me abraçando

La Navidad era más simple cuando nosotros éramos más chicos.
Cuando nosotros éramos más simples. Sencillos.
Nos dejábamos conducir por la curiosidad y las sorpresas.
No teníamos tiempo para entristecernos porque estábamos muy ocupados disfrutando del espectáculo: las luces y sonidos, los colores y sabores.
Todo era mágico. Incluso hasta después de haberte enterado eso sobre Santa Claus.
No sé en qué momento del viaje nos volvimos esto que somos.
Tan con la cabeza en otros lados. La mente tan empapada de mambos.
Tan cegada añorando el pasado ya distorsionado o anhelando un futuro distinto.

De niños éramos más sabios. Nos concentrábamos en eso: en aprovechar cada minuto de ese bonito show que era la Navidad.
Desde las malísimas películas que pasaban por la tele hasta del encuentro con esos primos tan lejanos que para poder realmente ver el grado de parentesco necesitabas remontarte a un completo estudio del árbol familiar.


Qué complicado es volver a ser sencillo, ¿no?
Igual, a mí me gustaría intentarlo una vez más.

— 

23 de diciembre ~ Juego de palabras

Creo que al final del día no hay nada más gratificante que llegar a casa, pasar un buen rato con amigos, comer algo que se te antojaba desde hace días, escuchar a tu madre decir un "Estoy orgullosa de ti", ver televisión en pijama mientras comes helado, escuchar música lo más alto posible y bailar frente al espejo, ver como tu mascota se acerca alegre cuando te ve llegar, una buena taza de café o té, un buen libro, pasar tiempo con tu pareja, hacer una video llamada con alguien que vive lejos y qué extrañas, comer galletas con chispas de chocolate, que te inviten a comer a tu restaurante favorito, que te digan que te quieren, quedarte dormida/o en el sillón mas grande que hay en la sala, hablar con tus padres sobre tu día, recordar todo lo que has logrado hasta el día de hoy... Y lo que seguirás logrando mañana, y más adelante. Nunca te des por vencido, lucha por tus metas. No te desanimes, siempre hay piedras en el camino que trataran de desanimarte, aguanta un poco el dolor y pasa sobre ellas, intenta saltarlas o esquivalas, haz lo que puedas... Al final el dolor dura muy poco y la satisfacción de que lograste es mucho mejor.

—🌻.

A lo mucho sé tu nombre…
Pero hay cosas que no son trascendentales…
Sé, por ejemplo, que tus ojos brillan
de una extraña manera,
que tienes un auto raro, una sonrisa linda,
muchos sueños, empatía y corazón verde…
Que la barba te viene bien…
que si sonríes se abre el mundo…
que si ríes me derrumbo 
como cubito de hielo…
Que desde que te vi me da más por escribir
prosa cursi, versos sin sentido, y que sonrío
todo el día, a todas horas,
sobretodo si te veo, aún de lejos…
Porque llenas el espacio, abarcas el silencio,
construyes la idea más bonita con sólo pensarte…
nomás de verte, sin acercarme…
sonrisa que mata suavemente…
y sigo pensando en el brillo de tus ojos,
que me pone tan cursi…
—  Clara Ajc