mi cuidad

arcangelgabriel  asked:

Puedes describirme como es donde vives?? Porfavor...

Yo en vivo en la cuidad de Chillán(Chile), es una cuidad pequeña comparada con Santiago y Concepción, para mi es una cuidad tranquila porque no se ve tanta delincuencia, tiene muchas áreas verde y tiene unas termas muy hermosas (aunque ya hay partes privadas donde hay que pagar) y eso es Chillán.

mi vandalismo y el tuyo, combinan con el amor al odio, queremos ver estallar cada parte de está cuidad, serás mi cómplice eterno pase lo que pase y aunque nos separemos las miradas eternas recordadas siempre nos abrazaran. 🌙❤

Summer Love - Prologo -

Miami, Florida.

Cabello’s Café.

-Camila puedes atender la mesa de allí, por favor…- Me dice mi padre y yo asiento con mi cabeza.

Estaba en vacaciones, ya había terminado mi ciclo escolar y ahora me encargaba de ayudar a mi familia en el café.

Mi padre, Alejandro, tenia un café en la cuidad, mi madre y yo lo ayudábamos a mantener el lugar, era de la familia es lo menos que podía hacer. Siempre me decía “cuando yo muera, esto sera completamente tuyo Camila”, lo que menos pensaba era en que se muriera pero bueno era mi padre.

Camino hacia la mesa y veo a unas chicas sentadas.

-Buenos días…¿que se les ofrece?- Sonrió amablemente y tomo mi lápiz para anotar sus pedidos.

Eran tres chicas, todas morenas mas o menos de mi edad o un poco mas grandes, no logro descifrarlas.

-Queríamos un café bien cargado para mi amiga…- Dice una de las chicas y señala a otra que esta como dormida o algo así.- Y yo quiero una malteada de vainilla, por favor…- Sonríe y me mira.

-Yo quiero un batido de fresa, por favor…- Dice otra de las chicas que me sonríe.

-Bueno…entonces ya vengo con la orden- Les sonrío y me voy en busca de su orden.

Pido la orden y espero sentada mientras me la sirven en la bandeja.

No les había prestado atención pero esas chicas eran conocidas, bueno las había visto por el vecindario. Estaban muy sonrientes y divertidas, yo simplemente las mirada.

-Aquí tienes Kaki…- Me dijo Paul, uno de los chicos que trabaja aquí.

Tome la bandeja y me dirigí a las chicas.

-Aquí tienen su orden chicas…- Les sonrío y les pongo su orden a cada una.

Cuando estaba por retirarme de la mesa, una de las chicas levanta su mirada y me habla.

-Oye…- Intenta hablar.

-Laur, no….- Dice una de sus amigas.

-¿Soy fea?…mírame bien- Se señala su rostro.- ¿Soy fea?…porque ninguna chica me quiso besar en la fiesta…yo…yo soy fea….- Agacha su rostro y se tapa con sus manos.

-Uhmm…- ¿Estaba borracha?, lo dude y lo confirme cuando una de sus amigas comenzó a hablar.

-Solo no le hagas caso…esta un poco borracha…venimos de una fiesta y bueno…- Trata de explicar una de sus amigas.

-¡Pero no respondiste!…- Vuelve a insistir ella.

-¡Lauren, ya déjala!…- Se molesta la otra amiga.

-Solo…solo dime si en verdad soy fea…- Me mira y juro, juro que jamas en mi vida había visto unos ojos tan hermosos como los de ella, lo juro.

-Si…¡digo no!…eres…eres preciosa…- Le sonrío y siento como mis mejillas se queman.

-Tú también eres hermosa…- Me sonríe y yo creo morir.

-¡Basta!…¡nos vamos de aquí!- Dice una de sus amigas y saca dinero de su cartera.

-Camila…¿verdad?…- Me dice mirando mi cartel en mi uniforme.

-Si…-

-Disculpa la molestia y ten.- Me paga la cuenta y me deja mas de lo debido.- Soy Vero y ella es Alexa.- Señala a su otra amiga.- Nos vamos porque esta señorita no tiene que andar molestando a los demás…- Dice un poco molesta con su amiga, la de los ojos claro.

-¡Hey…hey!…-Se suelta del agarre de sus amigas.- Puedo sola…- Se intenta parar y luego se vuelve a sentar riéndose.

-No puedes…ven que te llevamos a tu casa…- Dice Vero y yo solo las observo.

-Gracias Camila y perdón por la molestia…- Dice Alexa y se va detrás de las otras dos.

-¿Estaban molestando?…- Mi padre llega a mi lado.

-No solo…solo estaban…estaban ayudando a una de sus amigas…- Le sonrío.

Mi gran pregunta en ese momento fue. ¿Como y cuando volveré a ver a la chica de ojos claros?.

Twitter: @Floor_airala 

Es mi ilusíon poder encontrar a una persona que le guste wigetta, rubelangel y zeuspan tanto como a mi, que sea de mi cuidad y poder juntarnos a hablar de estas bellas parejas y de otras cosas, tener a alguien que me comprenda, poder reirnos de las mismas cosas, pero ya saben, soñar no cuesta nada

Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas.

Drable +18

Narra Samuel.

Ese tuit… un tuit que género intriga en todos, pueden pasar tantas cosas pero todas quedarán en mi mente. Estamos en la sala de espera, todo es muy colorido, lleno de luces, estoy muy emocionado, he esperado esto tanto tiempo, fiestas, mujeres, casinos, bebidas. Un paraíso a mi edad. Ya me urge dar vueltas por toda la cuidad.

Llegamos al hotel, Willy y yo nos quedamos en la misma habitación y Luzu y Lana en la suya. Willy es un gran amigo mío, es como mi hermano, me apoya y me aconseja en todo. Me agrada mucho su compañía, es alguien muy amigable… pero algo le está pasando, se le ve decaído desde que aterrizamos, coloco las maletas en el armario y me tumbo en la cama, estoy algo cansado del viaje, pero hoy quiero dar una vuelta por la cuidad. Mis ganas de salir aumentaron y decidí arreglarme para salir, no se dónde estará Willy, no lo he visto desde que llegando al hotel me pidió que subiera sus maletas pero no se dónde estará. Me encaminó a la ducha, para reanimarme, necesito cargarme de energía, para estar listo para todo.

El agua recorre mi cuerpo desnudo, es tan relajante sentir el agua caliente recorrer todo tu cuerpo. Me lavo el pelo y empiezo a pensar en Willy, el es alguien que se ha ganado mi confianza en tan poco tiempo, alguien especular para mi. Siempre está conmigo y siempre estaré con el. Un pensamiento cruzo por mi mente, causándome una rara ola de sentimientos. El recuerdo era tan claro en mi mente, era algo glorioso para mi. Algo excitante.

Un vez regresando del Gym, entre muy sigiloso al departamento para no despertar a Willy, pero estaba más que despierto. Unos suspiros muy fuertes provenían de su alcoba, al acercarme sigilosamente por el pasillo, reconocí el sonido, eran gemidos de placer, me acerque más a su puerta y para mi suerte está estaba abierta, era Guillermo acostado en la cama, desnudo, con los ojos cerrados, masturbándose. Sus gemidos eran tan fuertes, que me calentaban y me desconcertaban, escuche gemidos del computador y la cosa de volvió más extraña, eran dos tíos, se escuchaban sus gritos de placer. Baje lentamente mis manos hasta mi miembro, el cual ya estaba erecto, metí mi mano y empece a disfrutar del momento, estaba muy caliente y muy confundido, porque mi compañero de piso me hacia sentir esto, el detonante y lo más excitante fue cuando Guillermo se empezó a arquear, se estaba viniendo y en un glorioso grito dijo.

- ¡Vegetta!

Eso solo eran recuerdos borrosos, nunca comente nada de eso con el y no planeo hacerlo, apague la ducha, ese recuerdo me excito igual que la primera vez, o muchísimo más, mi miembro ya estaba erecto, por más que intentaba ese recuerdo me perseguía, eso me excitaba de una manera increíble, tome una toalla seque mi pecho, baje mis manos y llegue a mi vientre, estaba excitado y mucho y necesitaba liberarme.

- ¡A la mierda todo!

Salí del baño, no había nadie aún, me tumbe en la cama y empece el lento pero excitante ritmo. Estaba completamente perdido, todo se hizo algo alucinante, algo fantástico, lleno de lujuria y deseo, antes de seguir con mi masturbación escuche una voz familiar diciendo.

- Yo te ayudo.

Era Guillermo, su mirada era tan madura, se veía tenía unas inmensas ganas de que esto pasará. Aparto mis manos y beso la punta, sus labios se sentían como el cielo, lentamente empezó a bajar, succionando y lamiendo todo, tome su pelo y lo hundí, esto era tan excitante, su boca era tan perfecta. Continuo con la felacion, aumentando tanto del ritmo de sus lamida como su brusquedad. Cuando estaba a punto de venirme lo retire y dije.

- No me quiero venir en tu boca, quiero que sea dentro de ti.

Lo levanté y lo voltee violentamente, gimió excitado, apreté su trasero y entre dientes dije.

- Tengo tantas ganas de ti.

Lo desvestí en segundos, a la mierda las formalidades quería follarmelo y violentamente. Metí un dedo en su cavidad, provocando que se contrajera en mi dedo, haciendo más excitante el momento. Metí otro y empece ha hacer círculos, el se retocia mientras lo hacia, provocándole gemidos, suspiros y pequeños gritos reprimidos.

Cuando ya estaba lo suficientemente dilatado, lo senté en mi regazo y se la metí toda en un instante, el grito mi nombre y una lágrima de dolor salió de su mejilla, la seque con mis manos y bese su espalda, tan blanca y suave. Recorrí mis manos por su cintura hasta llegar a su abdomen, lentamente baje mis manos hasta llegar a su miembro, bese su nuca y lo empece a masturbar, causando que se contrajera, esa sensación era nueva y la amaba, me empece a mover lentamente, besaba toda su espalda y lo masturbaba, el gritaba mi nombre. Haciéndolo escuchar mágico, algo inigualable, no se parecía a todas las veces anteriores, nunca sentí esto en mi ser, ninguna mujer me hizo sentir tan completo como lo estoy ahora. Estoy en el cielo, esto es lo más placentero que ha pasado en mi vida.

Las contracciones en Guillermo se aumentaron, el ritmo de la penetración era muy rápido, ambos estábamos siendo llevados por este placer carnal, era algo tan repentino, pero a la vez se notaba que ambos lo deseábamos, tome su cadera, y lo penetre de una manera violenta, lo acosté sobre la cama y fue como sí lo azotara contra la cama.

- ¡Vegettaaa!
- ¡Willyyy!

El se vino y yo al mismo momento, me tumbe al lado de el, estaba muy cansado, mi respiración era muy pesada me quede bocarriba, mirando a Guillermo quien se recostó en mi pecho, tome su pelo y recordé todas las anteriores veces que había tenido sexo, para compararlas con este momento.

Tenía un largo historial, muy largó recordé a todas, todo lo que paso pero todo era muy diferente a esto. Nunca había sentido tanta necesidad, tanto deseó y placer, cerré los ojos tratando de resolver mis dudas. Guillermo se movió, lo voltee a ver y me estaba mirando, se acostó a mi misma altura y dijo.

- ¿Qué fue esto?
- No lo se, eso estoy intentando arreglar en mi mente.
- Yo igual. Pero… sabes, fue algo… especial.
- ¿Especial?
- Olvida lo que dije.
- No no no, para mi también fue así, especial y único.
- ¿Eso es lo que piensas?

Toda su cara estaba roja, tenía una enorme sonrisa, se le veía tan feliz, complacido, algo en mi me digo que sí el estaba bien, yo lo estaría.

- Claro que pienso eso, fue algo mágico, algo que nunca había sentido.
- Para mi también.
- Pero sabes… como dicen lo que pasa en las Vegas se queda en las Vegas.
- Pero… Acaso no te gusto.
- Claro que me gusto, pero este será como nuestro secreto, es nuestro pequeño cacho de cielo, apartado de la sociedad, aquí sólo somos tu y yo.

Sus ojos se llenaron de esperanza, tomó mi pelo y me pregunto.

- ¿Me quieres?
- Te amo.