mi destino soy yo

Breve reseña de "Un adiós al revés"

Existe una teoría para suceder los eventos inevitables de angustia y tristeza en esta vida, consiste en mantenerse en movimiento, estaba en un recital y de repente era una maquina del tiempo, ir de canción en canción sin perder en cada una un poco el corazón es perder el tiempo, como era de esperarse la vida es un pogo eterno, hay que querer estar donde se esta, saber donde no.

Amo los eternos giros del tiempo, enroscando el destino en mis pies, casi enredándome con el, yo soy eso, soy un hombre con los destinos desatados, de vez en cuando tropiezo. 

Entonces había que estar completamente perdido en el blues, en la melancolía de los sucesos que amotinan las canciones y se nos filtran en el corazón, otro motivo más por el cual estoy donde estoy recordándote, entonces fui yo, un pez que murió por el silencio nada más, de aquellas tardes de rock en las radios, esas estrofas que salían de tu boca y supe que el pez por la boca no muere si canta. 

Conocí a una chica con afanes de traspirar, he visto gente de muchos colores, de muchas caras, esta chica tenía muchas canciones, particularmente las coleccionaba, como yo colecciono recitales. Cuando supe de ella fue una regresión, fue como sentir que había estado en los mismos recitales que yo, era seguro… allí escuche cada una de las canciones que guarda, fue como conocerla de antemano, todo se complica alguna vez, somos muchos en esta historia, no nos conocemos pero nos vimos miles veces. No deje nunca de pensar en ella, si un adiós convierte la risa en llanos quise darle un adiós al revés.

Pero es una historia que no tiene partes tristes, si la lees al revés


Luca