me gustah

EL BESO //ONE SHOT// RUBELANGEL

~Mangel~

En mi casa todo estaba muy aburrido y estaba cansado de la soledad en la que me había encerrado a mi mismo. Cogí mi móvil y salí de la casa llamando a Alex, le pregunte si podía ir a su casa, el acepto y sin dudarlo me dirigí hacia allá.

Cuando llegué nos hechamos unas partidas y todo estaba muy tranquilo, hacíamos el tonto y reíamos como locos. Ya muy tarde mi celular vibró, al principio no le puse importancia ya que estaba ganando la partida pero de reojo vi que era Rubiuh así que sin pensármelo le respondí.

Lo puse en altavoz y sonaba muy emocionado, nos empezó a contar que estaba en directo y se gano el cuchillo abriendo cajas en el CS:GO

-Felicidades- le dijo Alex

-¿Me queréis?- nos dijo el rubio desde el otro lado de la línea

-¡SI!- dije yo, a lo que Rubiuh se rió

-Si maldita sea si- respondió el enano haciendo énfasis a lo que yo dije

-¿Donde estáis? Que quiero veros tío- al decirnos eso nos miramos pero antes de decir nada él volvió hablar exasperado -¡ES VERDA HE DICHO QUE TENGO QUE BESARTE MANGEL! Me acabo de dar cuenta-

-Bueno…- dije indiferente -ya hablaremos sobre eso.

Hablamos de unas cosas mas y el colgó para acabar su directo, no me preocupe en ese instante.

*días después*

Rubiuh me mando un mensaje diciendo que cuando grabaríamos lo de la apuesta, tengo que decir que me sorprendí puesto que pensé que lo olvidaría o solo lo dejaría a un lado. No le di vueltas y acordamos como seria. Pero esa noche no pude dormir no podía dejar de pensar en el tema …tengo que besarlo.

Al final me dormí del cansancio y al día siguiente nos reunimos en la casa de Alex, había un buen ambiente, nos reíamos y decíamos gilipolleces pero no podía negar que estaba nervioso. Ya estábamos grabando, se sentó junto a mi y empezó con su monólogo, yo solo estaba ahí serio hasta que escuche

“Que te crees que yo no estoy cansado de todo esto, rubelangel es real rubelangel es real" -dijo imitando una voz aguda- "claro que es real ¡coño!’‘ -cuando escuche eso recordé de muchas cosas e iba a sonreír, pero también recordé cosas malas, que aún dolían y reconocí la falsedad de sus palabras.

-Claro cabesa sígueme ilusionando a ver si mis cojones te creen- pensé para mi mismo un poco molesto.

El seguía hablando y me obligo a mirarlo, cosa que no quería hacer pero volví a la realidad de que solo era un video y le hice caso. Sentí mariposas en mi estomago -no lo quieres joder, todo es mentira, olvídalo- me repetía a mi mismo. Hace tiempo que no sentía el vacío en mi pecho que volví a sentir ese día, se supone que ya no deberia sentir esto, se supone que ya lo olvide, o de eso me había convencido. 

¿Enserio seguía enamorado de él? Yo no quería vivir esa mentira, la que él me había hecho creer.

Me quitó los lentes y se empezó a acercar con los ojos cerrados -todo es actuación, actuaciones nuestras- pensaba y reí en mi interior cuando se me ocurrió una tontería. Saque la lengua aprovechando que no me veía y cuando la sintió se alejo escupiendo a lo que Alex y yo solo pudimos reír. 

Después de eso por mi culpa tuvimos que hacer varias tomas, no nos aguantábamos la risa. Así si joder, pensaba yo, todo es broma.

Hasta que porfin lo hicimos bien.

Rubiuh se puso mis lentes, hicimos le tonto y se tiro al piso, yo solo le seguí el juego. Era divertido hacer mierdas cuando no pensabas en las consecuencias ni en los dramas de la vida.

Reímos mucho y Rubiuh fue a ver la cámara. Sonrío cuando vio la grabación, y vaya que tenía una sonrisa hermosa… ¡mierda no de nuevo joder!

*…*

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Al rato compramos unas cervezas y jugamos hasta que ya no dábamos del sueño. Apagamos la consola y Alexby nos dejo dormir en su casa, yo me quedé en el sofá del salón y Rubius en el sofá de la habitación donde grababa en enano. 

Me sentía muy cansado pero no podía pegar el ojo, otra vez sentía eso, eso que no me dejaba respirar bien, ese maldito sentimiento que no me dejaba en paz. Y sin poder controlarlo muchas cosas me pasaban por la cabeza, recuerdos, tonterias, él en concreto.

Las lágrimas empezaron a salir sin poder controlarlas y mis sollozos eran ahogados por la almohada, sabía que volvió a sacar ese sentimiento que yo creí haber enterrado y todo con una simple farsa de beso… quería gritar y salir corriendo, volver a darle un beso, pero uno de verdad, sentir sus labios y dormir junto a él, pero también sabía que él no sentia lo mismo por mi, y que no debía sentir eso por él, si no por alguien más.

Mis ojos se empezaron a cerrar, las lágrimas cesaban y mi sueño volvió hasta que escuche un ruido en el pasillo que me hizo saltar del sofá.

Cuando fui a revisar lo vi ahí, parado tratando de no caerse con las cosas de Alex. Sin poder evitarlo reí y el me vio con enojo tratando de acercarse

-¿Tampoco puedes dormir?-

-No, el salón del hobbit es muy incómodoel soltó una carcajada a mi respuesta y yo lo golpeé en el brazo -calla que se va a despertar!- tapo su boca y se fue a sentar para prender la tv, yo hice lo mismo

-Oye- llamó mi atención -¿puedo decirte algo?

-Claro por algo soy tu mejoh amigo

-Si…- bajo la cabeza como avergonzado

-¿Qué pasa?- le dije acercándome mas y asando mi brazo por su hombro

-Eres mi mejor amigo- suspiró -Y creo que me gustas.

Me quedé atónito por la manera en la que solo lo soltó y me sentí muy mal al escuchar eso, yo le correspondía pero sabía que no era lo correcto, aparte de que yo tenía otros planes, ya no era como antes.

-Rubiuh tú también me gustah, pero esto esta mal- lo abrace más fuerte acercandolo a mi -y por ser mi mejoh amigo también mereceh sabe la verdah- no quería hacerlo de verdad no quería lastimarlo -tengo novia.

Su silencio era mortal para mi, se levanto y antes de irse me dijo -No tiene porque estar mal el estar juntos, pero te entiendo, cuando yo estaba con Jenn también me dejaste ir y supongo que me toca a mi- y se fue, dejándome solo con mi silencio, no sabía que hacer ¡coño! Me sentía peor que antes.

Desperté temprano y fui a verlo, tenía ojera, me dolía verlo así. Me agache para quedar cerca de él.

-Lo siento- susurré a su oído y le di un beso en la frente -lo siento…- No podía dejar de repetir eso en mi cabeza y me rompí, empecé a llorar y lo desperté -lo siento- insistí viendo sus ojos llorosos y confusos mirándome fijamente -lo siento- dije por última vez para volver a sentir sus labios y salir corriendo hasta el ascensor.

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Pasaban los días pero poco me importaba, volví al mismo charco de lágrimas y no podía dejar de pensar en él, su mirada, su sonrisa, todo…

-¡AAAAAAH!- grité lo más fuerte que pude desahogando mi dolor y arrojando cosas al piso 

-perdóname- dije hacía el espejo de mi casa viendo como mis lágrimas caían sin parar. Escuche mi móvil sonar, era Beatríz, no quería responder, tal vez no la amo como creía. O simplemente lo que siento por Rubiuh son solo ilusiones.

Estaba cansado de tanta mierda, solo tome una pastilla para dormir y decidí dejar el mundo a un lado.


*llora intensamente* el Rubelangel se rompió y mi patata se partió.

Espero que les haya gustado mucho, lo escribí muy fuera de la realidad ya que estas dos cosas pasaron en diferentes "tiempos” por así decirlo xD

Pero meh me gusto espero que también a ustedes guapos🤘🏻💙 

Creditos a los creadores de los gifs :D

Rubelangel : El acantilado / Capitulo 2

Rubén estaba sentado al borde de su cama, sin pensar en nada, solo dejando el tiempo pasar. Se podía escuchar las agujas del reloj marcando los segundos. Era de dia, pero la oscura cortina no dejaba que la luz ingrese, hacía años que aquellas cortinas no se abrían.

El solo se quedaba allí sentado, como si nada importase, sin encontrar nada que quiera hacer en esos momentos. Su tiempo casi siempre se lo pasaba jugando en red, pero a veces ni energías para eso tenía. Era uno de esos días en donde podría entrar un asesino a matarle y ni se molestaría en levantarse y hacer algo.

En parte fue por aquel sueño, cada vez que solia tener esa clases de sueños con esas personas que ya no estaban su bajo autoestima bajaba a niveles que por poco aun se mantenía vivo.

Aquellas agujas del reloj sonando en ese profundo silencio a veces le irritaba y quería tirarle una zapatilla para tener silencio absoluto, pero luego se calmaba y lo dejaba, un poco de sonido en aquel cuarto oscuro, hacia llenar algo de su tiempo muerto pero mientras mas tiempo pasara asi sabia que su mente empezaria a ocuparse de pensamientos que no queria.

Se le pasaba por la cabeza, agarrar una de las cuchillas que tenía guardada en uno de sus cajones, pero se contenía apretando su brazo con fuerza.

- Decidi no volver a hacerlo, no debo hacerlo…

Pensaba intentado distraer su mente en otra cosa, pero si se quedaba allí sabia que lo terminaría haciendo, entonces se levanta sin dar más vueltas y sale de su casa, colocándose la capucha y caminando sin prisa.

Y llega de nuevo a aquel lugar, donde no había absolutamente nadie.

¿Cuándo dejaría de ir a ese lugar? Se llegaba a preguntar a veces, se sentía como si estuviese atado allí. No era un lugar del cual podía relajarse y sentirse un poco más vivo, era todo lo contrario, pero era una rutina que se negaba a dejar, como queriendo sufrir por ello.

Y otra vez aquella triste vista. Esta vez decidió hacer algo diferente y se sentó en el borde, pero sin dejar de tener esa mirada baja y fría.

- Buenoh diah… - se escucha a pocos metros de el.

Era de nuevo ese extraño que se había encontrado en ese mismo lugar el dia anterior. Esta vez sin poder ignorarlo, ya que lo tomo por sorpresa, le mira sin contestar nada pero asintiendo la cabeza, devolviéndole el saludo.

Se sienta abriendo su mochila y saca aquella libreta con su lápiz y sigue dibujando, comenzando un dibujo nuevo de la playa que se observaba a unos kilómetros de ellos.

Rubén no tenia curiosidad por lo que hacia aquel joven, el seguía en su mundo mirando sus piernas mientras comienza a dar pequeños golpes con el talón al borde haciendo que pequeñas rocas vayan cayendo.

- Soy Miguel – Decide hablar el extraño mientras dibujaba mirando con detenimiento su paisaje.

Rubén lo mira y decide no contestarle, no tenía interés en hacerlo. Miguel no se molesto por eso, el seguía concentrado en su dibujo.

Era un incomodo silencio, Rubén se empezaba a sentir un poco fuera de su mundo, ya que el estaba acostumbrado a pasar su tiempo allí solo, sentía que ese lugar estaba dejando de ser suyo, ¿pero que podría hacer?, no podría echarlo, ni que ese sitio perteneciera a el. De todas manera solo lo vió dos días seguidos allí, quizás ya al otro dia aquel extraño buscaría algún otro sitio para dibujar y no lo volvería a ver jamás.

Decide levantarse y alejarse de allí, estaba comenzando a molestarse por estar compartiendo aquel lugar con aquel tipo.

Se encontraba ahora cenando en su casa, era una gran mesa para una sola persona, y el lugar ocupaba el silencio tan característico. A unos metros de el estaba un block de notas con un lápiz al lado, del cual su tía solía dejar algún mensaje cuando pasaba por casa y volver a irse.

Su mirada por alguna razón se desvió y se quedo mirando por unos segundos eso, haciendo que por un instante la imagen de Miguel dibujando pase por su cabeza.

Entonces baja los cubiertos con fuerza hacia la mesa, y agita su cabeza intentado distraerse con otra cosa.

Esa noche no podía dejar de pensar, mientras estaba recostado en su cama esperando que la pastilla haga efecto, que aquel extraño volvería a aquel lugar, no quería que vaya, esperaba que al siguiente día podría estar allí solo.

Ya al siguiente día cuando se dirige al lugar de siempre, no pudo evitar echar un suspiro de decepción al ver a aquel tipo que ya se encontraba allí sentado. Podría sentarse mucho más lejos que el para estar mas solo, pero era ese lugar de siempre que el estaba acostumbrado a estar, ese era el lugar que aquel mismo joven decidió ocupar para dibujar.

 No le quedó otra opción que pararse a pocos metros de el, Miguel le mira dándole una sonrisa, lo que hizo que este lo mire un poco incomodo y lo ignore.

Miguel sabia que ese peculiar muchacho que no hacía nada más que estar allí en silencio, le molestaba que esté allí, quizás era un chico antisocial que le molestaba tener personas cercas, pero eso le hacía que le llame más la atención.

- ¿Cómo teh llamah? – rompe el silencio Miguel.

¿Por qué tienes que hablarme? No me hables…

Decía en su mente Rubén y lo sigue ignorando.

Vio que Rubén era un tipo difícil de tratar pero aun así decidió que insistiría un poco más.

- Tu ereh de aquí verdah? – sigue hablando Miguel – Yo ando de paso, me gustah ir de lugah en lugah conociendo nuevoh sitios y de paso dibujah pa tener un recuerdo.

- ¿No sería más fácil sacar una foto? – Rubén se da cuenta que le contesto a aquel tipo haciendo que este le mire sorprendido, Rubén vuelve a desviar su mirada arrepintiéndose de ello.

- Me guhta dibujah, ese es mi talento, ¿quieres veh algunoh? – Miguel levanta su libreta queriéndole invitar a que los mire.

- No me interesa… - Rubén se da la vuelta y decide irse de aquel lugar.

Miguel solo se queda allí mirando como se aleja rápidamente, hace una leve sonrisa y sigue dibujando.

((( https://www.youtube.com/watch?v=V7f7wV9tN5Q )))

Caminando rápidamente de vuelta a su casa, empezaba a sentirse irritado, ¿Por qué tenía que estar allí justamente? . No podía inundarse cómodamente en su soledad si aquel tipo seguía allí, pero dijo que estaba de paso, o sea que si no se quedaría muchos días, solo tendría que aguantar un poco mas hasta que se vaya. Seguramente iría al otro dia, por lo que mejor al siguiente dia optaría por quedarse en casa.

Alli se encontraba Rubén sentado en su cama en silencio. Si al otro dia no iba, quizás esa seria la oportunidad de poder dejar de ir y desprenderse de esa rutina que tanto le angustiaba.

Entonces eso hizo, al otro dia se quedo en casa jugando videojuegos dejando que las horas pasen.

Miguel como costumbre estaba sentado mirando el paisaje mientras dibujaba, podía notarse la diferencias de miradas de el con la de Rubén, esta tenia brillo y emoción por lo que veía y por lo que el hacia. El tiempo pasaba y Rubén no aparecía, pero esto aun no le dio tanta importancia.

Ya aburrido de tanto jugar se desprende de los auriculares y apaga la computadora. Y de nuevo el silencio. ¿Estaba bien no ir? . Comenzaba a ponerse un poco impaciente. Si el cerraba los ojos en el acantilado el ruido de las olas ocupaban el silencio, pero si el cerraba los ojos en esa oscura habitación solo había eso, oscuridad y silencio, y es ahí cuando sus demonios salian. Ya era tarde para intentar distraerse.

- ¿Qué tal si vamos a comprar un pastel de cumpleaños para papá? – dice aquella bella mujer con una sonrisa.

- Si! – contesta Rubén de niño alegremente.

- No pienses… no pienses… - Se decía Rubén asi mismo tratando de callar esos recuerdos.

- Papá estará muy feliz…. – su mamá le mira feliz mientras conducía y Rubén sostenía una caja con un pastel en el asiento de al lado.

- Y luego podemos salir a pasear juntos! – Rubén le mira mientras jugaba con su pulsera a arrojarla en contra el vidrio de la puerta.

- Claro que si… de mientras deja de hacer eso, harás que tu pulsera se pierda o se caiga por la ventanilla, mira está un poco abierta – Le señala rápidamente la ventanilla.

- No pasara nada… - Rubén la arroja sin mirar haciendo que la pulsera pase por aquella pequeña abertura – Mi pulsera! – Abre rápidamente la ventanilla asomándose peligrosamente.

- Rubén!! Siéntate! – Su madre pierde la vista hacia el camino sujetándole el brazo a Rubén, entonces una luz alumbra fuertemente, haciendo que esta mire rápidamente hacia adelante pero ya era tarde, un auto impacta contra ellos.

-Mama?… – Su madre estaba sobre el, como protegiéndole. Todo a su alrededor estaba destruido y se escuchaban personas gritando desde afuera y llamando a una ambulancia. – Mamá… - Su pequeña mano se posa en la cabeza de su madre y al levantarla queda cubierta de sangre – Ma…má…

- Todo estará bien… - decía su padre sujetándole la mano a Rubén mientras miraban la tumba de su madre. Aun tenia una mano a la cual sujetarse, una mano del cual le hacia saber que tenia que continuar viviendo.

- No pienses… mierda!! … no pienses… - Rubén se sujetaba la cabeza intentando mantener el control – mierda… - Abre el cajón rápidamente y sujeta una de las cuchillas cerca de su muñeca , respiraba con dificultad, estaba nervioso y su mano temblaba, pero le prometió que no lo volvería a hacer, le prometió a su madre que no lo haría más. – Mierda! – Arroja la cuchilla lejos y cae arrodillado abrazándose a si mismo – Perdón… perdón…- repetía cerrando sus ojos con fuerza.

Su padre le dirige una mirada cálida a Rubén, se veía descuidado y desprendía olor a alcohol, y con una sonrisa deja la casa, cerrándose lentamente la puerta mientras la luz se iba convirtiendo en oscuridad.

- Papá…-

Y esa fue la última mirada que vio de el.

Ese directo | One Shoot Rubelangel |

-¡Basta ya tío, que me ehtah jodiendo el directo!

-Vamos Mangel, ¡déjame aparecer!

-Ehta bien… toma una silla y siéntate.

-¡Muy buenas a todos criat..marvados!

Eran las 6.30 de la tarde en Madrid, Mangel y Rubius estaban haciendo un directo de preguntas y respuestas.

-Muy bien Rubiuh, la primera pregunta va pa’ ti. ¿Qué era lo peor de vivir con Mangel, ya que él estaba enamorado de ti?

Mangel leyó esa pregunta sin pensar, y al segundo de haberlo hecho, se arrepintió por completo. Y es que sabía que Rubius contestaría, sin saber que aquella pregunta contenía cierta verdad.

-Pues, no fue nada malo, si sentíamos lo mismo el uno por el otro. DAAAAAAAAAAAAAMN BITCHES.

Y es que Rubén no sabía que, desde que se vieron por primera vez en persona, Mangel había sentido cosas que jamás, ni con su ex-novia, había sentido. Sentía que el mundo se le venía abajo, y a la vez, que todos los problemas se alejaban cuando Rubén estaba cerca.

-Eso eh cierto Rubiuh, tú me ha dado amoh dehde que noh vimoh por primera véh - Respondió Mangel.

Si se escuchaba con atención entre las risas de estos dos amigos, podíamos sentir el sonido del corazón de Mangel quebrándose. Podía sonar exagerado, pero así era. 

-Bueno mi Mahe, lee la siguiente pregunta coño.

-A véh… Ehpera que ehta vá pa’ mí.. ¿Que pensaste la primera vez que viste a Rubiuh?

“Perfecto”. Esa es la verdadera palabra que definiría los sentimientos de Mangel aquella tarde en que se vieron por primera vez, pero claro, no podía decir eso en un directo.. ¿o sí?

-Loco, maniático, perfecto.. - Mangel dijo esto último en un susurro, aún así Rubius lo escuchó, y se aprovechó del “Rubelangel” del momento,

-¿Conque perfecto ah? Pues ya lo sé Mahe, yo también pensé así. - Pobre Rubén, no sabía que lo que se avecinaba no era lo que el esperaba.

-¡No coño, yo pensé eso de verdá! ¿O acaso creeh que cada véh que te digo que te quiero, eh de coña? ¿Que eh solo pa’ complaceh a lo’ sucritoreh? ¡No, no eh así! - Mangel creyó que esto lo estaba pensando, y no se percató de lo que había dicho hasta que vio que Rubius lo miraba con una cara de que flipaba en colores.

-M-Mangel.. ¿Q-qué estás diciendo? - Rubén no daba más de lo colorado que estaba, definitivamente él no esperaba esa reacción a su"bromita"

-¡Ereh un ioputa Rubiuh!¡¿Eh que todavía no te has dado cuenta de que hablo en serio?! - A Mangel le importaba una mierda que estuvieran en directo, se había guardado esto por demasiado tiempo, y ya no había forma de volver atrás con lo que había dicho, tampoco quería.

Rubius se levantó de su silla, aún con su máxima expresión de desconcierto, y se dirigió al salón del departamento de Mangel, ya hacía un año que no vivían juntos. Necesitaba procesar todo lo que había dicho Mangel segundos antes. Mangel, luego de cortar el directo sin siquiera despedirse de sus ahora confundidos suscriptores, fue hacia el salón.

-Mangel.. ¿podrías explicarme que pasó allá? Sinceramente estoy confundido - El pobre de Rubén trataba de comprender, con no muy buenos resultados.

-Pueh Rubiuh… - El Mangel que hace 2 minutos había gritado sus sentimientos al mundo, ahora no encomtraba palabras para expresarse - Eh un poco complicao.. T-tú.. me gustah.

Mentiría si dijera que aquello no tomó por sorpresa a Rubén, quién ahora se encontraba más confundido, si es que era posible.

Y es que Rubius siempre había amado a Mangel, desde ese bendito día en el que se conocieron, había intentado reemplazar lo que sentía por Mangel con mujeres, con “bitches” como diría él. Pero era imposible. Rubén estaba sorprendido por el hecho de que el amor de su vida, sintiera lo mismo que él. Era como tocar el cielo con las manos.

-Y- si no sienteh lo mihmo poh mí.. Y-yo puedo entender- Mangel no pudo seguir hablando, algo se interpuso en sus labios, evitando que emitiera palabra alguna. Ese algo, era lo que Mangel más deseaba probar en esos instantes. Los labios de Rubén.

-Mangel, que también te amo - dijo Rubius luego de separarse, por la molesta falta de aire - Pero.. ¿Que harás con el directo?

-Ese directo quedará guardado en Youtube, para poder recordar este día. El día en que pude saber que es lo que sientes por mí - Dijo Mangel, antes de que se unieran en un nuevo beso.

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Mi segundo one-shoot ♥ Es una mierda, i know, pero é lo que hay ♥