apenas tengo dos semanas en Alemania y cinco días en Deggendorf. Necesito hacer de Deggendorf mi hogar.
—  Diario de Bavaria, Ave Literaria.

Tenía los ojos más bonitos nunca vistos,
mas tenía el corazón desdichado.
Tenía el alma llena de mordiscos
y un amor descafeinado.

Tendrías que haberla visto correr
tras caricatos, palmeros, cantautores.
Tendrías que haberla visto morir
de mal de amores.

Bruja de corazón sucio
como un lavabo de hombres:
princesa del subterfugio,
voy olvidando su nombre.

Bruja de corazón roto
como un cristal contra el suelo,
ya no me duerme su foto
las noches que me desvelo.

Tenía un billete
de ida y vuelta a mi cabeza,
el finiquito por despido en mi memoria.

Tenía la llave de la puerta
de salida de mi vida,
de mi mente, de mi historia.

Tenía un trato con Lucifer,
salió perdiendo,
resultó que era mi amigo,
lo conocí en el averno
que escondía tras su ombligo .

Tenía una boca desbocada,
quiso y no pudo, ser hada,
el cuento le traicionó.

Tenía lo que yo, es decir, nada,
una mañana desolada,
hasta el sol la abandonó.

Tendrías que haber olido su piel,
aquel perfume se perdía entre sus dudas,
jamás le trajo una carta
el cartero de Neruda.

Made with Spotify
¡Sorpresa!

Sorpresas. Hay de todos los tipos. Hay sorpresas buenas y las hay malas. Hay gente que odia cualquier tipo de sorpresas, y hay otros que las aman, por más minúsculas que sean.
Oh Samuel, él siempre era de los que amaban dar sorpresas, a veces me daba unos chocolates, a veces llegaba al apartamento con unas flores, a veces traía comida rápida, a veces me llevaba a restaurantes lujosos, así era Samuel, con él no sabías que esperarte, él si que era una auténtica sorpresa.
Un día más con Samuel, un día más con alguien que amaba tanto, y como no, al llegar a nuestro apartamento me esperaba una gran sorpresa.

-¿qué es esto?-pregunte al ver una caja con mi nombre frente a mi puerta-¿has sido tú?

-quizá si, quizá no, tienes que abrirla para descubrirlo.

Y así hice, desenvolví con cuidado la caja, en esta venía una nota junto con una llave.

-léela.

-“está es la llave a mi corazón, para abrirlo tienes que seguir las pistas que he dejado, por lo pronto ve a cambiarte de ropa, es un día importante”.

Me giré para ver a Samuel, me dedico una sonrisa tímida.

-anda, por qué no haces lo que la nota indica Guille.

Abrí la puerta del apartamento, y me dirigí a mi habitación, vi como había una nota en la puerta del armario.

-¿en qué momento la pegaste?-fue lo primero que pregunte al verla.

-uno tiene sus trucos-respondió guiñándome el ojo-anda, espero no tener que recordarte que leas cada nota.

-“he dejado una camiseta nueva en tu armario, me encantaría que te la pusieras, en esta prenda se encuentra la siguiente indicación”

Abrí el armario y precisamente me topé con una camisa blanca con botones negros, en una de las mangas había otra nota.

-¿te he dicho alguna vez lo fantástico que eres?

-no lo suficiente chiqui, pero eso no importa.

Me quité mi camiseta roja y la tire a la cama, quite del gancho la camisa que me dio Samuel y me la puse.

-te ves tan guapo así.

-anda calla, que él que si que se ve espectacular en camisas eres tú.

-te quiero, ¿lo sabes no? Anda lee la otra nota.

-“Seguro que recuerdas donde nos conocimos, fue un día que cambio el rumbo de mi vida, ahí encontraras otra pista al destino final”, a ver si no recuerdo mal nos conocimos en el parque frente a la antigua casa de tus padres.

-eso es correcto, anda, yo conduzco.

Nos montamos en su auto, por más que preguntaba no me decía nada, ¿ahora con que me vas a sorprender Samuel?
Tardamos seis minutos en llegar al parque, Samuel y yo nos conocimos hace ocho años en los columpios, precisamente ahí estaba la nota.

-“qué bonito fue el día que me topé con mi chino favorito, cuantas bromas hacíamos, éramos unos chiquillos, te conté que me gustabas un año después de conocernos, ¿recuerdas donde fue eso?”, ¡como olvidarlo! Fue en el cinema mientras nuestras madres compraban los boletos.

-veo que tienes muy buena memoria mi niño-me susurró Samuel al oído-y te mereces un premio.

Tomo mis mofletes y plantó un delicado beso en mis labios.

-¿nos vamos al cinema? Queda a dos cuadras de aquí.

Caminamos hacia el cinema tomados de la mano mientras recordábamos pequeñas anécdotas de nuestra adolescencia, la mayor parte de nuestros recuerdos eran juntos.

-yo sé que soy chino pero no ciego, ¿tenías que dejar una nota del tamaño de un cartel?

-pero que dramas haces guille.

En realidad solo era más grande que las notas anteriores, pero me divierte picarle.

-la leeré, “aún no olvido lo rojos que estaban tus mofletes cuando me dijiste que también te gustaba, apenas y vimos la película pues sólo nos veíamos a nosotros, pero basta del inicio, nuestro primer año juntos nos fuimos al retiro a un picnic, compre helados, ¿recuerdas de donde eran?”, tío me lo dejas difícil, ¿sabes cuantas benditas heladerías hay en Madrid?

-pero cerca del retiro no son tantas tío, solo hay dos.

Rodee los ojos y Samuel río.

-si recuerdas de que sabor eran los helados te perdonare el hecho que no recuerdes el nombre de la heladería.

-fresa con chocolate, escogiste ese sabor porque sabías que amaba las fresas y tú amabas el chocolate, “¿que mejor que complementar?” Dijiste tú.

Samuel sonrío ladinamente y volvimos al auto, el retiro quedaba a diez minutos de aquí, y si bien no pude lograr que Samuel me diera pistas logre que nos echáramos unas risas, llegamos a la heladería, la verdad es que no la recordaba.

-buenas tardes jóvenes, ¿en qué puedo servirles?

-dos de fresa y chocolate-dijo Samuel.

El hombre asintió y nos sirvió dos conos del helado que Samuel pidió, en el mío había una nota colgada.

-¿como? ¿Tu? ¿Haz hecho…

-Si, digamos que conozco al dueño.

Nos sentamos en una banca del retiro a charlar y a comer nuestro helado, cuando terminamos decidí leer la nota.

-“veo que vas a la mitad del camino, me agrada recordar y revivir momentos tan especiales como ese, ¿no crees que es hora de ir al auto? Creo que la guantera guarda algo”

Dirigí una mirada a Samuel y tome su mano, camine deprisa al auto y me metí al lado del copiloto para abrir la guantera y encontrar una rosa roja con una nota.

-me sorprendes cada vez más-comente antes de comenzar a leer-“es un alivio que no hayas abierto la guantera antes y si lo hiciste, guarda esta nota hasta que sea su turno. Quiero que me guíes al lugar donde fue nuestra primera vez”

-¿estás esperando que vaya a casa de Karla? ¿Bromeas?-él negó con la cabeza-¿que voy a decirle? ¡Hey karla! ¿Que tal tu día, ¿puedo ir a tu cama un momento?

-tío claro que no, solo vamos ¿ si?

-¿tú quieres hacerme pasar vergüenza?

-que pesado eres Guille, vamos ya.

Tomo mi mano y fuimos al auto de nuevo, en este momento estaba temblando, aún recordaba ese momento con exactitud y con solo pensarlo lograba estremecerme.

*Flashback*

Era la noche de graduación de bachillerato, karla organizó una fiesta para celebrarlo, todos habíamos terminado esta etapa con excelentes calificaciones gracias al apoyo que nos dimos y como no, había que festejar.
Samuel convenció a mis padres de que pudiera ir ya que a mí madre no le agradaba el rollo de asistir a fiestas.

-te dijo a mi niño en tus manos Samuel, no quiero que tome ni una sola gota de alcohol ni consuman nada extraño.

-te prometo que lo voy a cuidar Carmen, tal como si fuera mi hijo.

-vale, confío en ti, diviértanse chicos.

Salimos de casa de mis padres y Samuel condujo a casa de Karla, estaba a unos quince minutos de mi casa por lo que bobeamos durante el camino.
Al llegar ya había mucha gente dentro, tanto compañeros de instituto como de otros grados e instituciones, y estaba seguro que aún faltaba gente por llegar.
Fue una noche divertida, no hubo un momento en el que mi sonrisa desapareciera.
Ni Samuel ni yo consumimos una sola gota de alcohol.

-creo que es hora de irnos pequeño-me susurró Samuel al oído.

-pero quiero quedarme un rato más.

-es muy tarde y tu madre va a matarme, muchas gracias por invitarnos Karla.

-¿estáis jugando? No voy a dejar que vuelvan tan tarde, os puede pasar algo, llamen a sus padres y quédense en mi habitación.

Samuel me miro un segundo, y asintió con la cabeza, se hizo cargo de hablar tanto con sus padres como con los míos.

-mi habitación era al fondo a la izquierda, yo estaré en el piso de abajo con Alejandro, y al principio del pasillo se quedarán Sara y Marcos, si necesitan algo no duden en avisarme si necesitan algo.

-es muy amable de tu parte Karla, gracias.

-anda no es nada Guillermo, ¿para que están los amigos si no?

Subimos a la habitación de Karla, era bastante amplia y con decoración sencilla.
Al principio solo charlamos un poco, y siendo sincero aún sigo sin saber que fue lo que me armo de valor a comenzar a besarlo, esos besos aumentaron a ligeras caricias, ya habíamos vivido esto antes pero cuando coló su mano debajo de mi pantalón sabía que las cosas iban a tomar otro rumbo, fue nuestra primera vez, él fue suave y pasional, yo sentía que me moría, estábamos más que unidos, sigo creyendo que el ruido que ocasionamos se escucho por toda la casa aunque Samuel siga afirmando lo contrario.

*Fin del Flasfhback*

-¿en que piensas chiqui?

-en nada-susurre.

-ya claro, te has ruborizado a mí no me engañas, has pensado en ese día, ¿cierto?

Asentí ligeramente, Samuel soltó una risita.

-¿recordaste cuando me rogabas por más? ¿O cuando te bese ahí?

-eres un sucio, cállate ya.

Y aunque si pensé en esos momentos que el dijo, no lo admitiría, después de tanto tiempo juntos seguía siendo tímido en ciertos aspectos.

-hemos llegado.

Por suerte el auto de Karla estaba aparcado frente a la casa, me había librado de la posibilidad de que su hermano nos abriera a la puerta.
Tocamos el timbre, unos segundos bastaron para que Karla nos abriera.

-¡pero si es mi parejita preferida!

-¿como estas Karla?

-genial, ¿y tu guille?

-estoy bien también, eh, Samuel me dijo que viniéramos por…

Su mirada se posó en Samuel y asintió.

-oh cierto, eh, los llevaré a mi habitación.

-¿ella sabe?-le susurré a Samuel.

-he escuchado a Marcos hacer tantas cosas guille, si lo sé pero eh no te preocupes que nunca le conté a nadie.

Sentí como mis mejillas ardían de nuevo, y tanto Karla como Samuel soltaron una risa, desgraciados.
Llegamos a la habitación, seguía igual que antes, en una de las almohadas había una nota.

-os dejo solos, búsquenme en la cocina antes de irse, ¿vale?

Karla abandonó la habitación, Samuel observaba la cama en silencio, yo sé en lo que está pensando.

-“tantas cosas pueden suceder en una simple cama, aún recuerdo ese día Guillermo, jamás lo olvidaré. Nos acercamos al presente, al entrar a la universidad logramos coincidir en día clases ¿cuál fue la clase en la que el profesor nos descubrió dándonos un pico?” En clase de francés, gracias a eso el profesor Rafael dio una clase sobre el amor.

-y no paro de mirarnos mientras lo decía, creo que le agradábamos.

-¿lo dudas? Éramos sus favoritos.

La universidad no quedaba lejos de aquí, decidí conducir yo hasta allí, al llegar nos dirigimos al edificio en el que el profesor Rafael impartía su clase.

-quedan diez minutos, podemos esperar a que termine la clase.

-yo voy a tocar a la puerta.

-no puedes interrumpir una clase Samu.

Pero no le importo pues toco a la puerta, Rafael abrió a la puerta y una sonrisa se dibujó en su rostro.

-¡pero miren quien esta aquí! Samuel, Guillermo, no tengo clases con ustedes el día de hoy.

-lo sé profe Rafa pero Samuel dijo que había una nota aquí.

-¡oh claro! Lo había olvidado, clase ellos son Samuel y Guillermo la imagen pura del amor.

Ambos nos ruborizamos, él siempre compartía lo que veía con la clase, más de una vez nos vio tomados de la mano y más de una vez nos dijo lo mucho que nos admiraba.
Tome la nota que estaba pegada en el pizarrón, y nos despedimos del profesor y de su clase, nos dirigimos a la cafetería para comprar unos panecillos mientras leía la nota.

-“Bonjour Guillermo, espero que no me hayas matado por el lugar donde se encontraba esta nota, no pude evitarlo, cada vez nos acercamos más al lugar final, ¿recuerdas el día que nos mudamos juntos? Fue un caos comprar los muebles, yo era muy delicado para este tipo de cosas y tú sólo querías lo básico, ¿que fue lo primero que compramos?” Creo que fue sofá, ¿no?

Samuel asintió, esta vez condujo él pues yo no sabía cómo llegar al local.
Comenzamos a charlar sobre la posibilidad de renovar la sala pues algunos cojines se veían un poco viejos a pesar de que los compramos a nuestros inicios de universidad, hace dos años.

-pero si los compramos no voy a permitir que compres unos que no combinen.

-Samuel, nuestros sofás son negros, ¿que no combina con el negro?

-el café, ¿has intentado combinarlos? Es espantoso.

Sonreí, algunas mañas nunca cambian.

Llegamos al local, aquí comprábamos todos nuestros vasos, platos, cojines, sabanas, todo, ya nos conocían los que trabajaban aquí.

-buenos días jóvenes, ¿en qué puedo ayudarlos-no saludo un hombre mayor.

-yo los atiendo Jorge, son clientes frecuentes.

-¿que tal maria?

-todo bien, ¿y tu? Hace meses que no veníamos.

-me alegra verlos aquí en realidad, de hecho quiero mostraros algo.

María nos llevó a la zona de sofás, en uno blanco con cojines negros había una nota, Samuel y ella intercambiaron miradas, todo mundo sabía que sucedería menos yo.

-tengo que irme a atender clientes pero espero verlos pronto.

Nos despedimos de ella.

-¿todo mundo sabe de que se trata esta sorpresa?

-no todo mundo, tú no lo sabes.

-ja ja ja, que gracioso eres.

-ya me lo habían dicho, gracias, anda lee la note por favor.

-“te conozco tan bien que se que estás comiendo ansias y mueres por saber de que se trata esto, pero paciencia pequeño guille, aún tienes que saber dónde es que he comprado tantos detalles para ti, un día te lleve, ¿lo recuerdas?” Tío crees que tengo memoria fotográfica, se que es cerca de la pastelería de la plaza pero no se con exactitud.

-no me sorprende, anda yo te llevo.

Samuel me daba al menos dos regalos por semana, sean flores, dulces, detalles hecho a mano, cualquier cosa que se le ocurría me lo regalaba, un día me llevó a la florería que suele ir para comprarle un ramo a mi hermana Karol, a ella le encantaron tanto como a mí me encantan las que Samuel me da.

-es aquí, menuda memoria tienes chiqui, ¿no quieres unas pastillas para el Alzheimer?

-que tonto eres.

-pero así me quieres, ¿no?

Suspiré y bese su mejilla.

-claro que te quiero.

Entramos a la florería, el rostro de aquella mujer de la tercera edad se iluminó al ver a Samuel.

-¡Samuel mi niño! Qué alegría tenerte aquí, ¿has venido por el encargo?

-exactamente señora Laura, le presento a guille creo que no lo conocía.

-no había tenido el gusto, mi niño Samuel simple habla de ti.

-el gusto es mío señora.

La mujer tomo un ramo de tulipanes rojos en los que había una nota.

-las mejores flores que recibí hoy para el mejor chico que conozco, espero les guste.

-son preciosas-dijimos al unísono.

La mujer sonrío y nos dio un tímido abrazo a ambos.

-que tengan un lindo día.

Salimos de la florería, nos sentamos en una banca y tome la note que colgaba del ramo.

-“cada día que te compró flores compro unas distintas, solo porque cada una de ellas son casi tan hermosas como tú, y bueno me gusta darte sorpresas, ¿aún tienes la llave? Esa abre la puerta a mi corazón, dirígete al apartamento, hay una sorpresa ahí”

Mire a Samuel, mire la note, mire las flores y lo volví a ver a él.

-¿recorrimos casi toda la ciudad para…

-volver al apartamento al final, si-respondió Samuel completando mi oración.

Tome los tulipanes y caminamos hacia el auto, por más que intentaba armar cabos nada cuadraba en mi cabeza, ¿que planeaba?
Un poco de tráfico aplazó la llegada a casa, pero después de unos minutos finalmente llegamos.

-¿cómo demonios?

Había una nota en la puerta.

-pero si yo cerré la puerta antes de irnos, ¿como las has…? Tú me sorprendes cada día más Samuel.

-ya te dije que un mago no revela sus secretos.

-“busca una caja en mi armario, ahí está mi corazón”

Lo miré confundido, el se limitaba a sonreír sin decir nada.
Abrí la puerta del apartamento, no me detuve a cerrar la puerta seguro que el la cerrará, entre a su habitación, la puerta del armario estaba llena de corazones rosas y rojos, tome la caja de madera en la que estaba pintado un corazón y una “S” y una “G”, abrí el pequeño candado que tenía, abrí la caja y me encontré con un anillo de oro.

-se que somos muy jóvenes pero llevamos siete años siendo pareja y aunque no nos casemos pronto estoy seguro de que quiero pasar el resto de mi días a tu lado Guillermo Díaz-me gire y me tomo con Samuel arrodillado-¿aceptas?

Me limité a asentir mientras las lágrimas salían de mis ojos, no cabe duda de que tú Samuel de Luque cada día me sorprendes más.

Vientos que Tocan tu rostro.
— 

Volátil contra mi ventana,
Eres brisa y recorres mi calma,
Te cuelas entre mis cajones
Buscando la llave de como salir.
Corriendo por la puerta,
Sin dejar rastro, ni huella.

No eres oxigeno en esta habitacion
Tu origen fueron los vientos
que corrían necios a ruegos y deseos.

¿Ahora te quieres marchar?
Después del desastre que has hecho
en el armario donde guardo mi corazón.

Te has vertido entre mis pulmones,
Dañandolos hasta que de mi boca
Saliera sangre sabor a ti.

Haces remolinos enfurecidos,
Intentas romperme y desaparecerme.
Entre el polvo que alzan tus
hipócritas voces.

Eres viento y aire maldito.
Demonio de hombre
enmascarado de Dios.

Te ha traído el infierno
Y no los vientos del norte.
Mentiroso desde
tus espirales de polvo
Hasta tus dedos de mar.

Quebrantas mi cuerpo e ilusiones.
Dejándome en la nada.

Respirandote.
Como fuente de vida.

Amándote en terquedad de esperanza.

anonymous asked:

I saw you posted something that said "mañana voy a (infinitive verb)" and that is tomorrow I'm going to, but with the infinitive verb wouldn't that make it I'm going to to clean? What is the a for?

¡Hola!

Well, I think we can’t translate word by word from Spanish to English, or vice versa. Even though they have a lot of similarities, they’re still different languages.

Verbs work in a different way in both languages, and in Spanish we use a lot the prepositions.

Sometimes it works as in English:

Me gusta nadar - I like to swim
Quiero bailar - I want to dance

In these cases we don’t use a preposition because we are using the verb as a noun. Just like saying
Me gusta el chocolate - I like chocolate
Quiero un coche nuevo - I want a new car

But in other situations we use a conjugated verb + a preposition + verb in infinitive (V inf.), because here the first verb is working as an auxiliar verb, and the V inf. is not used as a noun, but as an action.

Just as:

Ir + a + V inf. = Going + to + V

Voy a trabajar mañana. - I’m going to work tomorrow.

I think we use “a” here because it can work as:
Voy a la escuela. - I go to school

And we also use “a” as a goal. Also, as you can see, we don’t use the verb “ir” in gerundio (-ing) as in English, we use it in present.

We also use “a” with other verbs:

Ayudar + a + V inf. = To help + V

Ayúdame a buscar mis llaves. - Help me find my keys.

Empezar + a + V inf. = To start/begin + V -ing

Hoy empecé a estudiar para el examen. - Today I started studying for the exam.

We can even combine “ir a” and “empezar a
Mañana voy a empezar a estudiar para el examen. - Tomorrow I’m going to start studying for the exam.

We also use “que”, as in:

Tener + que + V inf. = To have + to + V

Tengo que comprar comida. - I have to buy food.

Here, I think we use “que” because we use the verb “tener” as:
Tengo una cámara. - I have a camera
But we are not using “comprar” (to buy) as a noun, but as an action.


This is the logic I found, but probably it’s not completely correct.
I recommend you to just learn the patterns, it’s easier. :)

Carta de amor

La llave de mi corazón la tiene una persona muy especial, muy chiquitita y a la vez tan grande como un Dios. La tiene la persona que me ha encandilado, que me ha hecho conocer la adicción más sana del mundo, el amor. Me ha hecho sentir una vibración en mi cuerpo que nunca antes, una piel de gallina, unas pupilas dilatadas mientras mi cuerpo late a mil por hora. Y es que si estás leyendo esta carta te tienes que dar por aludida, pues hablo de ti, de esa persona que tanto amo, que tanto quiero y que tanto me da. Tú eres mi corazón.

Tú eres esa persona que me ha hecho ver las estrellas aún siendo de día. La que encauzó mi vida cuando más descabellada la tenía y cuando no veía ningún tipo de luz ni a corto ni a largo plazo. Ahora me pasaría el día sentado a tu lado, durmiendo en tu ombligo o sosteniendo una de tus manos y no me preocuparía por nada ni tendría ningún tipo de estrés porque el simple hecho de estar a tu lado lo cambia todo. Me haces sentir como nunca antes en la vida y no puedo más que agradecértelo, que decirte que eres la persona más especial del mundo entero.

Porque un gesto tuyo puede ser algo muy pequeño para el resto del mundo, pero para mi es el mundo entero. Porque uno de tus besos me hacen hasta marearme de la pasión que desprendes en mi. Cuando noto tus labios húmedos, melosos y calientes sobre los míos.. es que me pongo hasta a temblar. Nunca nadie ha conseguido una sensación igual en mi, de verdad te lo digo. Es que pensaba que era imposible sentir algo tan intenso como es esto con un simple beso, o con mucho menos, una caricia…

Pero así es amor, eres tú mi corazón o mejor dicho, esa persona tan perfecta que ha conquistado mi corazón. Ojalá leyeses cada una de estas líneas con la misma pasión con la que las estoy escribiendo. Te quiero mucho, no cambies por favor.

CASA - CUERPO - MIEDO

Antes de entrar en casa,
De meter la llave en la cerradura,
Empujo el pomo para comprobar mínimamente, si la puerta está abierta,
O no.

Porque tengo miedo.
Mucho miedo.

Antes de entrar en mi portal,
Ya me he asegurado de tener las llaves en la mano,
Porque la llave de mi casa es larga,
Y me gusta pensar que en caso de…
Que ojalá no…
Pero en caso de,
Porque ya ha pasado.

¡En caso de qué!
Que yo no soy la loca
Que yo no soy la única
Que ojalá lo fuese

Porque si fuese sólo una
Y no todas,
Si fuese sólo una no serían femicidios
Si fuese sólo una, no tendríamos miedo
Antes de entrar hasta en nuestro portal.

Me quito un auricular,
Porque me gusta saber qué pasa alrededor.

En realidad no,
En realidad
Es
Porque
Tengo
Miedo

Tengo fobia a volver a casa
De entrar en mi portal
De entrar en el ascensor
Y pensar
Que podrías estar escondido en el rellano
De pensar “que tontería”
Porque me da vergüenza
Reconocer
Que tengo miedo
Hasta que entro en mi casa
Y cierro el pestillo.

Antes de entrar en mi portal,
Si voy sola,
He mandado veinte whatsapp
Para que la gente lo sepa;
Para sentirme segura.

O a lo mejor,
Le diré a un hombre que me acompañe,
Que venga a recogerme,
Porque tengo miedo,
Y su privilegio por ser hombre,
Me hace sentir segura.

Y yo quiero estar segura
Volviendo con mis amigas a las 5 de la mañana,
Sin que un coche nos pare
Sin que un coche nos pite.
O tres babosos nos sigan
Y cinco intenten ligar con nosotras.
Yo sólo quiero no tener que bailar dando codazos, porque arriman sus genitales a mi culo,
Se restriegan,
Me asquean.
Sólo quiero bailar,
Sin tener que ponerme en círculo con mis amigas
Para protegernos
Para que no nos toquen
Yo sólo quiero bailar
Sin tener miedo de que me echen algo en la copa otra vez

Porque con 8 años me preocupaba por no engordar
Y a los 12 tenía claro que me operaría el pecho.
Porque con 16 estuve semanas sin comer.
Para ser más bonita.
Que ojalá tuviese las tetas del anuncio,
O al menos, las mismas que cuando (llevaba) llevo sujetador.
Pero el sujetador me hace daño.
Los hombres me hacen daño.
Porque me sexualizan
Me cosifican.

No soy tuya.
No somos de nadie.
Somos nuestras.
Y no nos dejas.

Tengo miedo,
Porque las violaciones en pareja no lo son.
Y siempre necesitas testigos.

Tengo miedo,
Porque soy mujer.

A quien me dejó marchar, así, sin más

Esta no es una carta con motivo de amenaza, sino con tintes de advertencia.
Te advierto, que cuando me veas pasar por la calle, cuando te cruces conmigo en cualquier parte, te vas a arrepentir de haberme dejado ir, porque sí, tú me dejaste marchar.
Admito que cuando estés con alguien más, sentirás el fantasma de mi ausencia, porque como te dije, no se vive para que la presencia se note sino para que la ausencia se sienta, y dime si no logré eso en ti.
Ahora bien, cuando alguien lleve mi perfume, tenga un destello de risa parecida a la mía, veas una película romántica, o cualquier clase de película, te invadirán los recuerdos a trompicones.
No olvides una de las cosas más importantes: las sorpresas, los detalles, porque cuando estés con alguien más que quizás sea muy bonita, pero no tenga llena de mariposas el alma, o series enciclopédicas enteras en la mente, que no se preocupe por su salud mental o por cuidar el medio ambiente, que no sea tozuda hasta los talones o que no se desviva por vivir al límite; que no te demuestre su amor con cada movimiento, que no te sonría cuando simplemente te ve, y se siente entera a tu lado y eso la hace feliz, ipso facto aparecerá mi fantasma a un lado de ti, haciéndote ver lo que cambiaste por un encuentro con miles de piernas fugaces, que, como dice Marwan, no harán más que hacerte percatarte de que el amor, es una cara donde quedarte a vivir.
Por otro lado está el sexo, ese que podía ser desgarrador a ratos, arrebatado, sensual, descarado; o aquel que era todo miel, lento y con caricias, con besos completos. Pero cuando practiques cualquiera de los dos, pensarás en mí abrazándote mientras me hacías el amor, y sí, te vas a preguntar por qué no estoy yo ahí; te va a saber vacío, porque será efímero, y conmigo se sentía eterno.
Quizás en las noches despiertes queriendo ser poema, extrañando eso que quizás en su momento tanto te aburría, pero anhelando ser verso una vez más. Despertarás en la madrugada, y te darás cuenta del espacio vacío a un lado de ti, y tendrás ganas de subir corriendo, un piso más, no más, y no tener que pedirme que te deje pasar, porque yo ya te había dado un lugar en mí. Te entregué las llaves de mi condominio hace mucho tiempo.
¿Y cuando te pregunten por mí? ¿No sentirás un vacío en el pecho? ¿Y cuando estés triste, no extrañarás mis carcajadas mudas que terminaban en lágrimas de felicidad? ¿Qué hay de esos momentos en los que quieras estar solo pero acompañado? ¿En los que necesites una amiga con aires de amor de tu vida? ¿No te sentirás culpable de haberme perdido por un encuentro pasajero que por más que te besó, no te curó este amor que tienes hacia mí? ¿Que no hizo más que cuestionarte por qué no podías decidir que me querías tuya, libre pero tuya, hermosa pero tuya?
Yo me voy, pero te pregunto a ti:
No me vas a extrañar, ¿verdad?
Tampoco te vas a arrepentir, ¿no es así?

- Cinco letras de María (vía @cincoletrasdemaria)

Todo por una película homosexual 4.

El ardor lo sentí al instante, el desconcierto, en cambio, me duró varios segundos. Mi mejilla se sentía caliente, palpitaba y un dolor lacerante se extendía por toda la piel. Mis ojos se humedecieron producto de las lágrimas que mi madre logró sacarme con semejante golpe. Siempre había sido una mujer de mano fuerte, por las malas lo había descubierto y ahora me lo estaba reiterando. — ¡No hables así! — ¡Pues sabes qué! —Grité enfadada, al borde de las lágrimas — Tienes razón, ¡soy lesbiana!


Asustada por mi súbita confesión, salí corriendo. Me refugié en mi habitación, cerré con llave, enseguida tomé una maleta y comencé a empacar unas cuantas prendas de ropa. Mientras se le pasaba la rabia, yo me quedaría en casa de Denise mi mejor amiga desde que tengo memoria.

Me calmé un poco. Tomé mi teléfono celular y la llamé. Como ya me había dicho, no estaba en casa, pero me dijo que si la esperaba un par de horas enseguida llegaba. Y por supuesto, también me dijo que podía quedarme con ella todo lo que quisiera.

Era increíble que una estúpida película pusiera mi mundo patas arriba. Estaba dispuesta a hablarlo, siempre y cuando mis padres se mostraran civilizados, porque no les perdonaría que llegaran a creer cosas que no eran.

Continuará…

kimura-chioko  asked:

¿Porqué le tiene fobia en ir a Santiago?

Cualquier ciudad grande de hecho! XD Por la cantidad de gente. Pero con Santiago es distinto, por la cantidad de destrozos que ocurren al dia!

Una vez fui a Santiago, el dia estaba super bien hasta que hubo 2 choques, un incendio y unos tipos de pelearon en una pista de hielo~ ademas vi a ub man comprando panquecitos junto a mi con una pistola en el bolsillo…dudo que eso se legal!

Ah y le robaron las llaves a mi profe de esos dia lolololol