medicina para el alma

Sí, se podría decir que estoy sola; no hay quién me acompañe cuando camino por la calle, sí, la gente me ve como un cuerpo que sólo lleva una sombra; y al caminar de prisa sólo piensan “Mira, qué muchacha tan desorganizada”, pero ellos no saben que cuando mi día termina me urge llegar a casa para hablar contigo, aunque sea por una pantalla. Ellos no saben que tengo un amor a distancia, alguien que me mantiene despierta hasta las 5 de la mañana.

Hay días en los que quisiera volar de verdad para llegar a ti tan fácil, hay otros donde te veo a través de un rectángulo brillante y mis manos queman, mis manos sueñan y duelen porque sólo buscan tu cuerpo; entonces comienzo a llorar porque te extraño tanto que tu ausencia se me nota en el rostro, porque mis ojos demuestran nostalgia cuando veo parejas en mi café favorito, en ese rinconcito donde quisiera que estuvieras conmigo. Luego dejo a un lado las nostalgias cuando veo tu llamada, ¡Ay! es increíble cómo la voz de alguien sirve de medicina para el alma.

Nunca dudes de este amor. Espero ese día en el que al ver para atrás pensemos en un: Valió la pena.

—  Alexandrave, Hablemos de amores a distancia