mesita de noche

“El Interrogatorio”

Ella: ¿Qué harías si muero?


Él: Te guardaría luto.

Ella: ¿Durante mucho tiempo?

Él: ¡Muchísimo tiempo!

Ella: ¿Por qué?

Él: (Serio) Porque te quiero y tu pérdida sería dolorosa para mí

Ella: (Con una sonrisa) ¡Que Bonito! ¿Volverías a casarte con otra?

Él: No.


Ella: (Con expresión dolida) ¿Por qué no? ¿No te gusta estar casado?

Él: Sí que me gusta.

Ella: Entonces ¿sí que te volverías a casar?

Él: (Carraspea) Creo que después de haberte guardado luto durante el tiempo suficiente y mi vida volviese a tener sentido, sí.

Ella: ¿También dormirías con ellas en nuestra cama?

Él: Es de suponer, ¿o no?

Ella: ¿Reemplazarías mi foto por la de ella en la mesita de noche?

Él: Pondría las dos fotos.

Ella: ¿También tendrías sexo con ella?, ¿En nuestra cama?

Él: (Bebiendo un sorbo de café) Seguramente llegaríamos a eso. Supongo…

Ella: ¿Jugarías también al beisbol con ella?

Él: Sí, lo haría.

Ella: ¿Le darías mi guante de beisbol?

Él: No, ella es zurda.

Ella: ¿Cóoomoooo?

Él: ¡Puta madre, la he cagado!

CONCLUSION: Jamás te sometas al interrogatorio de una Mujer.
No tenemos resistencia, ni inteligencia para ello.

¡NO CONVIERTAS TU VIDA EN UN INFIERNO!

Te Defiendes Mejor
C A L L A D O

Carta a las hormigas que han tomado mi casa:

Esto es la guerra, señoritas.

Quiero dejar claro que esto no es lo que yo quería, yo no buscaba esto. Yo quería la paz. ¿Por qué no podéis ser un poco más como las dos arañas que viven en el piso y que me pican ocasionalmente cuando duermo, pero de día ni me las cruzo? ¿Por qué no podemos ser compañeras de piso y tener nuestra propia sitcom? ¿Por qué empezasteis siendo como 5 y ahora sois 20000? ¿Por qué tanto odio? ¿Por qué?

Empezasteis viviendo en mi mesita de noche. Al principio ni me daba cuenta porque os veía de una en una; decidí comenzar a investigar cuando pensé que si os veía de una en una era porque el resto de vosotras seguro que se me había metido en los oídos mientras dormía, y ahora estarían comiéndome el cerebelo, pero no. O sí, no sé, el tiempo lo decidirá.

Mi primera investigación pacífica concluyó que estabais saliendo de un enchufe. Lo desmonté con un video de youtube y mi caja de herramientas de rimmel London; no había absolutamente nada. Las hormigas no se meten en los enchufes, ahora lo sé. Además ahora el  enchufe no encaja bien y ocasionalmente se sale de la pared, pero soy más sabia, así que todo correcto.

Intenté pensar como una hormiga (WHAT WOULD HORMIGAS DO?). Decidí que lo que vosotras querríais es que usara mi portentoso culo para empujar la pesada estructura de mi cama que va pegada a las dos mesitas de noche,  y que además abriera el balcón para que pudierais salierais ordenadamente y quedaríamos como amigas. Así lo hice y abandoné la habitación pensando que había resuelto el problema y que además ahora contaría con la bendición de la mafia de las hormigas. Todo mentiras. Cuando volví a entrar a la habitación no solo no os habíais ido, si no que había un hilero de hormigas entrando por el balcón hasta mi cama. SUCIAS TRAIDORAS.

No, os voy a engañar, todo esto me molestó e hirió un poco mis sentimientos. Esto sólo era la punta del iceberg. Fuisteis demasiado lejos. El próximo párrafo relata algo que fue tan duro para mí que lo escribo con los ojos llenos de lágrimas de ira homicida. Hasta entonces solo habíais pululado por mi dormitorio, metiéndoos en mis oídos, probándoos mis zapatos, robándome las joyas, encogiéndome la ropa, etc. (lo que sea que hagáis las hormigas), pero ese día cruzasteis la línea, disteis a conocer la mierda de personas que sois como hormigas.

Estaba yo sentada en mi escritorio, recordando cómo cuando hacía media hora, me había comido una caja entera de croissants de chocolate, con la excepción de un tímido y bello croissantcito que había dejado para cuando no me sintiera tan mal por haberme comido cinco. “Si no te comes el croissant ahora, se va a juntar con la hora de cenar y a lo mejor se pone malo; la caducidad no se puede predecir con precisión, hay condiciones que podrían alterarla” pensé con gran sabiduría. Total, por uno más; No lo iba a dejar en la caja, que además era una grandísima, ocupando mucho espacio. Además la caja era de plástico, y ese día quería bajar al reciclaje; si me lo comía ya, podría empezar una dieta desde 0, a partir de ese bellísimo dulce. Era el momento perfecto.

¿Cómo sabía el chocolate que tenía dentro? Creo que estaba bueno pero ya no me acuerdo bien” mentí. Extendí la mano, y abrí con suavidad la caja. Los bordes del plástico me hicieron cosquillas en las yemas de los dedos, y con muchísimo cuidado para que no se cayera ninguna de las mijitas de chocolate que tenía encima, acerqué mi mano al pequeño croissant. Pero entonces el mundo se llenó de oscuridad y pude observar como las virutas de chocolate se movieron, SE MOVIERON. NO PUEDO SOPORTAR EL DOLOR. ESE DÍA NO ME ROBÁSTEIS EL CROISSANT, ME ROBÁSTEIS LA ILUSIÓN.

Quiero que sepáis que esto solo acaba de empezar, os he puesto trampas. Sospecho que ya lo sabéis porque os he visto paseando por encima de ellas sin morir, ¿qué sois? ¿A qué bicho superinteligente me estoy enfrentando?

De momento habéis tomado: el dormitorio, la cocina, el salón y mi croissant secreto, ¿qué más queréis, hijas de puta?

Atentamente,

Sandra C.

PD: podríamos llegar a un acuerdo en el que yo vivo en la parte inferior del piso y vosotras en la superior, y si queréis una vez al mes, lanzo un bebé al techo y lo devoráis. Haré lo que pidáis.

PD2: Adjunto un retrato robot de quién creo que es su lider:

Sí, me enamore y no voy a negarlo
Dije que jamás lo haría de nuevo, pero olvide que sentir amor por alguien es una de las sensaciones más excitantes de esta vida.

El amor es el sentimiento más bello, hermoso, inigualable y satisfactorio que hay en este planeta, pero hoy sé que volví a sentir de nuevo esa magia que invade mi alma y todo mi ser.
Hoy sé que me enamore de alguien, de alguien a quién le daría todo lo que soy y lo que puedo llegar a ser en este mundo; sin duda la quiero porque es quien llena mis días con un mensaje, la quiero porque es quien me hace suspirar y soñar despierta, la quiero porque me hace ver que cosas simples no lo son y qué cosas difíciles tienen solución.
La quiero porque me gusta su forma de pensar, la quiero porque es diferente a las demás, la quiero porque me hace querer saber más y más sobre la vida, la quiero por que tiene el carácter más agridulce que jamás había conocido.
Tiene en su ser, algo que jamás había visto en nadie y por qué sé que podría ser feliz a su lado.

Al mismo tiempo es para mí la persona más complicada que he conocido, y me cuesta trabajo entenderla muchas veces, su esencia es única y por ello jamás podré saber con certeza que es lo que siente y piensa en el momento.
Pero estoy dispuesta a esperarla de todas las maneras posibles para poder descubrir como conocerla mejor y como llegar a ser la mujer de sus sueños, para poder llegar a ser todo eso que siempre soñó y que nunca había encontrado.

Y sé muy bien qué no estás aquí a mi lado, pero se que en algún momento me vas a tomar por la cintura mientras dormimos podrás darme un beso de buenas noches pues sé que acariciando tu carita y mirando esos ojos en los que yo me pierdo lentamente no hay días ni noche y mucho menos horas en que desearía estar siempre de esa manera, pero la realidad es otra y no siempre podemos estas asi pero siempre estás en mi corazón, en mi mente en cada pensamiento y hasta la cosa más simple ahora me recuerda a ti.

Pues a cada momento siento tus caricias que se quedan grabadas en mi cuerpo esperando tu regreso.
Y esperare todo eso y más pues es lo que implica estar a tu lado, porque sé que, aunque se me vaya la vida amándote nunca me arrepentiré de esa decisión.

pues simplemente soy tuya y de nadie más…

Pero aun puedo saborear en mi lengua, mis labios y en mi mente tu sabor y puedo sentir tu cuerpo en mis manos vacías, puedo sentir tu suave cabello a través de mis dedos.

te quedas conmigo?¿

Me agrada hacer el amor contigo, quedarme convertida en nada al haberte dado todo pues tu piel, ese sabor, ese dulzor, ese calor… Como no querer besarte, morderte, sentirte, si al hacerlo, tu voz baja su tono y lo que se escucha es mejor que la música… Como no voy a querer hacerte sentir así, como voy a parar, si no puedes hablar, si apenas siento tu voz, y solo puedo escuchar tu respiración agitada, si tu cuerpo se contrae, si tus ojos se cierran, si tus labios besan más fuerte, si tu lengua me apasiona, si me tocas de esa manera… Quiero hacerte mía por siempre, que sea perfecto, quiero desnudarte hasta el alma, sacarte todo de una vez, recorrer tu piel, besar tus lunares, besarte hasta el último rincón de tu piel, provocarte todo el placer …

Siendo sincera Me enamoré de cómo me haces sentir, me enamoré de tus imperfecciones, me enamoré de tus besos, me enamoré de tus abrazos, me enamoré de tu cuerpo, me enamoré de la profundidad de tu mirada, me enamoré de tu misterio, me enamoré de tus extraños gustos, me enamoré de las cosas que tenemos en común.

Me enamore de aquellas cosas que en otros odie, me enamore de esa preciosa sonrisa, me enamore de cada facción de su rostro, me enamore de su mal humor y de su sarcasmo, me enamore sin pensarlo, me enamore tan profundamente que ni lo note

Me enamoré perdidamente…

pues si de algo estoy segura es de que te amo como amo a una carta guardada en esa caja especial de recuerdos
con un sobre rosa, rosa cursi….

Te quiero tanto, pero tanto, como al coro de mi canción favorita, todos los versos y rasgueos de esa guitarra y los golpes de la batería que suena como tu corazón al hacer el amor.

Te quiero como quiero a esa sensación de mis pies descalzos sobre la arena, te quiero como quiero al mar pues eres como el, a veces en calma, pero muchas otras con sus remolinos imparables que dan miedo, pero de cualquier forma sigue y seguirá siendo un paisaje hermoso como tú.

Te quiero como dije que lo haría, de maneras tontas y honestas, puras y tiernas pues me encantan estas piezas del pasado que se van embonando y esos sueños para el futuro y tu voz resonando en mi mente diciendo que me quieres.

Te quiero como quiero a mi pluma negra, porque sin ella no podría escribir, sin ella estas páginas de tantos años estarían vacías y no podría contar nuestra historia.

Tal vez por eso hablamos siempre sobre mariposas en el estómago y fuegos artificiales que sentimos en el cuerpo al estar con tu otra mitad, porque tratamos de entender siempre estas coincidencias en la vida.

tal vez la única coincidencia real de mi vida es que siempre te voy a amar infinitamente …

Todo mi amor Cuando la conocí , yo no creía que fuera a durar mucho tiempo . Me pareció que era sólo otra mesitas de noche y un “adiós ” al final . Pero fue mucho más allá de lo que esperaba , de lo que esperábamos , es alguien quien me entregó mucho mas que un amor, me entregó su confianza, su cariño, su amistad, su ternura, sus mañanas, sus tarde y sus noches inolvidables, ella ahora es todo para mi, ella llego a cambiar mi vida por completo y espero que en algún momento en algún lugar podríamos tener ese gran sueño que tanto deseamos, se que tendremos una relación difícil pero se que en el trascurso de nuestras vidas iremos superando cada obstáculo, y TE AMO TE AMO POR ESO Y MUCHO MAS 💙💙💙💙 #12 ∞

Pero Es Algo (0.5k)

Hola, mis amigos :D ¡Estoy presentando mi primer fanfiction en Español! Y es Snowbaz :D Yay!
Español no es primer idioma, pero por favor, ¡disfruta!


Simon

Han pasado dos días desde que Penny y yo nos mudamos a este apartamento, y todo se siente… Extraño. Como si esto fuera un sueño. Como si me vaya a despertar mañana en mi habitación en Watford. Escondiéndome del Humdrum. Peleándome con Baz. Sabiendo que nunca veré el final de la guerra de Magos.

Pero yo sé que esto no es un sueño. Porque El Humdrum está muerto. Y no necesito pelear contra Baz. (Todavía nos peleamos, pero siempre nos besamos después.) Y ya no soy un Mago, asi que ni siquiera estoy en esta guerra, no creo.

Baz dice que yo me siento extraño porque ahora tengo mi propia habitación. Porque no tengo que compartirla con nadie. 𑁋Fuimos compañeros de habitación durante siete años, Snow,𑁋 Baz me dijo ayer. 𑁋Por supuesto que va a ser diferente.𑁋 Y yo supongo que él tiene razón. Se siente diferente. Y… No creo que me guste.

Estoy acostado en mi cama cuando Baz aparece en mi puerta. Lo miro brevemente, luego aparto la mirada hacia un lugar en el techo.  

𑁋Estás aquí temprano,𑁋 digo sin mirarlo.

𑁋¿Es eso un problema?𑁋 Pregunta, y sé que tiene el ceño fruncido.

𑁋Por supuesto que no.𑁋 Aún no lo estoy mirando, pero oigo como deja caer su bolsa en el suelo y camina hacia mi cama. Cierro los ojos cuando se sienta a mi lado, y suspiro profundamente.

𑁋¿Cual es el problema, Snow?𑁋 Pregunta.

No abro los ojos, pero extiendo la mano. Él la toma y aprieta suavemente.

𑁋No lo sé,𑁋 digo.

𑁋Snow.𑁋

Me encojo de hombros.

𑁋¿Es sobre ayer?𑁋 Pregunta.

Me encojo de hombros de nuevo.

𑁋Simon, dime.𑁋

Suspiro y abro los ojos. Baz frunce el ceño, pero su mirada es tierna.

𑁋No lo sé,𑁋 repito. 𑁋Me siento… Raro.𑁋

𑁋Lo sé, Simon,𑁋 Baz dice mientras me acaricia el pelo. 𑁋Yo también me siento raro.𑁋

Frunzo el ceño y le aprieto la mano. 𑁋¿Por qué?𑁋

Baz me sonríe. 𑁋Míranos, Simon. En todos mis sueños, nunca creí que esto pasaría.𑁋 Baz sostiene nuestras manos delante de él. 𑁋Por mucho que quería que ocurriera, nunca creí que nada bueno podría salir de nosotros. Siempre me imaginé que yo sería el que moriría, y tu serías el que me terminara con mi vida.𑁋

𑁋Baz.𑁋

𑁋Es la verdad. No podía imaginar un solo escenario que no terminara en nosotros peleando.𑁋

𑁋Todavía nos peleamos,𑁋 digo.

𑁋Lo se,𑁋 dice él. 𑁋Y gracias a Crowley. Si no nos peleáramos, no tendría una razón para besarte después.𑁋

Le sonrío. Porque no puedo evitarlo. Baz también sonríe.

𑁋Ahora,𑁋 dice. 𑁋¿Me dirás cuál es el problema?𑁋

Suspiro. 𑁋Es mi habitación.𑁋

𑁋¿Qué tiene de malo?𑁋

𑁋Está… Vacía.𑁋

Baz mira a la habitación. 𑁋Por supuesto que lo está. No tienes muchos muebles.𑁋

𑁋No,𑁋 insisto. 𑁋Está vacía… Sin tus cosas.𑁋

Baz frunce el ceño de repente y se levanta. Empieza a caminar hacia la puerta, y me comienzo a preocupar, como si lo hubiera hecho enfadar. Pero se detiene en su bolsa y comienza a buscar algo en ella.

𑁋¿Qué estás haciendo?𑁋 Le pregunto.

Baz no responde, pero saca algunas cosa de su bolsa. Un libro, que pone en mi armario. Una chaqueta, que pone en uno de los cajones. Y un cuaderno, que pone en mi mesita de noche. Luego se sienta en mi cama y suspira.

𑁋Sé que no es nuestra habitación en Watford,𑁋 dice él . 𑁋Pero es algo.𑁋

No sé cómo responder. Porque no esperaba que hiciera eso. Pero sé que quiero besarlo por ello. Así que lo hago.


Read on ao3!


Muchas muchas MUCHAS gracias a mi beta, @arituzz (: BLESS!

¿Vienes conmigo mi amor?

“Imagínate tú y yo juntos de la mano, caminando por nuestros sueños y por nuestros lugares deseados. ¡Quiero enseñarte tanto de mi sentir y pasión! Llevarte a los lugares que me erizan la piel y me estremecen el alma. Sentir la música que me hace llorar, a tu lado y amanecer acurrucado en tus brazos mientras, al abrir los primero ojos de la mañana, mi voz cariñosa y delicada para ti te diga: -”Despierta mi amor tengo una sorpresa para ti”. Quiero disfrutar de la mejor cena mirando como disfrutas de un rico platillo y verte escribir a las 3:00 de la madrugada lo que sueñas y plasmas en un papel bajo la luz calidad de la mesita de noche. Quiero tanto bien para ti y para mí que mis lágrimas me acarician ahora mismo recordando todo lo que deseo a tu lado. No sé… escapar siempre que lo deseemos y hacer cosas inusuales días que no tocan. Sentir el mar en invierno y la nieve en verano en el glaciar más alto. Contarnos un cuento bajo la luz de nuestras estrellas y ver boreales en el lugar más único del planeta. Quiero tanto contigo que aún no sé ni donde guardar todo lo que sueño a tu lado.
¿Vienes conmigo mi amor?”

¿Qué es el amor? Parte 32// fanfic wigetta

Desde la puerta de entrada Guillermo logró percibir un aroma exquisito.

-¡hola señor y señora de Luque!

-hola Guillermo, anda pasa, estás en tu casa, la comida ya casi está lista, y en un rato seguro que llega mi marido-respondió la madre de Samuel.

-a mi madre le encantan las visitas y lleva dos horas cocinando.

-tu madre es un encanto.

-tú si que eres un encanto-dijo Samuel en un susurro-¿te parece si vamos a mí habitación mientras mi madre termina? Creo que es mejor que mi madre viéndonos cada dos por tres.

-me parece bien en realidad.

Los jóvenes subieron a la habitación del mayor, era la primera vez que Guillermo la veía, era igual de grande que la suya, la cama matrimonial tenía un edredón negro con morado, había un escritorio con fotografías del cielo, una mesita de noche y una televisión colgada en la pared.

-me gusta, tu habitación es guay.

-la tuya lo es más créeme.

-podrías decorarla un poco más.

-¿con que?

Guillermo analizó la habitación durante unos segundos.

-podrías tener una lámpara en la mesilla, podrías comprar libros sobre astronomía y todas esas cosas que te gustan y ponerlos en una estantería y quizá colocar fotos con Borja, con tus padres.

-y una contigo, creo que me gusta tu idea, podrías ser decorador de interiores.

-no digas tonterías, puedo decorar una habitación no una casa entera.

Samuel sonrío, realmente le agradaba la compañía de Guillermo y se daba cuenta de eso cada segundo que pasaba con él.
Ambos se sentaron en la cama del mayor miraban la televisión, aunque ciertamente se miraban más entre si que a la pantalla, había instantes que Samuel se quedaba embobado mirando como Guillermo miraba atento la caricatura que pasaban en la tele y cuando este se percataba de la mirada del mayor y lo miraba también, Samuel no se giraba, al contrario, sonreía y lo miraba con más intensidad como si pudiese leer sus pensamientos con la vista, o como si pudiese besarlo con solo pensarlo; porque ambos morían por juntar sus labios pero corrían el riesgo de que los padres de Samuel los vieran, Guillermo quería mandar a la mierda todo y lanzarse a los labios del mayor pero se detenía al recordar que sus padres aún no lo sabían, que les podría ir mal si se besaban.

-¿por que todo es tan complicado? ¿Por que la sociedad no puede entender el amor?-se preguntó Guillermo-¿por qué no entiendes que tenerte aquí de cerca me hace querer besarte?

Pero Samuel no tenía telepatía y no sabía lo que el menor pensaba, no ahora por lo menos.

-me gusta cómo te queda la camisa, te sienta bien ese color y sería un honor verte con camisas más seguido.

-bueno gracias-comentó Guillermo ruborizado-a ti te quedan mejor con… ya sabes ese cuerpo, además digamos que soy de las personas que menos camisas tienen en todo Madrid y creo que me gusta más usarla en ocasiones especiales, como cuando vamos a cenar a algún lugar y cosas así.

-creo que es hora que te consigamos un guardarropa nuevo.

-estás loco, estás mal de la cabeza, no voy a usar camisas ni leches-respondió Guillermo burlón.

-anda, hazlo por mí-Samuel hizo un puchero y miro a Guillermo-¿por favor?

-ya lo veremos vale-dijo Guillermo después de echar un suspiro.

Samuel sonrío y abrazo con fuerza al menor, este le devolvió el abrazo, se quedaron durante varios segundos en esa posición hasta que Samuel se separó un poco para ver a Guillermo a los ojos.

-¿te he dicho que tienes los ojos más hermosos del mundo?

-son cafés como los de todos.

-pero son tuyos guille, y eso hace que sean hermosos para mi.

El menor se sonrojó pero sonrío, depositó un beso en la mejilla de Samuel y eso levanto las ganas de este pues el mayor se dirigió a sus labios y lo beso, había estado aguantando las ganas de besarlo desde hacía diez minutos y ya no podía más, el beso fue tímido y despacio al principio pero ambos comenzaron a apresurarse, cuando se besaban sentían que eran los únicos en el mundo, el beso tomo pasión, Samuel y Guillermo juntaban sus lenguas mientras las manos del mayor se posaban en la cintura del menor, Guillermo estaba a punto de sentarse en las piernas de Samuel pero tocaron a la puerta, haciendo que se apartasen apresuradamente al punto que Samuel casi cae de la cama.

-¿si?

-tu padre ha llegado y la comida está lista, os llame desde la cocina pero no me habéis respondido.

-oh lo siento, estábamos viendo un programa de televisión mamá, pero ya vamos.

Escucharon como los pasos se alejaban y Guillermo soltó un pesado suspiro.

-Dios mío, creí que iba a entrar, casi se me sale el corazón.

-me asusté bastante también, anda, acércate un poco que se te ha arrugado la camisa mi niño.

Guillermo se acercó a él, Samuel arreglo su camisa y plantó un beso en su frente.

-¿estás listo Samu?

-a tu lado siempre estoy listo guille.

Ambos bajaron las escaleras, Samuel temblaba por completo, Guillermo estaba que moría por dentro pero era fuerte, lo era por Samuel.

-buenas tardes Guillermo-saludo el padre de Samuel-¿como has estado?

-muy bien, ¿y usted?

-muy bien, me alegra verte por aquí, Samuel casi no invita a sus amigos a la casa y que vengas tú me agrada.

-a mí también me agrada estar aquí.

Samuel se sentó al frente de su padre y Guillermo al lado de Samuel, su madre al lado de su marido. La mujer entró por una puerta con una cacerola.

-he preparaos paella ya que Samuel me ha dicho que te gustaba, también he preparado tortilla de papa y un postre.

-huele delicioso señora, muchas gracias.

-no es nada guille, fuiste un gran apoyo para Samuel y nuestra familia, te apreciamos mucho.

Guillermo sonrío, estaba bastante nervioso aún.
Comenzaron a comer, la comida que preparó la madre de Samuel era deliciosa, a cualquiera que la probará le gustaba y Guillermo no había sido la excepción.
Terminaron todo, incluso estaban en el postre, un delicioso pastel de chocolate con jarabe de fresa y frutas.
Samuel miro a Guillermo, con un gesto le indicó que era la hora, el menor lo entendió perfectamente, entrelazaron sus manos por debajo de la mesa, eso tranquilizo un poco a Samuel, tomó aire y comenzó a decir.

-mamá, papá, os tengo que decir algo.

-¿que pasa samu?-su madre lo noto preocupado.

-eh…

Samuel no sabía cómo empezar.

-hace aproximadamente cuatro meses o poco más me enamore de alguien.

-¡qué alegría hijo! ¿Por qué no nos la has presentado ? Dinos, quién es al afortunada.

-bueno, ahí está el detalle mamá no es una afortunada, es un afortunado.

-yo… yo no sé que decirte Samuel.

-¿como dijiste? ¿por qué no nos lo dijiste antes?-para alegría de Samuel su padre no sonaba molesto, estaba realmente sorprendido.

-no es nada sencillo papá.

-es que no lo comprendo, nunca te comportaste raro para darnos a entender esas cosas.

-no tengo que comportarme raro papá, simplemente se dio y ya.

-yo, bueno me hubiera encantado que tuvieras una novia y tuvieran una familia y ese rollo pero no todo se puede y yo entiendo que estés con un chaval también, no podrás formar una familia pero creo que está bien.

-existe la adopción.

-¿que? No no, eso es algo mucho más fuerte Samuel, ¿como adoptarías un niño?

-existe ese tipo de casos.

-bueno a todo esto, ¿quién es el afortunado mi niño? No nos has dicho de quién estás enamorado.

-bueno en realidad llevamos dos meses de relación.

-déjate de rodeos hijo.

-Guillermo, él es mi pareja.

Ambos adultos miraron serios a los jóvenes, luego se miraron entre sí y luego de nuevo a la pareja.

-¿tú? ¿Ustedes? ¿Qué?

-si mamá, guille y yo estamos saliendo, es alguien que ha estado apoyándome desde que ha llegado a la ciudad, y él bueno…

-no tienes más que explicar Samuel, tu madre y yo entendemos, quizá no es lo que esperábamos pero me alegro mucho por ti, así que Guillermo, vaya al parecer creí que este tipo de cosas se notaban pero tampoco lo note en ti chaval.

-bueno, simplemente se da, así como de repente se dio el amor entre ustedes, así surgió con nosotros, amor es amor, no importa el sexo.

-me alegra tanto que hayáis reaccionado así.

-bueno claramente tendremos que hablarlo mejor por la noche pero estamos orgullosos de que nos lo hayas contado.

Samuel sonrío, sus padres sonrieron, Guillermo sonrío, la reacción fue mucho mejor de lo que los jóvenes esperaban, esperaban una reacción violenta, o negativa pero fueron aceptada por ambos adultos.

-¿tus padres lo saben guille?

-si, en el pueblo tuve una relación con un amigo de toda la vida.

-no es por entrometerme pero, ¿qué sucedió?

-mamá no…

-no pasa nada samu, ya fue hace un año-comente Guillermo-bueno el falleció en un accidente con sus padres.

-oh… yo… lo lamento mucho Guillermo, no era mi intención.

-eh, tranquila señora no pasa nada, por eso me mudé a la ciudad y creo que gracia a eso conocí a Samuel.

-bueno, creo que de todos los jóvenes que hay en esta gran ciudad me alegra que un chico como tú esté saliendo con mi hijo.

-Samuel es alguien maravilloso.

-¿entonces han aprobado nuestra relación mamá, papá?

-pero con mucho gusto.

-claro que si.

Samuel sonrío, no resistió las ganas y beso a Guillermo, el menor correspondió con las mejillas sonrojadas a más no poder, su madre soltó una risita, era oficial para todos, Samuel y Guillermo eran pareja, una preciosa pareja.

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Disculpen tanto tanto la tardanza, he tenido unas semanas de mierda con demasiados problemas y trabajos, levantarse a las 6 de la mañana y dormir a la 1 de la madrugada es un horror, espero entiendan y espero escribir más en estas vacaciones, feliz día.

Puta Cris

En la última fiesta que di @crisvinyl fue el centro de atención. Desnuda, con un antifaz que le impedía ver nada y con un collar de perra atada a la cama. Dejé una caja con 8 o 9 condones en la mesita de noche y tuve que reponerlos a mitad de la noche.

No veo que escribas nada sobre la fiesta, zorra.  Tal vez a la próxima te gustaría que invitase a algún amigo tuyo. O podriamos llamar a tu papaito para que esté orgullosa de su niñita. Ya veremos..

¿Vienes conmigo cariño?

“Imagínate tú y yo juntos de la mano, caminando por nuestro sueños y por nuestros lugares deseados. Quiero enseñarte tanto de mi sentir y pasión. Llevarte a los lugares que me erizan la piel y me estremecen el alma. Sentir la música que me hace llorar a tu lado y amanecer acurrucado en tus brazos mientras, al abrir los primero ojos de la mañana, mi voz cariñosa y delicada para ti te diga: -”Despierta mi amor tengo una sorpresa para ti”. Quiero disfrutar de la mejor cena mirando como disfrutas con la comida y verte escribir a las 3:00 de la madrugada lo que sueñas y plasmas en un papel bajo la luz calidad de la mesita de noche. Quiero tanto bien para ti y para mí que mis lágrimas me acarician ahora mismo recordando todo lo que deseo a tu lado. No sé… escapar siempre que lo deseemos y hacer cosas inusuales días que no tocan. Sentir el mar en invierno y la nieve en verano en el glaciar más alto. Contarnos un cuento bajo la luz de nuestras estrellas y ver boreales en el lugar más único del planeta. Quiero tanto contigo que aún no sé ni donde guardar todo lo que sueño. “

LINTERNAS

En una cálida y clara noche de verano, mientras los adultos de la familia se sentaban en la galería de la casa, los niños, curiosos, salimos a cazar luciérnagas.

Pertrechados de vasos y frascos, calderines y nervios a flor de piel.

Volvimos con los frascos llenos, que pusimos en las mesitas de noche para mirar el trocito de cielo estrellado en movimiento.

A la mañana siguiente, se habían apagado las luces y reposaban en el fondo del frasco.

Me dispuse a liberarlas, quité la tapa y voló a mi mano otro bichito que nunca había visto.

Era colorido, de largas antenas con pompones y alas dobles. “Será la reina”, pensé.

Como no le encontré la linterna, se lo llevé a papá para preguntarle.

Lo observé con cuidado, pero tampoco le encontré la guitarra.

 

Mercedes Cobas

xuperbia  asked:

Los pasitos de un niño no más grande de 10 años resonaron por el pasillo, asomando la cabeza a la habitación donde su padre dormía. Depositó con cuidado el plato y el vaso sobre la mesita de noche, dos tostadas de pan y leche era lo que contenían, un desayuno conmemorativo según él. Sin pensarlo dos veces, saltó encima del pelinaranja, esperando que despertara con eso. —¡Feliz día, papá! —exclamó, llevando las manitas hasta las mejillas de Asmodeo. —Despierta que ya amaneció~

El trabajo de modelaje le estaba consumiendo más de lo que debería recientemente, tal vez porque tomó la mala decisión de aceptar fotografías de varias marcas de ropa y no se detuvo a pensar en las consecuencias. Aunque dada su posición era relativamente normal que lo hiciera, un padre soltero con dos hijos esperándolo en su departamento… El dinero debía llegar a como de lugar, pese a que todo su cuerpo sufriera problemas. 

Hoy era uno de sus tantos días libres y por lo pronto quería disfrutarlo durmiendo, descansando todo lo que no había podido esta larga y tortuosa semana de trabajo. Eso creyó que haría, hasta que uno de sus enérgicos hijos saltó encima de él sobre la cama e hizo que emitiera uno que otro quejido. Lo iba a regañar, su ceño se frunció y cuando abrió los ojos se encontró con la grata sorpresa de Ash sonriente, tomándolo del rostro y deseándole un feliz día. Oh… había estado tan concentrado en el trabajo que olvidó completamente el día que era hoy, giro un poco la cabeza y notó el desayuno preparado por el contrario. 

Una sonrisa se cinceló en su rostro, estiró los brazos y atrajo el cuerpo más pequeño contra el suyo, obsequiándole un apretado y dulce abrazo. 

❝ Buenos días, Ash. Dijo finalmente, separándose unos centímetros para depositar un beso sobre la frente del pelinegro — ❝ Este es un gran despertar ¿Estás listo para que vayamos junto con tu hermano a pasear~?. La mejor forma de pasar el día del padre, es estando con ustedes una tarde y mimarlos hasta el cansancio.

A pesar de todo el cansancio que conllevaba ser un padre soltero, el pelinaranja no iba a negar que le gustaba cargar con dicha responsabilidad. Ver a Hivi’el y Ash todos los días recibiéndolo al regresar, le daba fuerzas para superar cualquier obstáculo. 

{ @xuperbia }

Shuu: ………………………… -Se quedó muy quieto, sin saber qué hacer o decir.- Eh… estoy dormido. Sal y espera a que me levante, despierte y vaya. Dame cinco minutos. 

Reiji: -Se quedó callado y simplemente suspiró, molesto. Él le había enseñado miles de veces a su pequeño hijo que debía llamar a la puerta antes.- Ve a tu habitación. Estaré ahí en seguida. -Dijo serio, mirando al pequeño con sus severos ojos rojos, sin dejarle otro remedio más que obedecer.-

Ayato: -Justo se había colocado sobre su chica para besarla cuando escuchó que la puerta se abrió y reaccionó de inmediato.- TCH. NO DES UN PASO MAS O TODA LA HABITACIÓN VA A EXPLOTAR. CIERRA LA PUERTA O MORIREMOS TODOS. -Bufó apenas su hijita cerró la puerta y se apresuró a vestirse para ir a ver qué tenia.- …. Mamá y yo estabamos desactivando bombas. Tch, te he dicho que toques antes de entrar. Casi nos matas, enana.

Kanato: -Apenas escuchó que la puerta se abría actuó rápidamente y tomó a Teddy de la mesita de noche para lanzarselo a su hijita.- ¡SAL! ¡Teddy te cuidará, pero SAL AHORA DE AQUÍ!

Raito: -El vampiro de la fedora estaba besando la espalda de su esposa desnuda cuando de pronto notó que la puerta se abría, y era su hijita- ….. ¡Y listo! ¡Terminamos tu masaje! -Quiso disumular, mirando a su pequeña.- Eh, amor, dame un segundo a que termine de ponerle cremita a tu mami porque le duele la espalda.

Subaru: -Estaba sobre la chica cuando pudo escuchar que detrás de él se abría la puerta de su habitación y sintió de inmediato como sus mejillas se calentaban demasiado y se quedó completamente estática.- ……….. La niña acaba d-de entrar, ¿v-verdad?

Ruki: -El vampiro se detuvo apenas escuchó que su pequeño hijo entraba a su habitación , bufó.- Detente ahí. Ya te oí, tienes pesadilla. Ve a tu habitación, estaré ahí en un momento. No, no cruces esta puerta, es una orden.

Kou: -En el caso del idol fue diferente, él escuchó solamente cuando la puerta de su habitación fue cerrada porque su pequeña hijita los había visto y había vuelto a su cuarto. Se detuvo, mirando a su chica.- …. C-creo que es hora de que hablemos con nuestra bebita, M-Neko-chan….

Yuma: -Se quedó petrificado por un momento, y ya que afortunadamente las sábanas los estaban cubriendo miró a su hijita.- ¡O-oi! ¡Ve a tu habitación, tu mamá y yo estamos haciendo ejercicio! ¡A-ahorita voy contigo!

Azusa: -Simplemente se quedó quietecito, sin decir o hacer nada, cubierto casi por completo con las sábanas al igual que su esposa.- … Quizá si nos hacemos los dormidos…. no se de cuenta…. -Susurró muy bajito, aunque su bebé fue hasta él para despertarlo.- E-eh…. vale… ve a tu habitación… y yo iré por algo para espantar tus pesadillas…. no tardaré….. 

Carla: -El Tsukinami actuó demasiado rápido. Apenas escuchó que su hija entraba, se quitó de encima de su esposa y chasqueó los dedos para que ambos aparecieran vestidos. El tener esa capacidad de magia era muy útil para él y lo había salvado muchas veces de situaciones embarazosas como aquella.-

Shin: -Los reflejos del metamórfico fueron demasiado rápidos, ya que su hijo tan solo había girado la perilla de la puerta para entrar cuando Shin se levantó de golpe y se transformó en lobo para salir sin previo aviso por el balcón, huyendo de la vergonzosa escena.-

Libra y Aries II

La jaqueca que consumía la cabeza de Aries en ese momento era un peso que no le dejaba ni siquiera abrir los ojos, y tampoco es que quisiera hacerlo, no sabía donde su trasero estaba y eso si que era un problema.
No tenía la noción del tiempo ni de su posición, haciendo que su pecho participara en una leve desesperación.
Tenía recuerdos vagos, algo de lo cual siempre le habían advertido.
Y también (con el tiempo que llevaba acostada en ese lugar que para sus ojos era oscuro) había conseguido ejecutar dos teorías.
La primera (que le parecía la más emocionante); consistía en que había muerto y que estaba vagando por lo que se debería llamar el más allá.
La segundo (un poco más realista y más cercana a tener los pies en el suelo) era solamente que estaba en un muy mal estado y alguien cuidaba de ella.

No le parecía muy justo o algo honroso ser cuidada por alguien; ella podía estar bien sola, como siempre. Así que, juntando fuerza, abrió los ojos. Tuvo que entrecerrarlos al instante para no cegarse con la luz de la habitación.
Techo blanco, paredes blancas.
Parecía ser un hospital, hasta que vió imagenes de artistas que podía reconocer como a the beattles o también elvis presley, vió cuadros familiares, sintió un aroma a varón, sentía el colchón bajo su cuerpo.

A salvo.
Se sentía a salvo.
Y junto más fuerzas para voltear su cabeza, y vió la imagen de un muchacho castaño, dormido, apoyado a la mesita de noche que estaba próxima a la cama. ¿Quien era él y porqué lo sentía tan cálido?

Recordaba a penas como ella había caído vergonzosamente en sus brazos después de recibir una herida, había sentido por primera vez lo que era ver las imagenes de las personas que más amaba delante de sus ojos.

Estaba agradecida.
Se recostó de nuevo, permitiéndose descansar a penas. Aún seguía preocupada por sus compañeros que al igual que ella, estaban luchando en las calles por terminar con el aprisionamiento de su pueblo.
Mierda.
Debía salir e ir ayudarlos.
Pero sentía el dolor en su costilla derecha. Se enderezó e inspeccionó las bendas que la rodeaban, tuvieron que ver su abdomen desnudo para hacerlo.

Ahora estaba enojada.
¿cómo es que ese joven se había dado el derecho de ver su cuerpo?
No señor, no guardaría silencio.
Se sentó en la cama con dificultad y arreglo su garganta.

—disculpa ¿podrías dejar de dormir y decirme como mierda hiciste para bendarme?

Él nisiquiera parecía estar vivo.
—Te estoy hablando y cuando una mujer habla se le mira a los ojos.

Nada, ningúna respuesta.
— ¡¿es que no puedes dejar de dormir por un minuto?!
–que voz tan chillona para despertar a alguien.
—por fin despiertas. Me puedes explicar ¿cómo me bendaste?
—quien diría que hasta enferma puedes roncar.
—no hablo de eso en este momento–contésto seca.
—yo tampoco. Ahora, si me disculpas, preguntaré por tu salud ya que como me exigiste antes de desmayarte, debo sacarte viva de este lugar. ¿su majestad esta bien?
–no soy ninguna reina para que me trates de ese modo, solo soy Aries y sí, estoy perfectamente ¡coff coff! –toció Aries, interrumpiéndose.
—excelente, excelente –celebró sarcástico Libra. —tendrás que reposar y depender de los cuidados de este amoroso hombre.
—en tus sueños.

Aries puso los ojos en blanco y se recosto por la continua toz. Esto se haría una laarga travesía.

¿Qué es el amor? Parte 8/ drabble wigetta

Por primera vez Samuel confesó en voz alta lo que sentía hacia Guillermo, esto provocó que un silencio abrumador llenara el auto, simplemente se escuchaban las lentas respiraciones de ambos chicos, ya solo faltaban tres calles para llegar a casa de Luzuriaga, y Samuel se armo de coraje para preguntarle a Guillermo sobre sus sentimientos, aunque ya sabia la posible respuesta.

-¿tú sientes algo por mi guille?-pregunto con temor-aun que sea algo pequeño.

-eh…yo…

Guillermo no dijo nada, se limitó a suspirar y a fijar su mirada al camino, no sentía nada hacía Samuel, por lo menos no aún pero no quiso decir nada, él no hablaba de sus sentimientos a nadie, ni a sus nuevos amigos ni a sus padres ni si quiera a su hermana menor, ¿por qué? Sencillo, seguía enamorado de Alonso, que patético era estar enamorado de un chico muerto, y aunque era descabellado, así era.

-gracias por traerme guille-susurró Samuel cuando Guillermo aparcó el auto-lo pase muy bien, dale un besito a karol de mi parte.

-gracias por los helados, no tenías por qué hacerlo.

-quise hacerlo, además es imposible decirle que no esa pequeña.

Guillermo asintió con una sonrisa, se despidió con la mano de Samuel y este hizo lo mismo, y tuvo que aguantar con todas sus fuerzas no lanzarse a besarlo, se veía tan apuesto al conducir, se veía tan apuesto siempre.

-hasta luego guille.

-hasta luego Samuel.

El auto comenzó a avanzar, y Samuel se quedó ahí en la calle viendo cómo Guillermo se alejaba, y suspiro decepcionado, odiaba que sus sentimientos no fueran correspondidos, se había acostumbrado a que todos estuvieran detrás de él, que ahora que un chico no lo quería le resultaba abrumador.

Entro a la casa, los padres de Luzuriaga no estaban, y su amigo tampoco, la casa estaba sola y lo que más necesitaba ahora mismo era alguien que lo escuchara, que ironía. Decidió recostarse en el sofá de la habitación, y se quedó profundamente dormido.


Guillermo llegó a casa, sus padres estaban en la cocina con karol, seguramente preparando la cena.

-he llegado-anunció al pasar por la sala-subiré a mi habitación, cenare más tarde.

-nada de eso-escucho la voz de su madre a lo lejos-tienes mucho que contarnos Guillermo.

Sus padres salieron de la cocina junto a su hermana, lo miraban sonrientes, Guillermo no entendía nada.

-¿por qué no nos dijiste que habías estado viendo a un chico?-preguntó su padre-.

Guillermo dirigió su mirada a su hermana la cual negó con la cabeza.

-no me mires a mí, yo no les dije nada.

-karol no dijo nada guille, pero esta chaqueta no es tuya, ni de tu padre.

Su madre le mostró la chaqueta oscura de Samuel, se la dejo en el sofá, maldita sea.

-no me gusta Samuel mamá, me tocó de pareja en un trabajo del instituto y ha venido a casa, nos invitó esta tarde al parque y ya.

-mi niño,¿por que no nos contaste?

-porque Samuel no es nada importante, un simple compañero de clase.

-Samu si es mi amigo, él juega conmigo y nos invitó un helado.

-alguien que no es importante no le invita un helado a tu hermana y a ti.

-quizá si soy importante para él pero para mí no lo es.

Su madre suspiro decepcionada, su hijo había hecho amigos según le contó, pero aún no lograba superar a Alonso.

-está bien, puedes ir a tu habitación Guillermo.

El chico asintió y subió a su habitación, se recostó en su cama y suspiro, ¿por qué las cosas eran tan difíciles? ¿Por qué no podía superar a Alonso? ¿Por qué tuvo que ocurrir aquel accidente? Ahora podría estar con él en su casa viendo alguna película, o en una cena, o en el parque tomados de la mano, pero no, él estaba en otra ciudad y su chico estaba quince metros bajo tierra en su pueblo natal.

-te extraño-susurró al tomar la fotografía que estaba en su escritorio-me haces tanta falta, quisiera volver a estar en tus brazos, me prometiste que estaríamos siempre juntos-cerró sus ojos con fuerza, deseando que todo fuera una pesadilla, aunque en el fondo, sabía que no lo era-.


*FLASHBACK*

Alonso y Guillermo estaban en la feria del pueblo, venia cada año y cada año venía la pareja, hoy cumplían un año siete meses y ocho días juntos.

-¿quieres subirte a la montaña rusa?

-¿estás loco?, podríamos morir ahí-dijo Guillermo al mirar la atracción, le aterraban las alturas-¿y si se zafa el juego? ¿Y si el carrito se cae?

-pero que paranoica eres guille, no no va a pasar nada mi niño-dijo rodeándolo con los brazos-anda, si no te gusta te compraré un algodón de azúcar.

Guillermo asintió con una sonrisa, tomó la mano de su chico y se dirigieron al juego.

-¿puedo tomar tu mano?

-no tienes ni porque preguntarlo chiqui, puedes tomar mi mano, abrazarme, lo que tú quieras.

La fila avanzó rápidamente, hasta que fue su turno, subieron al carrito verde y este comenzó a moverse.

-lo ves, no es tan malo-dijo Alonso entre risas-no pasa nada.

El carrito seguía subiendo, Guillermo tomo con más fuerza la mano de su chico, y sin darse cuenta estaban en la parte más alta, podían ver toda la feria desde ahí, el juego se detuvo y Alonso aprovechó para dar un corto pero suave beso en los labios de su chico.

-te amo con todo mi ser guille.

-yo te amo mucho más.

Y antes de que pudiera besarlo también, el carrito comenzó a moverse de nuevo a una gran velocidad, haciendo que Guillermo tomará con más fuerza la mano del otro, este soltó una risa contagiando al otro.

-te lo dije, ¿te divertiste o no?

-tengo que admitir que fue mejor de lo que me imaginaba.

-te lo dije mi niño, no tenías nada que temer, no dejaría que te sucediera nada.

Guillermo sonrío, pudo ver el brillo en aquellos ojos verdes que lo volvían loco.

-eres lo mejor que me ha sucedido Alonso.

Tomo la barbilla del chico y lo acercó a sus labios, lo beso suavemente, mostrándole cuanto lo amaba.

-siempre estaremos juntos, jamás pienso dejarte Guillermo, no me imagino una vida sin ti.

-¿lo prometes?

-lo prometo.

Y sus labios volvieron a juntarse, con aquella promesa en la mente de ambos, por desgracia no pudo cumplirse por qué meses después uno de ellos fallecería.

*FIN DEL FLASHBACK*


-¿guille? ¿Puedo entrar?-preguntó su hermana menor-traigo waffles que ha preparado papá.

-pasa-susurró Guillermo-.

La menor entro con cuidado, dejo el plato en la mesilla de noche, y se sentó al lado de su hermano, beso la frente de su hermano y salió de la habitación, ella ya sabia que en estas situaciones él siempre quería estar solo.


Luzuriaga llegó a casa junto con Lana, ella se quedaría a ver películas con él.

-iré por los cd’s a tu habitación.

-yo prepararé alguna botana amor.

Lana entro a la habitación, se llevó una sorpresa al ver a Samuel en el sofá durmiendo profundamente, tomo las películas que estaban en la mesita de noche de su pareja y se dirigió a la cocina.

-¿sabes que Samuel está en tu sofá durmiendo?

-si, sus padres tuvieron problemas de nuevo y se está quedando en mi casa, aunque creí que llegaría más tarde, hoy salió con Guillermo.

-¿el chico nuevo?-asintió-espero que sea el indicado y que de una vez Samuel tenga una relación seria.

-sería un puntazo, Samuel me jura que está enamorado de él, y le creo pues cuando está con el puedo ver un brillo en sus ojos que jamás había visto, pero creo que Guillermo no quiere con él.

-¿de verdad?-Luzuriaga asintió-es una lastima, antier los vi hablando en el estacionamiento y se veían tan lindos.

-espero que salgan juntos-se limitó a decir Luzuriaga-aunque el tema no es él, es que hoy es nuestro aniversario-susurró acercándose a los labios de su chica-y no podría amarte más Lana.

La pareja se dirigió a la sala y encendió el televisor, pasaron varias horas viendo películas entre besos y caricias, hasta que Samuel salió de la habitación, haciendo que se separasen.

-lo siento, no quería interrumpir, quería comer algo, no sabía que estaban aquí.

-no pasa nada, toma lo que quieres hombre, estás en tu casa.

Samuel asintió sonriente y se dirigió a la cocina, tomo un bol con cereales y se dirigió a la habitación de nuevo.

-aguarda Samuel, cuéntame como te fue con Guillermo y su hermanita.

Samuel les contó todo, lo de la habitación, lo de los helados, lo de Rodrigo, y lo más importante, su confesión.

-déjame entender, ¿te hablo de su ex pareja por qué te cacho mirando una foto de ellos?-asintió-¿por qué terminó con el?

-no terminó con él-Luzuriaga y Lana lo miraron confundidos-el falleció.

-oh, bueno, no lo veía venir.

-no digan nada a nadie, se lo prometí.

Ambos asintieron, dejaron el tema a un lado, tampoco preguntaron del ex de Samuel, aunque la chica fue la que interrumpió el silencio.

-¿como demonios dejaste que se fuera sin que te respondiera?-preguntó Lana-debiste insistir samuelito.

-lo sé lanita, pero no me atreví, tenía miedo a que no me correspondiera.

-no sabes si no te iba a corresponder hombre, igual y en el fondo sentía algo por ti.

-casi pierdo el cariño de su hermana gracias al cabron de Rodrigo, ¿arriesgarme a perder su poco aprecio a hacía mí también? No gracias.

-eres un exagerado.

-ya lo sabia.

-vas a volver a preguntarle y no vas dejar de insistir hasta que te de una respuesta.

-vale, si eres peor que mi madre.

-me tomaré es como un halago-respondió Lana entre risas-.

-bueno, mejor los dejo solos, feliz aniversario romeo y Julieta.

Ambos sonrieron y se despidieron la mano de Samuel, este entro a la habitación y pusieron play a la película de nuevo.

-al menos ha progresado-susurró Luzuriaga-.

Mientras que la pareja se dispuso a continuar con su cita, Samuel comió en silencio observando su mochila un rato, hasta que se percató que faltaba algo, ¿su camiseta?, no, estaba en el suelo, ¿sus calcetas? Tampoco, estás estaban ahí bajo la mochila, ¡su chaqueta! La olvido en casa de Guillermo.

-demonios-susurró-tengo que llamarlo, pero ya es muy tarde.

Le dio igual, tomó su móvil y llamó al de Guillermo, este no contesto así que decidió llamar otra vez, está vez si lo hizo.

-¿guille? ¿Puedes revisar si mi chaqueta está en tu casa?

-si, la dejaste en el sofá, mañana la llevo a casa de Luzuriaga-notó como la voz del chico sonaba quebrada-¿a las once está bien?

-¿ha pasado algo Guillermo? Suena como si hubieras llorado.

-¿yo? No no, que a solo que, joder-suspiro-odio todo esto, odio haber perdido alguien a quien amaba tanto, yo lo siento, probablemente no quieres escuchar lo ridiculo que soy.

-nada de eso, yo te escucho guille, soy todo oídos.

Guillermo le contó lo mucho que extrañaba a Alonso, y aunque a Samuel le dolía un poco escuchar que aún amaba al fallecido, le agradó saber que Guillermo le tuvo la confianza de contarle.

-no creo que él quiera verte así, yo creo que a él le gustaría saber que eres feliz, el está contigo guille, aunque no sea en persona, el sigue en tu corazón, y te observa desde el cielo.

-¿tú crees?

-no lo creo, estoy seguro.

-gracias Samuel.

-no es nada.

-bueno, que tengas buena noche, mañana te llevaré tu chaqueta, hasta mañana.

-¡espera!

-¿que pasa?

Samuel tenía miedo de la respuesta, pero siguió el consejo de Lana.

-no me respondiste en el auto, ¿tú sientes algo por mí?

El silencio se hizo presente; de nuevo.

-guille no voy a poder dormir si no me das una respuesta, soportaré un NO.

-es que yo no lo sé Samuel, has sido muy amable conmigo pero no sé si sintió amor por ti, quizá una simple amistad.

-¿podrías darme una oportunidad? Yo sé que no te han dado la mejor imagen de mi pero, yo no miento al decir que te amo.

-una oportunidad y ya, pero si me haces lo que los otros chicos no te volveré a dirigir la palabra.

-está perfecto, no te fallare.

-está bien, ahora sí, buenas noches Samuel.

-buenas noches guille.

Terminaron la llamada, Samuel no podía con tanta alegría, salió de la habitación y les contó la buena nueva a sus amigos. Por su parte Guillermo suspiro, ¿en que se había metido? ¿Escogió bien al darle chance al chico que tenía fama de todos míos, al chico que solo follaba y los dejaba, al chico que rompía el corazón de todos? No lo sabía, pero algo tenía claro, el era hombre de palabra y si dijo una sola oportunidad, solo una oportunidad le daría a Samuel.







¡Hola! ¿Que tal les está pareciendo? Estoy recibiendo más apoyo del que creía que tendría, muchas gracias por leer y por comentar, lo aprecio mucho, espero les guste tanto leerlo como a mí escribirlo, que tengan una genial semana!

polyglotparty  asked:

Hey! So maybe you've heard of people putting post-its around their house on vocabulary words for basic items? I was wondering if you would be interested in compiling a list of household spanish vocab words! But if not, that's not a problem at all. Thanks!!

I can, if you’d like. The one thing I’d like to say first is that if there are words with multiple variations, I’m not sure exactly which one you’d want to use. But… okay let’s see.

These are words in castellano off the top of my head, so if I miss any, or you want to add something, feel free to add below.

Household items:

Items / Furniture 

los muebles = furniture

la puerta = door

la ventana = window

la mesa = table

la mesilla/mesita (de luz / de noche) / el velador = nightstand

la mochila = backpack

el escritorio = (writing) desk

el cuaderno = notebook

la carpeta = folder

el calendario = calendar

el papel = paper

el bolígrafo [boli], la pluma = pen

el lápiz = pencil

el buró = bureau

el dinero = money

el pasaporte = passport

las llaves = keys [la llave singular “key”]

la tele, la televisión = TV, television

la cortina = curtain

la lámpara = lamp

la luz = the light

las luces = the lights

el estante = bookshelf

el libro = book

la cama = bed

el colchón = mattress

el reloj = clock

la basura = trash

el cubo de la basura, el basurero = trashcan / trash bin

las sábanas = sheets

la manta = blanket

el armario, el guardarropa, el ropero = armoire / wardrobe

la cajonera / la cómoda = chest of drawers

el cajón = drawer

el gabinete, el aparador = cabinet / cupboard

la alfombra = carpet / rug

la almohada = pillow

el almohadón = large cushion

el sofá = couch / sofa

el espejo = mirror

la pintura = painting

el retrato = portrait

el piano = piano

Clothing / Jewelry / Accessories

la ropa = clothing

las joyas, la joyería = jewels / jewelry 

el pijama = pajamas

el traje de baño = bathing suit

la chaqueta = jacket

el abrigo = overcoat [heavy coat]

los pantalones = pants

los jeans / los mahones = jeans

la falda = skirt

la blusa = blouse

las medias = pantyhose / stockings [in Argentina they’re “socks”]

el sostén, el sujetador = bra

las bragas = panties [women’s underwear usually]

el suéter = sweater

la sudadera = sweatshirt

la camisa = shirt

la camiseta = t-shirt

el vestido = dress

los calcetines = socks

la ropa interior = underwear

los zapatos = shoes

los tacones = heels / high heels

el maquillaje = makeup

el colorete = blush

el base = foundation

el lápiz labial, el pintalabios = lipstick

la sombra de ojos = eyeshadow

el rímel = mascara

el perfume / la colonia = perfume / cologne

los anteojos = glasses

las gafas = glasses [more colloquial]

las gafas del sol = sunglasses

la bufanda = scarf

el collar = necklace

la pulsera = bracelet

el reloj = clock / watch

el anillo = ring

la pendiente, el arete = earring 

la bolsa = bag / purse

la cartera, el monedero = wallet

el cinturón = belt

la gorra = cap

el sombrero = hat [wide-brim]

Appliances / Machines / etc.

el carro / el coche / el auto = car

la aspiradora = vacuum cleaner

el lavaplatos = dishwasher

la lavadora = washing machine

la secadora = dryer

el secador de pelo = hair dryer / blow dryer

la computadora = computer

el portátil = laptop

el teléfono = telephone

la cortadora, la podadora (de césped/grama) = lawnmower

el soplador = leaf blower

el fregadero = sink

el refrigerador, el frigorífico, la nevera, la heladera = refrigerator

el congelador = freezer

el celular, el móvil = cellphone

el microondas = microwave

el horno = oven

la estufa = stove

la escoba = broom

la mopa, el mocho = mop

el trapo = rag / dishrag

la esponja = sponge

la plancha = iron [for clothing]

el limpiador = cleaner / cleaning liquid [more general it’s el producto de limpieza “cleaning product”]

el quitamanchas = stain remover

el detergente = detergent

la lejía = bleach 

el almidón = starch

Utensils / Tools

el tenedor = fork

la cuchara = spoon

el cuchillo = knife

el plato, los platos = plate, dishes

la cubertería, los cubiertos, la plata = silverware

el bol / el tazón, el cuenco = bowl [el tazón and el cuenco are a little bit antiquated now]

el plato de sopa / el plato sopero = soup bowl

el platón, la fuente = platter

la bandeja = tray

el vaso = glass [water]

la taza = cup / mug [tea/coffee]

la copa = cup [wine]

la servilleta = napkin

la pala = shovel / spade

el balde = bucket

el rastrillo = rake

la azada = hoe

las herramientas = tools

las alicates = nail clipper

la sierra = saw

la pinza, la pincita = tweezers

la pinza, la pincita = clothespin

las tenazas = pliers

el martillo = hammer

el destornillador = screwdriver

la llave (inglesa OR la llave francesa) = wrench [literally, “French key” or “English key”]

las tijeras = scissors

Bathroom Things

el cuarto de baño = bathroom

el baño = bathtub 

la ducha = shower

el jabón = soap

el champú = shampoo

el suavizante, el acondicionador = “hair softener” / conditioner 

la toalla = towel

la navaja (de afeitar / de barbero) = (shaving) razor / (barber’s) razor

la máquina eléctrica de afeitar = electric (shaving) razor

el inodoro = toilet

el papel higénico = toilet paper [sometimes el papel sanitario]

el gabinete de medicina = medicine cabinet

la medicina = medicine

la aspirina = aspirin

la curita = bandage [small bandage; a Band-Aid]

las vendas = bandages [larger bandages]

la cortina de ducha = shower curtain [sometimes, la cortina de baño]

el cepillo de pelo = hairbrush

el cepillo de dientes = toothbrush

la pasta de dientes, la pasta dentífrica = toothpaste

el peine, la peinilla = comb

la loción / la crema = lotion / cream

el pañuelo = handkerchief

el pañuelo de papel, el kleenex = tissue [Kleenex is such a recognizable brand that it’s actually sometimes just el kleenex for “tissue”]

el grifo, la llave = faucet

Rooms etc.

la sala, el cuarto = room

el salón = salon / large room

el cuarto = room OR bedroom

el garaje, la cochera = garage

el taller = workshop

el estudio = study

la biblioteca = library

la sala de estar = living room / parlor

la cocina = kitchen

el comedor = dining room

el cuarto / la habitación / el dormitorio = bedroom

el sótano = basement

el ático, el desván, el altillo = attic

el hall / el pasillo = hallway

el umbral = threshold

la lavandería, la despensa = laundry room

la despensa = utility room / storage room

el almacén, la despensa = pantry

el armario, el clóset = closet

la chimenea = chimney

el hogar, la chimenea = fireplace

las escaleras = stairs / steps

la escalera = staircase

el vestíbulo, el recibidor, el hall = vestibule / foyer

el patio, el porche = patio / porch

el patio trasero = backyard

el jardín = garden

Animals

el perro = dog

el gato = cat

el pájaro = bird

la serpiente = snake

la rata = mouse

el ratón = rat

el hurón = ferret

la vaca = cow

el torro = bull

la cabra = goat

la oveja = sheep [el carnero is a “ram”; or male sheep]

la oca, el ganso = goose

el pato = duck

el cerdo, el puerco = pig

el caballo = horse [la yegua is a “mare”; or female horse]

THE END.

Una tarde fría. Me encuentro en una casa total mente vacía y una mesa grande en donde al frente se encuentra una ventana; puedo observar un cielo completamente nublado y gris, pareciera que el mundo siente mi dolor y el clima me comprende un poco, a mi derecha se encuentra el reproductor de música reproduciendo You & I de John Legend.
Me ayudaría un café, pero me da pereza prepararlo, me animaría un helado, me sanaría unas caricias. 

¿Desde cuándo me convertí en esta persona? La vida fue tan difícil y en ocasiones llegué a caer muy bajo, sin embargo, sacaba fuerzas de algún lugar y me levantaba de nuevo, pero así fueron derrotas, tras derrotas, ¿Desde cuándo me marchité?, ¿Acaso fue en el momento en que empecé a guardar mis sentimientos y no pensar en ellos?, No pensar realmente me ayudaba, no me juzguen, el dolor era insoportable cada día y lo que me ayudaba era no pensar ni sentir, quizá reprimir tanto dolor me fue marchitando poco a poco, la verdad no lo sé.

Empieza a sonar el cielo, son unos truenos realmente fuertes y en ocasiones me asustan un poco… Acto seguido empieza a llover y yo lentamente me dejo derrumbar con pequeños gemidos reprimidos y lagrimas calientes empiezan a bajar por mis mejillas, mi cuerpo está temblando y ya no me importa guardar más el dolor, tengo que dejarlo salir de alguna manera, porque ya no aguanto esta pesadez en mi pecho.

Actúo como una maniática, gritando y golpeando la mesa con las palmas de mis manos, en mi cabeza sólo hay una pregunta: ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¡¿POR QUÉ?! 
Dejo caer mi cabeza en la mesa, mientras las notas de Love Will Remember inundan el lugar, cada letra de esa canción son como pequeñas puñaladas en mi corazón y simplemente no es justo, y lloro, lloro y lloro…

Lloro por un amor reprimido, lloro por esta maldita soledad, lloro por lo idiota que soy, lloro por todo el daño que he causado y que me han causado, lloro por la distancia, lloro por los recuerdos, lloro por él, pero no me atrevo a pensar en ello porque duele, maldita sea, duele como el infierno y esa es la razón por la que ya no puedo salir de aquí, de este lugar oscuro, mis días han sido una constante tormenta y ya siquiera puedo sonreír. Regreso a llorar desconsoladamente.

¡Joder! Llorar no me ayuda, pensar en el dolor no me ayuda, intentar avanzar no me ayuda, ¿Qué es lo que necesito? Mi corazón me grita fervientemente: Él, él, él, él. Ya no lo soporto más, su ausencia en mi vida, la detesto, detesto toda esta mierda, todo el daño que nos he causado, todo el sufrimiento, es mi culpa, todo es mi culpa….

Despierto y todo está oscuro, no sé en dónde estoy, lo último que recuerdo es la manera en que lloré y los sentimientos que dejé salir, las preguntas sin respuestas (como siempre) y el dolor que no va a desaparecer. Me resigno (de nuevo) es lo único que me queda la resignación. 
Voy reaccionando de a poco y me doy cuenta que estoy en una habitación, huele bastante bien y siento que ya he estado aquí, el aroma que inunda la habitación es embriagador, me trae recuerdos de hace unos dos años atrás, para ser más específica me encuentro en una cama grande, por alguna razón sé que a mi izquierda hay una mesita de noche con una lampara y la enciendo, el lugar se ilumina solo un poco con la luz amarilla algo tenue.

Reconozco el lugar, ya he estado aquí antes y como ya lo mencione, dos años atrás, mi corazón empieza a palpitar muy fuertemente y miro el reloj que está al mi lado derecho: 2:10 A.M.
¿Qué mierda?, ¿Cuándo llegue aquí? Hace unas horas estaba en mi apartamento y ahora estoy en otro lugar de la nada, me levanto, el sonido de una guitarra muy suave logro escuchar, ha de ser del cuarto de música en el segundo piso. Salgo de la cama algo apurada y voy al baño, mierda, mi aspecto luce fatal: tengo ojeras y la nariz un poco roja y mi pelo está alborotado, bueno, siempre es así, pero en esta ocasión mucho más, intento arreglar un poco mi aspecto y dirigirme hasta el sonido de aquella guitarra melancólica.

Empiezo a bajad las escaleras, toda la casa está oscura, realmente extrañaba estar aquí, el cuarto de música se encuentra un poco iluminado y allá me dirijo, cuando estoy pasando por el umbral de la puerta le veo, Jared se encuentra envuelto en una melodía melancólica con su guitarra, siempre me ha gustado como toca y la manera de su pasión y concentración en ello, parece que está cantando muy, muy bajito, casi ni se escucha y abre solo un poco los orificios de su nariz y entrecierra sus ojos y sus cejas se arrugan, se ve realmente lindo, como lo recuerdo, me quedo parada observándolo estar en su propio mundo, él levanta la mirada y sus grandes ojos verdes se conectan con los míos, aún la sensación de intimidad y nervios no ha abandonado mi cuerpo cuando él me mira de esa manera, nos quedamos en un largo silencio y él no deja de tocar su guitarra. No entiendo porqué después de todo esto tiempo, cuando le vuelvo a ver sucede en estas circunstancias tan raras.

Narración original de Sara López.

¿Qué es el amor? Parte 25/ fanfic wigetta

Guillermo no podía estar más nervioso, se cumplía el primer aniversario de muerte de Alonso y sus padres, no quería derrumbarse frente a sus amigos o Samuel, incluso le apenaba derrumbarse frente a su familia, aún tenía tan presente el día del entierro que se le encogía el corazón con tan solo pensar en ello.
*flashback*
Era una tarde lluviosa, Guillermo abogó porque no se les hiciera una autopsia a la familia Aragón, no quería que destrozaran sus cuerpo más de lo que ya estaban, por eso el velorio fue tan pronto, era hora de enterrarlos, de dejarlos ir.

-¿por qué ellos?-comenzó a susurrar Guillermo mientras veía las cajas bajar-¿por qué no el borracho con el que chocaron?-su volumen comenzaba a aumentar-¿por qué no fui yo? ¿Por que tuviste que dejarme Alonso?-a este punto Guillermo estaba gritando y las lágrimas no dejaban de caer-¡no! ¡Sáquenlos de ahí! Por favor.

Guillermo estaba hincado en el suelo, con el corazón hecho trizas viendo como echaban tierra a las tumbas de su novio y de los que podían ser sus segundos padres. En un acto de locura Guillermo avanzó hacia el agujero donde se encontraba Alonso y se acostó ahí, abrazando la tumba, impidiendo que lo enterraran.

-chico tienes que salir de ahí-le dijo en tono suave el sepulturero-se que no quieres dejarlo ir pero es lo mejor, no puedes quedártelo en casa, ¿sabes?

-usted no lo entiende, él era mi todo y ahora está ahí, muerto.

La voz de Guillermo era temblorosa, jamás había llorado así, incluso se podría decir que nunca había llorado pues solamente derramaba un par de lágrimas cuando estaba triste y ya, pero jamás como en ese momento.

-Guille tienes que salir-dijo la aguda voz de su hermana-¿crees que yo quiero que Alonso este ahí dentro con toda esa tierra? Claro que no pero no podemos hacer nada, él te quería tanto que seguro que odiaría verte así.

Guillermo asintió, su hermana tenía razón, seguramente que él querría verlo sonreír, aunque en este momento le resultaba imposible seguro que podría.
Guillermo salió de ahí, no se molestó en sacudirse la tierra, se quedo sentado frente a la tumba viendo hasta el último palazo de tierra.

-te amo tanto, no te lo merecías eras un chico tan excepcional, yo debería estar ahí, solo yo, tus padres también eran los mejores, no te olvides de mi Alonso, no lo hagas.
*Fin del flashback*

Esa fue la primera vez de muchas que karol sería el apoyo de Guillermo, también sería la primera de muchas veces que le lloraría a Alonso y hablaría con él, creyendo firmemente que el lo escuchaba y le respondía, a pesar de que haya pasado un año ya de eso, Guillermo aún tenía grabada la voz de Alonso y no quería olvidarla jamás, le traía calma.

-¡Guille!-la voz de Rubén resonó en la habitación, haciendo que Guillermo reaccionase-que Frank y yo hemos llegado hace cinco minutos y tenías una cara de empane macho.

-perdona, que estaba pensando tío.

-oh vale, imagino lo fuerte que es para ti el volver.

-bastante, pero tengo que ir, un año se pasó volando tío.

Rubén asintió, se sentó al lado de Guillermo y lo abrazo, el no había experimentado la muerte de ningún ser querido y por ende no sabía qué decir pero quería que su amigo supiera que contaba con él.

-¿no habías dicho que frank estaba aquí también?

-se ha ido con Karol, al parecer él sigue siendo un niño de diez años en el fondo.

-¿por qué lo dices?-pregunto divertido.

-estaba jugando con un rinoceronte y no paro de gritar, ¡vamos al ataque guerreros!

Guillermo comenzó a reír imaginándose a su amigo de esa manera, segundos pasaron para que se confirmara lo que Rubén dijo pues pasaron corriendo frank y karol con peluches en sus espaldas.

-te lo dije-exclamó Rubén antes de comenzar a reír-es que es tonto el pobre.

Guillermo río también, sin duda hizo bien en invitar a sus amigos pues estos lo hacían sonreír siempre.

-¡Guille, dile a tus amigos que bajen las maletas!

Hicieron lo que la madre de Guillermo les indicó y guardaron las maletas en un auto; ya que eran diez personas las que irían a este “viaje” decidieron que en un auto se irían: el padre de Guillermo, Karol, Rubén, Miguel Ángel y Frank mientras que en el otro se irían: la madre de Guillermo, Samuel, Alex, Borja y claramente Guillermo.
Se suponía que partirán en diez minutos para poder llegar a la una de la tarde al pueblo.

-¿tío donde están los otros?

-Alex me mando un mensaje diciendo que mangel y él estaban a dos calles.

-vale, yo le dije a Samuel la hora espero que llegue pronto.

Fueron dos minutos los que tardaron en llegar Alex y Miguel Ángel y otro cinco en los que llegaron Borja y Samuel.

-¿todos tenéis sus maletas completas?-pregunto la madre de Guillermo, todos asintieron-¿nadie necesita ir al baño?-negaron con la cabeza-vale, pues vamos.

Se montaron en los autos, el primero en arrancar fue el de la madre de Guillermo pues ella era la que mejor ubicaba el camino, detrás de ella iba el otro auto, acordaron no ir a demasiada velocidad para no perder de vista al otro y por el bien de Guillermo; desde lo ocurrido con Alonso si el auto iba a más de 130 km/h comenzaba a temblar, sus padres no sabían la razón, ni siquiera el propio Guillermo lo sabia.

-¿nos llevarás a conocer el pueblo?

-hombre claro, que igual y no tengo mucho que mostrarles porque no es muy grande pero si es bello.

-¿nos mostraras el jardín de flores de tu antiguo instituto?-pregunto Samuel en un susurro.

-igual y sólo desde afuera que no podemos entrar en pleno fin de semana, ¿sabes?

-¿que sería lo peor que podría pasar?

-que igual y nos meten a la carcel por allanamiento.

-joder, vale.

Mientras que en ese auto charlaban sobre lugares que podrían visitar en el pueblo, en el otro charlaban sobre anécdotas de la infancia de cada uno, incluso karol contaba cosas que recordaba de cuando era más pequeña.

-imagine usted a tres chavales de un metro setenta o algo así con otro chaval de casi dos metros-comenzó a contar frank.

-pero que exagerado macho, si cuando los conocí media un metro setenta y tres, igual y ustedes median uno setenta pero Alex no lo creo.

-¿Alex es el bajito que se fue con Guillermo?-preguntó el padre del mencionado, estaba reconociendo los rostros de los amigos de su hijo sin embargo no era bueno recordando los nombres.

-si, mire yo sé cómo ayudarle para saber quién es quién-comenzó a decir Miguel Ángel-el enano es Alex, el poste de dos metros es Rubén, el narizon es frank y el tío to’ guapo soy yo.

El mayor comenzó a reír ante la respuesta de Miguel Ángel, mientras que este recibía manotazos de sus amigos.

-¿el to’ guapo tu?-preguntaron Rubén y frank indignados.

-claro macho, ¿quien más sino?

-pues yo tío.

-no me hagas reír macho.

-¿quien tiene los ojos color caca? Tú, yo los tengo casi verdes.

-¿podéis dejar que frank termine de contar lo que sea que estuviera contando?-dijo karol interrumpiendo la tonta discusión de los chicos.

-eso, escuchad a karol bueno como estaba contando imagine esa escena, y luego imagine esos cuatro chicos intentando ganar un juego de baloncesto.

-hala me acuerdo de ese día-dijo Miguel Ángel entre risas.

-el plan era: si tienes el balón dáselo a Rubén, que era el único que alcanzaba la canasta.

-¿y ganaron?-pregunto karol curiosa.

-casi, nos faltaron dos puntos para ganar.

-pero aquí entre nos fue culpa de Alex.

-¿de Alex? Macho que él te dio la pelota y fallaste.

-bueno, esos son detalles sin importancia.

Miguel Ángel rodo los ojos pero sin borrar la sonrisa de su rostro, vaya que eran tontos pero tenía los mejores amigos que podría tener; incluyendo a Alex y Guillermo.


-bueno, en veinte minutos llegamos-anunció la madre de Guillermo.

-al fin, juro que se me han dormido las piernas.

-no seas quejica Guille, anda que cuando tengan que caminar por el pueblo no quiero escuchar que te quieres sentar.

-que yo voy al gimnasio mamá.

-siéndote sincero ni yo me lo creo Guille-respondió Alex.

-¿a que no Alejandro? Cuando me dijo creí que estaba soñando, nunca había visto a Guille haciendo ejercicio.

-os prometo que si hago, ¿a que si Samu?

-si, sorprendentemente si.

-¿cuánto te está pagando para que digas eso?

-juro que nada-respondió riendo-que si hace ejercicio.

Poco tiempo fue el que paso hasta que llegaron a su antigua casa, les daba pena venderla por lo que algunos de sus familiares la usaban.
Aparcaron frente a esta y bajaron de los autos, dejaron las maletas en la sala de estar.

-bien, hay cuatro habitación en esa casa, en una de ellas dormiremos nosotros y karol, ustedes deciden quién duerme con quien.

En la antigua habitación de karol dormirían Borja, Alex y frank, en la habitación de huéspedes dormirían: Miguel Ángel y Rubén y en la antigua habitación de Guillermo dormirían Samuel y Guillermo.
Dejaron las maletas en sus respectivas habitaciones y se dirigieron a la cocina.

-mi madre me dijo que iríamos a verlos a las cuatro por lo que tenemos unas horas libres, ¿que os apetece hacer?

-¿vamos al centro del pueblo y de ahí bobeamos a ver que encontramos?

-vale me parece bien.

-¿pueden esperar un momento? Tengo que subir a mi habitación por algo.

Guillermo subió las escaleras, busco en los cajones de su mesita de noche: nada, busco debajo de la cama: nada, finalmente busco en el armario y ahí encontró la pequeña cruz que Alonso le dio en su día.

*Flashback*
Guillermo iba a viajar en avión por primera vez, le daban terror las alturas.

-¿pero por qué estas nervioso? Yo muero por viajar a Francia Guille.

-pues ve tu Alonso, yo no quiero ir.

-no seas miedoso chiqui, ¿por qué tanto problema? Entiendo que le tengas miedo a las alturas pero si no miras por la ventana no sentirás nada.

-¿y si el avión se cae?

Alonso soltó una risa y negó con la cabeza antes de abrazar al menor.

-no te pasará nada, llegarás sano y salvo.

-tengo mucho miedo.

Se conocían tan bien que Alonso sabia por el tono de voz que uso que en verdad estaba aterrado. Metió su mano en el bolsillo de su pantalón y saco una pequeña cruz de plata.

-me la dieron de comunión, ¿recuerdas mi tía la pelirroja?-Guillermo asintió-pues ella, me dijo que mientras la tuviera no me sucedería nada, así que quiero dártela.

-pero si te la dio tu tía.

-acéptala anda, no quiero que te suceda nada y con esta cruz estoy seguro que estarás bien.

-¿y tu? ¿Y si te sucede algo?

-mientras tú estés bien Guille, yo estaré bien.

Alonso abrazo con fuerza a Guillermo, lo decía de verdad, ese chico era su prioridad.
*fin del flashback*

-¿Guille?-la voz de samuel lo saco de sus pensamientos-¿está todo bien?

-si, es solo que, me trae muchos recuerdos este lugar.

Samuel se limitó a asentir y abrazo al menor, beso su frente y le sonrío.

-te quiero, ¿lo sabes verdad?

-yo te quiero también.

Guillermo guardo la cruz en su bolsillo y bajo las escaleras junto con Samuel, sus amigos los miraban sonrientes, ¿quien lo diría? Polos tan opuestos, chicos con un pasado tan distinto ahora estaban juntos, ándale con locura.

-¿a qué esperan? Yo seré el guía turístico, cobró mil euros la hora.

-tú eres tonto.

-vale, no os cobrare nada porque me agradan.

-aún así no te íbamos a pagar nada tío.

Guillermo sonrío y salió de la casa, con sus amigos detrás suyo, el pueblo era pequeño por lo que lo podían recorrer caminando.

-no me dijiste si iríamos a ver las flores de tu instituto o no.

-vale, está un poco más lejos.

Mientras que recorrían las pintorescas calles, Guillermo les contaba cosas que vivió en aquellos lugares, todos eran recuerdos lindos, llenos de alegría.

-aquí era mi antiguo instituto, no es ni la mitad del de Madrid pero era guay, los maestros nos daban tarta cuando era nuestro cumple años y si respondías una pregunta correcta te daban puntos extra.

-hala, yo voto porque sugiramos eso en clase del de lengua.

-mejor en todas las materias, que así nadie reprobaría macho.

Rodearon el instituto hasta llegar a un rincón de la cancha fútbol donde habían macetas y macetas de distintas flores.

-este era el lugar más bello de todo el instituto, muchas parejitas se daban su primer beso aquí, muchos se confesaban amor, aunque pocas veces venían alumnos desde que un de los de último grado rompieron una maceta y la directora se enfadó, desde entonces era raro ver gente por aquí.

-¿y tu guille?-pregunto Rubén con curiosidad.

-¿yo que?

-¿tú te diste tu primer beso aquí? ¿O algo así?

Guillermo se ruborizó de recordar aquel día, no se dio su primer beso ahí y mucho menos se confesó su amor ahí, ahí se dijo por primera vez te amo.

-algo así.

Nadie lo presionó a que hablara, ya era bastante duro para él estar en el pueblo, era mucho más duro recordar.

-nos quedan dos horas, ¿os apetece ir a comer y después seguimos recorriendo el lugar.

Los chicos aceptaron, debían admitir que ya tenían hambre pues no habían comido desde las diez de la mañana.

-¿importa si vamos a saludar a una vieja amiga antes de ir a comer?

Ninguno se opuso, claro que no se imaginaron que la amiga de Guillermo sería una señora mayor de unos setenta años.

-Guillermo, mi niño que gusto tenerte aquí.

-ya sabe señora estela, creo que era hora de volver a visitar el pueblo, no puedo evitarlo toda la vida.

-haces bien en progresar, seguro que vienes también por el aniversario de los Aragón-Guillermo asintió-todo el pueblo esperaba que vinieras, seguro que se alegrarán de verte.

-a mí también me dará gusto verlos, sobretodo a usted señora estela, ¿que tal las cosas por aquí?

-oh ya sabes, la florería esta calmada estos días pero usualmente hay gente, oh mi pobre Alonso que era mi mayor cliente, escogía los mejores arreglos para ti.

Guillermo asintió nostálgico, al menos dos veces al mes recibía flores de parte de Alonso, a este le encantaba dar este tipo de detalles.

-pero veo que hiciste nuevos amigos, mira que chicos tan monos.

-ellos son mis amigos de la ciudad, ¿se los presento?-la mujer asintió-él es Rubén, Alex, Mangel, Frank, Borja y Samuel, Samuel y yo estamos saliendo.

-¿en verdad? ¡Pero que buena noticia!, me alegro tanto de que hayas encontrado a alguien que te quiera mi niño, cuídalo mucho, es un chico especial.

-lo haré, es increíble.

-y te daré un consejo-la mujer se levanto de su silla y se acercó a Samuel para decirle en voz baja-dale pequeños detalles, hazle sonreír todos los días y así lo tienes ganado.

Samuel asintió con una sonrisa en el rostro.

-y ustedes también cuiden a mí Guillermo, que seguro que sois buena gente el es bueno escogiendo amistades.

Una sonrisa se dibujó en el rostro de cada uno de los chicos, Guillermo estaba un poco sonrojado por los comentarios de la mujer.

-¿vendrás a visitarme más tarde a que si?

-seguro que si estela, de hecho quería pedirle un arreglo, escoja las flores que usted quiera, es para Alonso así que me gustaría que fuera especial.

-cuenta con ello Guillermo, ¿y tus padres?

-creo que la iban a visitar más tarde, estaban en casa con Karol.

-oh karol, espero que venga esa pequeña risueña.

Guillermo y los demás chicos se despidieron de aquella mujer y se dirigieron a un restaurante del centro con variedad de platillos, era el favorito de Karol cuando vivían ahí.

-tengo que admitir que es un lugar asombroso, no me molestaría venir más seguido.

-a mí no me molestaría vivir un par de añitos aquí.

-era guay porque todo te quedaba cerca, si querías ir a la plaza te quedaba a unas pocas calles, es lo único que le veo malo a la ciudad, que necesitas ir en auto.

-¿a que lo mejor de la ciudad somos nosotros?-pregunto Alex.

-cálmate flipado.

-¿no somos lo mejor de la ciudad?-pregunto Borja actuando como si estuviera indignado.

-que si, que lo sois.

La charla no cesó durante la comida, Guillermo daría lo que fuera por vivir más momentos así.

-¿de aquí a donde iremos?

-podemos seguir bobeando, no se me ocurre a qué otro lugar podemos ir.

Al terminar de comer fueron a dar un recorrido por la plaza, era uno de los lugares más bellos del pueblo, mientras que todos iban tonteando en el camino, Samuel y Guillermo se quedaron atrás para apreciar el lugar juntos, iban tomados de la mano y en instantes se veían de reojo, Samuel estaba pensando en cómo haría para animar a Guillermo después de ir al cementerio, estaba seguro de que se pondría mal. Mientras que Guillermo recordaba momentos vividos ahí, no sólo con Alonso sino también con su familia y demás amigos, ¿extrañaba el lugar? Mucho, pero sabía que no podía estar ahí una semana sin volver a caer en depresión.

-anden parejita, que veo desde aquí un puesto de helados y no se ustedes pero quiero uno-exclamó Borja.

-ustedes adelántese, ahí los vemos.

-espera, se supone que no nos debemos separar samu.

-tenía que hablar contigo a solas.

-oh, esta bien, ¿que sucede?

-escuche lo que dijo la señora de la florería sobre Alonso, sé que no seré la mitad de bueno de lo que él era, ni soy la mitad de detallista de lo que él era pero quiero que sepas que te amo tanto como él te amo.

Guillermo no supo qué decir, no se esperaba esas palabras del mayor.

-gracias-se limitó a decir.

-¿por qué?

-por hacerme creer de nuevo en el amor, por hacerme feliz y darle color cuando todo lo veía gris.

Samuel tomo la barbilla de Guillermo y junto sus labios, se fundieron en un beso cálido que fue interrumpido por los silbidos de sus amigos.

-estamos en un lugar público-gritó Alex.

-no comáis pan frente al hambriento tío, qué habemos gente soltera aquí-gritó Rubén entre risas.

-¿os podéis callar un rato? Que estaba siendo un momento bonito joder-replicó Miguel Ángel.

Samuel y Guillermo se dirigieron a donde estaban sus amigos, comieron lo helados mientras se sentaban bajo la sombra de un árbol, estaba siendo un buen momento, una llamada de la madre de Guillermo anunció que eran las cuatro ya, tuvieron que volver a casa.

-la señora estela nos entregó esto, dijo que lo mandaste para Alonso-Guillermo asintió.

-bueno chavales, el lugar queda a unos ocho minutos de aquí, no se separen, ¿vale?

Caminaron en parejas hacia el cementerio, los padres iban al frente, detrás de ellos Frank y Karol, detrás Borja y Alex, Miguel Ángel y Rubén detrás de ellos y al final Samuel y Guillermo, el menor de estos iba cabizbajo con el ramo de flores en la mano, había estado evitando el lugar durante meses pero finalmente tenía que ir, era lo menos que se merecía.

-¿me podéis dar un minuto a solas?-dijo Guillermo dirigiéndose a todos, desde sus padres hasta Samuel, quería estar solo.

Nadie dijo nada por lo que Guillermo lo tomo como un si, todos se quedaron en la entrada del cementerio a excepción de Samuel y karol que quedaron un poco más cerca de donde estaba Guillermo.
Y ahí estaba, después de tantos meses, lágrimas, dolor y sufrimiento ahí estaba, frente a la tumba de su amado, lágrimas se derramaron al leer el nombre: Alonso Aragón Lara, 1992-2009. Aun seguía sin creerlo, estaba esperando que algún día despertara y hubiese sido una terrible pesadilla, pero para su desgracia no lo era, ahí a unos quince metros bajo tierra se encontraba el cuerpo de Alonso, su Alonso.





Aquí me tienen de nuevo, en verdad que no tengo tiempo ni de respirar últimamente en fin.

¿Que les está pareciendo? ¿Les gusta como está desarrollándose la historia? En verdad espero que si, a mí me está gustando escribirla, en verdad quisiera saber su opinión.
Tengo que admitir que me daba “cosa” escribir cosas tristes al principio, por eso tarde en subirlo pero aquí lo tienen, disfruten.

Formas de conquistar a un hombre (que no acepta que le gustan otros hombres). One-shot. Mohim

1. Flirtear 

—Mahim, hoy estás especialmente encantador —Momo sonrió de medio lado y le guiñó un ojo—. Esa camisa te queda espectacular, aunque quedaría mejor en el piso de mi habitación.

—¡ALÉJATE, GUARRO! —le gritó—. ¡QUE NO SOY GAY! 

Y se fue. Momo frunció el ceño. Tendría que esforzarse más. 

2. Que un amigo le hable bien de ti.  


—Michael, por favor. Te lo ruego. 

—No, Momo. Me niego. Tengo suerte de que Mahim no me odia y prefiero que siga siendo así —repuso cruzándose de brazos—. Además, ¿por qué no tratas de hablar tú con él? 

—Porque no acepta que me ama y siempre que me acerco a él, se aleja —explicó—. Michael, sólo tienes que hablarle bien sobre mí. Decirle que soy un buen partido y esas cosas. Por favor, por tu amigo.

Michael lo miró con los ojos entrecerrados por un momento y suspiró.

—Está bien. Lo haré. 

—¡Gracias, Michael! ¡Eres el mejor! 



—Hola, Mahim —sonrió— ¿Cómo estás? 

Tomó asiento al lado del chico y lo miró. 

—¿Hm? Hola, Michael —respondió— Pues, estoy bien. Quiero de dibujar algo, pero no sé qué hacer. 

—Oh, podrías dibujar a Momo —se aventuró a decir—. Es muy buen tipo, ¿Sabes? El otro día me hizo un favor y…

Calló. Mahim lo miraba furioso. 



—¿¡EN SERIO TE GOLPEÓ!? —preguntó exaltado.

—No, Momo. Perdió el control de su puño y me acarició la mejilla un poco fuerte—dijo—. ¡POR SU PUESTO QUE ME GOLPEÓ, IDIOTA! 

—¡Oh, Dios! ¡Lo siento muchísimo, Michael! 

Meter a otras personas en sus intentos de conquista claramente no había sido una buena idea.


3. Obsequios 

Mahim observó la pila de objetos que se encontraban justo frente a la puerta de su habitación. Cajas de diferentes chocolates, muchas flores, uno o dos peluches y hasta una caja de lápices de dibujo. Arqueó una ceja y se inclinó para levantar el pedazo de papel doblado a la mitad que se balanceaba sobre uno de los ramos de flores. 

“Desearía ser el mar y que tú fueras la roca, para que cuando suba la marea, poder besarte en la boca. 

Att: Momo <3”

Sintió el rubor subir a sus mejillas y frunció el ceño. No recordaba haber estado tan furioso y confundido en su vida. 



Momo salió a tomar aire fresco. Estaba completamente seguro de que Mahim estaría loco por él cuando viera todos los regalos que le había dejado. 

Se aproximó a la casa del grupo y su boca se abrió por la sorpresa. Por un instante, uno muy pequeño, quiso llorar de frustración. Todos los obsequios estaban en la basura. Quizá sus planes no habían ido del todo bien. 

Quizá no se puede comprar el amor de la gente con obsequios. 

4. Drogas.


—No. 

—Pero, Lans… 

—No. 

—Pero yo sólo… 

—¡QUE NO, HOMBRE! ¡NO PUEDES HACER QUE UNA PERSONA SE ENAMORE DE TI DROGANDOLA!

—¿Y qué tal algo de vodka? 

—¡TAMPOCO!

—Aaayyy.

Iba a necesitar otro plan.

5. Psicología (Tercer principio rector del cerebro)

“…El cerebro también copia los comportamientos de manera inconsciente. Cuando interactuamos demasiado con una persona, el cerebro inconscientemente detecta las acciones y el comportamiento de este. Sin siquiera darnos cuenta, empezamos a imitarlo, copiando ciertos rasgos de su conducta.

Momo levantó la cabeza del libro y observó hacia la pared. Pensó que la psicología lo ayudaría con sus problemas de conquista, pero no había encontrado ninguna forma de emplearla.

Sintió como alguien le abrazaba y apretaba fuertemente por los hombros

—¡Hola, Momo! —exclamó un sonriente y radiante Milo—

Momo lo observó. Había encontrado la pieza faltante de aquel rompecabezas. 



Había pasado una semana desde su charla con Milo y este había accedido, sin entender muy bien, a pasar todo el tiempo que pudiera con Mahim. Por supuesto, no le había dicho que quería que Mahim llegara a ser tan uke y afectuoso como él. Eso era algo que claramente debía guardarse.

Esperó con paciencia a que Milo abandonara el salón y cuando esto sucedió, entró. Mahim estaba de espaldas a la puerta, sentado en la mesa, probablemente dibujando, y con los auriculares puestos. Se acercó a él y lo envolvió en un sorpresivo abrazo. 

—¡Mahim! —exclamó con una sonrisa. Besó la comisura de los labios del chico rápidamente. Tampoco era su intensión presionarlo.

Y todo pasó increíblemente rápido. Mahim se soltó de su agarre, se levantó de la silla y asestó varios golpes a la cara y el abdomen de Momo. Estaba furioso. La piel que la máscara no ocultaba estaba completamente sonrojada. Salió del salón y unos instantes después el sonido de una puerta azotándose retumbó en toda la casa. 

Momo se quedó paralizado y adolorido. 

La maldita psicología de mierda.

6. Ir directo al grano. 

Después de las semanas en las que había estado intentando conquistar a Mahim, estaba harto. Nada funcionaba con ese chico. No importaba lo mucho que se esforzara, lo mucho que quisiera estar con él, nada parecía dar resultados. Le había declarado su amor decenas de veces, y aun así Mahim seguía rechazándolo sin siquiera la menor sutileza. No era de los que se rendían fácilmente, pero aquella situación le hacía considerar aquella posibilidad.

Suspiró. Quizá era verdad que Mahim no era el indicado.

—Hm. ¿Momo? ¿Por qué estás tirado en el piso? Tenemos sofá, ¿sabes? 

—Déjame en paz, Richard —dijo tapándose la cara con el brazo—. No estoy de ánimos. 

—¿Qué te pasa, Momo? —preguntó Sai.

—No importa lo que haga, Mahim no quiere nada conmigo. Le he comprado regalos, Michael ha tratado de ayudarme hablándole bien de mí, use hasta la puta psicología y no sirvió de nada. 

—¿Y por qué simplemente no vas directo al grano? Tendrías mejor resultado si le dejaras bien claro lo que sientes y, más que eso, se lo demostraras —aquellas palabras tenían sentido.

Sólo tenía que demostrarle a Mahim que lo quería. Y lo haría de la manera en la que mejor sabía hacerlo. 

—¡MAHIM!

Escuchó a Momo gritar su nombre y gruñó. ¿Acaso jamás se cansaba? Momo se acercaba a él con pasos decididos. Se le notaba molesto y por un segundo Mahim se preguntó cuál sería la razón.

—¿Qué carajos quieres aho… ¡HM!

Momo sujetó con fuerza las muñecas de Mahim y se abalanzó contra él, presionándolo contra la pared y su cuerpo. Se lanzó a los labios del chico y los devoró con ferocidad. Mahim trató de zafarse pero Momo apretó con más fuerza sus muñecas y subió sus brazos hasta su cabeza, uno a cada lado, impidiéndole escapar. Momo mordió el labio inferior de Mahim, arrancándole un gemido y logrando así colar su lengua dentro de la cavidad. Al ver que el chico continuaba resistiéndose tomó otras medidas. Dejó de besarlo y bajó sus labios a la piel sensible del cuello. Comenzó a repartir besos y chupetones por toda la extensión. Un nuevo gemido se escapó de los labios del contrario. Sonrió. Música para sus oídos.

—Así que… este es… tu punto débil —dijo entre beso y beso.

—Callate… Y apártate de mí. Maldita sea —no podía controlar los gemidos que salían de sus labios y sabía que su entrepierna lo estaba traicionando.

—Mahim…—susurró— yo estoy seguro de lo que me gusta… —mordió suavemente el lóbulo de la oreja y luego lo chupó— pero parece que tú necesitas ayuda para saber qué te gusta —

Presionó su pelvis contra la dura erección del chico y ambos gimieron ante el contacto. Y entonces perdieron el control. La resistencia de Mahim fue nula cuando Momo levantó su cabeza para volver a besarlo. Mahim respondió el beso con las mismas ansias que él. La máscara cayó al suelo. Le soltó las muñecas y, para su sorpresa, las manos del chico comenzaron a recorrer su torso bajo la camiseta. Una de sus manos bajó por la trabajada espada y se detuvo en su trasero. Sonrió dentro del beso cuando Mahim lo apretó. Separó sus cuerpos unos centímetros y desabotonó la camisa del chico, quien la arrojó cuando el último botón fue soltado. Se sintió satisfecho al ver como Mahim colaboraba. Sus respiraciones estaba agitadas y la excitación era más de la que podían maneja en ese momento.

Mahim no podía creer lo que estaba haciendo. De verdad tenía ganas de hacerlo, quería besar los labios de Momo y memorizar cada detalle de su cuerpo. No se había fijado en qué momento había perdido el control, o cuando las manos de Momo acariciando su cuerpo se habían vuelto una necesidad. Mandó todo a la mierda. ¿Para qué negarlo? Aquello le estaba encantando.

—Habitación… Ya… —Momo le tomó de la mano y lo llevó casi corriendo hasta su habitación. Una vez dentro, se deshizo de su camiseta y volvió a besarlo— No te vas a arrepentir de esto.

Momo lo tumbó en la cama y se posicionó entre sus piernas. Los pantalones quedaron en algún lugar de la habitación cuando se hicieron innecesarios. Movían las caderas en busca de más roce mientras se besaban. Ambas erecciones palpitaban con deseo. Momo se levantó y retiró los boxers de ambos, dejándolos completamente desnudos. Admiró el cuerpo desnudo de Mahim y regresó a sus labios. Le dio un rápido beso y bajó hasta su pecho, dejando un recorrido de besos y saliva mientras bajaba. Momo deseaba marcarlo, hacer saber a cualquiera que lo viera que Mahim ya tenía dueño, y era él. Chupó varios puntos de su pecho y dejó marcas rojas y moradas en la piel. Hizo lo mismo en el cuello.

Sin avisarle, tomó a Mahim y lo volteó, dejándolo boca abajo. El chico se apoyó cómo pudo en sus codos y rodillas. Elevó la cadera, dándole la vista más excitante de su vida a Momo. Nunca pensó que Mahim pudiera ser tan… pasivo. Alargó su mano hasta la mesita de noche y tomó un paquetito cuadrado. Lo rompió con los dientes y colocó el preservativo en su erección.

Mahim se alarmó cuando escuchó el sonido del plástico romperse. De verdad iba a tener sexo con un hombre, y no con cualquier hombre. Iba a tener sexo con Momo. Cerró los ojos al sentir el líquido viscoso y frió en su entrada.

Momo derramó el lubricante en la entrada del chico y seguidamente insertó un dedo. Mahim gimió incómodo. Era una sensación extraña, pero curiosamente placentera. Un segundo dedo se insertó en su entrada y volvió a gemir. Ese si había dolido. Momo los movió circularmente y luego insertó un tercer dedo. Mahim se desesperó por el dolor y se agitó tratando de expulsar aquellos intrusos de su interior.

—Shhh…—siseó Momo. Con su otra mano comenzó a masturbar la erección del chico, procurando mantenerlo concentrado en el placer y no en el dolor.

Después de unos segundos, retiró sus dedos del interior de Mahim y dejó de masturbarlo, ganándose una queja.

—Calma. Ya tendrás más —dijo—. ¿Listo? —preguntó Momo.

Mahim no respondió. Sólo asintió y respiró profundo cuando sintió el duro miembro de Momo en su trasero. Gimió de dolor cuando Momo entró lentamente en él. Era mucho más grande que sus dedos y le dolía muchísimo más. La sensación de que lo estaban partiendo en dos lo invadió.

—NO. No. Sácalo. Ya —suplicó jadeando— Maldita sea. Me duele.

—Mahim… no he metido ni la mitad.

—¿¡QUÉ!?

—Lo haré rápido.

—¡NO! ¡ESPE…AHG!

La palabra quedó en el aire al sentir todo el miembro de Momo dentro de él. Respiraba con dificultad y luchaba para contener aquella lágrima que amenazaba con salir. Momo notó la tensión en el cuerpo del chico y con cuidado de no moverse empezó a repartir besos por su espalda y cuello. Cuando sintió que Mahim se relajaba, se movió. Entraba y salía del chico con un ritmo lento que lo volvía loco. Moría de ganas por ir más rápido, pero no quería lastimar a Mahim, quien pareció leer sus pensamientos.

—Más… rápido…

La voz de Mahim suplicando por más le hizo perder el control. Incrementó la velocidad y la fuerza de las embestidas mientras los gemidos de ambos llenaban la habitación. Envolvió el miembro del chico con su mano y comenzó a masturbarlo con rapidez. Mahim se retorcía de placer bajo su cuerpo, gemía y jadeaba cada vez que Momo subía y bajaba su mano por su miembro o cuando tocaba aquel punto que le hacía liberar pequeños gritos cargados de placer.  Al poco tiempo llegó al orgasmo con intensidad y el líquido blanquecino cayó sobre las sabanas. Momo se corrió segundos después al sentir cómo su miembro era apretado por el interior de Mahim. Salió del chico jadeando y se echó a su lado. Permanecieron en un tenso silencio hasta que Mahim lo rompió con un bostezo.

Momo lo tomó con cuidado y lo abrazó. El chico, sorprendentemente, devolvió el abrazo y dejó caer su cabeza en el pecho de Momo, para después caer profundamente dormido. Una sonrisa entre satisfecha y cansada se hallaba pintada en su rostro

Quizá todos los intentos anteriores habían valido la pena.

—¿Esa que está ahí no es la camisa de Mahim? —señaló Milo.

—Eh… Sí. Debe de haberla olvidado —Richard no sabía que decir.

—Que raro. Nunca anda sin camisa —el menor ladeó la cabeza —. Hm, debe ser que tenía calor.

—Sí. Eso. Tenía calor —afirmó Richard.

Vaya, al parecer Momo lo logró” pensó. “Por lo menos no dijo nada de la máscara”.

Le dio una patadita disimulada al objeto y este quedó escondido detrás del sofá. 

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¡Bueno! Este es un Mohim que se me ocurrió hace unos días, así que decidí preguntarle a las chicas si podía publicarlo. ¡Y aquí esta! ¡De verdad que me gustó bastante escribirlo y espero que les guste a ustedes también! Y (obviamente) esto está dedicado a:

❤ generismomo
❤ mahiestufa
❤ misakifirestormbyakko
❤ lanstiel
millaii​
susywestt
okamisai

Chicas, espero que les haya gustado también ❤. Y si les parece, también me gustaría escribir sobre otros ships :3 

Y si le han encontrado algún error, o tienen algún consejo para ayudarme a mejorar, ¡recuerden que siempre será bienvenido!

¡Un beso enorme a todos! ¡Nos leeremos después! Byeee

Al irme…
En una repisa de tu habitación guardé tus sueños junto a los míos y colgado en la pared el dibujo que aquella tarde hice pensando en ti.
Para las noches frías,dejé debajo de tu almohada un par de caricias y el susurro de un te amo, para abrigue tu corazón y caliente tu alma.
Antes de salir dejaré cerrada la ventana para que nada se escape en el viento frío de la distancia y todo bien ordenado para que nada caiga en las rendijas de lo imposible.
En tu mesita de noche ahí al lado de tu cama te dejo un suspiro para que antes de dormir al apagar la luz recuerdes que mi último pensamiento solo me habla de ti.
En la cocina, al lado de tu taza de café de la mañana te deje un rayito de sol por si tienes un día gris y junto a él chispitas colores para que en tu cielo pintes un arco iris y así recuerdes que tu vida lleno de colores la mía.
—  Instantes de mi Alma.
One-Shit | Wigetta/Rubegetta | Parte 3.

Pues nada, seguimos con nuestra historia, que parece que en verdad les gusta. (≧▽≦) 

Parte 1 ♡
Parte 2 ♡

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Samuel se sentía cada vez más sucio. Ver a Rubén debajo suyo con esa expresión de placer, no recompensaba en ningún aspecto lo que en algún momento le tocaría sufrir. Samuel lo sabía bien y aún así, no quería parar, no quería hacer sentir mal al de ojos claros. Lo quería demasiado, vale, no era del todo cierto que lo amaba, pero se acercaba bastante. Se concentró en ver la expresión del menor mientras le daba lentas embestidas, con amor y delicadeza como un ángel merecía ser tratado. Al menos podía olvidar parte de su culpa al ver lo mucho que el noruego estaba disfrutando. Éste se enganchó a su cuello acercándolo, el mayor plantaba besos en su cara delicadamente, demostrando su inmenso amor por él. Rubén no tenía ni idea. Era tan inocente, tan confiado y alegre. ¿Por qué decidió sentarse con él aquél día? ¿Qué era lo que había visto en una persona como él? ¿Por qué había decidido entregarle su corazón de esa manera? El moreno no podía permitir que Rubén sufriera, por ningún motivo. 

–Ah… -El chico de ojos avellana gimió sintiendo pequeños espasmos por todo su cuerpo. Eran tan hermoso verlo de esa manera, con su cabello pegado a su frente por el sudor, sus ojos cerrados y su boca abierta soltando pequeños suspiros. 

*:・゚✧

Un escalofrío recorrió la espalda de Samuel despertándolo. Tenía a Rubén encima de su pecho dormido tan tranquilamente como un cachorro. No tío… Piensa. ¿Por qué estaba haciendo esto en realidad? ¿Qué es lo que está pasando con él? En un mismo día se ha entregado en cuerpo y alma a dos personas las cuales, según él, quiere. El casi rubio se mueve en su pecho. Suspira y visualiza en el piso sus jeans. De repente, en su móvil suena el tono de llamada. 

–Rubén, chiqui, me llaman al móvil. -Mueve ligeramente al menor para quitarlo de encima. 

–Oh… -Rubén se mueve. –Lo siento. 

–No te preocupes. –Se levanta de la cama desnudo, para ir por sus pantalones tirados en el suelo y ver que tiene cinco llamadas perdidas de Guillermo. 

–Joder… -Susurra. 

–¿Pasa algo? -El menor se sienta en la cama.

–No. Eh… Tengo que irme. -Samuel tuerce la boca. 

–¿En verdad? -Rubén pone un gesto de preocupación. Todo el color del rostro de su ¿novio? ¿amante? ¿qué son? se ha ido. –Oye, ¿estás bien? 

–Si… Rubén, tengo que correr. -El mayor comienza a vestirse. 

–Quería que te quedaras conmigo todo el día. -El menor trata de hacerle una jugada al moreno para que se quede con él. Éste, sonríe. 

–Lo siento, guapo. El fin de semana te veré para estar todo el día contigo. -La mirada avellana del noruego se ilumina con felicidad. 

–¿En serio? 

–Te lo juro. -Le guiñe un ojo mientras termina de abotonar su camisa. 

–¿Me hablarás cuando termines de hacer lo que tengas que hacer? 

–Claro. -Samuel se acerca al cuerpo de Ruben sentado en la cama, para quitar el cabello que tiene en la frente y darle un beso en ella y uno en sus labios. –Te veo después. 

–Vale… Samu.. -Le llama el menor antes de que el otro saliese de la habitación. 

–¿Qué pasa? 

–Te quiero. -El menor se sonroja de un ligero rosado en sus mejillas. 

–Y yo a ti. Te veo luego. 

*:・゚✧

Samuel llegó al apartamento corriendo, y cuando entró, Guillermo ya estaba ahí. Se volteó a él y le dio un beso tierno en los labios. 

–Te estaba esperando. 

–Eh si… Hola chiqui. -Su compañero de piso lo miró extrañado. 

–¿Dónde estabas? ¿Por qué te fuiste antes de que yo despertara? ¿Acaso fuiste a ver a tu otra novia? -Dijo el menor en tono de broma y se dirigió a su cuarto. El mayor lo siguió, tenía la mirada perdida.

–Tenemos que hablar, chiqui. -Le dijo. 

–Si, tenemos que hablar. Perdóname. No me di cuenta que a la única persona que necesite siempre, fue a ti. -Le dio un tierno beso. Samuel iba a protestar, cuando el menor interrumpió. –No hables, déjame agradecerte. -El moreno lo vio y algo en su mirada cambió puto 

–No agradezcas nada, ni pidas perdón. Es mejor tarde que nunca. Quiero que encuentres en mi, lo que no encontraste en esa chica que te dejó. -Hablo dirigiéndose al menor, mientras besaba su cuello. Era raro, pero cuando estaba con su amigo, sentía el cielo, pero cuando estaba con Rubén, sentía que le hacían pagar sus pecados. XD Ahre.

Ambos volvieron a unirse en un tierno y cálido beso. Fuera del deseo carnal, se sentía excelente. Samuel podía sentir en esta muestra de cariño el mas puro amor de parte de su amigo. Inconscientemente ambos caminaron hasta llegar al sofá para demostrase su amor. No mas deseos carnales, solo dos personas que se aman recostadas en un sofá besándose. Se recostaron en el sofá Guillermo encima de su compañero para ver películas todo el día hasta que el menor se quedo dormido entre sus brazos.

Samuel se sentía terriblemente mal. Estaba jugando con Guillermo y Rubén , pero no podía daré el lujo de herir los sentimientos de alguno de ellos. Los quería a ambos, como nunca había querido a alguien antes. Pero era un tema complicado. Tal vez si hubiera conocido a Rubén después de conocer los sentimientos de su amigo, nunca lo habría visto de otra forma que no fuera amistosa. O si su compañero de piso no se hubiese fijado en él, estaría feliz saliendo con el noruego. Que difícil se estaban poniendo las cosas para él.    

El menor se mueve en el sofá incomodo.

–¿Qué sucede, chiqui? -le pregunta el mayor.

–El sofá, es incomodo ¿podemos irnos a la cama? -Samuel bajó la mirada mientras ladea la cabeza, esas pequeñas peticiones relativamente inocentes que le hacía Guillermo con esa voz suplicante, con esa mirada tan pura y tierna como la de un niño pequeño pidiendo un dulce y esa sonrisa ladeada que solo se la dedicaba a él, le estaban volviendo loco en estos instantes, y agregándole esa tentadora propuesta Samuel sonrió y beso la mejilla del menor.

–Vale, vamos.

Los chicos se levantaron del sofá para ir a la habitación caminado en la obscuridad de su apartamento, entraron en la habitación del moreno y se recostaron en la gran cama. Guillermo se acurruco en el pecho del mayor.

–¿Qué hora es? -Bosteza. Samuel gira la cabeza para ver el reloj de su mesita de noche.

– 1:00 am Nos quedamos mucho tiempo viendo películas.- El de ojos achinados suspira.

–¿No has dormido nada verdad?

–No. -El mayor observa el rostro de Guillermo en la obscuridad.

–¿Qué sucede? -pregunta el menor pasando su mano por la barba de Samuel mientras le arquea una ceja.

–Nada, es de esas noches en las que me da insomnio y me quedo pensando.-El menor sonríe.

–¿En qué piensas? -¿Qué le podía decir? ¿La verdad? Estaba pensando en él, en ellos, eso es cierto. ¿Pero que hay de la otra cara de la moneda? Rubén, una imagen del noruego le aparece en la cabeza como un balde de agua helada.

–Pensaba… -Vacila. –En nosotros. -Guillermo sonríe y le abraza mas fuerte.

–No me dejes. -A Samuel se le forma un nudo en la garganta, cierra los ojos.

–Nunca.

*:・゚✧

Rubén se quedo en la cama mirando hacia la puerta por la cual Samuel se había ido, se acomodo mejor y puedo oler el aroma del moreno. Aspiro y suspiro de ese aroma que tanto le encantaba. Abrazo a una de las almohadas e imagino que era Samuel, como lo amaba, lo hacia feliz, le hacia sonreír y encontrar una razón para salir de esas cuatro paredes en las que llevaba encerrado, no había salido de su casa para nada mas, solo para ver a Samuel, pareciera que ahora su mundo giraba en torno a él, cerro los ojos y recordó cada sensacional que había acabado de vivir con él.

Es importante conocer la vida de Rubén. hace unos meses que el se había ido a vivir a esa parte de la ciudad solo, no conocía a nadie y lo único que haca era jugar video juegos encerrado en su casa. En el tema de las relaciones, el había tenido una novia, pero no termino bien ya que siempre habían jugado con sus sentimientos, cabe recalcar que Rubén es una persona muy sensitiva y se apega mucho a sus sentimientos. Pero por alguna extraña razón esta vez no le preocupaba, porque confiaba en Samuel, sabia que el no podía lastimarlo de ninguna manera porque se lo había prometido y porque le dijo que jamás se iba a separar de él.

Se sentó con pesadez en la cama mientras se restregaba los ojos, bajo la vista al piso y vio sus ropas tiradas. a su mente le vino la imagen de Samuel besándolo aquella noche por primera vez y sintió un cosquilleo en su estomago. siguió recordando, sus manos acariciando su cabello, sus labios besando su nariz y boca, su voz susurrándole que jamas lo iba a dejar, y el creyéndole cada palabra. También recordó su manos rozando su piel, sus dedos bajando por su torso, sus labios recorriendo su cuello, sus ojos desnudándole el alma.

No había nada mas en el mundo que lo emocionara tanto como la piel tersa del moreno en su cuerpo. Venia a su mente los besos en su abdomen, sus caricias en su pecho y su aroma, al recordar eso sentía un escalofrió en todo su ser y la necesidad de tenrlo cerca, de sentirlo cerca, de unirse a el en amor. Sentía la necesidad de amarlo.

*:・゚✧

Guillermo se despierta de repente, se dio cuenta de que seguía encima del cuerpo de Samuel, sonrió y se acurruco. Es increíble lo que no haya confesado sus sentimientos antes. Tantos sufrimientos con chicas que nunca lo iban a querer tanto como su amigo lo hace, demasiado tiempo desperdiciado. Pero eso ya no importa, lo tenia solo para él. Su Samuel. Levanta la vista solo para observar lo perfectamente pacifico que se ve su chico al dormir. Sintió unas enormes ganas de besarle, beso su pecho desnudo con ternura. El mayor soltó un suspiro.

Guillermo sonríe. Simplemente tenia que decir para que lo protegiera y le jurara que nuca lo dejaría. Guillermo reaccionó. El trabajo, piensa. Ver el reloj de la mesa solo para darse cuenta que es demasiado tarde para ir. Gruñe. La verdad es que no le importaba en ese momento, ayer había tenido uno de los mejores días con la persona que ama. Se levanta de la cama para hablar al trabajo y reportarse enfermo cuando el mayor se despierta y le toma del brazo.

–¿A dónde vas? -Le pregunta algo adormilado aún.

–Tengo que hablar al trabajo. Es tarde, así que me reportare enfermo. Vuelvo en unos minutos.

–Vale.- Le sonríe.

El menor le corresponde la sonrisa con su típica sonrisa ladeada. Lo ama. Tanto es su amor por el que no lo puede comprender. Que no se puede ni siquiera describir o explicar. Se gira antes de salir de la habitación.

–Te amo. -Samuel le mira mientra traga con dificultad.

–Igu… -Balbucea. –Igual yo. Mi corazón se rompió, chau.

El mayor deja caer su cabeza en la almohada y cierra sus ojos fuertemente. ¿Qué estoy haciendo? Se pregunta a si mismo, escucha como Guillermo cuelga el teléfono de la sala, se acomoda de nuevo en la cama sin ganas de nada, se siente miserable, seguramente Rubén estaba con el corazón roto porque el lo había dejado solo cuando le había dicho que pasaría todo el día con el. 

La semana había pasado y llego viernes, para la alegría de Rubén hoy el y Samuel se verían y quizá lo convenciera de pasar todo el fin de semana con él.

Rubén estaba frente al reloj de la cocina pendiente de la hora y la puerta de entrada, Samuel llegaría en cualquier momento y ya no podía esperar más, estaba ansioso de volver  a verlo, de volver a besarle y tenerlo entre sus brazos, le fascinaba el sentimiento de protección cuando estaba con él y lo feliz que que lo hacía, sonriendo como una quinceañera enamorada, el timbre la puerta sonó y Rubén corrió a abrirla para encontrare a Samuel forzando una sonrisa y una cara de cansancio con la cual no podía.  

–Guapo ¿Qué tienes? ¿Te sientes mal? -Dijo el de ojos claros llevándolo al sofá para cuidar de él. Lo que el noruego no sabía es que Samuel llevaba días sin dormir y apenas comía algo. 

Al pobre chico le estaba matando el secreto que guardaba, pasar tanto tiempo con Guillermo lo destrozaba, le exigía tanto que el no podía ofrecer. Y se sentía mal con eso, no poder amar a ninguno de los dos de una forma justa y como ellos se lo merecían le estaba carcomiendo el alama. Rubén pone un gesto de preocupación, no podía concebir la imagen de su Samuel decaído y enfermo, aquel que lo había cuidado y salvado de su propia perdición y deprecio, así decidió pasar todo el viernes entre cuidados, sopas y mimos. El sábado por la mañana Samuel despertó en una cama que le parecía familiar, en un cuarto familiar, ya no se sentía mal, solo moría de hambre. Salió de la sala y ahí se encontró al noruego durmiendo en el sofá con una cobija en medio puesta encima. 

Samuel al verlo sintió algo indescriptible que le hacia querer rescatar al niño de pelo castaño durmiendo y guardar esa imagen en su corazón. Sin hacer mucho ruido o movimientos bruscos fue y le beso la frente, después fue a la cocina y decidió prepararle el desayuno.

A Rubén le llego un olor de huevos fritos se despertó y fue a la cocina. Al ver a Samuel ya despierto y con ánimos, ya que este mientras cocinaba tarareaba una canción por lo bajo, no pudo mas que llegar por detrás de el y darle un fuerte abrazo.  

Rubén no quería soltarlo nunca más, le dio un beso en el cuello.

–Huele delicioso, ¿Qué cocinas, amor? -Samuel se giro y por respuesta lo arrincono al desayunador, le dio un beso largo en la boca para después susurrarle algo. –¿Cómo hago para pagarte todo lo que haces por mi?

–Con mas besos como este. -El menor sonrió con picaría y sus ojos brillaron.

Samuel correspondió la sonrisa con ese mismo sentimiento, apagó la hormilla y entre besos y caricias fue levantando a Rubén a su habitación donde mementos antes había despertado solo.

Nadie sabe como describir que es lo que siente Rubén cada vez que eta con Samuel, es un sentimiento indescriptible. Este chico desconocido había llegado para cambiar su vida de un modo sorprendente y cada vez sacaba lo mejor de el, lo mejor que, en meses antes el creía que no tenia. La falta de amigo y estar en un lugar desconocido hacia que Rubén pasara largas horas solo creyendo que no había nada ni nadie para el allá afuera,. Abajo de Samuel mientras el le besaba el cuello y caricias su vientre Rubén soltó una carcajada, cuando Samuel levanto la vista vio que el chico de ojos avellana lloraba.

–Perdóname pequeño, ¿Hice algo mal? ¿Te lastime? -Dijo Samuel con preocupacion mientras veia el rostro del menor con ternura.

–No, solo pensaba en cuanto te amo, en la manera de como me haces feliz y eso me llena de alegría, quisiera que estos momentos durarán para siempre y tenerte todos los días a mi lado al despertar.. -Dijo sorbiendo por su nariz. –Perdóname, soy un cursi. -Limpió las lágrimas con su antebrazo. –Sólo estaba pensando es esas cosas.

El moreno ya no podía hacer nada más con su situación, se estaba hundiendo en estas arenas movedizas y, cada vez que hablaba o hacia algo era un movimiento peligroso para hundirse más.  

¿Cómo podía esta chico amarlo tanto? Era como un ángel para Samuel, un ángel que tenia dos caras y a la vez lo estaba condenando. Lo beso apasionadamente y siguió su recorrido por su cuerpo. Le dolió mucho no poder corresponderle mas que con besos cada vez que el noruego le decía algo lindo, es simplemente que no quería mentirle. No a este niño de ojos alegres debajo de el.

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CONCHATUMADRE, NO ES NORMAL LO QUE ESTOY SUFRIENDO.

Esta parte es un muchito más corta que las demás, pero no queríamos hacerlas esperar, ya que llevamos muchos días sin actualizar. Prometemos partes más largas en los próximos capítulos.

En fin, dejen sus opiniones, y corazoncitos si les gusta. Por cierto, ya es seguro que esto es un minific. Ya casi terminamos. Probablemente sean 2 o máximo 3 partes más. 

Besitos en la frente para todos los que leen. <3 z4