miguel casco

Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (hoy Escuela Superior de Enfermería y Obstetricia), Instituto Politecnico Nacional, Calle Manuel M. Carpio esq. Plan de Ayala, Casco de Santo Tomas, Miguel Hidalgo, Mexico DF 1954 

Arqs. Raúl Izquierdo y Marcelo Aguilar 

College of Engineering and Architecture (now College of Nursing and Midwifery), IPNl, Casco de Santo Tomas, Miguel Hidalgo, Mexico City 1954

Vista Oriente del edificio de aulas, Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (hoy Escuela Superior de Enfermería y Obstetricia), Instituto Politecnico Nacional, Calle Manuel M. Carpio esq. Plan de Ayala, Casco de Santo Tomas, Miguel Hidalgo, Mexico DF 1954

 Arqs. Raúl Izquierdo y Marcelo Aguilar 

East view of the lecture hall building, College of Engineering and Architecture (now College of Nursing and Midwifery), Instituto Politecnico Nacional, Calle Manuel M. Carpio, Casco de Santo Tomas, Miguel Hidalgo, Mexico City 1954

Rubelangel : El acantilado / Capitulo 9

Ya era un nuevo día, Rubén se despierta más temprano de lo normal, bueno, era lógico, no se desveló en su ordenador esta vez. Eran las 9 am y decide levantarse para desayunar, lo cual no estaba acostumbrado hacer. Decide prepararse un café y sentarse en uno de los grandes sillones de su sala. Todo era demasiado silencioso, ¿desde cuándo le molestaba así el silencio?, nunca se había detenido antes a pensar lo bien que podía oler una taza de café recién hecho, como alguien diría “pequeños y sencillos placeres de la vida”, no se sentía él mismo para nada. ¿Hoy lo vería de nuevo?, seguía con dudas en su cabeza, ¿Qué era lo mejor?¿está bien tener un amigo?.

Mientras tanto Miguel estaba trabajando tan entusiasmado como siempre, esperando a que llegase la hora de que termine su turno e ir a encontrarse con Rubén, aunque aun no quiera acostumbrarse a su presencia, se había propuesto a que estaría a su lado, lo que más deseaba era verle feliz.

Rubén deja la taza vacía sobre  la pequeña mesita de vidrio que estaba delante del sillón y decide salir.

Miguel estaba terminando ya su turno y agarra sus cosas para marcharse.

- Hey! Miguel! – grita un chico que salía de una casa de al lado de la panadería.

- Hey, Ricardo, ¿Qué te cuentah tío? – se acerca a saludarle.

- Aquí ando –se secaba su frente sudada – eh estado arreglando algunas motocicletas en mi garaje, ¿puedo pedirte un favor?

- Claro, ¿Qué cosah? –

- Aun tengo trabajo que hacer y acabo de terminar de arreglar mi motoneta, pero no he tenido tiempo de probarla, si te interesa ¿te la quieres llevar por hoy? Luego me la devuelves más tarde –

- he? Pero, ¿estah seguro? –

La verdad es que Miguel aun no conocía por completo la ciudad y una oportunidad así le vendría muy bien, además ya se le estaba ocurriendo otra idea.

-  Me haría de mucha ayuda – le arroja las llaves – pero me la cuidas bien.

- Claro! No te preocupeh –

Luego de sacarla afuera, Miguel se coloca el casco y gira las llaves para que arranque.

- Espero que no se llegue a parar, cualquier cosa me llamas al móvil e iré a recogerla –

Miguel hace una señal con la mano de “okey” y comienza a acelerar.

Frente a la casa de Rubén llega un lujoso auto que se detiene frente al garaje y desciende por la puerta una elegante dama con varias bolsas, abre la cartera sacando unas llaves y sube los escalones para abrir la puerta e ingresar.

Al poco tiempo Miguel llegaba a la misma casa deteniéndose para ver aquel coche del cual le llama mucho la atención, que el sepa, Rubén vivía solo con su tía que viajaba seguido, ¿estaría de paso?. Deja la moto aparcada a un lado y decide ir a golpear la puerta.

Esperó unos minutos hasta que se escuchan unos pasos de adentro y luego la puerta se abre con la presencia de una joven mujer.

- ¿sí?¿puedo ayudarte en algo? – se asoma por la puerta aquella dama.

- emm… si, bueno busco a… - hace una pausa dándose cuenta que él aun no había tenido oportunidad de saber el nombre de ese solitario chico, no sabía que responder.

- ¿eres amigo de Rubén? – decide preguntarle al joven sin haber sospechado nada de que no sabía aun su nombre.

- Si, soy amigo de Rubén – contesta un poco nervioso – así que así se llamah – murmura para sí mismo y sonriendo un poco.

- Acabo de bajar de su habitación y no lo encontré allí, creo que salió pero no sabría decirte a donde – se cruza de brazos pensando en donde podría estar.

- Creo que ya sé donde ehtá – sonríe confiando en qué lugar es el que estaría – muchas graciah – y se da vuelta para marcharse.

- Espera – levanta la voz haciendo que se gire a verle – no te conozco para nada pero si enserio eres amigo de Rubén eso me hace muy feliz, nunca supe de algún amigo suyo, es un chico muy solitario y prefiere hacer las cosas solo, pero si decidió confiar en una persona como tu quiere decir que eres un buen chico, espero sigas siendo amigo de el – le devuelve una cálida sonrisa.

- Soy Miguel y yo también espero ser amigo poh mucho tiempoh de Rubén, pero anteh de irme quiero preguntahle algo –

Esta le mira curiosa.

- claro… -

- ¿usted sabe pohque Rubén es asi de solitario o que hace cuando usteh no está en casa? – pregunta muy serio.

- Pues siempre fue un chico así, debes saber lo que sucedió con sus padres ¿verdad?, él pasó a mi cuidado hasta ahora, siempre fue un chico fuerte, siempre me demostró una sonrisa ante todo, solo estos últimos años mi trabajo me hizo estar obligada a pasar más tiempo afuera pero Rubén siempre me hizo saber que estaría bien, no me gustaba mucho que pasara tanto tiempo encerrado y jugando videojuegos, pero siempre confié en él que en algún momento encontraría su camino, supongo que ahora que encontró un amigo pasara más tiempo afuera y se divertirá mas. ¿Por qué me preguntas eso? – pasa de contestarle emocionadamente a estar más tranquila y confusa por su pregunta.

- No he nada, graciah poh responderme, ire con Rubén ahora, espero volveh a verla en otra ocasión – le saluda y se aleja para subirse a la motoneta.

- Diviértanse, si lo ves dile que estaré aquí hasta mañana, que no vuelva tan tarde – le despide muy alegre.

Mientras Miguel acelera para ir hasta aquel lugar pensó en la respuesta que le había dado, como sospechó, su tía no tenía idea de nada, Rubén se aseguró bien de que ella pensara que todo estaba bien, que él se mantuvo fuerte por sus padres y estaba siendo feliz a su manera, pero solo cargó con todo solo. Le imaginaba sonriéndole a su tía mientras que por dentro de caía a pedazos, no quería ser una carga, pero lidiar con todo solo no es fácil, ¿Cuánto tiempo más quería seguir así? Todos tenemos un límite. Pero Miguel ya no dejaría que soporte todo solo, ahora estaba él allí.

Llega al acantilado observando a varios metros delante a la persona que estaba allí sentada en el borde. Se baja de la motoneta y se quita el casco para caminar hasta él.

- Rubén… -

Éste se gira rápidamente.

- ¿Quién te dijo mi nombre? – frunce el ceño.

- Tu tía… - se agacha para estar a la par de él.

- ¿mi tía? Entonces ella volvió, ¿estabas en mi casa? –

- Si, te ehtaba buscando y me atendió ella, me dijo que te dijerah que estará allí hahta mañana y ahora te vine a buscar a ehte lugah, ya sabía que ehtarias aquí. – sonríe.

Se da la vuelta para mirar en frente sin contestarle nada.

- ¿seguirás viniendo a ehte lugáh? – le mira fijamente. – no eh que no te quiera ver aquí, solo que si ehta aquí quiero que sea porque admirah el paisaje.

- Eso hago! – se gira para encontrarse con su mirada – eso trato – desvía de nuevo su mirada rápidamente.

- ¿y te pareceh bello? –

Miguel no podía dejar de mirar sus finos rasgos de ese chico, para él aquel paisaje con ese muchacho, si era todo más bello de lo normal.

- Solo agua y piedras – contesta en voz baja como sin darle sentido a su pregunta, ¿Qué tenía tan de bello todo eso?, no podía verlo aún con los mismos ojos que él.

- levántate – se pone de pie y se aleja unos pasos.

Este se da vuelta obedeciéndole.

- ¿Qué quieres? – cae en sus manos el casco que sostenía Miguel - ¿y esto?

- Daremos una vuelta – sostiene en sus manos las llaves de la motoneta haciéndola girar con sus dedos.

- ¿Qué? – Mira la motoneta estacionada a varios metros atrás – no! Estás loco, no me subiré contigo – se acerca para devolverle el casco.

- Póntelo y solo acompáñame, será divertidoh – lo sostiene para acercárselo a su cabeza.

- Que no quiero! No me involucres en tonterías tuyas, déjame – forcejea para no colocárselo.

- Sera algo diferenteh, venga, pa cambiah la rutina, acompáñame – deja de forcejearle para volver a tenerlo en sus manos y hacer una mirada de cachorrito.

- ¿Pero porque eso? – susurra.

Otra vez estaba luchando con su mente por sus acciones, ¿arriesgarse a irse con ese chico o seguir allí sentado en el acantilado?, el Rubén de siempre lo ignoraría y seguiría en su propio mundo ignorando todo a su alrededor y sumido en soledad, hasta le parecía raro que este dudando ahora, aquel muchacho le estaba haciendo dudar de que hacer, ¿estaba bien querer intentar algo nuevo? ¿o se seguiría aferrando a su rutina?, lo pensó esto la noche anterior y lo seguía pensando a esto ahora, no era fácil, no era para nada fácil. Más aun con ese medio de transporte, eso significaba que estaría andando por la calle, sentiría la velocidad, ¿y si chocaban? ¿si pasaba algo malo?, no podía evitar pensar en su madre y eso le aterraba.

Miguel se da cuenta de la mirada insegura de Rubén y lo nervioso que se veía.

- ¿No te gustan ehte tipo de cosah? –

Él no sabía que contestarle, tenía miedo, quería negarse pero el lado de él de querer probar algo nuevo hacían que sus palabras de negación no pudieran salir.

- No te preocupeh, no ire rápidoh, tendré mucho cuidado – sonríe confiadamente para hacerle saber que todo estaría bien y se vuelve a acercar a él para colocarle el casco - ¿vamos?

Algo en el interior de Rubén hizo que le diera escalofríos, Miguel se había dado cuenta de lo que pensaba, ¿Cómo podía entenderle tan bien en tan poco tiempo de conocerse? ¿Cómo podía influenciarle de esta manera?

- De acuerdo… - y lo sigue aun un poco asustado.

Miguel se monta para colocar las llaves y arrancar.

- Sube… no tengas miedo – le da el tiempo que necesite para que confié en él y se suba.

Rubén mira un poco aun nervioso. ¿Enserio haría esto?, no podía dejar de pensar que ni en miles de años él se imaginaria en una motoneta con un tipo como este, pero ya que… no perdería nada, era mejor solo arriesgarse de una y dejar de darle vueltas al asunto. Se sostiene de su hombro y lentamente se sienta detrás de él.

- ¿estah listo? – lo mira de reojo muy feliz.

- Creo que s… - no termina a contestarle que Miguel acelera para comenzar a andar por la carretera – Heey! No estaba listo, para, para, más despacio!!! – se aferra a él abrazándole con fuerzas y tapando su rostro en su espalda.

- Perdón, no te oí – sonreía pícaramente, lo había hecho al propósito – si no te relajah no podrás ver nada! … aunque pensándoloh bien prefiero que sigas abrazándome así –

- ¿Qué dices? No te escucho! – levanta la voz.

- Nada, nada! Que mireh el paisaje! –

Rubén mira hacia su izquierda donde estaba la playa y varios árboles. Se había relajado apoyando su cabeza en la espalda de Miguel, podía sentir el viento en su rostro y por un segundo pudo apreciar un poco eso, era algo diferente. Pero aun así, no era la gran cosa y Miguel notó esa mirada de siempre en él. Su intención no era que en ese momento ya se esté divirtiendo, solo eran pequeños detalles que de a poco quería que empezara a apreciar, de a poco seguro lograría mucho mas. Por ahora el tenerle allí detrás de él acompañándole en ese paseo era suficiente y acelera un poco más.

- Te dije que no vayas tan rápido!!! – se enoja volviéndole a gritar.

- Ni siquiera voy a setentah! – no podía dejar de reír – todo estará bien, confía en mí.

- Que tonto! – se relaja y más calmado deja que siga el viaje.

————————————-

<3 gracias a los que siguen siguiento el fic. y esperan los cap. tratare de no tardarme mucho con el que sigue :3 . sean 1, 10 o 100 que lo lean , me pone feliz que se enganchen con mis historias <3 (/*-*)/ 

Ceremonia inaugural para el mural  'El hombre amo y no esclavo de la técnica’ por David Alfaro Siqueiros

Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura hoy Escuela Superior de Enfermería y Obstetricia), Instituto Politecnico Nacional, Calle Manuel M. Carpio esq. Plan de Ayala, Casco de Santo Tomas, Miguel Hidalgo, Mexico DF 1952

Arqs. Raúl Izquierdo y Marcelo Aguilar

Inaugural ceremony for the mural “Man is the master and not the slave of art” by David Alfaro Siqueiros

College of Engineering and Architecture (now College of Nursing and Midwifery), Instituto Politecnico Nacional, Calle Manuel M. Carpio, Casco de Santo Tomas, Miguel Hidalgo, Mexico City 1952