manti la

only1girl  asked:

cual es su historia?

¿La de él?
Bueno…

Es una persona bonita en un mundo adverso. Hace que los gusanitos te caminen en los hombros. Que el aire tire las hojas del sauce a mediados de octubre. No es guapo sino necesario. Pero sí es guapo si lo miras fijamente. Demasiado tiempo para acabar sintiendo cosquillas en la panza y que quieras que te explique toda esa ciencia sobre las mantis y los gusanos medidores. Es gentil y sutil. Es educado y nada pretencioso. Es honesto y tan amable que te caes. Siempre tiene una sonrisa mientras se sube los lentes o se queda viendo al firmamento con la mano apoyada en la barbilla, pensando en algo mientras tú piensas en él al tiempo que piensas cómo hacer para que no escuche el tambor que tienes en lugar de corazón. Camina raro pero siempre de lado a la calle. Se acomoda la mochila y nunca deja de verte a los ojos cuando habla. Se aprende las cosas que otros pasan por alto. Y te emocionas cuando dice tu nombre que nunca se había escuchado tan bonito hasta que él lo dijo, quedito. Y tiene un buen de defectos, seguro. Pero aún no se me pasa ésto y no he visto qué imperfección carga…quizá fue esa imperfección de no quedarse por aquí cerca. Porque el mundo lo necesitaba allá afuera…

I just saw Guardians of the Galaxy Vol. 2 and it’s as amazing as I hoped for. Non-stop fun, great story, awesome characters, old and new (Mantis stole my heart), eye-popping visuals, abundance of easter eggs and possibly the best third act in the MCU. Kudos to James Gunn for handling so many characters and storylines in such a beautiful and emotional way. Another instant Marvel classic.

Insects in Spanish - Vocabulary

el insectothe insect 

el bicho – the bug

el arácnido – the arachnid

la mariposa – the butterfly

la libélula – the dragonfly

la polilla – the moth

la luciérnaga – the firefly

el escorpión / alacrán (Arg.) – the scorpion

la araña – the spider

la viuda negra – the black widow

la tarántula – the tarantula

el ácaro – the mite

la mosca – the fly

el mosquito – the mosquito

la oruga – the caterpillar

el gusano – the worm

la abeja – the bee

el zángano – the drone

la avispa – the wasp

el avispón – the hornet

la mantis – the mantis

el saltamontes / la langosta (Arg.) – the grasshopper

el escarabajo /cascarudo – the beetle

la mariquita / vaquita de San Antonio – the ladybug

la cigarra / chicharra (Arg.) – the cicada

el tábano – the gadfly

el grillo – the roach

la cucaracha – the cockroach

la hormiga – the ant

la termita – the termit

el milpiés – the millipede

la chinche – the bedbug

la chinche verde – the green bedbug

Reseña: Guardianes de la Galaxia Vol. 2

(O en otras palabras, la reseña que nadie va a querer leer sobre Guardianes de la Galaxia… Incluye spoilers)

Por Sergio Osvaldo Valdés Arriaga, 02/05/17.

Podría decir fácilmente que existen varias películas de Marvel Studios que me gustan. Una de ellas es Guardianes de la Galaxia (2014), puesto que en ese punto en particular dentro del MCU, resultaba diferente, encantadora y carismática. Y parte de ese carisma regresa para su secuela, solamente que ampliado hacia la décima potencia, a tal punto de olvidarse un poco del argumento que, si bien es sencillo, en un principio parece inexistente y de poca importancia. 

Pareciera como si el humor tuviera que aumentar tras cada película, como si los chistes y las bromas aseguraran un éxito más rotundo y, no es como que una cinta como esta no se preste a la comedia, por el contrario, estoy abierto a reírme y soltar carcajadas de vez en cuando, pero esa es la clave: ¡de vez en cuando! Peor aun, aparte de la sobrecarga de chistes, nos enfrentamos con que la mayoría de ellos ni son tan graciosos y se sientan mega forzados en muchas de las escenas.

¿El resultado? ¡Que no me puedo tomar absolutamente nada en serio!

Y en parte el punto es ese, lo entiendo. Son los malditos Guardianes de la Galaxia: una familia disfuncional que, de alguna manera, y a pesar de todas sus diferencias, pueden trabajar en equipo y resolver grandes amenazas cósmicas. Sin embargo, si no me puedo tomar en serio lo que estoy viendo en pantalla, ¿cuál es el punto? Debe haber riesgos (que no se revelan sino hasta muchísimo más adelante) y momentos de respiro para la sala; momentos de desarrollo por cada personaje, linea argumental o bien, la trama en general, después de todo, esto es una película no un condenado stand up. 

Aquí no importa qué tan rufián pretendas ser como villano o qué tan aparentemente peligrosa sea la situación, como mínimo habrá un momento chusco para así divertir a la audiencia. Por ejemplo, la secuencia inicial con Groot bailando en plena batalla es una idea extremadamente divertida, pero entonces llega un punto en el que te preguntas si de verdad van a dejar que esto se extienda hasta el final de Mr. Blue Sky. Te dices a ti mismo: ¨Ok, esto es divertido pero como que ya estuvo bueno, ¿no? Como que ya duró mucho¨.

Por suerte, el baile es interrumpido antes de que la canción termine, sin embargo, el daño está hecho: la broma extendió su curso. Luego está el gag de Nebula intentándose comer una fruta a la que le repiten constantemente que no está madura, así que, ¿qué pasa cuando por fin decide tomarla y darle un mordisco? Hmmm, no lo sé, ¿¡quizás que no sigue madura!? 

Doctor Strange (2016) es otro ejemplo de cuando fuerzas el humor en casos irrelevantes, ¿o apoco ya olvidamos que los monjes del Tibet también tienen WiFi y que Wong escucha a Beyoncé? Para el segundo acto, Star Lord, Drax y Gamora viajan al planeta de Ego —padre de Star Lord—, un aparente edén en donde todo parece perfecto cuando en realidad no lo es, pero que en ningún momento se dan el tiempo para hacerse esta pregunta. No es sino hasta que Mantis ¨va a decirle algo a Drax¨ y que Gamora interfiere que la cinta te da a entender que quizás Ego y su planeta no son tan buenos después de todo. 

Lo bueno es que a partir de aquí la historia se vuelve más orgánica y el objetivo es claro: hay que detener a Ego a toda costa. Y hablando de Ego, Kurt Russell cumple en su papel como el villano, en parte porque el guion le da cosas para hacer, a diferencia de Ronan, su predecesor que fue derrotado con el poder de las gemas del infinito y… del baile.

Lo mejor de la cinta son sus personajes secundarios, a los cuales expanden en matices muchísimo más interesantes que a nuestro elenco protagónico. Como mencioné antes, Ego es un rival interesante y que es bien aprovechado entre lo que cabe; Mantis le agrega esa ternura e inocencia que ningún otro de los personajes humanoides tiene; Yondu alcanza su redención y es quien termina por salvar a Star Lord y, no sé ustedes pero a mí parecer, Nebula es el mejor personaje de la saga y justo aquí demuestra el por qué. Espero verla pronto enfrentándose a Thanos, sin importar el resultado que esto pueda desencadenar.

Por otro lado, el tema de la familia me parece apropiado aunque siento que quedo a deber en cuanto a la agrupación como tal, pues bien empiezan siendo súper insoportables entre ellos como para que después se separen y que cada uno aprenda algo por su cuenta: Star Lord lidia con la verdad de su padre; Gamora reanuda su enemistad con Nebula; Rocket y Yondu se ven reflejados uno en el otro y Drax… pues, Drax apreció a Mantis después de todo y, con el sacrificio de Yondu, todos aprenden una valiosa lección.

Dejando esto de lado, viene una parte que me parece igual de importante discutir: la violencia y la insensible manera con la que lidian sus personajes frente a ella. Para ello, haremos el siguiente hincapié: al otro extremo del género de superhéroes, tenemos las adaptaciones de DC, en donde a Superman no le importa la destrucción de media Metrópolis y Batman asesina a sangre fría.

Marvel se ha caracterizado por llevarse las cosas con más calma, destacando en la amplia variedad de héroes a su disposición y dependiendo de argumentos condensados en los que el humor se hace presente. El exceso de oscuridad y la supuesta seriedad con la que se toman los filmes de DC ha llegado a un punto crítico por el que tanto Man of Steel, Batman V Superman y Suicide Squad sufrieron las consecuencias uno a uno, en efecto domino.

Cuando de superhéroes se trata, quiero verlos triunfar haciendo el bien. Quiero que me inspiren a ser mejor persona y que nos demuestren que no se necesita mucho para poder ayudar a los demás. Desapruebo todo el cinismo con el que Zack Snyder ha impregnado el DCEU y me gustaría recordarles que Batman no es un maldito asesino. A lo que voy con todo esto es que he quedado sorprendido por la cantidad de muertes que ocurren dentro de esta secuela de Marvel. Lo más impresionante de todo es que la violencia en GOTG 2 —por más inmensurable que sea— se justifica siempre y cuando esta venga acompañada de un buen y divertido chiste, como lo fue la muerte de Taserface: que no importa que estuviera casi en llamas, en una nave a punto de explotar, cuando muere lo único que nos importa es saber lo ridículo que era su nombre.

Si esto no les ha quedado claro les recuerdo un diálogo del mismísimo Rocket: ¨Si no es tu padre, lo matamos¨. ¿¡¡Desde cuándo matan por diversión!!? Y, efectivamente, lo mataron pero este diálogo sucede muchísimo antes de que se enteren del poder de Ego y de sus malignas intenciones. Es más no recuerdo que en ninguna otra película de Marvel —o de algún héroe en particular— mencionen la palabra ¨matar¨ abiertamente, mucho menos que lo diga uno de nuestros queridos protagonistas. 

En fin, si me lo preguntan, me quedo con la primera parte de Guardianes de la Galaxia, aunque en cuanto a batallas finales se refiere, el Vol. 2 definitivamente se lo lleva de encuentro, alcanzando un climax tanto emocionante como emocional que seguramente dejará a más de uno atentos a una inminente tercera parte.

PD #1: Ver a Stan Lee junto a los Watchers fue uno de esos momentos que definitivamente valió la pena.

PD #2: La flecha de Yondu me recuerda a los rayos láser dirigidos de Darkseid.

PD #3: ¿Aun no has visto Legion? Aquí les dejo la reseña libre de spoilers de la nueva (y exitosa) apuesta mutante de FX.

Dueles tanto
que aprieta un poco la vida
el aire se consume despacio
las horas se van sin nada
los sauces ya no tienen hojas,
las tortugas ya no migran,
las flores se secaron,
los lentes se rompieron,
se llevó el viento el pasto,
la cámara se averió,
la mantis no ha vuelto más,
el gusano ya no mide,
ya no sé a quién le escribo…
—  Clara Ajc

Mi mirada cansada retrocedió desde el bosque azulado por el sol
hasta la mantis religiosa que permanecía inmóvil a 50 cm. de mis ojos.
Yo estaba tendido sobre las piedras calientes de la orilla del Chanchamayo
y ella seguía allí, inclinada, las manos contritas,
confiando excesivamente en su imitación de ramita o palito seco.

Quise atraparla, demostrarle que un ojo siempre nos descubre,
pero se desintegró entre mis dedos como una fina y quebradiza cáscara.

Una enciclopedia casual me explica ahora que yo había destruido
a un macho
vacío.
La enciclopedia refiere sin asombro que la historia fue así:
el macho, en su pequeña piedra, cantando y meneándose, llamando
hembra
y la hembra ya estaba aparecida a su lado,
acaso demasiado presta
Y dispuesta.

Duradero es el coito de las mantis.
En el beso
ella desliza una larga lengua tubular hasta el estómago de él
y por la lengua le gotea una saliva cáustica, un ácido,
que va licuándole los órganos
y el tejido del más distante vericueto interno, mientras le hace gozo,
y mientras le hace gozo la lengua lo absorbe, repasando
la extrema gota de sustancia del pie o del seso, y el macho
se continúa así de la suprema esquizofrenia de la cópula
a la muerte.
Y ya viéndolo cáscara, ella vuela, su lengua otra vez lengüita.

Las enciclopedias no conjeturan. Ésta tampoco supone qué última palabra
queda fijada para siempre en la boca abierta y muerta del macho.
Nosotros no debemos negar la posibilidad de una palabra
de agradecimiento.

—  José Watanabe