ment-to-me

Yo era frío, terco y distante. Con nadie quería hablar... Todos se iban, se cansaban de mí y algunas veces me abandonaban sin razón alguna. Eso te hace endurecer el corazón y la mente. Tú me cambiaste, me hiciste amable, sincero y alegré. No sabes el dolor que causa creer que alguien es diferente y termine siendo otra decepción. Gracias a ti, fui feliz y te fuiste.