mayor-luce

Nacemos con millones de lucecitas brillando en nuestro corazón, cada vez que algo terrible ocurre, cada vez que nos sentimos rechazados o tristes una de esas lucecitas se apaga. Y cada vez que sentimos amor, alegría o felicidad, una de esas lucecitas se enciende y tratamos de conservar la mayor cantidad de luces posibles

— Passenger 

anonymous asked:

Hola, quisiera pedirte una reacción de BTS y/o GOT7 cuando se enteran de que su crush es menor de edad. Gracias. Pd;Soy nueva en tu blog y me encanta :3

Aquí la tienes, lo he enfocado como si su crush fuera una persona cercana a él, no se si lo querías así pero espero que te guste :3 me alegra mucho que te guste el blog ♥


BTS

Rap Monster.

Trataría de ocultar sus sentimientos hasta que cumplieras la mayoría de edad. No querría que tu, ni la gente que lo rodea, ni la prensa supieran que siente cualquier tipo de atracción hacia alguien que todavía es menor.

Originally posted by trash-for-bangtan

Jin

Se decepcionaría un poco ya que le gustabas bastante y se sentiría muy incómodo al no poder decirte lo que siente por vuestra diferencia de edad.

Originally posted by seokjinstae

Suga

Se sorprendería un poco pero no le importaría. Si tu le gustaras le gustarías aunque tuvieras 40 años.

Originally posted by coffingrover

J-Hope

Se sentiría realmente extraño cuando se enterara de que eres menor, ya que desde su punto de vista luces mucho mayor. Probablemente se alejara un poco de ti para ocultar lo que siente.

Originally posted by wonhobe

Jimin.

Se sorprendería pero que fueras menor solo le haría verte más tierna e inocente.

Originally posted by itschiminie

V

Le daría totalmente igual. Su comportamiento hacia ti sería el mismo aunque al igual que RM ocultaría lo que siente hasta que fueras mayor de edad.

Originally posted by bangtanroyalty

Jungkook

Creo que le disgustaría, le gustas pero que fueras menor de edad lo haría sentirse viejo y trataría de dejar de sentir lo que siente.

Originally posted by jayfatuasian

GOT7

Jaebum

Se replantearía lo que siente ya que creería que no esta bien sentir cosas por “niñxs” aunque no lo lograría.

Originally posted by jehbum

Mark

Sería un shock para él, no se lo creería y le costaría mucho asimilar que no eres mayor todavía, pero eso sí, le seguirias gustando.

Originally posted by choijaes

Jinyoung

Si fueras muy pequeña le disgustaría enormemente. Te evitaría y trataría de dejar de pensar en ti de esa forma.

Originally posted by periwin5les

Jackson

Le haría gracia que alguien menor pudiera ser tan madurx pero sus sentimientos hacia ti no cambiarían. Se seguiría sintiendo atraido hacia ti pero sería muho más protector contigo.

Originally posted by daefsoul

Youngjae

En un primer momento no se lo creería pero acabaría aceptandolo y esperaría a que cumplieras la mayoría para declararse.

Originally posted by choiyoungjae

Yugyeom

Se sentiría un poco mal al sentir atracción hacia tí, pero no le importaría y acabaría aceptandolo.

Originally posted by magiccastles

BamBam

Automáticamente comenzariá a verte como alguien frágil al que tiene que proteger a toda costa

Originally posted by dailybamx2

Nuevas relaciones (Wigetta Fanfic)/Amor de Tumblr. Capítulo 11.

Capítulo 11.

Narra Guillermo.

Navidad.

Época de amor, paz, unión familiar y felicidad.

Era el momento de mostrar tu creatividad adornando la casa, decorando el frondoso árbol y colocando la mayor cantidad de luces en la entrada.

Los niños de cada casa brillaban por la emoción y no daban la hora de que fuera veinticinco de diciembre, para abrir todos los regalos que estaban ubicados cuidadosamente en la sala de estar.

En mi caso era el momento de aparentar y de sonreír con felicidad, por mi maravillosa “familia feliz”.

Durante los últimos días del año, solíamos reunirnos con toda la familia y cuando digo toda, me refiero a unas cuarenta personas como mínimo.

Debido a ello, mis padres evitaban amargar el rato y solían disminuir las peleas, con tal de no mostrar su verdadera fasceta. Era yo quién era considerado como la oveja negra de la familia. Solía ser apático y me gustaba apartarme de los demás, mientras leía en una esquina o escuchaba música a través de mis audífonos. Todos se sorprendían al notar cuánto había cambiado en tan poco tiempo y se preguntaban cuál era la razón detrás de eso.

Cuando era pequeño, disfrutaba jugar y compartir con todos mis primos.

La sonrisa siempre estaba presente en mis labios y me moría por ayudar, en cualquier tarea que incluyera la especial fecha. Adoraba leer la novena, rezaba con fervor ante el nacimiento del hijo de Dios y era tan hiperactivo, que no me iba a dormir hasta pasadas las tres de la mañana.

Actualmente las cosas eran muy distintas.

Me había dado cuenta de lo falsa que era mi familia, de aquellos gritos que se ocultaban detrás de una sonrisa, del temor de mostrar alguna seña de lucha, de lo materialista que era esta época y lo estúpido que era creer en el nacimiento del hijo de Dios.

Todo eso me había llevado a encerrarme en mi propio mundo.

Aunque una parte de mi, sabía que en esta ocasión el motivo de mi humor era lo mucho que lo extrañaba.

No había sido nada fácil apartarlo por completo.

Habían pasado tres meses desde la última conversación que tuvimos.

No recuerdo mucho acerca de su contenido, pero sé que después de ella, simplemente el contacto entre ambos desapareció.

Decidí enfocarme en la Universidad,tratar de afianzar nuevas amistades y dejé atrás todas aquellas cosas que pudieran recordármelo.

No volví a entrar a Tumblr, aunque a veces dejaba ir mi imaginación y escribía algunas cosas, en un viejo cuaderno que guardaba como tesoro en mi biblioteca.

Me costaba no entrar a su perfil personal de Facebook, para revisar sí tenía alguien más en su vida, pero me reconfortaba saber que todavía mantenia nuestra relación en su estado civil. Sin embargo, aquello había cambiado esa noche y eso provocó, que una punzada de dolor se clavara en mi pecho.

¿Qué otra cosa esperaba?

Él no iba a aguardar por mi toda la vida y debió haber entendido, que las cosas habían terminado entre nosotros.

Aunque mis sentimientos no parecían haber disminuido ni un poco.

-Willy, es hora de cenar- anunció mi hermana colocando una mano sobre mi hombro y señalándome la puerta de la casa, para compartir la cena de noche buena.

Mi mano limpió la única lágrima que había dejado caer por mi rostro y que se encontraba ubicada sobre mi mejilla izquierda.

Bloqueé el móvil y la pantalla se tornó negra, ocultando la información de su perfil y la razón de que mi corazón estuviera completamente roto.

Agradecí que mi hermana no comentara nada al respecto y entré rápidamente con el objetivo de olvidar ese día para siempre.

Feliz navidad Vegetta.

Espero que dónde estés, logres pasar un mejor día que yo.


El tiempo había pasado mucho más rápido de lo que me esperaba.

Sentí que había cerrado mis ojos unos cuántos minutos y en realidad, habían pasado más de nueve meses desde aquella última festividad. Durante todo este rato, me había dedicado casi por completo a mis estudios, aunque debía admitir, que no era el mejor alumno de todos. A pesar de ello, no podía quejarme y había tenido gente maravillosa a mi lado. Dejé de lado mi barrera y luego de un tiempo, podía considerar que tenía varios amigos. De acuerdo, tal vez estoy exagerando un poco al usar esa palabra ya que la mayoría simplemente eran buenos compañeros. Sólo dos personas entraban en la categoría de amigos y esos eran Frank (que a pesar del tiempo jamás se había apartado de mi lado) y Cristina.

Aunque sentía que ella no quería ser sólo mi amiga.

La conocí con ayuda de Frank y luego de varios días, se había ganado el derecho de compartir siempre con nosotros. Ella había inscrito una clase de química con él y al ser los únicos estudiantes de nuestra carrera viendo esa sección, había sido inevitable que terminaran hablando entre si. Recordaba haberla visto durante la inducción del primer semestre y un par de ocasiones más, cuando compartía con alguno de sus amigos. Cristina era una chica amable, dulce, encantadora y muy inteligente. Admito que era bastante atractiva y aunque al principio creí que me estaba volviendo loco, fue inevitable saber que no le era indiferente, cuando un día al salir de clases juntos, me tomo la mano con suavidad entrelazando nuestros dedos.

Recuerdo que ese día mi cara brilló como la de un semáforo.

Me dio vergüenza soltarle la mano por temor a parecer grosero, así que con el paso de las semanas, se convirtió en un hábito normal entre nosotros, haciéndome sentir menos incómodo.

Hasta el día en que todos nuestros amigos se dieron cuenta de ello.

Por primera vez todos salíamos al mismo tiempo de clase y ambos nos adelantamos para charlar, mientras ella tomaba con naturalidad mi mano; tuve que evitar dejar salir la risa, cuando escuché los gritos de sorpresa en espalda y al día siguiente me tocó soportar, ser la fuente de chisme, de todo el lugar.

-¿Estás saliendo con Cristina?- me preguntó Alex con curiosidad, mientras nos lavábamos las manos luego de usar el baño.

-No- respondí seriamente negando con la cabeza y con ganas de salir corriendo, ante aquella situación tan incómoda.

-¿Entonces por qué diablos caminan tomados de la mano?- preguntó incrédulo- Llámame loco, pero eso no es normal entre amigos tío.

-No lo sé- contesté con indiferencia- Pero yo más que nadie sabría sí en algún momento le pedí que fuera mi novia- terminé saliendo del lugar y tratando de dejar atrás el tema.

Una parte de mi, entendía su postura.

Sabía que no era normal la relación que teníamos juntos.

Desde que Frank había decidido retirar el semestre para resolver asuntos familiares, nuestra amistad había tomado otro rumbo.

Comíamos juntos todos los días, hacíamos los trabajos en pareja y siempre salíamos juntos después de clase. Pasábamos algunos fines de semana en la casa del otro jugando videojuegos, íbamos a cine, estudiábamos para todos los exámenes y debía admitir, que eran pocas ocasiones en las que no se encontraba a mi lado.

Me había acostumbrado a su compañía y admitía que me gustaba pasar todo ese tiempo con ella.

Aunque sentía que había algo que faltaba para sentirme completamente satisfecho.

Ella era tan distinta a él.

Finalmente llegó el día que más temía y aquel que había estado alargando durante tanto tiempo. Cristina había estado nerviosa toda la mañana y luego de explicarle que saldría temprano en la tarde para visitar a mi abuela, me pidió que antes de irme me encontrara con ella para ir a la terraza, porque tenía que hablar conmigo seriamente. El tono con el que me hizo la solicitud, me dejó con un mal sabor de boca durante todo el día y estaba seguro cuál sería el tema principal de la conversación.

Cuando salí de mi última clase, ella se encontraba esperándome en la puerta.

Caminamos hacia el edificio más solitario de la Universidad y luego de algunos minutos, llegamos hacia nuestro destino. Me senté suavemente en una de las barandas y la miré con atención, mientras ella tomaba asiento justo en frente mío. Sus ojos me miraron con suavidad y antes de darme cuenta, mi corazón estaba latiendo con fuerza.

-¿Pasa algo?- pregunté con nerviosismo luego de algunos segundos de un silencio completamente incómodo.

-Me gustas mucho Willy- admitió con nerviosismo soltando una sutil sonrisa- Quiero que me des una oportunidad de estar contigo.

Mi boca se seco por completo y las palabras se atoraron en mi garganta.

¿Qué rayos hago ahora?


N/A: Aquí es dónde todos me matan, así que salgo corriendo ahr. 

Doce días

Dia Uno sin tí: 
 Te extraño tanto que en mi reloj todavía es ayer.

Dia Dos sin ti:
 Vivo, creo que existo.
Estoy en el trabajo, pero soy un espectro.
Todavía te veo conmigo, hermosa, tan linda.
Pero en mis pesadillas.

Día Tres sin ti: 
 No llamaste. Ni me escribiste.
Las canciones que te dediqué ayer hoy son mi mayor tortura.
Las luces, las fotos, los recuerdos, el dolor en el pecho.
Todo eso sí comunica.

Día Cuatro sin tí:
 Me desechaste a las doce del mediodía.
El reloj lleva cuatro días marcando las doce y cinco.

Día Cinco sin ti:
 Tu ausencia presionando mi corazón.
Pareciera que han pasado 80 años por mi alma.

Día Seis sin ti:
 Hoy solo he llorado escuchando a Coldplay
y leyendo a Cortázar.
 Voy mejorando.

Día Siete sin ti:
 Mi abuelo me recibió con un beso y unos mates.
Y salí del ataúd de mi silencio si ti,
dejando al lado de la almohada una nota de resurrección.

Día Ocho sin ti:
 Salí a correr a la barda,
ha llovido como si le hubieran roto el corazón al cielo
y he comprendido
que uno es de donde llora pero
siempre querrá ir a donde ríe.

Día nueve sin ti:
 
No te olvido,
pero hoy he vuelto a sonreír de nuevo
y he sentido un anhelo reconfortante al abrir la ventana
como si el aire barriera los fantasmas de mi suelo.

Día diez sin ti:
 He dejado de huír
porque me he dado cuenta que soy el
único que me sigue.
Tu recuerdo tampoco: se ha quedado atrás
Creo que me acerco a la meta.

Día once sin ti:
Me he olvidado que te estaba olvidando
y te he olvidado.

Día doce sin ti:
He conocido a alguien,
soy yo.
Voy a darme una oportunidad.


“ Y sobre todas las cosas,
cuida tu mente,
porque ella es la fuente de la vida.”

Proverbios 4:23, Traducción en lenguaje actual (TLA)

*Elvira Sastre, Baluarte.
 Adaptiación a mi vida, Matias Andres.