matar

Lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, se convierte en insomnio, en nudos en la garganta, en nostalgia, en error, en duda, en tristeza. Lo que no decimos no se muere, lo que no decimos nos mata.
Mamá; tu hija está cansada, pero no es cansancio físico, es emocional. Ya deja de juzgarla, ella necesita un abrazo, no tus hirientes palabras. ¡La estás matando y no te das cuenta!