me pega cara ):

Ride.

10:40 p.m

Hace frío. Puedo ver como las nubes comienzan a formarse sobre el oscuro cielo, no hay estrellas y pequeñas gotas de lluvia comienzan a caer. Sin embargo no me preocupo por acelerar el paso para llegar a casa antes de que terminase empapado.

La gente a mi alrededor comienza a dispersarse, quizás realmente llevan prisa o tal vez por el mero hecho de que una tormenta se aproxima. Tal vez porque alguien los espera en casa, o llegan tarde a una cita.

Entonces recuerdo el motivo por el cual no tengo prisa: Nadie me espera en casa.

A unos pasos me topo con una mujer, ella es pelirroja y se encuentra realmente triste y enfadada, intento no escuchar demasiado su conversación por teléfono sin embargo ella grita “Mi vida sería mejor si no te hubiera conocido” e inevitablemente me siento mal por la persona del otro lado de la linea y pienso que quizás estar solo no es tan malo después de todo.

11:30 p.m

Estar solo definitivamente es terrible.

No solo está lloviendo sino que me encuentro empapado de pies a cabeza ¿Es posible que lloviera tanto? De ser así nunca hubiera salido de casa desde un principio. Desde ahora comenzaría a ver más seguido el clima.

Caminar a casa bajo la lluvia no era mi mayor problema sino el hambre con el que tenía que cargar además del aburrimiento, quiero decir, hablar solo por rato es entretenido pero luego de un rato comienza a ser estresante y realmente comenzaba a replantearme mi vida hasta llegar a la conclusión de que no debería haber nacido.

Y antes de siquiera comenzar a planear un suicidio digno un lamborghini negro se estaciona a mi lado y me hace señas para que me acercase.

¿Qué debía hacer? Subir al auto de un extraño y así de fácil? 

¿La gente hace eso?

Un vago recuerdo de mi madre diciendome a mi yo de pequeño que no debo subir al auto de un desconocido vino a mi mente, pero entonces recordé que nunca mencionó nada sobre subir a un lamborghini. Y en mi cabeza parecía tener sentido entonces avancé hasta la ventanilla y la golpee dos veces, para ese momento quizás lo volví a reconsiderar y la opción de seguir caminando y evitar problemas comenzaba a ser más razonable.

Sin embargo ya me encontraba dentro del coche como si no tuviera control sobre mi cuerpo, quizás se trataba del instinto que buscaba protección o descansar un momento los pies, pero luego note al joven de cabello oscuro y pequeños ojos con grandes pestañas sobre el volante mirandome en silencio con una mueca divertida y deseché cualquier opción de salir huyendo.

“Um. Hola, graci-”

“Oh no es nada, te vi allí en apuros. Supuse que necesitarías que alguien te acerque a casa ¿No es así?” interrumpe y su voz suena más profunda de lo que imaginé. 

“Sí, no esperaba que lloviera y aún me quedaba un largo camino de vuelta a casa.” repentinamente me encuentro algo incomodo y quiero huir nuevamente. 

 ¿Se supone que sea tan guapo? 

“Pues, la próxima ten cuidado, no deberías de andar solo por esta zona” menciona tomando el volante regresando nuevamente a la carretera. 

“¿Por qué lo dices?” 

“Honestamente, no es por juzgar, pero hay gente peligrosa por estos lares. De hecho, te cogí porque creí que vendías hierba.” me dice entre risas, ¿Qué mierda? Y no, realmente no es divertido en absoluto porque me siento un completo idiota. 

“Oh. Bueno, tú podrías habermelo dicho” medio rio con ganas de detener una bala con mi cabeza. “Um. Si te molesta puedo bajar no hay problema con eso” hago un esfuerzo por parecer calmado sin embargo dentro de mi cabeza me aventé del coche en marcha unas siete veces ya. 

“Descuida bonito, no eres un problema” me dice sonriente con aires de grandeza. “Pareces agradable, y realmente llevo un largo rato solo necesito hablar con alguien o voy a volverme loco. Así que dime, ¿Como es tu nombre?”

Bonito. 

El extraño desconocido me llamó bonito. 

“Está bien. Samuel, mi nombre es Samuel” 

“Me gusta, pega con tu cara” señala con una mano mi rostro tocando la punta de mi nariz, e intento ignorar el contacto y me pregunto qué parte de mi hace verme como ‘Samuel’ Incluso suena extraño pensarlo de esa forma.
“Puedes llamarme Willy” agrega con una sonrisa de lado y entonces presiona el acelerador a fondo logrando hacerme encoger sobre mi asiento. 

 Sospechaba que probablemente Willy era un suicida homicida pero honestamente no tenía intenciones de averiguarlo esta noche.

“Ya que estamos, cuentame algo sobre ti” me atrevo a decir para romper el hielo. 

“¿Algo sobre mi?” hace una breve pausa y observo como sus cejas se elevan y su lengua filosa se desliza por su labio inferior pero su mirada sigue intacta hacía el frente. “Bueno tengo veintitrés años, vivo solo. Um tengo una hermana, mi mejor amigo se llama Frank y mi hobbie es salir a pasear en mi precioso lamborghini. Mi color favorito es el azul y creo que eso es todo” 

 Ese era Willy desde su punto de vista, desde el mío, Willy es: Adorable y caliente, una mezcla extraña. Bonita piel, largas pestañas, lindo perfil. Auto costoso igual a vida lujosa, aunque eso solo es una teoría. 

“Ahora tú” me dice en un tono aniñado imposible de ignorar, y entonces me veo obligado a voltear mi vista hacía ‘cualquier lado que no sea su rostro que acaba de voltear a verme’ y en uno de esos instantes en los que regreso a la tierra recuerdo que hemos ido en dirección contraria a mi casa y que de hecho, jamás mencioné donde vivo. 

Y lo más importante, aún me encontraba con un desconocido, no tan desconocido ahora. ¿Qué haría mamá en estos momentos? 

“¿Donde estamos yendo Willy?” cambio de tema e inevitablemente sueno asustado y este ríe ante eso. 

“Tranquilo, no soy un asesino en serie o un violador si eso es lo que estás pensando. Solo quiero enseñarte algo.” me dice calmado y divertido, y por un momento me siento como si estuviera hablando con un amigo de toda la vida y no tuviera porqué temer o entrar en pánico entonces me relajo y suelto todo el aire retenido en mis pulmones. 

12:20 a.m.

 Observo en silencio como Willy estaciona el coche a un costado de la carretera, pero no me asusto, simplemente espero a que algo suceda. 

 Entonces él enciende la radio y una canción empieza a sonar. 

 X

“¿Te gusta?” pregunta en un susurro como si estuviera por contarme un secreto que nadie podía oír.

 Es preciosa.

“Sí” 

“Es mi canción favorita” me dice ilusionado, “Cierra tus ojos Samuel, solo un momento” 

 Realmente sonaba extraño pero nadie estaba allí, así que hice lo que me pidió sin desconfiar de él. 

 Mis parpados se sellaron y pronto todos mis sentidos se agudizaron, podía sentirlo todo. La letra de la canción, las gotas de lluvia cayendo con rudeza. 

Podía escuchar mi corazón latiendo, podía escuchar el corazón de Willy también. 

También pude escucharle acomodarse sobre su asiento e inclinarse hacía delante, entonces decidí abrir mi ojos. 
Él se encontraba mirandome con una pequeña sonrisa y quise besarlo, y así lo hice. 

 Tomé de su suave mejilla y rocé aquellos labios rosados y suaves con los míos. Más que un beso se trataba de una caricia, una caricia hacía un desconocido que me enseñó que aún podía sentir mi corazón dentro de mi, que aún latía a pesar de tanto daño hace años atrás.  

“Me agradas” le escucho decir al apartarse entonces sonrío, es absurdo y no deja de ser extraño pero es agradable. Willy es agradable. 

“Tú también me agradas. Tal vez, podríamos ser amigos.” 

“Te llevaré a casa” me dice entre risas y me siento perdido.

“¿Qué pasa?” 

“Es que tú, tienes un concepto extraño por amigos” me explica volviendo a partirse en risas y no me defiendo ante eso, porque quizás está muy en lo cierto pero no quiero llamarlo de otra forma de momento, así que está bien. Él sigue riendo y pronto me uno y ambos estamos riendo ahora, y ya ni siquiera es gracioso pero no nos detenemos. 

01:00 am.

 Aún sigue lloviendo pero eso no importa porque Willy me ha traído de vuelta a casa. 

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 Feliz cumpleaños @celylovegood te quiero mucho, espero que te guste.♥

Paso todo el tiempo pensando en ti. No es sano pero sinceramente es lo único que hago. Te extraño tanto, ya no sé ni qué hacer sin ti. Han pasado años y todavía quiero besar tus labios. Van más de mil días en los que los que el sol y la luna se encuentran en el cielo y nosotros seguimos sin poder vernos.

He viajado por carretera queriendo encontrarte pero las estrellas me han dicho que ya no debería intentarlo. Sigo buscándote pero todavía no te puedo ver. Espero verte en el lugar donde el cielo y el mar se juntan. Si no estás ahí ya sé qué más puede seguir.

Y aquí estoy con lágrimas en mis ojos. Son las tres de la mañana y la luz me pega en la cara. Extraño que acaricies mi alma. Creo que esta carta no servirá de nada.

Todas las noches me subo a la terraza y uno las constelaciones en el cielo, me recuerdan a ti. Viene el dolor y yo ya no aguanto el llanto.

Mantendré mi distancia.